Disclaimer:: Los personajes de este fic no me pertenecen u_u! mas quisiera yo tener a un Naruto en casa, terminaría por comérmelo y la serie se acabaría xDD todos los personajes van a cuenta del señor Kishimoto-sensei ^^
oO oO oO Oo Oo Oo
Capítulo 1 - Frustración, un nuevo sentimiento.
-Riiiiiiiiiiiiinnnnngg, riiiiiiiiiiiiiiiiinnnngg – El estridente sonido del despertador le obligó a despertar forzosamente ya de mal humor…
-¡Kusoooooooo, deja ya de sonar! –bajo las mantas Naruto se revolvía somnoliento, sacando un brazo que intentaba alcanzar el maldito despertador que no dejaba de sonar, el mismo que comenzaba a crisparle los nervios. Lo agarró con fuerza y estampándolo contra la pared, rompiéndolo en varios trozos.
Eran las ocho de la mañana y no le apetecía nada levantarse de la cama. No es porque fuera un ninja perezoso, ni mucho menos, la mayoría de veces era el primero en llegar a todos los sitios donde les citaba su sensei, pero aquella mañana, algo le hacía no querer ir de nuevo a los entrenamientos. Desde la vuelta de Sasuke a la villa y su reincorporación al equipo número siete, la cosa había cambiado notoriamente.
Unos extraños sentimientos habían aflorado en su corazón, los que lo perturbaban y hacía que se alejara de la causa de su confusión, Uchiha Sasuke.
Día tras día se preguntaba por qué le enloquecía tanto ese moreno de ojos negros afilados, piel blanca como la nieve y carácter prepotente. Una sola mirada del moreno hacía que se sonrojara completamente, que lo invadieran los nervios y la frustración. No había otra solución, o se alejaba de él o… terminarían descubriéndolo. Por lo tanto recurría a su única salida alternativa: el aislamiento. Cuanto más lejos estuviera de él, mejor.
Metió la cabeza bajo la almohada apretándola con fuerza. Odiaba no poder controlar sus sentimientos, el haberse enamorado de su amigo, su mejor amigo.
Resignado se levantó de la cama sin mucho énfasis mirando al suelo donde se encontraba el objeto que acababa de romper.
-Otro despertador roto. No voy a ganar para relojes... -dos grandes gotas caían desde sus orbes azules- ... y este ya es el sexto que rompo.
Se dispuso a ducharse y acicalarse para acudir al encuentro con su equipo. Dirección: el puente.
Una vez alcanzado su destino, se reclinó apoyando los brazos cruzados en la barandilla. Inclinó el rostro hasta apoyar la barbilla en los brazos, clavando su triste mirada en el pequeño riachuelo que pasaba justo por debajo del puente. En su rostro se podía distinguir un comienzo de ojera, la causada por insomnio seguramente provocado por su tormento personal y hormonal. Cierto moreno engreído y prepotente.
-¡Ehhh, usuratonkachi! ¿Tan maleducado te has vuelto que no piensas saludar esta mañana o qué…?.-una voz masculina le hablaba desde la rama de un árbol cercano.
Naruto giró su vista hacia la rama del árbol y ahí se encontraba sentado de brazos cruzados, el causante de sus noches de delirio, Uchiha Sasuke.
-¡Cállate, baka!…, no estoy de humor esta mañana –pronunció haciendo pucheros mientras pensaba “si por mi fuera te hubiera saludado con un buen morreo”. Exteriormente intentaba aparentar la mayor indiferencia posible, aunque por dentro sus pensamientos eran todo lo contrario.
-Ahhh, con que no estas de humor ehhh, ¿Y a qué se debe si se puede saber?
-No te interesa Sasuke-teme…… -cortó seco. “Si supieras que eres el causante de todas mis problemas y erecciones….”
-Dobe… -refutó finalizando la conversación.
Dos horas más tarde los dos jóvenes seguían en el puente medio dormidos. Raramente su compañera Sakura todavía no había aparecido y su sensei…… bueno, en él no era raro que llegara tarde.
Naruto sin poderlo remediar giró la cara para ver que hacia su compañero, quedando embelesado nada más mirarlo.
-“Si es que tiene una cara preciosa. Cuando se pone serio esta tan atractivo… esa mirada perdida, esa postura macho perforador, su cuerpo tan varonil, como me gustaría quitarle la camiseta y… ya de paso hacerle un par de favores para que me voy a engañar” - instintivamente agachaba la cabeza medio ruborizado por sus pensamientos lascivos.
Sasuke por su parte era la indiferencia personificada. Miraba al horizonte sin fijar la vista en ningún sitio concreto, más bien parecía que estuviera pensando. Pasó una mano por sus cabellos negros echándolos hacia atrás en un suspiro de una forma muy seductora. Al desviar la mirada fue cuando se percató de que Naruto no paraba de mirarlo como hipnotizado. Decidido, se giró por completo encarándolo.
-¿Por qué me miras tanto, dobe?
Con la repentina pregunta Naruto salía de su trance, siendo entonces consciente, de que no había dejado de mirarlo embobado y este se había dado cuenta. Sus mofletes se sonrojaron al instante, notando como el nerviosismo se apoderaba de su voz
-Na… na... nada, teme…
-…… ¿Nada?, pues yo juraría que me estabas mirando el cuerpo descarado –el rostro impasible de Sasuke decía con letras grandes y luminosas, no me creo tu excusa, dobe.
-... “Sí, te estaba comiendo con los ojos y pensando en la cantidad de cosas degeneradas que haría contigo aquí mismo” -su mente procesaba información que de ninguna de las maneras podría ser revelada jamás- ...no... no te lo tengas tan creído Sasuke, estaba... es... estaba mirando un pájaro en esa rama. -señaló veloz el primer pájaro que pudo divisar en su perímetro.
-Eso no se lo cree nadie…
Una bola de humo explotó cerca de los dos jóvenes, haciendo su entrada triunfal en la escena comprometida.
-Buenos días, chicos – saludó Kakashi-sensei sonriendo con su ojito feliz.
-¡Llegas tarde!.-le gritó Naruto levantando su dedo inquisidor. “Maldito Kakashi, como me haces esperar aquí dos horas con Sasuke. Poco me ha faltado para tirarme encima de él y violarlo”
El jounin sonrió divertido observando el rostro crispado del rubio. Que exagerado, pero si solo había llegado dos horas tarde y eso era todo un record para el copi-ninja. Según él solía decir en numerables ocasiones, sus alumnos debían aprender a tener paciencia y la espera era el mejor método de enseñanza. Aunque todos sabían que si no venia antes era porque no le gustaba madrugar.
-Lo siento –comenzaba una de sus tantas excusas-. Un gato negro se me cruzo y...
-Sí claro, y llevaba tu libro Icha en la boca ¿no? –protestó el rubio arto de sus excusas baratas.
El peliplateado se rascó la nuca pronunciando un – Pues sí, Naruto. Precisamente eso es lo que iba a decir…
-... ¿Y no será que te quedaste durmiendo porque ayer pasaste una noche movidita con tu Iruka-koi?- Sasuke sabia dar en la llaga de su sensei.
-Cof, cof... - tosió intencionadamente. Ese había sido un golpe bajo por parte de su alumno, que había dado de pleno en la excusa. No obstante, hizo caso omiso al comentario saliendo al paso con otro tema diferente - ¡Ohh!, ¿Dónde esta Sakura?
-No se, no a llegado todavía - Naruto se encogía de hombros molesto.
-Mmmm que raro. Bueno no pasa nada, hoy no tenemos misión así que vamos a entrenar un poco, bueno más bien vais a entrenar vosotros...
La fulminante mirada de Sasuke encaró a su sensei
-Para variar no vas a mover ni un dedo, bastante te moviste anoche sobre tu koi ¿verdad?
-Premio para el chico subido al árbol –pronunció-. Así que ya sabéis, un combate de entrenamiento entre vosotros dos mientras yo me leo la nueva edición yaoi del Icha Icha Paradise. Cuando terminéis podéis iros a casa.
-“Lo que me faltaba, yo intentando huir de Sasuke y ahora tengo que pelear con él, cuando yo en realidad lo que desearía es comérmelo con ropa incluida” - la conciencia de Naruto no le ayudaba en nada.
-Andando dobe, cuando antes termine contigo antes podré irme a casa.- Sasuke de un salto bajó hasta su lado, se metió las manos en los bolsillos, comenzando a caminar por delante de Naruto hacia un claro del bosque.
-“Por kami-sama, que culo que tiene. Seguro que si lo toco estará bien durito como a mi me gusta” - sin poderlo remediar, sus ojos se desviaban hacia cierta parte prieta del cuerpo de Sasuke. Ya comenzaba a notar como la cara se le calentaba, seguro que ruborizado de nuevo por esos pensamientos impuros.
Poco tiempo después, ambos muchachos llegaron al claro del bosque. Sin perder ni un minuto el moreno se colocó en posición de ataque para comenzar el entrenamiento.
-De acuerdo, comencemos. Enséñame que has aprendido, dobe.
-Jeje, Sasuke-baka te voy a mandar directo al hospital... -“Yo sería tu enfermera kukuku”
Con movimientos rápidos Naruto se lanzaba sobre él comenzando una ardua pelea. Los dos estaban igualados tanto en fuerza como en velocidad, tanto que no se podía prevenir quién de los dos ganaría el combate. Cuando no pudieron más detuvieron los movimientos, agotados y acalorados por el ejercicio.
-... Sasuke, no lograras vencerme….- pronunciaba Naruto jadeante.
- Je, tú serás el que... no pueda vencerme, usuratonkachi –refutó el aludido confiado.
Sasuke se incorporó dando un gran respiro. Posó sus manos en el borde de la camiseta y comenzó a retirársela, muerto de calor. Una vez más cómodo, se colocó de nuevo en posición de defensa, ahora ya, un poco menos acalorado.
Los grandes y expresivos ojos de Naruto se abrían de par en par, dilatando sus pupilas ante la suculenta imagen que su compañero le ofrecía. Su mente en shock no reaccionaba ni pensaba en otras palabras que no contuvieran la palabras: sexo, aquí y ahora. Se deleitó largo y tendido con el torso bien formado de su compañero de equipo mientras internamente gritaba con furor -“¡Pero que bueno está el cabrón!”
De constitución delgada y músculos levemente marcados, piel blanca e inmaculada que le llamaba a gritos ser tocada, espalda ancha, y pezones sonrosados por los que resbalaban cientos de gotitas que llegaban hasta la cintura de su pantalón dónde se perdían en las partes ocultas del Uchiha.
Sasuke rápido se abalanzó ante un Naruto colapsado, propinándole un buen golpe en plena cabeza que hizo que el afectado cayera varios metros atrás, desmayándose del impacto.
-¡Narutooo!!!- gritó asustado ante la caía, en un momento pensaba que lo podría esquivar.
Se acercó rápidamente al cuerpo inmóvil de su compañero tumbado boca arriba en el suelo. Lo movió con suavidad de los hombros, dándole pequeñas palmadas en la cara intentando despertarlo.
-Naruto, ¡Ehhh, dobe! despierta...
Los zafiros brillantes de Naruto comenzaron a abrirse lentamente. Intentó enfocar la imagen de su compañero frente a él pero su mirada era borrosa y difuminada. El fuerte dolor de cabeza le hizo llevarse las manos al cabello, masajeando la zona afectada por el golpe.
-Itaeee… Sasuke teme, valla golpe me diste. - lloriqueó sobandose el chichón.
-Usuratonkachi, pensaba que lo podías esquivar.
-¿Pero no viste que estaba distraído? -en ese momento Naruto pudo centrar definitivamente su vista, contemplando la cara de Sasuke encima suyo muy cerca.
-¿Y qué mirabas distraído, eh?
-......
Las preciosas perlas negras por ojos que poseía el Uchiha lo escrutaban intensamente. No le salían las palabras, no lograba articular ninguna palabra coherente inundado en su mirada. Sonrojado, desvió la cara hacia un lateral, intentando ocultar el nerviosismo que comenzaba a despertar su cuerpo y su corazón.
-¿Qué te pasa dobe? –cuestionó con un deje de preocupación-. Ultimamente estas muy raro. Te distraes con facilidad.
-No... no me pasa nada... baka –tartamudeó pensando “Si supieras lo que me pasa por la mente cada vez que te miro y la reacción que esta sufriendo mi entrepierna en este momento…”-. Y quítate de encima, no te acerques tanto.
Naruto se reincorporó muy a su pesar apartando al Uchiha con la mano, ya que no había mejor escena que la cara de Sasuke mirándolo tan de cerca. Cohibido, le dio la espalda ocultando la reacción que le había causado en sus parte bajas. Si continuaba mirándolo perdería la poca cordura que el golpe le había dejado y terminaría lanzándose a devorar el pecho y provocador.
-Me vas a contar ahora mismo que es lo que te pasa.- el rostro de Sasuke los escrutaba con ahínco. Se levantó y tironeando con fuerza de uno de los hombros del rubio lo giró hasta encararlo de frente.
-No es asunto tuyo -cortó seco el aludido. No pretendía ser arisco con él pero si esta conversación seguía avanzando terminaría confesándole sus sentimientos y sinceramente tenia miedo de no ser correspondido y marginado por distinto a los demás, por sentir emociones fuertes por alguien de su mismo sexo.
-Tarde o temprano me enterare –amenazó ceñudo-. Quieras o no me lo contaras.
-...... “Me gustaría tanto decírtelo pero... no puedo, tengo miedo al rechazo”
-¿Y bien? –insistió el moreno.
-...... Me voy a ver a Tsunade Oba-chan, me duele la cabeza –con una evasiva se fue cabizbajo hacia el edificio de la Hogake… A ver si le daba algo para su dolor de cabeza y quien sabe, tal vez también algo para su corazón.
-Tarde o temprano me enteraré… -susurró Sasuke colocándose de nuevo la camiseta y dando media vuelta en dirección a su casa.
Continuará...