La última página.
Prólogo
Jamás creí que escribiría algo como esto... Podría considerarse las últimas páginas de mi diario... quizás, de ese diario que hace tantos años escribía, y que pasó a manos de terceros.
Realmente sigo preguntándome por qué estoy escribiendo esto en vez de rajarme las malditas venas de una vez... El agua ya está caliente, la bañera llena al máximo, con el cálido vapor desbordando el habitáculo... y yo como un ignorante sentado en mi escritorio... con una considerable cantidad de papeles en mis manos... y una pluma que solo Dios sabe si será suficiente para todo lo que pasa ahora mismo por mi cabeza.
Tampoco estoy seguro de si quiero dejar todo esto por escrito antes de marchar... sé que en unas horas él volverá y será lo único que encuentre... antes de mi inerte cuerpo en el baño. No se si es mejor ahorrármelo... ahorrarme estas palabras que a alguien tan especial como Osaka puedan hacerle daño...
Hace unas horas que se marchó con Makoto, su ex novio. No pienso extenderme contando la historia de ambos... aunque bien podría llevarse al cine y ganaría un premio... culebrones como aquel no suceden a diario. Pero sí que estoy seguro de que Osaka estará bien sin mí... se que Makoto cuidará de él... y volverán juntos, que es algo que me tranquiliza, nunca quise ser tanta carga para mi pareja... de hecho, creo que es la primera vez que lo soy.
Voy a comenzar hablando de él... Es bonito comenzar una despedida con algo tan hermoso y perfecto como Osaka. Es un chico endemoniadamente atractivo... tanto que al principio daba asco. No se puede ser tan bello... Su cabello es negro azabache, pero no un negro cualquiera y vulgar... es un negro... con estilo. A veces, cuando le da el sol, aparecen algunos reflejos que bien podrían ser azulados como morados... o no se, depende del día. Solo se que no es un negro normal... evidentemente, es el cabello de Osaka, no puede ser algo cualquiera. Sus ojos son el claro reflejo del mar... No, no son azules, son verdes, pero sería muy típico hablar del mar azul... Hablo de ese mar de ensueños, que aparece en todas las revistas sobre lugares paradisíacos. A veces, cuando se enfada un poquito... pues es terriblemente difícil de enfadar, en vez de mar parecen profundas selvas... imposibles de comprender... o imposibles para mí. Cómo amo que se enfade conmigo... quizás es porque no suele hacerlo, y se que solo yo veo esa faceta suya... Jamás entenderé por qué le molestaba que intentase picarlo un poquito.
Osaka es arquitecto, es el grandioso arquitecto Osaka Kenzo. No es ironía ni sarcasmo, es solo que sigo sin comprender cómo alguien tan perfecto e importante... pudo alguna vez fijarse en mí. Evidentemente yo soy maravilloso... pero soy un enfermo mental al que hay que tener vigilado. Es decir, parece ser, que tengo algunas imperfecciones peligrosas. Soy esquizofrénico.
No pienso robarle el protagonismo a Mr. Perfect, que aunque siempre ando con estas bromas... él sabe lo importante que ha sido en mi vida desde que tuve la suerte de conocerlo.
No creáis que Osaka era una persona de avanzada edad cuando consiguió esa grandiosa fama que tiene. Era un yogurín de 25 años, que apenas había acabado la carrera, eso sí, todo con matrículas de honor... ¿No le habéis cogido asco ya? No, porque Osaka es la mejor persona que he conocido en mi asquerosa y repugnante vida. A pesar de las envidias que se ciernen sobre él, es alguien capaz de darlo todo por los demás, de perdonar y ofrecer su ayuda... de escuchar y comprender a cualquiera... incluso de cuidar a un enfermo como yo. Es por ello que una vez lo conoces, todo el asco de su perfección se convierte en cariño y admiración... Jamás creí enamorarme de tan absurda manera... Sigo como una adolescente enamorada... y todo es culpa de él.
Osaka es alguien especial. Es una mezcla de Punk/gótico/kodona/cosa rara que jamás comprenderé... Es divertido verlo llegar a su trabajo, donde todos los viejos están bien vestidos con sus trajes de Armani, y llega él como una brisa fresca, con su portátil y sus planos al hombro, con su falda escocesa azulada, sus botas, pantalones y camisa de cuero, todos esos pinchos por todos lados y un maquillaje propio de los mismísimos vampiros... Es una ovejita entre tanto lobo. Todos están locos por él... pero yo sabía que ninguno me llegaba a la suela de los zapatos.
Me estoy deprimiendo por hablar de él... Cómo puedo ser tan imperfecto a su lado? Cómo puede ser la Humanidad tan imperfecta al lado de un solo hombre? Realmente estoy muy cansado de todo...
Son las diez de la noche, le insistí a Osaka para que fuera a la entrega de oscar de Makoto... Creo que alguna idea tenía de cómo me encuentro, porque me costó demasiado convencerlo para que me dejara solo. Solo espero que si lee esto, sepa que nada es culpa suya, todo lo contrario, realmente es lo único que tiene sentido en mi vida ahora mismo.
Bueno, ahora empezaré a contar algo sobre mí... Siempre quise escribir una biografía sobre mí mismo, aunque era tan absurdo que nunca lo hice. Hay muchas cosas que he escondido en mí y nunca había dejado que saliesen a la luz... Supongo que es ahora o nunca.
