Es impresionante como dos simples palabras, unidas en una pequeña frase, pueden llegar a significar y expresar tanto, pueden marcar un inicio y un final
“Te quiero”
Al comienzo lo tome como un juego, pensé que era a causa de las copas de mas, pero al notar sus ojos brillosos, amenazando con romper a llorar en cuanto respondí diciendo que era mi mejor amigo… me di cuenta…no era un juego, no era embriaguez, decía la verdad, y yo acababa de herir sus sentimientos
Siempre lo considere alguien fuerte, decidido y de gran carácter, al contrario de mi….esa sonrisa siempre presente en su rostro, era algo que apreciaba bastante, ya que me animo muchas veces; pero nunca pensé, me atreví, a mirarle con otros ojos mas que el de un amigo, era mi amigo y siempre lo seria, pero aquel día al enterarme de sus sentimientos, no pude evitar que las cosas cambiaran
Durante mucho tiempo no tuve el valor de mirarle a los ojos. Mi nerviosismo al estar a su lado, el estar a solas, el tener que compartir alguna entrevista, video o sesión fotográfica, no podía controlarlo; me costaba mantenerme como siempre, con mi expresión serena y alguna que otra broma, y a causa de ello termine siendo el centro de las burlas para Ruki y Aoi. Quizás la única persona que me comprendiera, seria Uruha, y por eso fue que decidí contarle todo lo ocurrido con Kai
Logre notar algo extraño en sus ojos mientras le hablaba, mezcla de tristeza y decepción, y quizás también algo de resignación, lo cual me sorprendió bastante, no sabia que podía pasar por la cabeza de mi amigo, o mejor dicho su corazón, lo que me dejo bastante preocupado. Luego de un insoportable silencio al terminar mi relato, se me acerco y golpeo mi espalda dándome ánimos, dijo que quizás me gustase o algo, y que no perdía arriesgándome. No pude dejar de lado su tono colérico por lo que decidí preguntarle lo que ocurría
“no importa”
Fue lo que me dijo al verme directamente, y en su mirar descifre un mensaje “déjame solo” y fue lo que hice, sin enterarme del porque su estado…hasta un tiempo después…
Lo acepto… siempre he sido un cobarde, un tímido, aunque muchas no lo crean así, y fue por ello que nunca me acerque a hablar con el; en cambio fue Kai quien se acerco
“Me gustas”
“Te quiero”
Y nuevamente no pude evitar ponerme nervioso al tener allí, frente a mí, en el umbral de la puerta de mi departamento, con sus ojos llorosos y esa hermosa sonrisa. Pude haber dicho mil cosas… echarlo, sonreírle, besarlo, cerrarle la puerta, salir corriendo, invitarlo a entrar…pero no, no hice nada, y me quede parado allí como el estupido que soy. Debo admitir que el miedo me hacia temblar las piernas, y solo las paredes fueron espectadores de lo que ocurrió de allí en adelante en mi departamento
Tiempo después decidimos no ocultar nada, y terminamos contándoles
“están mintiendo”
“solo juegan”
Si, esas habían sido las reacciones de nuestros infantiles amigos acompañados de sus sorprendidos rostros cuando les contamos que estábamos saliendo. Pero allí faltaba alguien…Uruha… en cuanto lo dijimos, se marcho sin mas, bastante demacrado. En aquel momento no le entendí, pensé que estaría cansado y que no estaba sorprendido ya que el sabia la mitad de la historia, pero ahora me doy cuenta de mi estupidez, y es ahora que le entiendo
Fueron unos lindos meses, alegres y divertidos, nunca me imagine estar así con alguno de mis compañeros, y mucho menos Kai, pero a pesar de estar tan feliz, no podía dejar de pensar en el…Uruha… me tenia mas que preocupado, poco me hablaba y se alejaba demasiado, llegue a pensar que nuestra resistente amistad se destruiría, y en un minuto así lo fue…
Me sorprendí, y no solo eso, también me entristecí, aquella vez en que Aoi nos dijo que estaba con Uruha. Su cabeza gacha, resistiendo pequeñas lagrimas mientras Aoi reía y recibía las felicitación por parte de Kai y Ruki, esa imagen nunca se borro de mi mente; me acerque y lo abrasé, dándole palabras de felicitaciones con una gran sonrisa, a pesar de no sentirme así; y el se alejo, me aparto y se marcho. Desde aquel día fue todo más difícil, en ese momento nuestra amistad decayó
Luego de algún tiempo, caí en lo monótono, me consumía la costumbre. Con Kai desde ese momento era todo igual
“buenos días”…
Un beso…
Ensayo…
Sexo…
“nos vemos”
Esa era nuestra rutina, día a día, excepto lo libres, en los cuales no nos veíamos ni hablamos. Esa era la rutina en la que me sumergía, ya no salía ni con Ruki o Aoi, mucho menos salir con Uruha…
Un día, luego de un exceso de felicidad por parte de nuestro vocal, fuimos –arrastrados- por él hasta un bar. Muy pocas horas después, Ruki estaba completamente borracho violándose a quien se le pasara por el frente, Kai y Aoi, en condiciones no mejores que el pequeño, estaban en una esquina del sofá –comiéndose-, Uruha…. Uruha hace tiempo que había desaparecido, y yo estaba allí observando perdidamente el vaso de cerveza que ni siquiera había tocado en todo el tiempo que llevábamos. Como siempre, me preocupe, y no dude en salir a buscarlo. Rodee todo el lugar pasando entre la gente buscando a nuestro guitarrista, y ni huella de él; seguí buscándole, hasta dar con los lavados, de donde oí unos débiles sollozos
Esa imagen me dejo mas que impresionado… el ver a Uruha tirado sobre le frió piso, con una vaso roto a su lado, los ojos hinchados de tanto llorar, y sus brazos totalmente cortados mientras presionaba un trozo de vidrio con la poca fuerza que le quedaba en las manos. No podía…no podía ser verdad, rogaba por que fuera un sueño, una jugarreta de mi cabeza; pero no, era verdad, era la realidad, y me acerque corriendo hasta el, sosteniéndolo entre mis brazos su casi inerte cuerpo
“Te amo”
Aquellas palabras, esa pequeña frase, nunca la había escuchado antes, en mi vida; y al oírlas salir de la boca de Shima, en un hilo de voz, rompí a llorar, llore desconsolado sobre su hombro mientras lo presionaba contra mi cuerpo pidiéndole que no se fuese, que no me dejase, y que yo también le quería, que le amaba
Ese día lo supe, me di cuenta de lo tanto que le amaba y que venia tiempo ocultándomelo a mi mismo. Nunca olvidare el frió de sus labios al tocarlos con los míos, un frió y salado beso, pero que también fue calido y dulce al descubrir en el todo lo que sentíamos el uno hacia el otro
Nunca se lo perdone, el haber dañado su cuerpo, su alma…y la mía… nunca pude perdonarlo. ¿Tanto era su dolor? ¿Tanto le dolía el que yo no le correspondiese? ¿Tanto me amaba?
No pudo contestarme esas preguntas, ni nunca yo pude contestar las suyas y expresarle mis sentimientos
“Te extraño”
Hacen ya 3 meses, y no soporto más mi soledad. Aquel momento fue el comienzo, pero también el final; esas dos palabras marcaron lo nuestro, pero también lo destruyeron. Cuando me entere de que ya no lo tendría conmigo, que se había ido, caí en una gran depresión,mi mundo se derrumbo; Uruha había muerto.. MI Uruha, ya no lo vería, no podría vivir con el todo lo que soñaba, no podría abrazarlo, besarlo, pelear, jugar, no vería su sonrisa, y ni tampoco sus lagrimas. Fue inminente la separación de Gazette, y ese día me destruí junto a nuestro sueño
Escribo esto para dejar plasmada nuestra historia… esta será la ultima vez que recuerde, y la ultima vez que llore por el. Olvidar es ahora todo lo que deseo, el saber que aquello nunca ocurrió
“Te adoro”
“Te quiero”
“Te amo”
“Hasta siempre”
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Se encontraba al borde de la azotea, en una esquina se hallaba una hoja con un lápiz sobre ella y junto a esto una negra guitarra con un corazón. La fría brisa le golpeaba levemente el rostro y hacia bailar sus cabellos, mientras veía como el sol se ocultaba lentamente. Cerró sus ojos y de sus labios escapo un suspiro
“Adiós Uruha”
“Te amo”
“Adiós….Reita”
Un cuerpo inerte yacía sobre el pavimento en medio de un mar de sangre mezclado con sus propias lagrimas
