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El intermediario

Autor: Cid

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Notas del fanfic:

Toda la culpa de esto la tiene Kailu.

 

Tercera Pareja, Tercer Drama, Tercera busqueda de un final "feliz" para todos...

 

Antes de que los dinosaurios se extingan, el mas joven, debe curar las heridas del dinosaurio mas viejo.

 

(Inspirado en otra pareja de rol, y en un cuento que lei hace muy poco, que me los recordo )

No tenía idea cuanto había pasado desde la última vez que lo había visto, recordaba que no podía abrir ni los ojos, que aun su cabello era aún más claro que los pétalos de las  amapolas doradas que tanto amo su madre y que él, cada aniversario de la relación, le llevaba. El pequeño Ulf lo había dejado de ver cuando tenía dos semanas de nacido, las peleas y las discusiones habían sido demasiado como para mantener algo, y la sospecha que ese niño no fuera sangre de su sangre hicieron que para James todo fuera demasiado y la opción de asumir la responsabilidad de ese niño, un desafío que no le correspondía asumir.

 

Desde allí los años habían pasado y él se había distanciado por completo de aquella mujer, de ese niño que cargaba su apellido mas no su sentimiento de cariño, ese niño que miro con recelo al creer más en comentarios que en los ojos brillantes y húmedos de la que alguna vez llamo, la mujer de su vida.

 

Ahora Ulf estaba demasiado grande como para no notar esos rasgos que el mismo tenía en sus fotografías de niño: Ulf tenía aquella pequeña mancha en el cuello que la tenía, Ulf tenía el cabello castaño miel como el, Ulf tenía los ojos de tono café que, a ratos parecían un tono algo más dorado. Ulf no gustaba de las bebidas pero prefería a la fruta, Ulf amaba los dinosaurios y su película favorita siempre seria Jurassic Word. Ulf tenía su mismo genio incluso… Ulf tenía todo lo que sus propios padres le describieron de niño, y ambos tenían algo en común: se encontraban en el despacho de un asistente social pensando que harían con sus vidas después que ella, la que ambos de alguna forma amaban, muriera de aquel cáncer terminal.

 

James había recibido la noticia de una forma demasiado invasiva, Ulf lo había hecho notando como, una mañana, todas las fuerzas de su madre se fueron perdiendo hasta que lo último que vio hacer fue, en ella, suspirar y no despertar jamás. Ambos estaban allí por una fuera mayor: Ulf no tenía ningún familiar más: ni tíos, ni primos, ni nada, en cambio, había un padre que lo había reconocido y aunque no viviera con él, era desde ahora su único tutor legal y encargado, mas, para James era como recibir una mascota ya crecida, abandonada por alguien, con hábitos que claramente interrumpirían en su diario vivir, pero que, no podía negar ese lazo mágico que ambos tenían… esa conexión de madre e hijo que hacía 6 años atrás, negó que existiera por una sospecha.

 

Él era el padre de Ulf.

 

La seria de ahora en adelante el encargado de su bienestar, de su vida, de sus fracasos y logros, él le tendría que enseñar a escribir, a darle el desayuno por las mañanas y la cena por las noches.

 

-Me está pidiendo que sea padre de la noche a la mañana, de un niño que seguramente creció escuchando que lo deje, que lo abandone, que negué que fuera mi hijo… Rene, usted en verdad quiere que haga todo eso? – Miro al que había sido asignado como el asesor social de esta situación, vio al muchacho que seguramente tendría con claridad 10 años menor que él, más estaba allí, como el superior de todo esto. Regreso su mirada al niño que estaba en otra habitación, jugando con sus dinosaurios – Ni él ni yo estamos preparados para esto.

 

-Es por eso que Ulf, no se ira a vivir inmediatamente hoy con usted, debo de ayudarles a que se adecuen el uno al otro, es un cambio fuerte en la vida de ambos, pero él no tiene a nadie más en este mundo, a nadie más que a usted, señor james, y de rechazar esto, entiende que los alcances legales serán muy incomodos.

 

-No me pueden obligar a ser padre

 

-No, pero puedo mostrarle lo gratificante que puede ser el intentarlo- James miraba en Rene a un muchacho que, seguramente había salido hacia no mucho de sus estudios de trabajador social, que aun creía en los cuentos con finales felices y que, si lograba esto, tendría el caso más exitoso de su carrera, puesto que él no veía un buen futuro en esto – Señor James… ¿Qué haría usted si, de la noche a la mañana le dicen que si tiene un papa y que, después de la muerte de su madre, se ira a vivir con él?

 

-Que es una broma, que si no me vio en años no esperen que me vea a diario por mucho tiempo… Rene, no lo conozco ni me conoce pero, a voto personal, esto no tiene sentido

 

-¿Aun cree que no sea su hijo señor James?

 

-No lo sé, siempre lo dude, pero fuera o no mi hijo, él tiene una vida ya hecha y yo la mía, y no podemos

 

-La vida de Ulf- interrumpió el trabajador social, acercándose al vidrio desde donde podía ver al menor- ha sido violentamente cambiada con la muerte de su madre, el no pidió eso, usted no pidió tener un hijo, y sea usted su padre o no, debe darle la oportunidad como seguramente él se la debe dar a usted…. Mírelo señor James – el mayor lo dudo un poco - ¿Existe algo de Ulf que le provoque rechazo?

 

-…. No sé qué espera, pero en serio, no puedo esperar lo mejor de toda esta situación…

 

-Ulf no espera nada… ya ha perdido todo, primero a su padre sin haberle conocido, después a su madre… Ulf no tiene nada más que perder, pero puede ganar una familia… un padre

 

-Nadie dijo que yo quiero ganar a un hijo

 

-Debe darse la oportunidad de conocerle y que él lo conozca, él lo necesita, al igual que usted…-James lo observo y quiso reír, más se encontró con que, el muchacho le dejaba solo y se adentraba a la sala donde estaba el menor, solo, con solo sus dinosaurios en las manos – Hola Ulf… ¿a qué juegas?

 

-A nada..- el niño no levanto la mirada – los dinosaurios no quieren jugar.

 

-¿Por qué?, ¿Están cansados o tienen mucho sueño?

 

-No, porque se les fue su mama, ella jugaba con ellos a las escondidas tras los arboles… ahora no saben jugar, porque ya no les encontraran… - Ulf miro a las figuras en sus manos, y al alzar la vista, vio como Rene le extendía un dinosaurio de juguete más grande.

 

-¿Y si les conseguimos un papa a los dinosaurios para que jueguen? ¿Ellos se sentirán mejor? – noto como Ulf le miraba extrañado, como retrocedió sus muñecos de aquella nueva figura que se unía a ellos - ¿No quieren jugar?

 

-Ellos no tienen papa

 

-Todos tenemos un papa y una mama, y cuando uno de ellos debe ausentarse, el otro debe cuidarles, no podemos traer a su mama, pero seguramente su papa los amara a ambos, les cuidara, jugara con ellos a las escondidas tras los árboles y les protegerá de lo que sea, es la misión de un papa

 

-¿Te protegen?

 

-Si Ulf – rene sonrio, miro de reojo al vidrio desde donde James les observaba, desde donde James parecía querer comprender si ese Rene lo hacía intencionalmente o si, era un encanto natural el suyo - ¿y tú? ¿Quieres a un papa?

 

-Yo… yo quiero a mi mama – El menor comenzó a llorar, y Rene observo a James y este, solo pudo alzar la ceja preguntándole con el lenguaje corporal, como esperaba que las cosas funcionaran si para el menor no había otra persona e este mundo más que su madre y para él, no había opciones de un hijo en su vida.

 

Rene se sentó al lado del niño, limpio su rostro de las lágrimas y sonriéndole, le prometió que el estaría acompañándole y cuidándole hasta que encontraran a un buen papa para él. James siguió mirando por el vidrio, pensando que Rene era en verdad un adolescente recién titulado que creía, podía encontrar la solución para el hambre en el mundo, la cura al Sida y el dolor de un niño sin madre y sin padre. Rene era un iluso… y el, un tarado, porque mientras escuchaba a Ulf, no pudo evitar recordarla a la que amo…

 

Ulf lloraba igual que ella.

 

En silencio. Inclinado. Abrazando lo que más amaba.

 

Ulf abrazaba sus dinosaurios. Ella abraza a su hijo

 

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