Summary: Unos sentimientos que han sido guardados en el fondo de un corazon roto y desgarrado, unos sentimientos que no pueden salir.
¿Cuanto debe el dolor partir el alma para que sus sentimientos se muestren?
¿Cuanto dolor puede soportar para escuchar esas palabras susurradas por los labios que mas ama?
Gazette fiic
Categories: JMUSIC
Characters: No
Generos: Angustia, Drama, Romántico
Advertencias: Lemon
Challenges: No
Series: No
Chapters: 5
Completed: No
Word count: 11416
Read: 1990
Published: 18/07/07
Updated: 01/09/07
Story Notes:
La verdad es que este fic ya habia sido anteriormente subido por mi, pero lo borre pues tuve uno que otro problemita. Cuando regrese habia ya fics con el titulo de este, por ende decidi cabiarle el nombre.
Para todos aquellos que leyeron este fic en su primera publicacion, aviso que tuve que cambiar algunos personajes de lugar. Comprension.
Gracias por pasar y leer.
1. 1. I always just made you sad by Sumire_kei
2. 2. Even if tomorrow your feelings are far away. by Sumire_kei
3. I'm sure I even hurt you. by Sumire_kei
4. Surely it's because I was scared. by Sumire_kei
5. Please don't cry alone by Sumire_kei
1. I always just made you sad by Sumire_kei
Author's Notes:
Aqui vamos de nuevo.
Gracias por leer.
1. I always just made you sad
La sensación era exquisita. En su mente ya ni recordaba como habían terminado así. Ni tampoco le importaba. Lo único que su mente ocupaba era la deliciosa sensación de esos hermosos labios sobre los propios. Solo podía concentrarse en esa experta lengua que se adentraba a su boca con una maestría que nunca espero encontrar en el. Sin embargo, a pesar de sorprenderle, lo hacian desear cada vez mas que no se separasen nunca. Aquellos labios que gustosos se abrian tambien para sentirlo dentro de una boca, que, demás de sabrosa, era una experiencia totalmente nueva para el y se convertia poco a poco en una fantasia hecha realidad. Hacia tanto que anhelaba poder tener esos labios pegados a los suyos. Tanto, que ya se le hacia casi increíble el que estuviese sucediendo de verdad.
Tenia a Aoi sentado sobre sus piernas, frente a el. Sentia las rodillas de este rosarle las caderas de manera tentadora cada vez que se movia, movimientos de los cuales muchos, la gran mayoria, eran para provocarle. Cosa que estaba funcionando. Sentia el desnudo torso de Aoi bajo sus frias manos que comenzaban a recuperar calor conforme se abrazaban a ese cuerpo con locura. El se encontraba ya con la camisa desabotonada, sintiendo como los finos dedos de Aoi se entrelazaban entre sus castaños cabellos, mientras continuaba la boca del pelinegro su afan de robarle hasta el ultimo suspiro a Uruha. Besos que envolvian una pasion hasta entonces dormida. Ambas lenguas jugueteaban sin descanso, intentando controlar el delicioso beso que poco a poco se volvia desesperado. La falta de aire los obligo a separarse, habian alargado lo mas que habian podido la union de ambas bocas y ahora sus pulmones les reclamaban aire. No se separaron casi nada, apenas si unos milímetros que les permitiera robar el aire del otro.
Fue Uruha quien se adelanto para unir sus labios con los de Aoi. Pero, a pesar de que este separo sus labios y lamio con insistencia los de su castaño acompañante este no compartio su lengua con la de su guitarrista. Se limito a acariciar esos labios con los suyos propios regalandole de vez en cuando un leve mordisco que era casi siempre acompañado por una picara sonrisa de diversión. Besos que fueron marcando un delicado camino por la comisura, bajando por la mandíbula, llegando al cuello de Aoi. Se detuvo a unos milímetros de la piel de ese delicioso cuello, provocando que su respiración fuese la que diera leves caricias a esa piel tan sensible, caricias que no tardaron en producir un hermoso gemido que escapo de los labios de Aoi. Uruha sonrio, sintiendo las manos del otro guitarrista sujetarse a sus cabellos con mas fuerza y un dejo de deseo. Rompio finalmente el espacio que separaba sus hambrientos labios de la deliciosa y perfumada piel de Aoi. Beso ese cuello con locura, deleitandose con los suspiros y gemidos que escapaban de la boca de Aoi al el recorrer su piel con su lengua, dejando marca de su paso.
Poco a poco, fue empujando a Aoi hacia atrás, haciendo que se apoyara en las manos que tenia en su espalda. El de cabello negro fue recostandose sobre el aire, apoyado sobre esas manos que le sujetaban con locura, exponiendo su cuello al maximo, por culpa del placer que sentia, el cual era cada vez mas intenso. Uruha recorrio todo el pecho de su Aoi que ahora se le ofrecia de manera excitante y deliciosa. Bajo por su esternon, hasta toparse con su pezon derecho el cual beso y deboro disfrutando aun mas de esos hermosos sonidos que escapaban de la boca de su Aoi.
Retomo el camino por el cuello de su guitarrista, empujandolo con sus manos para recuperar la posision inicial. Se miraron a los ojos. No era deseo sexual lo que había en ellos, en ninguno de los dos participantes de ese hermoso momento, había en sus ojos algo mas que un profundo sentimiento, algo que los hacia no querer separarse jamás. No lo soportaron un segundo mas. Se volvieron a besar frenéticamente, sumergidos en la sensación de sentir la lengua del otro masajeando la propia con tal pasion. Las manos curiosas de Uruha fueron desendiendo con cautela por esa tersa espalda hasta toparse con el filo del pantalón. Sus dedos acariciaron el borde de la prenda de manera tentadora mientras el beso se hacia cada vez mas insoportable, insostenible. Se separaron nuevamente, Aoi rozo con sus labios apenas los de Uruha el cual cayo en la trampa y se lanzo a besarlo, pero el moreno esquivo el rostro con una sonrisa en sus labios y comenzo a lamer con devocion el lóbulo izquierdo de su castaño guitarrista. La lengua del moreno se deslizo por todo el oido de Uruha, disfrutando de la respiración acelerada que comenzaba a apoderarse del castaño, su lengua se entretenia entrando y saliendo provocando unos jadeos notables provenientes de la perfecta boca de su amante.
Le encantaban. Esos jadeos, esa respiración, el sudor que comenzaba a apoderarse de la piel que mas amaba en el mundo... todo. Todo estaba volviendo loco a Aoi. ¡Era Uruha! Su Uruha... de nadie mas. El solo pensar que era el quien le robaba esos suspiros llenos de placer, que era el culpable de sus jadeos le hacia feliz, le excitaba, le volvia loco. Pego mas sus caderas a las de su amante sintiendo con satisfacción la enorme ereccion que tenia el castaño en esos momentos. Eso poco mas y le hace perder los estribos... o quizas ya los había perdido con el primer beso en el que se habian ahogado. Tiro de los cabellos de Uruha haciendo que este quedara con su rostro bellamente expuesto para el. Le miro con atención. Que vista mas esquisita. El castaño con los ojos cerrados, los labios entreabiertos, la respiración agitada y su nacarada piel luciendose con una capa de sudor. Que delicia. Beso fugazmente los labios hermosos de su guitarrista para luego bajar por su cuello, lamiendo aquella piel que era lejos como la había imaginado... era cien veces mas deliciosa. Tantas noches soñando con ese hermoso cuerpo que ahora le abrazaba por la cadera, deseando esos labios que entreabiertos se volvian sometidos a su placer, saboreando solo en su mente la piel que ahora mordia y lamia recibiendo como respuesta lo que siempre soño oir... los gemidos sin descanso de su Uruha... lo amaba tanto.
El calor que emanaba de ambos cuerpos ya se había apoderado de la habitación por completo. Aoi seguia aferrado a ese cuello delicioso, dedicandose a morder la curvatura de este que le daba comienzo al hombro. Su perfume. El perfume del castaño... siempre le había vuelto loco, y ahora parecia que no queria dejarle respirar con facilidad, no queria permitir que su nariz captara ningun otro aroma. El moreno volvio lentamente, haciendo un camino con su lengua hacia el lóbulo de su Uruha, su anterior presa. Cuando mordio este pudo escuchar con claridad un gemido intentando ser ahogado. No. El no queria que Uruha acallara sus gemidos para privarlo a el de esos hermosos sonidos que por tanto soño oir a su lado. Mordio de nuevo, ahora con mas fuerza. Dio resultado. Un gemido hermoso... y otro sonido...su nombre. El castaño guitarrista había dicho su nombre entre todo el placer que el le estaba entregando. Por fin lo había oido. Su nombre susurrado por los labios que mas amaba. Se separo de el. Volvieron a mirarse. Ya ninguno de los dos estaba dentro de sus casillas. Se fueron acercando lentamente. Quizas intentando tomar el tiempo que anteriormente nunca se tomaron. La mirada de Aoi se dirigia a los labios de Uruha. La mirada de este ultimo estaba en los ojos del moreno. Era feliz. Su queridisimo Aoi le correspondia, le era dócil ante sus caricias... era suyo.
-U...Uruha...Ah! - gimio el mas pequeño al sentir una de las juguetonas manos de su castaño posarse sobre su miembro y comenzar con suaves masajes sobre el.
-Mi hermoso Aoi... no dejes de besarme... por favor... ni un solo segundo... - dijo de manera entrecortada el guitarrista para luego fundir sus labios nuevamente con los de su Aoi de manera pasional, comiendose el uno al otro.
La traviesa mano del mas alto se alejo de aquel sensible lugar en el que ya había comprobado la deliciosa ereccion que Aoi poseia en esos momentos. El sentirlo, comprobarlo y oir de parte de su amor aquel placentero gemido había hecho que su propio miembro se irguiera mas, provocando que Aoi lo sintiera por culpa de la posision en la que se encontraban. El moreno al sentir alejarse la mano del menor solto un sonoro reclamo en su boca, reclamo que fue prontamente acallado por el mismo al sentir que Uruha lo abrazaba a su cuerpo pegando sus pechos cubiertos de sudor con una fuerza y locura que pareciese que quisiera fundirse en uno con el cuerpo de su amado Aoi. Las manos de este ultimo se enredan aun mas en el claro cabello, sientiendo como Uruha se pone de pie con el en brazos. Cruza sus piernas alrededor de la cintura del rubio, quien empieza su camino provocando el enloquecedor roce de ambas entrepiernas en el proceso provocando gemidos mutuos entre ambos guitarristas, gemidos que se perdian en los jugosos besos que les dejaban sin aliento.
Aoi se sintio sentar sobre la mesa de su comedor con delicadeza, pero no solto la cintura de Uruha que se mantenia en el agarre de sus piernas. Las solto de a poco cuando sintio la lengua del rubio ir bajando por su cuello, lamiendo aun con mas hambre aquella piel que la vez anterior. Lo sintio rozar con sus dientes su clavicula, continuar su camino dirigiendose a su pezon izquierdo. Lo lamio y rozo con sus dientes haciendolo reaccionar, escuchando los gemidos de Aoi ante sus certeras caricias. Continuo bajando, llegando al ombligo de su moreno guitarrista que sentado en la mesa se sostenia apenas si con sus brazos extendidos, echando el rostro hacia atrás presa de un placer incomparable.
-Ah! Ah ah... Uru...mnh!!...Uruha... - los gemidos de Aoi eran cada vez mas deliciosos y sonoros y el solo saber que el era el culpable le excitaba mas y mas.
La lengua de Uruha se entretenia en el ombligo de su amante, jugueteando con las sensaciones de este, llevandolo al limite, haciendo que le deseara cada vez mas. Llego al borde del pantalón. Paso la lengua por este y regalo un fuerte lengüetazo en su miembro. Ante aquella repentina accion Aoi solto un fuerte gemido, le había encantado lo que había sentido ante aquello. Uruha por su parte solto una risita triunfante y satisfactoria al oir el hermoso gemido de su Aoi, se acerco un poco mas y desabrocho el pantalón del moreno con los dientes haciendoles cosquillas con el cabellos en su vientre. Retomo su camino hacia la boca del mas pequeño nuevamente, deteniendose en su ombligo, en sus pezones, disfrutando de los incansables gemidos del guitarrista. Llego finalmente a su destino, esos hermosos labios, jugo un poco con aquel aro en el labio inferior de su amante... adoraba ese detalle en su boca, le encantaba sentirlo al besarle. Profundizaron aun mas el beso. Aoi queria conocer cada rincón de esa boca que deseo por tantos años, ahora que se le era permitido queria cobrar todo el tiempo que no pudo con ello, queria cobrarlo con intereses, con todo. Uruha disfrutaba enteramente de la lengua de Aoi, jugueteando con ella, masajeandola, acariciandola, jugando a asustarle con sus dientes de vez en cuando. Pero nada es perfecto.
La musiquita del movil del rubio comenzo a oirse en el ambiente... insistente. Uruha intento separarse de Aoi, pero este no queria, no queria perder el ritmo del momento mas feliz de su vida por una llamada... ya que sabia de quien provenia. El movil de Uruha era adaptable de ponerle a el contacto que tu quisieras la melodía que tu escogieses. Sabia muy bien la melodía de cada integrante de la banda en el celular de su guitarrista, y esa musiquita... esa musiquita... era Kai. Lo abrazo aun mas fuerte, aferrandose a el con locura mientras acallaba los reclamos que le pudiera dar el guitarrista con profundos besos. No queria. No queria separarse del contacto de ese pecho, de ese torso aun cubierto con la camisa abierta, de esos labios...no, Kai... no! Uruha era suyo y no iba a permitir que su eterno rival le quitase al rubio cuando por fin estaba donde había deseado por tanto... sometido en brazos y besos, siendo presa del placer maximo de tener a Uruha con el.
Una de las manos de Uruha intento tomar el movil que no paraba de sonar y se encontraba en el bolsillo trasero de su pantalón. Era Kai. Algo había pasado para que le llamara con tal insistencia... no iba a quedarse tranquilo hasta poder aclarar que le había ocurrido a u amigo. Pero Aoi... su amado Aoi estaba alli, sin querer separarse de su cuerpo, besandole con pasion para que no contestara, aferrandose a su cuerpo. ¡Dios, era su Aoi! Lo amaba, desde hace mucho... y ahora su mejor amigo, Kai, necesitaba de el, como el siempre había necesitado del baterista. Finalmente tomo el movil que seguia con su musiquita insistente. Claramente al abrirlo Aoi, sin romper aun el beso, vio la fotografia de Kai en la pantalla y so nombre que indicaba y aseguraba sus sospechas. Era el quien interrumpia... el, siempre Kai. Uruha acepto la llamada separandose finalmente de la boca de Aoi, pero no así de su abrazo.
-¿Kai? - dijo Uruha al notar como del otro lado de la linea telefonica solo una respiración dificultuosa y dolorosa se oia. Se preocupo.
-U... Uru-kun... - dijo el baterista moreno con una voz quebrada que denotaba que había estado llorando. Su respiración aun era dificultuosa.
-¿Estas bien? - pregunto con un claro tono de preocupación en el rostro. Aoi no lo soportaba... que le dedicara a Kai esa voz tan preocupada, tan llena de comprensión y de cariño. Celos. Eso era lo que sentia y no podia evitarlo.
Uruha no obtuvo respuesta alguna de parte del baterista. Este se echo a llorar amargamente a traves del teléfono con una desesperación que incluso desenfreno de preocupación a Uruha. Este se safo como pudo del abrazo de Aoi que le miraba con tristeza, pero luego bajo la mirada ocultando su rostro tras algunos mechones de cabello. Lo odiaba. Odiaba a Kai por ser el dueño de aquellos ojos de comprensión de Uruha, de esa voz preocupada y dulce, de todo el tiempo del guitarrista, de que incluso fuera capaz de interrumpir un momento como este solo para responder sus llamados. Estaba celoso. Y la voz preocupada del antes su Uruha se oia ya a lo lejos del guitarrista que le daba la espalda.
-¡Kai! - levanto la vista al oir la llamada de Uruha. - ¡Kai! - insistia el guitarrista sin obtener mas respuesta que el llanto de su amigo que ya no hacia mas que preocuparlo mas de lo que podia soportar. - Voy para alla. -
Fue lo ultimo que dijo para, acto seguido, colgar el teléfono dejando como ultimo sonido el de la tapa del movil al cerrarse. Aoi ante esto ultimo dicho por el rubio levanto la vista. ¿Cómo? ¿Se iba a ir? ¿Por qué? No, no queria que se fuera. Que SU Uruha se fuera... por Kai. ¿Por qué por Kai? Siempre era lo mismo, siempre era el baterista el que acaparaba todas las atenciones del guitarrista. Lo odiaba. Le vio abrocharse la camisa con una prisa que incluso a el le sorprendio, recogio su chaqueta y el moreno le vio acercarse a el para despedirse con un beso. Beso que el esquivo sentado aun en esa mesa del comedor que ahora se sentia incomoda, fria. Mesa que antes estaba destinada a ser el escenario inconfundible de uno de los momentos mas deseados del moreno guitarrista hora le hacia antipatia. Con el rostro ladeado miraba a un frustrado Uruha que aun analizaba el rechazo.
-Si vas a irte, hazlo de una vez. - le dijo Aoi de manera cortante al rubio.
-Aoi yo...- Uruha no sabia que decir.
-¡Vete! Tu ya elegiste. Quiero estar solo ahora. - se puso de pie y se alejo rumbo a su habitación pasando por el lado del rubio sin siquiera mirarlo.
Se encerro en su cuarto y aguanto las lagrimas hasta que escucho la puerta de la entrada cerrarse y un subito silencio tras la salda de Uruha. Se había quedado solo. Sintio las tibias lagrimas bajar por sus mejillas desde sus ojos con amargura. Resbalando por la puerta hasta quedar sentado en el suelo, abrazando sus rodillas. Por fin. Por fin había podido probar esa boca tan deliciosa, respirar ese perfume hasta marearse con el, probar esa piel nacarada, acariciarlo todo... por fin... y era Kai quien de nuevo le arrebataba el cielo para quitarle lo que mas amaba... a su Uruha... otra noche que sabia, el guitarrista pasaria con el castaño oscuro baterista. Se tapo la cara con las manos soltando un sollozo de dolor incontenible. ¿Por qué Uru? ¿Por qué?
-XxX-
2. Even if tomorrow your feelings are far away. by Sumire_kei
Author's Notes:
Aqui esta. Nunca habia tardado tanto en actualizar un fic, pero parece que me demorare considerablemente en este.
Espero que les guste y gracias por leer.
2. Even if tomorrow your feelings are far away.
Giraba la perilla del apartemento de su amigo luego de haber introducido la llave en la cerradura. Era verdad. Tenia la llave de ese lugar porque así fue acordado, tanto como Kai tenia la llave de su propio departamento. Al ser ya bastante tarde en la noche las calles se habian encontrado vacias y le fue mas complicado el apartarse de la puerta del apartamento de su guitarrista cerrada tras de si que en tomar el coche, llegar, subir y abrir la puerta del bajista. No sabia si había tomado la decisión correcta, pues aun lo dudaba, pero no iba a permitir que su mejor amigo se encontrara lejos de sus cuidados metido en tal llanto. Entro en ese apartamento con cierta cautela al ver todas las luces apagadas. Cerrando la puerta tras de si con cuidado se aventuro Uruha a buscar a su amigo siguiendo el casi inaudible llanto que percibieron sus oidos. Encontro al baterista abrazandose a si mismo sentado en su cama en su cuarto.
Se le encogio el pecho al verlo así. Se encontraba sentado sobre su cama con la espalda en el respaldo, abrazandose a si mismo, mientras en sus mejillas apenas visibles por los mechones de cabello se notaban los rastros de las lagrimas que debieron haber cruzado ese tierno rostro. No. ¿Por qué así? Kai ... se acerco a el con un poco de cuidado, mientras unos debiles sollozos aun sacudian aquel cuerpo presa de una aguda tristeza del que ya Uruha sospechaba el culpable... Reita. El baterista era su mejor amigo y tanto como este sabia de su secreto amor por Aoi, el guitarrista sabia cuan enamorado estaba el baterista de Reita. Incluso sabia de algunos encuentros que había tenido el moreno con el bajista, pero este ultimo nunca se lo tomaba enserio. Ese era el motivo del eterno sufrimiento del baterista. Incluso Uruha se había peleado con Reita por ese motivo.
- Kai... - dijo con sutileza el guitarrista. El mencionado levanto la vista asustado al oir una voz extraña interrumpiendo el silencio en el que el mismo se había metido.
-¿Uru? - no le dio tiempo a contestar. El baterista se lanzo a abrazar a Uruha y se aferro a su pecho con fuerza volviendo a sollozar en el pecho de su amigo con desconsuelo. El guitarrista solo podia corresponder abrazando de igual manera a su amigo.
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Aun su pecho se removia culpa del llanto que había tenido hace algunos momentos. Las huellas de las infinitas lagrimas que habian salido de sus ojos aun se notaban en sus mejillas sonrojadas por la desesperación, se abrazaba sentado alli en el piso ocultando su rostro en mechones de cabellos que se pegaban un poco por su humeda piel del rostro. ¿Por qué? ¡¿Por qué Uruha?!... por Kai ... ese nombre aparecia cada vez que intentaba recordar algun momento grande entre el y el otro guitarrista. Le odiaba. Se odiaba. A Kai por cada interrupción, por ser el dueño de la constante preocupación del rubio, por ser el quien tenia todas las de ganar con Uruha. Odiaba a este ultimo por ser el dueño de todos sus suspiros, de todas sus dudad, por haberle enamorado a tal punto de no poder pasar segundo del día sin pensar en el. Se odiaba a si mismo por no ser capaz de nada mas que culpar a su gran amor y a su rival. Volvio a sentir las lagrimas abordar sus ojos cuando escucho que llamaban a la puerta.
No se iba a hacer ilusiones mayores. Sabia que no seria Uruha quien estaria tras esa puerta una vez la abriese. Tocaban de manera relajada, alguien que seguramente había dormido muy bien y venia con un rostro impregnado con una maravillosa sonrisa, ignorando por completo la hora que era. Se acercaba poco a poco a la puerta de entrada, dirigiendo una ultima mirada a la sala y el comedor que fue donde Uruha le regalo los besos que aun sentia humedos en sus labios y en su cuello, aun el único olor que sentia era el del perfume del guitarrista. Miro la puerta de entrada como culpandola de que hubiese dejado salir a la persona que mas amaba. Otra vez culpando a algo o alguien que no merecia siquiera ser el o la culpable de su debilidad y falta de valor. Debio haberse declarado a Uruha cuando tuvo la oportunidad, cuando todo estaba a su favor, cuando Kai no le arrebataba a Uru a cada instante, cuando... cuando su relacion con Ruki se hacia mas sostenible. Es verdad, el tenia una relacion que llevaban hacia ya mucho tiempo con el rubio vocalista. Empezaron como amigos para luego llegar a la cama y ser devorado Aoi por el bajito cada vez que a este se le daba la gana. Y el no decia nada. Simplemente porque veia en Ruki la manera de escapar de su dolor, de su decepcion amorosa. El vocalista era conciente de que el estaba enamorado de Uruha, de cuanto amaba a ese rubio guitarrista, pero aun así seguian con su juego de cama. Ademas que Aoi sabia que no era el único en la larga lista de presas sexuales del vocalista. Poso una manos sobre la madera de la puerta y solto un sus piro fuerte. Tomo la perilla y la giro con temor. Realmente no se lo esperaba. No encontrar a Ruki.
El vocalista lo miro con una sonrisa de autosuficiencia sonriendo de lado. Le miro de arriba abajo poniendo especial atención en las marcas del cuello y pecho de Aoi que se notaban rojizas aun en la tenue luz del recibidor del guitarrista. El mas bajo extendio una mano y todo con la llema de sus dedos el pecho del moreno quien cerro sus ojos como si aquel contacto le doliera. Ruki le empujo apenas hacia el interior del departamento entrando el tambien conforme retrocedia el mas alto, cerrando la puerta tras de si. Se le acerco, quizas demaciado. Aoi le miraba con desconfianza. Ruki tomo de la barbilla con suavidad el rostro de su amante y con su mano libre corrio con cariño aquellos mechones de cabello que le cubrian el rostro a Aoi.
-¿Qué fue lo que ocurrio, Aoicito? - le preguntaba Ruki con cierta ternura, pero se notaba demaciado el sarcasmo y gracia que nacia en su voz. - Vi a tu "amorcito" Salir casi corriendo en su auto. No creo que esas marcas que rodean tu cuerpo se hayan hecho solas, no Aoi? Entonces...¿Por qué lloras? - su sonrisa de triunfo le molestaba, odiaba que en esos momentos no fuera mas que la puta de Ruki en la que este satisfacia sus deseos sexuales. Lo odiaba, pero tenia que admitir que gracias a sus largas noches, a sentir al rubio vocalista entrar y salir de el en cada momento, eso...era lo que le mantenia aun en pie. Amaba a Uruha, mas que a nada, pero no podia evitar el caer en las redes de Ruki buscando algo de satisfacción propia en sus envestidas y certeros besos. Y parecia que ya sospechaba lo que venia a buscar el vocalista. - ¿No me diras nada? - decia acercandose aun mas a su rostro. - No importa. Me basta con tus gemidos, mi precioso Aoi. - Precioso...no. El no era precioso. No. Por que su Uruha le había llamado hermoso y así debia ser. Como su Uruha decia...como su Uruha besaba, como le acariciaba, como le amaba... si es que en verdad lo hacia.
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Se encontraba con el tibio cuerpo de Kai entre sus brazos, este sentado entre sus piernas mientras dormia y el le abrazaba calidamente. Había sido como sospechaba. Nuevamente Reita era el culpable de los sollozos de Kai. Odiaba que el bajista estuviese conciente de lo que sentia el baterista por el y aun así se besara con Ruki frente al pobre de Kai. Si seguia así no tardaria demaciado en propinarle un día de estos un golpe que terminaria por llorar todo lo que Kai hasta ese momento había llorado. Era un idiota. No. Reita no era el idiota. De acuerdo, si lo era. Pero el era uno mucho mayor. Dejar a su Aoi, a su amor, al que había soñado poseer noche tras noche desde hace tanto... eso no tiene nombre. Miraba dormir a Kai tranquilamente en su pecho. Dormia mientras su respiración tranquila era de vez en cuando interrumpida por alguna sacudida repentina provocada por los sollozos anteriores. Con la mano que no sostenia la espalda de su amigo, Uruha retiro algunos mechones de cabello del rostro del baterista. Dormiria con el esta noche. Acompañandole. Permitiendole dormir acurrucado a su pecho, para que al escuchar los latidos de su corazon se sintiera acompañado. Apoyo su cabeza en la pared y cerro los ojos. Sonrio ante la primera imagen que le vino a la mente. Su Aoi mirandole directamente a los ojos, con los labios entreabiertos, la respiración agitada y un poco de sudor pegando esos oscuros mechones de cabello a su hermoso rostro...¡Dios, le amaba tanto! Buenas noches, Aoi. Murmuro Uruha antes de dormirse sintiendo el calor de Kai en su pecho.
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Era oficialmente muy tarde ya. Aoi miraba el techo de su habitación con la mirada perdida sintiendo los magnificos tratos de Ruki en todo su torso. Había gemido, si. Como una verdadera puta. Había besado a Ruki, si. Con una pasion descomunal. Y ahora sentia como el bajito vocalista desendia por su pecho intentando borrar con sus afanosas lamidas y mordiscos las marcas que su amado Uruha le había obsequiado a su piel con tanto deseo. Unas lagrimas rebeldes escaparon de sus ojos. No era Uruha quien le besaba, quien lo queria hacer suyo...no, era Ruki.
-Hasta tus pantalones estan desabrochados, Aoicito. - oia la voz divertida de Ruki. Esas palabras le comprobaron que ya había llegado a donde el deseaba. Ahora era tambien el moreno quien lo deseaba. Queria sentirse cansado, agotado, sentirse en esos momentos de extremo placer fuera de si, solo para aliviar un poco el recuerdo de su Uru.
Ruki por su parte estaba extasiado. Hacia ya semanas que Aoi no le era tan dócil y obediente, que le besaba como el queria, que gemia como el se lo pedia... desde que Uruha estaba cada vez mas cerca de su puta que esta no se le entregaba completamente. Y eso no le gustaba. Sabia que el moreno amaba a ese idiota guitarrista rubio, pero no le importaba en lo mas minimo. Aoi seguia y seguiria siendo suyo siempre. Porque el cuerpo del mas alto le necesitaba y el necesitaba del moreno. Para saciar su sed, para desahogarse, para hacerle ver que nadie, ni siquiera Uruha, podria entregarle tanto placer como el hacia. Nadie. Ya se encontraba sin la camisa y ahora tomaba con delicadeza el borde del pantalón del mas alto cuidando de tomar tambien el borde de la ropa interior, para bajarlos con una lentitud que sabia que torturaban a Aoi. Poco a poco. El bello púdico iba quedando a la vista siendo presa del hambre de Ruki y poco a poco, el miembro de Aoi fue siendo liberado de la prision de sus pantalones. El moreno simplemente no podia evitar estar tan exitado, simplemente el vocalista sabia como hacerle sufrir. Ruki miro por largos segundos el miembro del guitarrista quien ya se aferraba a las sabanas presa de un placer incontenible al sentirse acariciado por la suave respiración de Ruki. Este sonrio al oir su nombre susurrado entre gemidos de parte del mas alto y poco a poco comenzo a sacar la lengua jugueteando con las sensaciones de Aoi al el trabajar en la punta, pegandole suaves lametadas. No se tomo la molestia de pasar sus labios por la longitud de Aoi, se lo metio de lleno en la boca. Saboreandolo al maximo, succionado, degustando el delicioso sabor que solo había podido encontrar en Aoi. Un subir y bajar constante. Arriba y abajo. Y la velocidad aumentaba. Mas rapido. Aoi puso su mano sobre la cabeza de Ruki presionando hacia abajo con fuerza.
-AAAhhh!!! - gimio fuertemente el guitarrista al venirse en la boca del rubio con deseo. Sonrio. Había olvidado por unos segundos su dolor. Las sensaciones del orgasmo lo habian hecho, su respiración agitada y sus temblores sabian deliciosos. Otra vez. Queria volver a sentirlo. Otro orgasmo.
Ruki bebio la semilla del moreno con gula. Lamiendo hasta lo ultimo que hubiese podido quedar en el miembro de su puta. Vio como el moreno se sentaba en la cama con una sonrisa que lo invitaban a seguir con el juego. Le encantaba cuando Aoi se volvia experto en su papel. En ser la mascota de Ruki, que solo debia de darle el placer que solo el poseia. Porque era cierto. Por muchos mas que tuviera Ruki, nadie era como Aoi, nadie. Por eso se había resignado a perderlo en manos de un inútil como lo era Uruha. Sus pantalones se perdieron en algun momento entre toda la pasion que desataba Aoi. Tardo poco en que su miembro estuviese de nuevo erguido, Ruki le propinaba besos tales que con solo uno le ponian duro de inmediato. No lo preparo. Hacia mucho que en sus encuentro Ruki no preparaba a Aoi para la penetración, pero a este ultimo poco le importaba, ya que mientras el dolor estuviese presente y el placer lo cubriera significaba que el placer era grandioso. El rubio sento al mas alto sobre sus caderas, bajando con lentitud, oyendo los gemidos del guitarrista al saberse lentamente poseido. Cuando Ruki estuvo por completo dentro de el lo dejo así hasta que este se acostumbrara. El moreno miro a Ruki lujuriosamente con la respiración entrecortada y le beso con una pasion y deseo que el rubio creyo que iba a correrse en el interior de su amante sin haber hecho nada. Comenzo a moverse. Ligeras embestidas que se fueron tornando cada vez mas furiosas. Con Aoi empujando hacia abajo y Ruki hacia arriba el control parecia perderse en ambos cuerpos muy rapido.
-Ah! Ah Ru..Ruki...- gemia con fuerza Aoi y besaba con pasion sus labios para sentir aun mas placer, como si eso fuera posible
-Me...gusta tu... rostro... cuando te vienes... Aoicito... - le decia insinuante Ruki a su amante en el oido para luego lamerlo.
Ya iban a llegar. Las embestidas eran ya furiosas y los gemidos de ambos demostraban un placer increíble. Ruki comenzo a acariciar el miembro de Aoi con fuerza, provocando que los gemidos del moreno aumentaran su volumen. El guitarrista ante esto no tardo en venirse en la mano de su amante manchando tanto su abdomen como el de Ruki, quien al ver el rostro del mas alto presa del placer del orgasmo se vino en el interior de este abrazando aquel cuerpo fuertemente contra el suyo. Ambas repiraciones sumamente agitadas. Presas de un placer incomparable.
-Que... quedate así... un poco mas... - pidio Aoi. Queria sentirlo. Aunque fuese Ruki y no Uruha. Cerraba los ojos y lo veia a el, a sus besos, a su boca, a sus manos, a su torso... todo Uruha.
-Me encantas, Aoi... - le susrro Ruki.
-Ruki... - el guitarrista se aferro un poco mas al cuerpo del rubio. - Sal. -
El vocalista obedecio y salio del interior de Aoi. Ambos agotados se recostaron juntos en la cama. Pero no se acercaron siquiera un poco el uno al otro. Ya había sido suficiente por una noche. Una vez que recupero su respiración normal, Ruki se levanto tomo su ropa y entro al baño a tomar una ducha. Por su parte Aoi se encogio dandole la espalda a la puerta de la habitación. Se cubrio con una de las revueltas sabana mientras se dedicaba a ver como amanecia. Había perdido todo transcurso de tiempo y nuevamente no había dormido nada por culpa de Ruki. Ya que mas daba. Su reunion era a las diez. Con suerte debian de ser las cinco. No pensaba dormir tampoco. Sabia que si lo hacia soñaria de nuevo con esa piel que le volvia loco y no era algo que quisiera vivir después de tener sexo con Ruki. El vocalista salio del baño ya vestido y dispuesto a irse. Paso a ver a su amante una vez mas.
-Si no se lo dices pronto, Aoi, - le decia Ruki mirando su hermosa espalda. - no te permitire que se lo digas nunca. -
-Lo se. - respondio después de un suspiro de dolor el mas alto. Para luego escuchar la puerta de entrada cerrarse nuevamente, lo que indicaba que Ruki ya se había ido. Nuevamente comenzo a llorar. ¿Qué mas podia hacer? Ahora tenia un reloj-bomba al cuello, que si no se daba prisa explotaria. Si no se daba prisa Ruki no le permitiria estar con su Uruha si este le correspondia. Y sabia muy bien como era Ruki con lo que es suyo. Lo sabia mejor que nadie.
-XxX-
End Notes:
Waaaaa !
De solo acordarme cuanto me costo escribir esto la primera vez me rio. Y mucho.
Espero no haya arruinado lo lindo que quedo el primer capi con este xD
Gracias por leer !
I'm sure I even hurt you. by Sumire_kei
Author's Notes:
Siento muchisimo no poder en esta ocacion subir capitulo con tanta frecuencia.
Espero que este capitulo sea de su agrado.
Gracias !!!
3. I'm sure I even hurt you.
Se removio un poco mas. Hacia frio. Sintio una mano sumamente calida posarse en su hombro y sacudirlo con tanta sutileza como si fuese una delicada caricia. Emitio una queja aun sumido en sueños. Tenia mucho sueño y realmente no queria abrir los ojos. Estaba desorientado y no tenia ni idea de lo mucho que podia llegar a soñar en tan poco tiempo. Aunque para el fue poco tiempo. Todo era poco. Cuando soñaba con despertar calidamente, en una cama diferente, comoda, llena con su olor. Soñaba con levantarse y encontrar su ropa interior en el piso, con recogerla y ponersela para salir en busca de su compañero a quien encontraria en la cocina preparando un exquisito desayuno. Su fantasia. Su sueño. Ahora solo emitia otro quejido señalando a quien lo estaba despertando que no queria abrir los ojos. No los queria abrir. No de nuevo. No dejar de nuevo a su Aoi. Escucho casi a lo lejos la voz de Kai. Tan sutil. Tan suave.
-Uru-kun...ya...ya llegamos. - le indico el castaño oscuro sacudiendo un poco, casi nada, mas fuerte el hombro del castaño.
-¿Ka... Kai?- abrio los ojos con pereza incorporandose un poco para mirar a su alrededor.
Estaba en el coche del baterista, con la misma ropa que llevaba el día anterior. Se restrego los ojos intentando concentrarse para saber el porque estaba alli. Lo recordo casi al mismo tiempo en el que recordo el rostro de su Aoi mientras se besaban la noche anterior. Su Aoi... se había ido. Lo dejo solo. Y fue donde Kai. Lo escucho llorar, lo consolo y acompaño toda la noche. Durmieron abrazados, el intentando calmar a su amigo. Se habian despertado un poco tarde y habian partido en el coche del baterista hacia la discografica. Trabajo. El frio que sentia era seguramente el aire acondicionado del auto, y quien le removia para que despertara era su leal amigo. Se había dormido en el trayecto del coche. Se desperezo un poco mas y luego miro a su compañero dedicandole una hermosa sonrisa.
-Lo... lo siento. - respondio el moreno bajando aun mas la vista algo apenado.
-¿De que te disculpas, Kai? - pregunto aun sonriendo.
-Por... por mi culpa no pudiste dormir bien. Lo siento. -
-No seas tonto. - le dijo mientras le daba unas palmaditas en la cabeza. - No pasa nada. -
Bajaron del auto y se encaminaron hacia el edificio. Se suponia que hoy tenian una reunion y cuando Uruha se percato de la hora se dio cuanta de que ya llevaban un ligero atraso. Pero no le preocupaba. Sabia de sobra que todos llegaban tarde cuando habia alguna reunion. Y eso ya era costumbre. Lo que mas les preocupaba como grupo ahora era finalizar con el nuevo álbum que sacarian en poco tiempo más. Esa era una de las mayores preocupaciones del grupo. Miro a Kai mientras iban en el ascensor. Estaba cabizbajo y algo apenado aun. Le rodeo los hombros con su brazo a lo que el baterista levanto la cabeza para encontrarse con una impecable sonrisa del guitarrista. Kai no fue capaz de soportar otras lágrimas rebeldes que escapaban de sus ojos. Se aferro a Uruha y respiro su aroma con calma. Le agradecia. Le daba las gracias por siempre estar a su lado. Se lo agradecia. El castaño solo correspondio el abrazo sonriendo aun. Era agradable saber que Kai confiaba en el y que se sentia a gusto a su lado. Esa era la idea.
Ninguno se percato muy bien cuando... cuando el ascensor se detuvo... cuando las puertas se abrieron y un pelinegro cuyo corazon ya estaba destrozado...escucho, juro haber escuchado nuevamente el sonido de su corazon resquebrajarse. Rompiendo esos trozos que ya poco quedaban. Aquella escena. Kai... abrazando a su Uruha... y este sonriendo... que cruel podia llegar a ser el destino...
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Se sujetaba apenas de la pared esperando no desfallecer. La respiración agitada se había apoderado de su pecho que subia y bajaba tan velozmente que incluso parecia dolerle un poco, lo sostenia con su mano derecha. Los jadeo que salian de su boca y unos fuertes gemidos se habian apoderado del lugar. No podi evitarlo. Lo amaba. No. Mejor dicho, lo deseaba. Era algo parecido a una necesidad fisica indescriptible la que sentia cuando el rubio vocalista le atacaba. Que mas daba si al final siempre terminaba cayendo en el deseo que engendraba ese hombrecito en el.
Esta no era la ecepcion. Se encontraba apoyado contra la pared de un de los estudios en el que no se encontraba nadie, con los pantalones mas abajo ya de sus rodillas y la hermosa boca de Ruki alrededor de su miembro mientras se encargaba de proporcionarle un inmenso placer con la sola excusa de un aburrimiento. Ya que mas daba la excusa que diera. Solo le importaba sentir la lengua del rubio acariciando la base de su pene, succionar, llegar hasta la punta y regalar lujuriosas lametadas en su miembro. Ya iba a llegar. No podia evitarlo. Había retrasado todo lo que había podido la llegada del orgasmo solo para sentir un poco mas de tiempo la boca rosada de Ruki jugar con sus genitales. No había funcionado. Enloquecia de placer solo con mirar la escena de esa boca probandolo.
-Nhm!!...Ruki... mas rapido!...Ahh!!. - el rubio aumento la velocidad y los jugueteos con su lengua. El mas alto ya enloquecia.
Gemia con mas locura, con mas frenesi, con mas deseo y fuerza. No aguanto mucho mas. Termino en la boca de Ruki con un grito de placer. Sus piernas no le soportaron. Cayo sentado en el piso, apoyado en la pared, intentando calmar su agitada respiración al Ruki apartar su boca. Un hilo diminuto de semen le corria al mas bajo por la comisura de la boca. Sonrio de medio lado y le propino un jugoso beso al bajista compartiendo el sabor de la semilla de este ultimo. Al separar sus bocas el vocalista pego su frente a la del otro rubio mirandole a los ojos.
-Tenemos reunion, Reita. - le dijo con una voz que hipnotizaba al bajista y le producia cosquilleos al sentir al rubio tan cerca de su miembro. - Terminaremos esto en otro momento. Ademas, - se separo de el y se puso en pie para luego mirarle desde arriba con picardia y una sonrisa de la misma manera. - quiero ver a mi Aoicito. -
Y luego salio del lugar dejando a un Reita totalmente agitado, manchado de sudor y semen, enfadado. Odiaba estar siempre después de Aoi. Al menos en lo que se relacionaba con Ruki. Suspiro y golpeo con furia el suelo.
"Eres un idiota...Ruki..."
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Se separaron casi al instante del abrazo que anteriormente compartian. Se separaron al oir que las puertas se abrían, aunque no lo suficientemente deprisa. Permanecer en aquel abrazo había sido un deseo mas fuerte, una necesidad mayor, que la de separarse. El pelinegro de igual manera ya no levantaba la vista, escondia su mirada, una triste y cristalizada mirada, bajo unos mechones de cabello. A Uruha se le encogio el pecho, lo mismo a Kai quien cobro un tono rojizo muy pronunciado en sus mejillas. Un silencio que se hizo eterno, casi Aoi podia sentir como los restrojos de su corazon le dolian aun mas, dolia de verdad. El castaño se mordio el labio, avergonzado. Dolia, algo entre esos dos guitarristas dolia y Kai no iba permitir que su amigo profesara dolor alguno. Y mas por culpa de Aoi. Kai era conciente de cómo este ultimo miraba a Uruha, como le hablaba, los celos que le tenia a el mismo por siempre esta tan cerca del mas joven. A Aoi le gustaba Uruha. Y era bueno que de una vez por todas, esos sentimientos guardados por tanto tiempo finalmente se dieran, ya se había sufrido bastante.
-Etto...Yo... tomare el otro ascensor. Lo siento. - dijo el pelinegro guitarrista girandose.
-Ni hablar, Aoi. - le dijo el baterista con una enorme sonrisa de simpatia saliendo del ascensor. - Yo tengo que bajar se me olvidaron algunas cosas en el auto. Diganle a Ruki que no tardare demasiado. -
Dicho esto presiono el boton del ascensor de al lado, que para su suerte las puertas se abrieron de inmediato, y bajo sin ningun problema. Aoi aun así no levanto la vista y se subio donde Uruha en silencio. El trayecto se hizo eterno con el silencio incomodo que se formo rapidamente entre ambos guitarristas. La noche anterior. Ese era el problema, la traba que impedia que algo que decir se formara en las cabezas de los miembros de Gazette. Aoi tenia miedo. Miedo que lo de la noche anterior fuera nada mas que un simple descuido por parte del castaño, de que se arrepintiera. Uruha no sabia como explicarle, disculparse por haberse ido de esa manera y terminar de manera tan brusca el mejor momento de su vida. Mas silencio. No. No mas.
-A...Aoi...yo... queria pedirte disculpas. - aun bajo los oscuros mechones de cabello los ojos de Aoi se abrieron de sorpresa...y miedo. "No... se esta disculpando... se arrepiente...No, Uruha...Por favor,no." - De verdad... de verdad que lo siento... yo...- el mas bajo corrio rapidamente el rostro ocultandolo de Uruha.
-No pasa nada. - le interrumpio sorpresivamente. - Descuida. -
-Es que... Aoi, yo...-
-¡¡Te dije que no pasa nada!! - grito Aoi con una voz que reflejaba lo furioso que estaba, el dolor que sentia, aunque esa no fuera su intencion.
-A...¿Aoi? - le miro preocupado. De verdad que estaba enfadado. Pero...no lo entendia. ¿Es que para el había sido tan importante como para si mismo? Si así era... queria que se lo dijera, que le diera a entender el porque estaba tan enojado.
-Ya... ya te dije que no pasa nada. - su voz estaba por quebrarse. Le dolia demaciado. - Lo de anoche no fue nada. Cosas que pasan, supongo. -
Fue entonce cuando Uruha lo entendio. Había algo que ninguno de los dos había entendido, hablaban de cosas totalmente distintas, sus miedos eran totalmente distintos. El mas alto empujo con delicadeza, casi cariño, a su guitarrista hasta que este apoyo la espalda en una de las paredes del ascensor sin siquiera protestar. Entonces lo vio. El rostro de su Aoi por cuyas mejillas corrian unas lagrimas finas. Se miraron a los ojos. El mayor ya no lo soporto. Solto un sollozo lleno de su dolor, un sollozo que estremeció al mas alto. Aprisiono el cuerpo del moreno con el propio y levanto su rostro con su mano hasta que quedaron mirandose directo a los ojos. El mas alto sonrio y acerco sus labios a las mejillas de Aoi, bebiendo, lamiendo las lagrimas de ese rostro tan hermoso. El mas bajo solo cerro los ojos con fuerza.
¿En que momento esta pesadilla se convirtió en un sueño?
-XxX-
End Notes:
Que emocionante !
Este capitulo a mi me gusta bastante, y Ruki es bastante malito x3
Gracias por leer !
Surely it's because I was scared. by Sumire_kei
Author's Notes:
Saludos a todos los que leen y muchisimas gracias por continuar. Siento si he demorado mas de lo que esperaba, intentare hacer lo mejor para actualizar mas seguido.
Doy las gracias por todos los reviews y que los aprecio enormemente.
Cuidence y gracias por leer.
4. Surely it's because I was scared
Sentía incansable la lengua de su compañero abrirse paso en su propia boca y el sin poder hacer nada. Sometido a aquel masaje, a aquellas caricias y besos jugosos. No era justo. Sus manos se encontraban en el pecho de el, ya que en un principio había intentado apartarlo. La mano del atacante se encontraba en su nuca presionando, haciendo fuerza para mantener unidas sus bocas. ¿Por qué era tan inútil en momentos como ese? No lo entendía. Se le acababa el aire. Aquella boca que parecía nunca perder esa lujuria y fuerza no le dejaba respirar. No le agradaba la idea de saber que solo jugaba con el. Pero tampoco podía hacer mucho más. Lo amaba y lo sabía. Quizás el no. Y era por eso que los juegos del otro le dolían tanto.
Finalmente Reita se separo de la boca del baterista para dejarlo respirar. Estaba agitado, y mucho. Le gustaba verlo así, con la respiración entrecortada, con aquella debil oposición ante el. Una sonrisa maliciosa apareció en sus labios mientras se perdía en los ojos de Kai con profundidad tal que al moreno le causo un horrible escalofrio. El rubio sabia perfectamente que Kai moría por el, y que no importase cuanto insistiera, si presionaba que fuese un poco el baterista cederia. A el no le gustaba el baterista. Pero le satisfacia bastante a la hora de desquitarse. Dulce y a veces... tan tonto. Rió para si. Se acerco aun mas a esa boca presionando a penas sus labios, miraba a Kai a los ojos. Sus labios se abrieron despacio, hasta que la lengua del moreno pudo entrar en la húmeda y calida cavidad del otro. Topándose así con su lengua. Eso era algo que le gustaba de la boca de Kai, su lengua.
No. Esto no tenia porque ser así. Ya no queria que fuese asi. Había empapado en lágrimas una y otra vez el hombro de su buen amigo Uruha quien había estado a su lado sin importar todo lo que lo había molestado. No se podia permitir que, por mucho que amase a Reita, le deseara y soñara con el cada noche; por mucho que le revolviera las hormonas, este se fuese siempre ha salir con la suya. No hoy. Ya había llorado mucho, se lo había dicho, había tenido que soportar sus jugueteos... no... No, Reita.
Kai tomo las fuerzas que le quedaban de su conciencia y el poco valor que encontro escondido para propinarle un fuerte empujon a Reita. Este ultimo termino en el piso de la oficina vacia en la que había atraido a Kai luego de verlo caminar por los pasillos en solitiario. El baterista al verse libre intento alejarse a paso rapido. Pero no llego muy lejos.
El rubio se levanto con prisas y acorralo al moreno poniendolo de espaldas a el entre un escritorio y su cuerpo. Puso ambos brazos aprisionando ese cuerpo contra el escritorio. Se inclino sobre Kai con cuidado inclinando tambien el cuerpo del de abajo. Una vez lo tuvo recostado completamente bajo su cuerpo se acerco a su oido.
-No te resistas ... - le insinuo con una voz que al pobre baterista se le hizo deliciosamente irresistible. - Yo te quiero... aquí y ahora... - al decir esto ultimo hizo una ligera embestida contra el trasero de Kai haciendo que este ultimo sintiera la enorme ereccion que poseia el bajista en esos momentos.
-Nhm... - un gemido leve, pero muy provocador que de parte de los labios del baterista se escapo. Reita sonrio con lujuria. Había ganado. No importaba nada mas ahora. Kai seria suyo, como tantas otras veces, como el queria... poseer de nuevo el cuerpo de aquel baterista.
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Se separo suavemente para acariciar los labios de Aoi con los propios, para volver a besar esa boca que le traia loco desde hacia quizas demaciado tiempo. El moreno casi no lo soportaba. Correspondio aquel beso con casi demaciada alegria. Sentir de nuevo la lengua de Uruha jugando con la suya. Era algo demaciado delicioso como para dejarlo pasar. Sus manos se colocaron en el pecho del mas alto acariciandolo levemente, como queriendo comprobar que en verdad no era un sueño. El castaño poso una de sus manos en la cadera del mas bajo y la otra sostenia con cariño los mechones de cabello. Una alegria se asomaba en el sonrojo de sus mejillas. Se separaron con lentitud, casi cuidado.
Aoi se perdio en los ojos de su compañero con una timidez parecida a la de una adolecente después de su primer beso. Uruha acaricio su rostro con cuidado sin dejar de poner una tierna sonrisa en sus labios. El mas alto había pegado su cuerpo todo lo que había podido al la delgada figura del de cabellos negros. Sus caderas juntas hacian un roze suave y ligero de ambas entrepiernas. Uruha se acerco nuevamente al rostro del otro guitarrista quien cerro los ojos en espera de los labios del menor contra los suyos, pero el mas alto beso suavemente su frente a lo que Aoi abrio despacio los ojos.
-Aoi...- La ternura en el rostro del menor se podia definir claramente mientras el otro se sonrojaba por sus palabras. - Escucha, yo no -
-Yo - una voz dulce y reprimida le interrumpio. - ...no podia... no queria creerlo...tanto tiempo...¿Cuánto fue en verdad? ... -solto un suspiro un tanto mezclado con un sollozo. Uruha solo aguardaba, solo escuchaba. - Estaba asustado, de que todo fuese solo un sueño...nada mas... era maravilloso pensar...Uruha estuvo aquí...- sus dedos tocaron sus labios con cuidado, estaban temblorosos. - Mi Uruha a estado aquí...- su mano bajo con delicadeza por su cuello, con temor. - Y... tenia miedo... estaba ...asustado... de que no fuese real ...de que... - hizo una pausa mordiendose el labio, ocultando aun mas si era posible su rostro bajo el negro cabello.
Uruha estaba sorprendido. Y enternecido por las palabras de su adorado guitarrista. Tomo con delicadeza el menton de Aoi levantando el rostro del pelinegro con cuidado. Sus ojos se encontraron. Fue entonces cuando Uruha acerco con cuidado su rostro. Tomandose el tiempo que nunca antes se había tomado para besar a Aoi, obteniendo ese cuidado del primer beso. Antes de cerrar sus ojos comprobo como los de Aoi se cerraban con lentitud mientras el se acercaba. Hasta que finalmente los sintio. Esa suavidad que solo poseian los labios del otro. Apenas una caricia. El mas bajo hizo presion. Un segundo. Quizas dos. Fue lo que tardaron ambas bocan en dar paso a sus lenguas para acariciarse entre si. Dulce, tentadoramente dulce.
Ya no aguantaban mucho mas. El beso se volvio desesperado, insoportable. El sabor de la boca del otro se hacia cada vez mas irresistible, cada rincón de la boca del otro se hacia sumamente tentadora. La manos de Aoi se entralzaron tras el cuello de Uruha, mientras las manos de este se entretenian acariciando la cadera y cintura del mas bajo, excursionando, subiendo de a poco esa molesta camiseta de mangas largas. Toco es piel tan suave. Se separo lentamente, casi nada de la boca de su amante para mirarle a los ojos, para respirar. Con sus frentes unidas se miraban con deseo y lujuria, el sorojo del rostro de Aoi era lindo, hermoso... ver al pelinegro con ese ligero rubor, con la respiración agitada. ¡Dios como amaba a ese guitarrista! No podia caber en su propia cabeza una razon por la que su cuerpo se exitaba tan solo con sus ojos, porque sus hormonas se revolvian con solo escucharlo... y ya poco importaba.
Ambas lenguas en otro desaforado combate. Una minima separacion, dejando ambas lenguas jugar en el aire y juntar ambas bocas de nuevo. Que sabor mas delicioso. Era tanta la exitacion de Aoi que no aguantaria otro beso mas. Necesitaba que Uruha hiciera algo, el hacer algo. Una de sus manos se escabullo bajo la polera del mas alto y araño su abdomen con fuerza. El castaño claro suspiro con fuerza en la boca del otro. Una vez mas, el aire les jugaba en contra. Se separaron con algo mas de distancia, apenas unos segundos en los que el pelingro le dirigio una picara sonrisa. Movio sus caderas rozando intencionalmente su ereccion con la de Uruha quien solto un gemido que se apago en el cuello de Aoi el que ahora besaba como si se le fuera la vida en ello.
No se había dado cuenta en ningun momento, pero el ascensor había dejado de moverse hace mucho. <<Uruha...>> este tonto lo había hecho. Aunque sabia muy bien que solo bastaba con que alguien presionara el boton de llamada del ascensor para que este continuase su recorrido a atender la llamada.
-Ahh! - se le escapo un dulce gemido al sentir como el menor le mordio ligeramente el cuello al tiempo que sujeto su miembro por sobre la ropa con fuerza. El castaño sonrio.
Ningun sonido en el mundo podria jamás reemplazar los gemidos y jadeos de su Aoi... nada... quizas si... solo había un sonido que Uruha sabia seria incomparable. El susurro, la voz de Aoi en un susurro rodeando su oido, diciendole que le amaba. Su mayor sueño...
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Caminaba por el pasillo con esa estupida sonrisa de autosuficiencia en los labios. Los demas estaban para el, solo para el y así debia y seguiria siendo. Rio un poco para si. Recordaba perfectamente la cara de Reita antes de haberse venido en su boca. Una cara de exitacion tremenda. Las mejillas rojas a mas no poder, los ojos cerrados, la boca entreabierta con el fin de ayudarse a respirar mejor entre todo eso.
Le gustaba la cara de Reita así. Quizas porque sabia muy bien que el bajista gustaba de el con locura y deseo. Pero lo sentia. Su corazon no tenia dueño, pero el poseia muchos de los corazones aparte. No... el corazon que mas queria no era suyo... solo su cuerpo. Su expresión cambio de inmediato a seriedad. El cuerpo de Aoi era suyo. Desde antes de cualquier otro. Pero su hermosa puta amaba a otro. Uno con quien no había tocado cuerpo profundamente nunca, pero aun así... el pelinegro estaba enamorado, obsesionado con el otro guitarrista de la banda. Lo había visto llorar por el, cuando llegaba al climax con Ruki gritaba, susurraba, jadeaba el nombre de Uruha... ¿Por qué? Ya no lo sabia. En un principio incluso penso en dejar que los sentimientos de su eterna mascota fuesen libres, pero tan pronto la idea aparecio en su mente la desecho. Aoi era suyo... y de nadie mas. Eso se lo tenia que meter bien en la cabeza, tanto el pelinegro como Uruha.
Llego finalmente a la puerta del ascensor y presiono el boton. Esa sonrisa de autosuficiencia vovio a sus labios. No importa cuanto lucharan ambos por conservar esa relacion. Ruki conocia mejor que nadie al pelinegro y sabia muy bien que nunca, por mucho que lo amase, se le declararia a Uruha. Su conciencia no podria dejarle en paz. Le pertenecia a Ruki, jamás había podido siquiera dirigir sentimientos a el y lo haria con Uruha. Sonrio triunfante.
<<Muerete esperando, Uruha...Porque esas palabras jamás saldran de los labios de MI Aoi... menos para ti...>>
-XxX-
End Notes:
Adoro este capii, sera porque realmente amo la pareja UruhaxAoi *w*
Dedicado a todas las lectoras que siguen aun este fiic, pues gracias a ustedes esta aqui.
Las quiero.
Please don't cry alone by Sumire_kei
Author's Notes:
Saludos aqui !
Al parecer he tardado mas de lo que hubiese querido en subir este capitulo, y lo peor es que este es uno de mis nominados "Capitulos Relleno". No dan demaciado aporte a la historia, pero conectan con mejores escenas :)
Espero les agrade.
5. Please don't cry alone
Caminaba apenas por los pasillos del lugar. Sentia su pecho subir y bajar con fuerza por la corrida que había hecho antes. El pecho le dolia, no solo por su agitada respiración, ni por los rasguños que de seguro quedarian como rojizas marcas en su pecho por algunos dias, no era por eso. Cayo de rodillas sin poder soportarlo mucho mas. Era un pasillo casi vacio, por suerte. Se mordio el labio inferior en un intento bastante forzado por contener las lagrimas que querian escapar de sus ojos, por el esfuerzo de mantenerse en pie, de sonreir. Tenia que calmarse. Pero era tan difícil...tan inútil. Se llevo las manos al rostro ocultandolo por completo y solto un sollozo tan desgarrador que le hizo daño en la garganta, que libero todas sus tensiones, todo su dolor. Las lagrimas comenzaron a salir con fuerza de sus ojos. Le quemaban las mejillas, la piel de su rostro ardia tras esos liquidos retazos de dolor. Su delgado cuerpo se sacudia con fuerza, con dolor.
¿Cuántas lagrimas mas debía de derramar?
Lo ignoraba, pero estaba seguro que de su propia persona dependia el detener de una vez por todas, la infranqueable tortura que formaba parte de su vida los ultimos dias. Se sentia tan debil, cobarde, inútil. No podía continuar resignandose a vivir de esa manera. No mas. Le hacia daño a si mismo y lo que mas le importaba, a su amigo. No queria que Uruha sufriera mas por su culpa, que perdiera todas las oportunidades por estar cuidando de el. Kai se puso en pie sacando fuerzas de un lugar dentro de su pecho que desconocia, tomo una gran decisión. No iba a permitir que Reita volviese a pasarle por encima. Nunca mas. Y lucharia porque así fuese y por encontrar la fuerza que le debía a Uruha, por encontrar la voz para revelarse al bajista y para continuar como antes de que sus propios sentimientos le metieran en ese enorme agujero sin fondo del que parecia no poder salir.
Sonrio sorprendido de la determinación que parecia o que creyo perdida en el momento en el que decidio rendirse a los sentimientos que Reita le provocaba. Pero el nunca le corresponderia y el daño que le hacia era insoportable ya. Antes se conformaba con ser su juguete, con compartir esos juegos aunque sabia que no era nada importante para el bajista, pues solo con tenerle cerca se sentia bien. Pero todo cambio cuando el rubio mas alto comenzo a pasar sus "grandiosos" momentos con Ruki frente a sus narices. Y nunca tuvo la fuerza de negarse, de reclamarle, de exigirle el minimo respeto. Respeto que ahora recuperaria a gritos y puños, a sudor y lagrimas si era necesario. Había empapado tanto los hombros del castaño guitarrista, tantas veces que lo había llamado, interrumpido e incluso despertado porque necesitaba de alguien que lo abrazara, que lo escuchara...que le diera apoyo. Apoyo que Uruha no había dudado un solo momento en brindarle.
Comenzo a caminar hacia el ascensor. Desde hoy, desde ese preciso instante, el ya no seria mas el juguete de nadie y menos de Reita. Que se fuera con Ruki si tanto le gustaba estar con el, pero el tenia que sacarlo de su corazon y de su cabeza, eliminar ese sentimiento que nunca el bajista había compartido. Ahora, por primera vez en tanto tiempo, en meses, recobraba las fuerzas que parecian aun perdidas, pero que de a poco volvia a sus musculos, a su cuerpo, a su mente...y mas importante aun, a su corazon. Que era de donde debía arrancar sin contemplación el sentimiento tan adverso y enredado que su cuerpo experimentaba ante la cercania del rubio.
Llego al ascensor y presiono el boton de llamada. Pues aunque estuvieran con casi media hora de retraso, dudaba que alguno de sus compañeros se encontrara alli ya.
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Una sonrisa enternecida adornaba su hermoso rostro con diversión al sentir como a lengua de Aoi acariciaba sus labios, sin necesitar entrar mas en aquella boca tan adictivamente dulce. El mas alto regalaba besos pequeños, besos mariposas en la tibia lengua de su pelinegro mientras le miraba con deleite y los ojos entrecerrados. Aoi tenia sus manos a ambos lados del cuello de Uruha, acariciando la piel tibia que pudiese tener en esa suave zona, una de sus piernas era sostenida y acariciada sutilmente por la mano del castaño a la altura de la cadera de este. Apoyados aun contra la pared del ascensor. El pelinegro solto una delicada risita al ver la propia situación, momento que aprovecho el mas alto para besarle la nariz delicadamente y rozarla con sus dientes, cosa que provoco unas cosquillas en Aoi e hizo que arrugara graciosamente la nariz.
El castaño apoyo su frente en la del pelinegro, compartiendo ambos unas miradas que nunca esperaron encontrar en los ojos del otro. Felicidad, un brillo de deseo y una gota de diversión se reflejaban en sus ojos perdiendose en los del otro.
No podía creerlo. Esa misma mañana se estaba maldiciendo el no poder haber detenido a Uruha durante la noche y estaba seguro, hubiese jurado que nada así volveria a ocurrir nuevamente. Pero helo alli. Entre los brazos de su amado castaño, riendose de sus cosquillas, gozando internamente de su calor, pateandose mentalmente por el morbo que le causaba el ascensor, aun mas sabiendo que habría sido capaz de entregarse completamente a su guitarrista en ese mismo lugar. Y habría demostrado su alegria a todo el mundo si fuese necesario, pues era tanta, era tanta la calma y tanto era el alivio y goce de su corazon, que sentia el pecho hinchado. Tanto que su respiración le costaba. Y era conciente de que sus mejillas estaban sumamente rojas, que aquel tono carmesí no había abandonado su rostro en ningun momento y no le importaba. No tenia porque ocultarle aquellas mejillas sonrojadas el, pero le daba pena. Solto una risita rompiendo el contacto visual.
Lo vio reirse, soltar las sinceras aunque algo debiles risitas. Reemplazando aquel semblante tan triste que se había apoderado de su rostro aquella mañana, eliminando las lagrimas que a su corazon habían causado tanto daño de insoportable manera. Ahora sabia que era correspondido. Que era el responsable de esas lagrimas y dudas del corazon de su amado guitarrista pelinegro. Y se haría responsable por ello. Haría todo lo posible por hacerle feliz si es que Aoi le aceptaba. Porque Uruha sabia que amaba al mas bajo con todo su ser. Pero tenia miedo, muchisimo miedo. Un miedo que queria quitar de su mente pues sabia no le haria nada de bien y empeoraría la situación y eso era lo que menos queria. Deseaba entregarle todo de si a Aoi, pero...tenia miedo de que el mayor no le respondiera de la misma manera, que no le quisiera con la misma intensidad. Por eso, había decidido avanzar con calma. Porque había comprobado lo inestable que podía llegar a ser su Aoi.
Sonrio otro poco y movio su cadera rozado con fuerza intencional la entrepierna del pelinegro, haciendo que este soltase un tierno gemido. Aoi le miro con reproche y cara de niño manteniendo la sonrisa, sujeto el rostro de Uruha acercando el propio y posando sus labios sobre los de su guitarrista, acariciandolos con todo lo que pudiese transmitir, con todo el deseo que en ese momento acariciaba, rozaba su mente, haciendola presa de todas las fantasias capaces de entender en unas fracciones inimaginables de segundos. El castaño movia sus labios entre los de su Aoi, jugando con cuidado, para ir poco a poco acercando su lengua, haciendola entrar a la humeda y calida boca del mayor, sintiendo ese magnifico escalofrio en su espalda al acariciar la lengua del mas bajo con la propia.
El ascensor se sacudio de pronto. Aoi entendio que se había comenzado a mover nuevamente y subia con velocidad. Debía alejarse del cuerpo de Uruha, y era lo que menos queria en esos momentos, separarse de aquella figura. Y por la voracidad que había tomado el beso, parecia que el castaño tampoco queria separarse de el. Pero el tiempo apremiaba, le quemaba los segundos y los hacia cenizas. ¿Por qué ahora? ¿Por qué justo en ese momento? Maldijo mentalmente mientras se rendia por algunos momentos mas a la lengua del mas alto. Pero tenia miedo a lo que sucederia con quien se encontrara con una imagen así, pues aunque no estuviesen dispuestos a hacerlo en un ascensor, la escena daba mucho para lo que pensar. Se separó apenas, girando su rostro, pero aun así Uruha acerco su hambrienta boca al cuello del pelinegro, comenzando a lamerlo y rozarlo con sus dientes. No queria terminar el contacto. No ahora.
-Uru...basta...por favor...- susurraba en contra de sus mas fervientes deseos el pelinegro. - ...no quiero...que nos vean así...Uru...-
-No quiero. - fue la unica respuesta que salio de los labios del mas alto, mientras todo agarre en el cuerpo de su compañero se hizo mas fuerte, mas pronunciado.
Pero su Aoi tenia razon, el tampoco queria exhibir escenas tan intimas con el primero que se le atravesara, era ilogico e incomodo. Pero es que la piel del otro era tan adictiviamente exquisita, tan dulce, tan sabrosa ante sus hambrientos labios. No queria terminar ahora. No queria volver a arrepentirse de separarse de el frágil cuerpo del pelinegro, no queria pasar por el remordimiento de anoche. La velocidad del aparato disminuia. Iba pronto a detenerse. Y las manos de Aoi se encontraban ahora en su pecho intentando separarle, se estaba preocupando enserio. Pero Uruha no tenia deseos de ceder. Su mente lo entendia, pero su cuerpo no. Su piel queria seguir sintiendo el calor profundo de Aoi, su boca queria seguir probandolo hasta la eternidad. Pero ahora no se podía al parecer.
Se detuvo finalmente el ascensor en su destino.
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Ya se estaba fastidiando un poco al tener que esperar al ascensor, quiza en que piso se encontrarian cualquiera de los dos aparatos por el tiempo que le estaba costando esperarlos. Ya era tarde para la reunion y era muy probable que les regañaran por no llegar a tiempo, pero sinceramente dudaba que cualquiera de los demas hubiese llegado antes, o minimo a la hora. Quizas Kai, pero sentia que también era una posibilidad un tanto errada. Tenia deseos, unos fervientes deseos de encontrarse con Aoi. Pues si así sucedia jugaria con el importandole nada la hora de ensayo y reunion, hasta que se cansara. Y sabia que podian pasar sus buenas horas hasta que se aburriera del cuerpo de Aoi. Ruki pronuncio su sonrisa confiada.
No es que le gustara menos los jugueteos con Reita. Pero entre ambos saldria ganando siempre el guitarrista. Desde que se habían conocido que así había sucedido. Su mente viajo hacia atrás sumida en los recuerdos de sus primeras ocaciones provocando a Aoi, avergonzandolo en lugares públicos, cuando parecia que poseia tanto mente como corazon y cuerpo del pelinegro. Hasta el día en que le pidio que dejasen todo eso. Que el estaba enamorado de otra persona. Pero el vocalista no iba a rendirse tan fácilmente y lo convirtió todo en solo dedicarse a poseer ese cuerpo que no estaba dispuesto a perder. Finalmente un timbre un tanto agudo indico que el ascensor estaba llegando por fin, apartandole de los recuerdos que en algun momento fueron realidad pero que ahora su mente se encargaba de atesorar, invitandolos a aparecer ante sus ojos en momentos de silencio o reflexión.
Las puertas se abrieron, pero no le agrado nada lo que sus ojos pudieron apreciar desde alli. Vio a un Aoi en un extremo del ascensor con la mirada baja, ocultando el rostro en sus mechones negros de cabello, pero aun así pudo apreciar, notar con claridad como las mejillas del guitarrista tenian una cincelada de rosa. Su mirada viajo luego al castaño apoyado tranquilamente en la pared paralela a la puerta, lo cual lo dejaba a plena y directa apreciación de Ruki. Este fruncio el seño en respuesta a la calida sonrisa que le dio el mas alto cuando entro en el ascensor. El castaño lo ignoro y en silencio los tres se dirigieron a aquel piso que los estaba esperando hacia mas de media hora.
-XxX-
End Notes:
Wii !!
Quiero dar las gracias por odos los reviews que he recibido, pues me hacen sentir que este trabajo esta bien, y si hay algo que arreglar me harian verlo.
Muchusimas gracias !
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