Categoría: NARUTO
Clasificación: No menores de 18 años

Notas del fanfic:

Este fic espero terminarlo en unos meces,de aqui al termino de mi cuatrimestre en la uni y de acuerdo a como los profes me dejen montones de tarea...demo espero tener algo nuevo cada semana para escrivir esta amelcochada y sangrienta historia de amor escrita de mi parte mas dramatica y romantica,que en paz dencanse...

 

 

Aclaraciones del capitulo:

Esta hecho en una hora de ocio donde la sangre era el principal punto de partida...en realidad se me ocurrio pensando en un lemon...asi que de eso abra...no se cuando demo si se que viene incluido.

 

 

 

 

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-Está condenado a mil años de hibernación-

El mazo resonó al chocar contra la tabla del juicio, condenando de esa manera a un ser de la noche al sueño inducido hasta que su alma fuese considerada saldadora de su pecado y afrenta.

Nadie dije nada, ni siquiera una mirada de conmiseración hacia esa figura que yacía de rodillas con la vestidura hecha harapos, sucia de sangre seca, de tantos latigazos que habían lacerado su pálida piel.

Con los finos labios convertidos en una línea de rabia y los puños apretados de impotencia, permanecía inalterable en espera de su castigo, del cual ya luego de debatir por horas se había llegado a la decisión de su larga condena, la más larga que había sido emitida hasta esa noche.

No obstante, un murmullo se desparramó en las personas allí presentes al escuchar el griterío que se formaba afuera.Todos abrían su aura de percepción para percibir lo que sucedía pero los muros que protegían el lugar hacían imposible siquiera el ser escuchado, ellos si podían escucharlos pero no los otros a ellos. Sorpresivamente la puerta fue abierta con estrépito, causando el revuelto en la sala.

Una brisa suave acarició los cabellos azabaches con reflejos azul marino del condenado, intentando tocarlo, al menos hacerle ver que esta allí.

Unos ojos negros como la misma noche giraron a todos lados, buscandolo, no creyendo realidad que el estuviese presente después de todo lo que había pasado.

Giró el rostro pálido en busca del dueño de la suave caricia y allí lo vio, parado en medio en el marco de la puerta, con la mirada azul cielo fija en la suya y los largos cabellos rubios ondeando al compás del viento que se formaba a su alrededor y movía gracilmente la fina túnica de lino que se amoldaba a todas su delicadas formas.

-Naruto-su nombre fue un susuro, efimero, sobrenatural, con la melodía de su voz que usaba para calmarlo y secretearle al oído. Vio como los ojos azules se aguaban y su cuerpo frágil daba un paso al frente intentado alcanzarlo, estaba cerca, muy cerca de estar juntos nuevamnete, pero unos brazos se cernieron a su cintura y lo alejaron de su alcance.

-¡¡Sasuke!!-el grito de su nombre reverberó por los gruesos muros y se colocó por los receptivos oídos de los ancianos allí presentes como las notas agónicas de una melodía, una melodía a la que ellos le ponían fin.

-Naruto-quería decirle que no se resistiera, que dejara de luchar por el, que el asumía su culpa y estaba dispuesto a pagarla...le había fallado y roto la promesa de protegerlo.

-¡¡Ie!! ¡¡Sueltame, sueltame, quiero estar con Sasuke!! ¡¡Sasuke!!-intentaba deshacerse del agarre y correr, volver a estar en los brazos fuertes del azabache y sentirse seguro, sabía que no lo había herido por maldad. Lo sabía, aunque todos opinaran lo contrario.

-¡¡Naruto!!-vio sus lagrimas y el vano intento que hacia por soltarse, pero sabia que su protector no lo soltaría aunque podía percibir la agonía del ojiazul, sabia que no lo dejaría alcanzarlo y que tenia que mantener su mente firme para que ninguno de los ancianos leyera la duda o indecisión.

Cualquier fallo en el cuidado del rubio y todo estarían muertos, poco era su condena de mil años por lo que le había hecho. Pero, no quería verle llorar por el, él no valía sus lagrimas.

-¡¡No puedes dejarme, lo prometiste!!-quería llegar hasta el y curar sus heridas, no le importaba nada...sin el todo dejaba de tener sentido.

-¡¡Son solo mil años!!-intentan influirle fuerzas, el no podía seguir siendo su apoyo, no cuando seria enterrado vivo por mil años. Sin su risa, su calidez y el sonido de su corazón llamándolo a protegerlo por siempre.

-¡¡Moriré si no despiertas!!-sentenció, no le importaba que los demás oyeran sus gritos, no le importaba que se dieran cuenta de lo que sentía por el.

-Suficiente-ordenó el dueño de los brazos que le aferraban sin dejarle salir-Ese tiempo no es nada para ti-era mucho...aunque muy poco si era condenado por su pecado, pero no podía decirle lo contrario.

-¡¡No quiero!!-no supo de donde sacó la fuerza suficiente para soltarse y correr, correr convertido en suave brisa hasta el cuerpo arrodillado en medio del circulo de castigo-no me dejes-rogó, echando sus brazos al cuello y sintiendo como los pálidos y fuertes del mayor se cernían a su cintura y escondía la cabeza en sus cabellos. Aspiró el aroma de su cuerpo y añoró el latir sutil y casi apagado de su corazón.

``Despertare´´fue una promesa-y volveremos a estar juntos, demo primero debo pagar por mis pecados-le apretó mas contra sí y respiró hondamente el olor a primavera de sus rubios mechones y sintiendo la calidez de su delgado cuerpo contra el suyo, sabiendo que seria lo único que lo mantendría cuerdo en sus años de oscura y sedienta agonía.

-Yo te perdono...eso es suficiente-escuchó como daban la orden de llevárselo y afirmó mas el agarre...no lo dejaría ir...no quería volver a estar solo.

-Debo perdonarme yo-sintió su estremecimiento y miedo, besó su cuello allí donde la marca de sus colmillos aun eran visibles.

Un jadeo escapó de los sonrosados labios al sentir su aliento exento de calidez en su fresca piel.

``No me dejes´´era un ruego que estaba dispuesto a usar como una letanía, sin descanso...solo quería estar así por siempre.

-Despertare-prometió, sintiendo como lo tomaban por los hombros e intentaban separarlo de su cuerpo. ``Cuídalo por mi´´fue un susurró sobrenatural que envió a la mente de quien lo intentaba separar.

Un asentamiento de cabeza fue su contestación y un jalón enérgico los separo.

-¡¡Sasuke!!-su energía se desplegó y pareció iluminar el lugar, devolviendo la antigua grandeza a esa sobria sala de condena para luego quedar como antes y hacer parecer que todo no fue mas que una simple jugada de la imaginación.

Cuando la luz se disipó, un hombre de pelo blanco y ojos bicolor sostenía el cuerpo inconsciente del rubio. La preocupación se reflejó en la mirada negra, pero los enterradores lo asieron por los brazos y lo sacaron de allí, separándolos por mil años...para muchos casi toda una eternidad.

Miró atrás por ultima vez y las lagrimas del inconsciente rubio caían como gotas de roció al suelo de piedra, llorando sin consuelo su separación.

``Despertare´´se prometió, no se dejaría vencer por la locura, despertaría y se vengaría de todos por separarlos y tenderle la trampa que le había hecho herir a la única persona que lo había sacado de su oscuridad y nunca lo había dejado solo...otra vez...tal y como lo obligaban a el a hacerlo, le obligaban a fallarle tal y como todos lo habían hecho, ``Despertare, solo espérame...esperame,Naruto``

Notas finales del capítulo:

Este en realidad es el prologo...la historia no promete ser larga demo si interesante...

 

sayonara.


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