Salía de la tienda sin prestar atención, mirando para abajo y procurando que su gorra y lentes cubrieran lo reconocible de su rostro. Se encendió un cigarrillo mientras se escabullía entre la gente, las bolsas colgaban de sus brazos y rozaban levemente a la gente al pasar. Sabía que debía haber ido en auto, pero tenía tantos deseos de caminar entre la gente, como uno más, que olvidó esa idea, pero se arrepintió terriblemente cuando chocó de frente con una chica. Ambos cayeron al suelo, la velocidad en la que iban, perdidos en sus propios pensamientos los dejó vulnerables al golpearse. Ruki sintió como su gorra volaba de su cabeza y pasaba a depositarse a un lado, mientras se acomodaba los lentes y recuperaba sus pertenencias dirigió una mirada a la joven, a punto de pedir disculpas. Pero lo que vio no hizo más que horrorizarlo, no era una, sino cinco, todas con la boca entreabierta y mirándolo de forma macabra. Ruki se puso de pie y ellas dieron un paso adelante al mismo tiempo, lo que lo hizo retroceder asustado. Algo le decía que estas no eran fans normales, y mucho menos tranquilas, sentía que tenía que correr, y así lo hizo, mientras las otras cinco revoleaban su pollera al viento lanzando gritos y siguiéndolo con gran rapidez
Aunque muy rápido no podía correr ya que aún cargaba todas sus compras, demonios, ¡no podía evitar ser un consumidor! Y no iba a dejarlo todo tirado, había elegido todo con mucho cuidado y dedicación. Corría y corría chocando con gente aunque tratando de evitarlo. Aún sentía a sus locas fanáticas corriendo trás de él, que desventaja estar tan cargado. Se detuvo en la esquina de la cuadra, tenía do
dos opciones: La luz estaba en rojo para los peatones, si cruzaba se mataba o quien sabe. Y si se quedaba allí moriría de todos modos en manos de sus fans. La próxima vez definitivamente iría en auto, eso sí era seguro. Miró sus dos opciones, debía elegir rápido porque sus fans se acercaban a una velocidad increíble... Miró la calle, ¿por qué no se había fijado antes? No venía ningun auto, así que se lanzó a cruzarla.
No había ningún auto, o eso creía él, pronto salía uno de la nada, a toda velocidad, con los vidrios polarizados y amenazando con atropellarlo. Pero Ruki ya estaba en la mitad de la calle, no daría vuelta atrás, menos cuando las fans ya estaban cruzando también para seguirlo, se adelantó hasta la otra esquina pero el auto se dirigió certeramente hacia él, haciéndolo terminar de subirse y frenando de golpe entre él y las fans que ya estaban casi a mitad de la calle. Ruki se quedó estupefacto frente a la ventanilla del conductor, no podía ver quién estaba adentro, no sabía si insultarlo por querer atropellarlo o agradecerle por haberlo salvado de las jóvenes que ahora huían de los autos que comenzaban a pasar a toda velocidad. Se quedó viendo como las fans se alejaban molestas y frustradas, pero el semáforo volvía a ponerse en verde para los peatones y les daba una nueva oportunidad de alcanzar a su ídolo, Ruki dio media vuelta e iba a echar a correr pero se detuvo al darse cuenta de que una mano que salía del auto lo sujetaba con fuerza del brazo y lo volteaba bruscamente. Se dio vuelta molesto y allí estaban, mirándose a través del vidrio de sus anteojos, en total silencio, hasta que el conductor habló.
- Oye, ¿a dónde crees qué vas? - Ruki iba a responder pero el sujeto no se lo permitió - ¿Qué acaso piensas irte cuando casi choco por tu culpa? - esta vez Ruki le miró molesto porque el único que tenía la culpa era el conductor por querer atropellarlo, también iba a decirle eso cuando el sujeto le volvió a interrumpir - ¿Tu eres tonto o qué? ¿No sabes qué no se debe cruzar cuando está en rojo? -
Las fans se acercaba, el sujeto se quitó los lentes y lo miró. A Ruki le parecía conocido - No te hagas el desentendido, sabes a lo que me refiero, tonto - las fans estaban muy cerca y el tonto enano no le quería soltar, Ruki trata con todas sus fuerzas pero lo alcanzarían. Las fans lo alcanzarían - No, no te vas a ir - le decía el otro. Las fans chillaron al tenerlo tan cerca -
Esto llamó la atención del conductor y miró a las chicas que venían corriendo. Estas al verlo se detuvieron. ¡No podían creerlo! Era.. ¿era un sueño? ¿Realmente veían a dos de sus estrellas favoritas allí juntos? Oh, esa oportunidad no la dejarían escapar.
- Mierda... - dice el conductor, abre la puerta de la segunda cabina y mete a Ruki allí adentro sin pensarlo dos veces y luego se mete el a su auto y arranca
Ruki no lo podía creer, ¡estaba siendo secuestrado! ¡Salvado y secuestrado al mismo tiempo!. Se levanta, porque al ser tirado al interior del auto, cayó pesadamente en el piso del auto, para encarar al sujeto. -
- ¡¿Se puede saber qué estás haciendo?! – le gritó asomándose por entre los asientos delanteros, mirándolo con odio, sus lentes se habían roto con la caída y ya no los llevaba puestos.
El conductor se le quedó viendo un momento por el espejo retrovisor, se le hacía tan familiar, ¿pero dónde lo había visto? Ruki reiteró la pregunta, esa y un montón de insultos más, el otro solo gruñó y le empujó la cabeza hacia atrás, sentándolo en el asiento trasero y manejando con mucha más velocidad para no permitirle volver a pararse fácilmente.
Ruki no le dio importancia y pronto estaba nuevamente con su cabeza entre los asientos, sujetándose de ellos para no caer hacia atrás por la velocidad con la que conducía el otro.
- ¡¡Déjame bajar maldita sea!! – le gritó realmente furioso y el otro frenó de golpe, tirándolo por la inercia hacia delante y dejándolo con todo el cuerpo entre los asientos y con su cintura presionada por estos, le costó vario rato acomodarse para poder mirar al conductor desde su posición – eres un estúpido inmaduro, ¿te pensabas que te ibas a salir con la tuya?
- ¡Deberías estar agradecido! Encima que te he salvado de esas come-hombres - Cruzandose de brazos - Mejor te hubiera dejado allí, total no hay que ser egoísta.. - sonriendo de cierta manera maliciosa. Ruki se movía mucho tratando de sentarse correctamente - Demonios, quédate quieto crío - mientras lo empujaba hacia el asiento del co-piloto, lo que hizo que los pies de Ruki le pegaran en la nuca -
- ¡¡Agh!! ¡quítalos! - tratando de sacarse los pies de encima, ya que empujaban su cabeza cada vez más hacia abajo hasta chocar con sus rodillas - maldito, agh... - le costaba respirar - ¿¿quieres qué te devuelva allá y te dé como carnada?? Si quieres lo hago, ¡¡con gusto!! - tomando los pies de Ruki y quitándoselos, enseguida el otro trata de liberarse ya que el otro atrapó sus piernas - ¿Quieres quedarte quieto? O te tiro mientras el auto va en marcha, va en serio - Y luego lo mantiene quieto, Ruki trataba de apoyarse en sus brazos - De todos modos, ¿qué vieron ellas en tí? - lo mira despectivamente y Ruki se siente ofendido –
- Lo mismo digo, no entiendo porque hicieron tanto escándalo al verte, no eres más que un duende disfrazado – y logró liberar sus piernas, pegando las rodillas a su pecho y mirándolo con odio.
El otro no dijo nada, arrancó el auto, derrapando con fuerza y estiró un brazo, pasando por el hombro de Ruki y abriendo la puerta.
- ¡¡¿Estás loco?!! ¡¡¿qué mierda estás haciendo?!! – gritó Ruki mientras se alejaba lo más que podía de la abertura que amenazaba con absorberlo hacia la calle, el conductor sonrió de manera maligna y quiso empujarlo con un pie que liberara rápidamente del pedal del freno, pero Ruki se aferró a su cuello con ambos brazos y lo miró con odio – si me caigo te vienes conmigo maldito enfermo
- ¡¡Suéltame criajo!! - Le dijo el rubio conductor mientras trataba de quitarse a Ruki de encima, este lo abrazaba por el cuello de tal manera que le costaba manejar, estaba agarrado como mono a su cuerpo y le dificultaba su tarea. Mientras que con una mano trataba de controlar el volante y mantener el carro en la pista, su otra mano estaba en el pecho de Ruki y lo trataba de apartar a toda costa, pero Ruki sabía que si se soltaba o si el otro lograba liberarse de él, la fuerza del empujón o caída harían que inevitablemente saliera volando del auto. La puerta seguía abierta y el viento seguía soplando con fuerza - ¡¡¡Qué te separes, te digo!!! - gruñendo, realmente le estaba fastidiando la situación - Agh, me tienes harto - murmura y pisa fuertemente el freno, el auto para enseguida y ambos chocan contra el tablero, aunque el rubio choca contra el volante tocando la bocina casualmente, la puerta abierta se abre más de lo indicado y hace un sonido realmente fuerte, como de un golpe, y se cierra con violencia. Los autos que venían detrás comenzaron a pasar por su lado maldiciéndolo y tocándole la bocina. El rubio estaba que ardía de furia. Ruki se separa de él, no por temor si no porque ya no corría el riesgo de caer -
Ruki se acomodó la ropa inmutable, y lo miró furioso también. El conductor aún seguía insultándolo por no haberse soltado cuando se lo ordenó.
- ¡¿Crees que iba a dejar que me tiraras del auto?!! ¡¡estás de verdad muy enfermo como para hacer tal cosa!! – le gritó mientras se frotaba la herida que se le había hecho en la cabeza de chocarse contra el tablero. Dirigió una mirada a la parte trasera del auto, sus cosas estaban en completo desorden, que horroroso para su vista, y sus lentes favoritos estaban rotos, este sujeto sólo le había traído problemas y ni siquiera sabía quién era
- Deja de refunfuñar y atente a las consecuencias de haberme secuestrado en primer lugar, nadie pidió tu ayuda, ni siquiera te conozco – dijo despectivamente mientras intentaba acomodar su cabello que estaba totalmente desprolijo por el viento que había entrado a través de la puerta abierta
- ¡¡Ja!! ¿Y eso? ¿En qué clase de mundo vives, anormal? - Cruzándose de brazos, ¿quien era ese tonto como para no conocerlo? - Yo, para tu información, ¡soy Kyo! Y que no se te olvide ese nombre K-Y-O - Le dice como si Ruki fuera especial o algo - Ah bueno, que importa si tu no me conoces, si tu eres nadie - devolviéndole la mirada, parecía que se peleaban por saber quien tenía la mirada mas despectiva de los dos. Se miraban quitándose importancia el uno al otro. -
Estuvieron así peleando un buen rato, diciéndose cosas. Kyo no iba a preguntarle su nombre a Ruki y Ruki tampoco se veía muy interesado en darlo, total que el otro se llamara Kyo no le decía nada. No era nadie importante. Paso un rato hasta que hubo silencio. Kyo no arrancaba el auto y Ruki se mantenía en su asiento. - ¿Y? - le mira, Ruki le miro curioso - ¿Qué esperas para irte? ¿O el bebé quiere que le vaya a dejar a su casita? - Pregunto con tono burlón –
- Mira, a mí no me dices bebé, pedazo de gremlin, además ¿se supone que eres importante? Discúlpame, pero no eres nadie, - lo miró terriblemente asqueado y después volvió a la expresión despectiva - y si no me bajo –ya que lo haría con gusto- es porque estamos en el medio de la autopista y no pienso dejar que me atropellen los autos, gracias
Kyo lo miró con odio y abrió la puerta del acompañante, queriendo tirarlo del auto nuevamente, pero Ruki se le colgó otra vez del cuello, esta vez aplicando más fuerza, ya que el conductor tenía ambas manos y pies libres para sacárselo de encima, pero la fuerza que ejercía el otro y las uñas que cada vez se enterraban más en su piel lo hicieron desistir y terminó cerrando la puerta nuevamente y mirándolo con odio mientras se pasaba la mano por la espalda ahora llena de marcas.
- Eres un salvaje - moviendo sus hombros - Pobre de la perra que se acueste contigo - Ruki se sintió ofendido ¡¡Él no se acuesta con cualquiera!! - Esta bien, haz lo que quieras pero yo de aquí no me muevo hasta que tú no te bajes - cruzándose de brazos. Lanzó un suspiro de enfado y miró hacia el frente. Estaban en medio de la autopista, detenidos en uno de los lados, no se atrevía a mirar por el espejo para ver cuanto duraba la fila que tenían hacia atrás. Y los autos pasaban a su lado aun gritándoles cosas, algunos. Estuvieron una laaaarga media hora allí metidos. Ruki estaba dispuesto a no bajarse por ningún motivo y Kyo no se movería. Al final el rubio saca un cd y lo pone en el reproductor de su auto y pone la música bien alto. Era una música basada en casi puros gritos, Ruki se preguntaba ¿qué demonios era eso? ¡¡Eso no era música!! Pero a Kyo realmente parecía gustarle.... Ruki le miró enojado, Kyo le estaba ignorando........ más -
Se tapó la frente un momento, comenzaba a dolerle la cabeza, el sonido era demasiado saturado y le estaba perforando los tímpanos, y la constante vibración de los parlantes le molestaba en el estómago, pero disimuló a la perfección, no se vería afectado frente al tonto ese.
- Si vas a ignorarme ten la delicadeza de hacerlo al menos con buena música – comentó molesto, dudaba mucho si Kyo lo oyera, el volumen de esa música era excesivamente alto y los gritos tan ensordecedores, ni siquiera Ruki gritaba de esa manera en las canciones más pesadas que tenía Gazette, ni siquiera la voz de Reita lo dejaba tan sordo.
Kyo seguía moviendo sus labios y su cabeza al ritmo de la música que escuchaba, ignorando totalmente el comentario de Ruki. Que un chico tonto, descuidado y tan poca cosa como lo era ese inesperado sujeto, le dijera que su música era mala, no le afectaba en lo absoluto. Aunque en realidad, ningún comentario bueno o malo le importaba mucho. Él sabía que el trabajo que hace es bueno y le agrada a la gente y eso es todo lo que necesita y quiere saber. Pasaron muchas canciones en las cuales Ruki solo se acuerda de 3 que eran considerablemente más suaves que las anteriores. Para cuando terminó el cd entero. Ruki suspiró aliviado y Kyo abre los ojos con sorpresa y luego lo mira con desagrado - ¡¿Sigues aquí?! - le preguntó sin poderlo creer. Pensó que su música iba a molestarle tanto que se iba a terminar yendo - Bah que importa, tengo muchos más por poner - dijo sacando otro cd que a Ruki le daba mala espina. ¿Cuánto rato más tendría que quedarse allí con el enano rubio ese? –
Ruki se lo sacó de la mano y lo tiró a la parte trasera del auto, mirándolo con odio
- ¡Si sigo aquí es porque seguimos en el medio de la nada maldito imbécil!, con gusto me hubiese ido en cuanto pusiste la primera canción, esa música es insoportable
Le dio vuelta la cara y la dirigió a la ventana, mientras ponía su mentón debajo de la mano y se dedicaba a observar los autos que pasaban insultándolos por haber frenado en el medio de la autopista
A Kyo también le molestaba estar ahí metido, él tenía otros asuntos que atender y estaba allí perdiendo el tiempo tratando de sacar a ese tipo de su auto. A decir verdad pocas cosas le sacan de quicio pero ese día ¡justamente tenía que encontrarse con él! Maldita suerte la suya. Escucha dos canciones pero sinceramente a la tercera del segundo cd ya estaba harto de la situación. Así que apagó la radio, llamando la atención del otro - Vale vale me voy a ir a otro lado, pero en cuanto lleguemos a una calle te bajas ¿escuchaste? Tengo otras cosas que hacer y no pienso pasarme el día aquí contigo, eres desagradable. Ni siquiera muestras respeto - Y toma las llaves del auto y enciende el motor. Ruki sonríe victorioso - Ni creas que has triunfado porque si hubiera sido otro día, yo no me habría movido, ¡¿entendiste?! - Mirándole realmente enojado por la sonrisa de Ruki –
- Nadie te pidió que me subieras en primer lugar – comentó Ruki molestándose - ¿te olvidas que fuiste tú el que me metió aquí? Y ahora te quejas de que no me bajo, ¿quién te entiende? Por mí está bien, me bajaré en la primera calle que me dejes, ya me las arreglaré para volver a casa yo solo
Hizo gesto de niño regañado y siguió mirando la ventana mientras Kyo conducía a la misma velocidad excesiva de hace un rato, se lo veía tenso y apurado, pero a Ruki no le importaba lo que el inepto ese tuviera para hacer esa tarde
No tardaron mucho en llegar nuevamente a las calles de la ciudad. Kyo procuró dejarlo en la primera esquina que vió. Frenó tan bruscamente como la segunda vez, haciendo que Ruki casi volviera a chocar contra el tablero de no ser porque por suerte tuvo buenos reflejos y lo evitó apoyándose en su mano. Le dolió pero no se quejaría frente al enano... - Listo aquí estamos, te las arreglas solito como tu dijiste - dijo quitando el seguro de las puertas. Ruki se baja inmediatamente, pero no le dice a Kyo que sus pertenencias aun estaban tiradas en los asientos traseros, cerró la puerta de adelante e iba a abrir la puerta trasera cuando Kyo partió volando casi matándolo por segunda vez. Ruki quedó boquiabierto. Casi comido por las fans, casi atropellado, secuestrado, casi queda sordo y ahora ¡¡le robaron sus compras!! –
Insultó al auto en movimiento de arriba abajo, maldiciendo al estúpido enano que había echado a perder horas de selectivas compras, sin mencionar que no tenía ni los lentes ni la gorra y ahora era terriblemente reconocible para cualquiera, lanzó un sonoro suspiro y se ocultó en una esquina, sacando su celular y llamando con él
- Sé que nunca te pido nada, pero es una emergencia, Reita por favor pasa a recogerme… – hablaba de forma frustrada, estaba cansado, el dolía la cabeza, sólo quería llegar a su casa y dormir
