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"Un Par De Canciones Llenas De... Sentimientos"

Autor: cr0wley r3a15

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Notas del fanfic:

Hola...!! Primero que nada estos personajes son cortesía del maestro Masashi kishimoto. Y, la historia se me vino a la mente cuando comence a leer el libro de: John Green. 

"Bajo la misma estrella"


Así que basicamente me inspire completamente cuando la leí, espero que disfruten de leerme (nuevamente) y, agradeceria infinitamente su total apoyo. Se que aun tengo pendientes otros trabajos por hacer, pero siento que de esta manera me hace esforzarme aún más. 

Ojala que "Un Par De Canciones Llenas De... Sentimientos" sea de su agrado y, que le den una oportunidad. Como bien dice el titulo, en cada capitulo habrá un fragmento de una cancion en particular, que tambien me inspiro en ellas cuando escribo y, cada capitulo tendra un pedacito de la cancion. 

Sera narrada por Naruto y Sasuke en primera persona, dentro del capitulo se veran sus puntos de vista. Espero que no halla confusion al momento de leer. Bueno espero con todo mi corazon que les guste esta historia.

 

NaruSasu || Disfruten

 


By: Crowley.

Notas del capitulo:

Hola..!! Este es mi primer capitulo con esta nueva historia... la cancion de este capitulo pueden verla aqui:


https://www.youtube.com/watch?v=VYDI3VugihU 


Entren y, dejense llevar por el ritmo y, el capitulo. Ojala que este inicio se bastante bueno y, tambien espero con todo mi corazon que me apoyen como siempre. Los quiero..!!


Este capitulo es unicamente perspectiva de Naruto, ok. Así no habra confusion cuando lean y, tambien más adelante dire quien narra en cada capitulo. Bueno les dejo el primer capitulo.


Gracias... Nos leemos abajo..!



 


 

 


“The day we met, frozen, i held my breath, right from the start. I knew it i found a home for my hearts; beats fast. Colors and promises. ¿How can i love when i'm afraid to fall? But watching you stand alone. All of my doubt suddenly goes away somehow”


By: Christina Perri ft. Steve Kazee.


 


~.Pasado.~


 


      ¿Recuerdas aquella ocasión en la que nos conocimos? Fue un sábado por la mañana y, en ese breve instante fue como si las manecillas del tiempo se detuvieran; congelándome. Cada vez que mis recuerdos divagan y, llegan hasta ese punto, me ocasiona una sonrisa en mis facciones. Para ser sincero, fue una situación un tanto incomoda también ¿Verdad?


        Cuando mi cuerpo por fin recobro los sentidos, yo no paraba de pedirle disculpas por haber hecho que su bebida le salpicara encima y, todo gracias a mi falta de orientación hacia lo que tenía en mi entorno. Él sin preocuparse demasiado por el pequeño accidente que había ocasionado, me observo fijamente a los ojos; hipnotizándome con su iris negruzco. Me sonrió y, aunque supe de inmediato que fue una sonrisa un poco gélida, pero aun así no se inmuto por hacerlo.


       Nunca había visto a alguien como él. Tenía una inmaculada piel pálida y, si en ese momento me lo hubieran preguntado, la respuesta formulada seria que a mi parecer, le hacía ver un tanto enfermo y, junto también a esas pequeñas ojeras bajo sus penetrantes ojos.


       No recordaba muy bien si me había topado con él anteriormente en ese lugar y, créeme que me acordaba de casi todas las personas con quien me cruzaba en el camino, con decir que me conocía a prácticamente todo el plantel estudiantil de mi escuela, por mí peculiar personalidad extrovertida. Le extendí mi mano para ayudarle a incorporarse de pie, ya que por el impacto había caído al suelo, pero por un segundo pensé que me iba a aventar lo que había sobrado en el recipiente, después de que éste cayera un poco sobre su ropa.


       Me sorprendí mucho de que su rostro no fuera la misma reacción a sus acciones; un alivio para mi persona. Ya que no me apetecía sentir aquella viscosa sustancia en mi cuerpo, así que por lo mismo le mostré la mejor de mis sonrisas para que no lo hicieras y, así poder librarme de cualquier acto de venganza por parte suya.


       Desde un principio, nuestras miradas se habían cruzado instantáneamente; encontrándose mutuamente. No podía quitarle mis ojos de encima y, tal vez habría pensado seguro que eso era extremadamente extraño de mi parte ¿No es así? Bueno, quien se hubiese imaginado que con tan solo esa mirada suya me cautivaría.


       Intercambiamos un par de palabras para romper el hielo y, tal vez el incómodo momento que se fuese a efectuar después, pero no importaba mucho en lo absoluto. Encontrármelo por casualidad, fue como si hubiese encontrado un pequeño hogar en mi corazón latente, entusiasmado por saber más acerca de él.


        Sin embargo, aun a pesar de que no nos conocíamos de antes, pude sentir en mi interior incluso que ya nos habíamos encontrado tiempo atrás, no sé cómo, pero lo podía percibir. Hablábamos con mucha naturalidad, pero su semblante era; único. Tenía ese aire de chico arrogante pero, aquella impresión solo era una fachada para aparentar ser alguien de carácter fuerte y, le funcionaba.


       Cada una de sus facciones era tan indescriptiblemente finas. Me agradaba. Me pregunto qué era lo que hacía en ese hospital de mala muerte (digo las mismas palabras que me menciono, pero era totalmente lo contrario, tal vez lo diría por la incontable gente que muere allí), solté una ligera sonrisa, mientras me sentaba en la banca que se encontraba en las áreas verdes.


- Trabajo de voluntario por las tardes y, en ocasiones los fines de semana, como ahora.


        Conteste apropiadamente cuando me cuestiono. Rápidamente me miro de pies a cabeza, haciéndome sentir un poco agredido por la manera en que lo hacía, pero más sin embargo, se río conmigo; dulcemente.     


- No pareces ser ese tipo de persona.


       Graciosamente tenía razón en lo que me había dicho. Ver sangre y, tener que aprenderse de memoria medicamentos con nombres extraños, para que funcionaban y, ese tipo de cosas, no era precisamente lo mío.


- Llevo dos años siendo voluntario aquí y, es divertido. Además, simplemente estoy en el área de niños, haciéndoles sacar una sonrisa, para que puedan al menos, olvidarse por un minuto su enfermedad.


        Le explique la función que ejercía como ayudante. Había muchos niños con diferentes tipos de enfermedades y, algunos se encontraban solos sin cuidado de sus padres. Y, cualquiera que fuese la razón por la cual no se encontraban con ellos en ese momento, era lo único que me molestaba, porque ¿Qué padre deja solos a sus hijos mientras estos combaten solos la agonía de su destino? Eso era lo que pensaba, pero después de un tiempo comprendí que, aunque no estaban ahí, lo estaban en lejanía. Ya sea haciendo alguna colecta para pagar los medicamentos o pidiendo fondos a alguna compañía para sustentar la estadía de su hijo en el hospital, ya que una enfermedad complicada, implica demasiado tiempo hospitalizado. Y, los fondos en cualquier momento se llegan a agotar.


- ¿Divertido? Bueno, siendo así, te lo creo de inmediato.


       Me carcajee sonoramente por su argumento, el cual no estuvo del todo erróneo. Me gustaba lo que hacía y, si era para una buena causa, la seguiría haciendo mientras me dejaran continuar haciéndolo. Si, sabía muy bien que para ellos no era divertido estar día y noche encarcelados en ese lugar, pero para eso me encontraba ahí, para hacer que sus pequeñas mentes tuvieran una distracción momentánea.


- ¡¡¡Sasuke!!!


       La verdad no sabía a quién le gritaban, tal vez a él; no lo sabía. Desde que empezamos a hablar, no nos habíamos presentado correctamente, ninguno dijo nada al respecto y, lo dejamos así. Después de todo, en ese instante, no estaba seguro de que lo volvería a ver por ahí.


       Para mi sorpresa, ladeo la cabeza en la dirección que escuchamos el grito. Un hombre de altura promedio, se nos acercó. Tenía ojos obscuros y de color grises, su cabello negro colgaba cerca de sus mejillas, el cual le hacía enmarcar su rostro y una larga cola de caballo en la parte de atrás de su pelo. Tenía ojeras bajo sus ojos, esos que también tenían una fuerte intensidad en ellos.


- Te he estado buscando.


       Le observo con demasiada preocupación en su mirada, como si la persona con quien estaba hablando se fuera a quebrar con ton solo recibir el viento en su cuerpo. Después de lanzarle una rápida mirada, desvió su visión hasta encontrarse con la mía. Le sonreí cortésmente, levantando mi trasero de la banca en la que me hallaba en el momento en que llego. Le extendí la mano para poder presentarme más amablemente.


- Uzumaki Naruto, un gusto.


       Los dos se me quedaron observando durante un segundo. El mayor me recibe amistosamente el saludo, sonriéndome por igual. Tenía una bella sonrisa. Cuando apartamos nuestras manos, le volví a dirigir, ahora al chico con quien hablaba antes la misma acción que hice con el recién llegado. Él la toma, dándome un fuerte apretón de mano.


- Disculpa. Soy Uchiha Sasuke y, él es mi hermano mayor: Itachi.


       A decir verdad, ahora tenía sentido todo. Sus rasgos eran casi similares y, aquella peculiar aura que les rodeaba, era la misma. Itachi le dio una hoja blanca doblada a la mitad a él y, con la cabeza atino a indicar que debía leerla, pero en vez de eso, se la metió al bolsillo de su chaqueta de cuero color negro.


- Iré en unos minutos. Te lo prometo.


       Sasuke le lanzo una mirada fulminante como diciendo «Piérdete ¿Qué no vez que estoy ocupado?», la cual entendió sagazmente su hermano mayor. Itachi alzo su mirada sobre mí, dando un ligero saludo en señal de despedida con su cabeza, hice igualmente lo mismo. Lo vimos marcharse nuevamente en dirección a la entrada del hospital, lo cual me lleno de curiosidad la mente, quería preguntarle qué era lo que hacían allí, pero no me atreví. Pero me entere de todas maneras.


- Me están haciendo unas revisiones. Todo normal.


         Era increíble que apenas llevábamos unas cuantas horas hablando y, ya me sentía que lo conocía todo de él. Sentirme un paso más cerca de su persona era demasiado gratificante, con nadie me había sentido de esa manera, ni siquiera con mi mejor amigo. Y, también que él se abriera a decirme algo sobre él, era demasiado bueno como para ser verdad.


      Cuando más hablábamos, sentía que el tiempo se volvía a detener. Congelando todo a nuestro alrededor y, que únicamente nosotros estuviéramos así; juntos. El color azul del cielo que acompañado de las nubes blancas eran testigos del momento pacifico que estábamos teniendo allí, charlando de cosas triviales y, todo tipo de banalidades.


      No quería separarme de esa estabilidad que me emanaba su presencia, deseaba incluso poder seguir viéndolo después de esta conversación, me inquiría seguridad estar a su lado. Así que me arme de valor, siendo valiente a como fuese a reaccionar, pero sobre todo teniendo un poco de miedo. Miedo de verme caer y, necesitar después un par de puntadas en el golpe recibido, pero aun así, todas esas dudas de pronto desaparecieron de alguna manera, haciéndome sentir nuevamente lleno de valentía.


- Disculpa… ¿Podemos intercambiar nuestros números telefónicos?


      Mi corazón comenzó a bombearme apresuradamente bajo mi pecho, haciendo incluso que lo escuchara retumbar en mis oídos. La sangre de mi cuerpo comenzó a elevar mi temperatura corporal y, un sudor frio empezaba a bajar por mi columna vertebral, siguiendo el camino del nerviosismo.


     Podía jurar que mi cara en esos momentos se encontraba más que llena de colores rojizos y, que hasta me había olvidado de respirar normalmente. Mi cuerpo temblaba y, mis manos iniciaban a sentirse húmedas, todo esto me daba señales de que en verdad me hallaba más que nervioso. Tanto, que hasta lo pudo notar. Me brindo una media sonrisa de su parte, enarcando una de sus cejas, queriendo aguantar las ganas de reírse a carcajada limpia de mi actual estado.


- Claro.


      La impresión de chico complicado había quedado atrás. Y, ahora estaba totalmente seguro que esa expresión en su rostro, solo era una máscara para evitar el acercamiento con las personas en su entorno. Pensé que tal vez solo necesitaba un poco de confianza para poder mostrarse como en realidad era y, eso me gustaba mucho.


     Ambos sacamos nuestros móviles. Yo le extendí el mío para que agregara su número telefónico y, él hizo lo mismo por igual. Soltó una pequeña sonrisa al ver que tenía en mi fondo de pantalla a mi zorrito llamado Kurama, me sonroje un poco por la vergüenza que me ocasiono todo eso.


     Cuando termine de agregar mi número en su lista de contactos, rápidamente le apareció mi whatssap. Me salí de esa opción para dejarlo en inicio, y dárselo, pero la foto de él y de su hermano, acaparo toda mi atención. Se veían un poco más pequeños ambos, su hermano lo abrazaba por detrás, mientras que él abrazaba a un gatito color negro, contra su mejilla; tiernamente. No pude evitar las ganas de sonreír al verle tan joven y, realmente se veía feliz en esa fotografía.


      Le di su móvil, complacido por lo que acababa de ver. Él me lanzo una mirada furtiva, para después volver a mirar su pantalla y, que a mi parecer con un poco de nostalgia en sus ojos. Volvió a guardar su teléfono en el bolsillo de su pantalón mezclilla, para después depositar su vista en mi persona.


- Tenía nueve años en ese entonces. Ese día era mi cumpleaños y mi hermano me regalo ese gatito, que apenas tenía dos meses de nacido…


      Hizo una pequeña pauta, dejando salir un soplido.


- Murió el año pasado por la edad. Bueno, simplemente se le terminaron las siete vidas con las que nacen ¿Quién como ellos no? Vivir tantas vidas seria…genial.


     Como poder describir lo que me contaba. ¿Melancolía, tal vez? Sí, era eso. Supuse en ese momento que era por haber recordado a su antigua mascota y, que por eso su mirada se había tornado con una pizca de melancolía incrustada en ella. Maldije a todos los dioses existentes por haberme hecho hacer que recordara una época difícil, en ese mismo instante apretuje mis manos con impotencia.


- Lo lamento, no fue mi intención hacerte pasar un mal rato.


       Él coloco su delgada mano sobre mi hombro, dándome ligeras palmaditas, como si fuera yo quien hubiera perdido a su mascota y, no él. Creo que hasta ese punto solía ser tan infantil, pero con ese tipo de situaciones, me era imposible reaccionar de una manera más madura. Ni siquiera sabía que era lo que tenía que decir para no regarla.


     De pronto, observo el reloj que mantenía bajo la chaqueta, su expresión fue de total asombro. Ladee un poco su cuerpo, en un delicado movimiento en dirección a la entrada del hospital, como supervisando que no fuese a aparecer nuevamente su hermano para buscarlo. Se levantó de la banca, sacudiéndose las pequeñas hojas que habían caído anteriormente sobre nosotros y, pausadamente me otorgo  su mano, la cual tome rápidamente. Su mano era cálida y, su piel era tersa, haciendo juego.


- Me tengo que ir. ¿Estamos en contacto entonces?


     Sin necesidad de pensarme demasiado la respuesta, asentí con la cabeza. Sonreí ampliamente antes de que se marchara y, consecutivamente lo perdiera de vista. El contacto que tuve de su fina piel, se quedó impregnado en la mía, sintiendo que me quemaba por su calidez.


     Ese día se quedó impreso en mis memorias bajo la llave de mi subconsciente, así era como quería recordar ese momento, tan único e inigualable. Y, que solamente en mis sueños volviera a estar de esa manera junto a él, sin importarnos nada a nuestro alrededor y, que el tiempo congelara una vez más nuestros cuerpos. Marcándonos con la promesa de volver a vernos.


 


.-.-.-.-.- |NS| -.-.-.-.-.


 


~.Futuro.~


        


       Me encontraba en una enorme habitación cuatro x cuatro, amplia en todo su esplendor. El frio que se efectuaba a causa del aire acondicionado, me llegaba hasta sentirlo en mis huesos. Un ligero temblor me invadió en mi sistema y, que poco a poco se estaba apoderando de todo mi ser; me encontraba nervioso.


      Y, el ruido de las maquinas atrás de mi cabeza, comenzaban a impacientarme, casi hasta taladrar mis tímpanos. Las personas corrían de un lado a otro con sus trajes de diferentes colores, pero que a final de cuentas, todas hacían la misma función. Escuchaba la voz de la persona que había estado conmigo durante mucho tiempo, haciendo que la carga se fuera evaporando de a poco. Me sujetaba con fuerza mi mano derecha, dándome todo su apoyo incondicionalmente y, logrando que no me sintiera completamente solo (aunque siempre supe que no lo estaba), sintiéndome seguro por unos segundos.


- ¿Cómo te sientes?


      Su voz casi se escuchaba audible y, no sabía si era por la pequeña tela que le cubría una parte de su rostro, para ser más específico: El área de la boca. O si era porque sabía que en cualquier momento se echaría a llorar, tal y como me anunciaba su manera de articular su tono de voz. Únicamente le resaltaban sus ojos color negro, ya que también tenía cubierta su cabeza con una especie de gorro.


      Su mirada me daba tranquilidad de solo verla, no me sentía inseguro ni solo y, eso era porque con él jamás me había dejado así; solo. Mientras apretaba con más determinación mi mano, el sujeto que se hallaba atrás de mi coloco en mi cabeza también el mismo gorro que llevaba él. Sentía como iban colocando un par de cables en mi pecho, los cuales al instante de ser colocados, mandaron la actividad de mi cuerpo a las maquinas.


      El ruido era lo único que me descolocaba de sobremanera.


- Estoy bien, tranquilo pronto todo estará bien.


       Le regale una sonrisa llena de calidez a su visión ocular, quería hacerle saber que me encontraba bien, que no me sentía mal y, que en ningún momento me arrepentía de nada. Ni siquiera de haberle conocido, al contrario, haberle conocido fue lo mejor que me pudo haber ocurrido en esta vida tan miserable.


- ¿Estás seguro que quieres esto?


        Sus palabras no me causaban miedo, no debía permitir que ese sentimiento se fuera colando entre mi subconsciente ni mis ideas, en ninguna de ellas. No necesitaba eso, porque ahora me sentía la persona más valiente del mundo, debía de ser así.


- Estaré bien, por favor, no te preocupes por mí.


         La persona que antes me había colocado el gorro, me susurro al oído que comenzaría. Esta vez fui yo quien sujeto con fuerza la mano de mi tutor, le di una rápida mirada, dándole otra de mis sonrisas tan peculiares de mí y, le dije:


- Gracias por todo, eres el mejor sin duda…no lo olvides. Te quiero. Nos vemos pronto.


        Volví la cabeza al frente, quedando mi vista hacia las enormes lámparas que se encontraban arriba de mí. Asentí con la cabeza, dándole a entender a la persona que me había hablado antes que me encontraba listo. Entonces comenzó.


       Sentía como los líquidos del suero corrían por mi vena y, aun persistía aquel frio en mi cuerpo, pero sin molestarme en lo más mínimo. La persona detrás me indico que administraría algunos medicamentos «Algo de rutina» y, también me indico que colocaría una máscara de gas sobre mi cara, haciendo que inhalara aquel gas especial que me hacía cosquillas en la nariz y, que poco a poco me estaba ocasionando demasiado sueño.


         Mis ojos se sentían cada vez más pesados y, mantenerlos abiertos había quedado descartado. Era como si de a poco, me fuera hundiendo en las profundidades de la oscuridad, sin alarmarme en lo absoluto. Caí rendido ante las temibles tinieblas ennegrecidas.


         Y, te recordé. Mientras permanecía en la obscuridad, te recordé. Volví a recordar el momento en el que te conocí, la primera vez que salimos juntos, recordé la primera vez que acaricie tu rostro, recordé la primera vez que roce tus labios con los míos, recordé las incontables veces que lloramos juntos y, recordé aquella mañana que amanecí a tu lado después de amarte con locura durante esa noche llena de estrellas… Recordé todos los momentos que pasamos juntos, recordé cuando me enamore de ti perdidamente, tanto que hasta dolía y, mucho.


      ¿También recordare tu rostro después de encontrarme contigo en el más allá? ¿Podré volver a sentir tu piel junto a la mía? Quisiera poder recordar todo eso, cuando este dormido. Y, que cuando despierte, te encuentre ahí, frente a mí. Para poder besarte una vez más.


 


Toda muerte es principio de una vida


 


 


 


 

Notas finales:

Hola de nuevo..!!! Que tal les ha parecido?? Espero que les haya gustado tan siquiera un poquito.. bueno se que dije que esperaria para publicarlo, pero hago esto por que me quiero presionar con todos al mismo tiempo. 


Espero que puedan comentar y, decir que tal les parecio el capitulo, alguna critica constructiva, algun jutsu jajaj xD solo para ver que tal les parecio.


Bien, nos vemos la semana que viene.


¿Merece algun Reviews?


o


¿Merece algun jutsu aniquilador xD?


Nos vemos


 


Besos de su amiga Crowley♥.♥

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