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忘れられない

Autor: Maya

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Notas del fanfic:

No recibo dinero al hacer esto, lo hago por entretención mía y de quienes quieran divertirse con esta historia.

Alice Nine y Kra pertenecen al sello PSCompany, Japón. Miyavi pertenece a J-Glam. 

Notas del capitulo:

Nuevo Fanfic~♥

 

Fanfic, fanfic, fanfic~b34;

 

 

 

Primero que todo, es una pareja algo extraña (¿algo? Bastante), lo advierto desde un comienzo, yo nunca imaginé esta pareja, pero tengo una amiga que es MUY fanática de Miyavi (382 para los amigos X'D) y en este gran mundo de Fanfics Miyavi siempre es una loca de patio, algo detestable a mi gusto y al de mi querida amiga Megu; así que por eso en este Fanfic él NO ES así. La razón de la pareja en cuestión es que como ustedes saben (¿lo saben?) amo a Alice Nine y siempre le meto ese gusto a la gente e_e... Lo siento ♥ Bien, en resumidas cuentas a Megu le caen mal todos menos Miyavi, Dir en grey, Alice Nine, L'arc en ciel (y quizás Merry), así que finalmente e_e...

 

 

 

Este es un MiyaviXShou.

 

Pregúntenle a Megu de dónde salió esa pareja, yo no lo sé (me gusta escribir parejas diferentes, pero mi mente nunca llegó a crear un MiyaviXShou), pero se le ocurrió mágicamente antes de la sesión fotográfica de la conmemoración de los 10 años de PSCompany, donde aparecen juntos, antes de que Miyavi se fuera de ahí... Sí, es cierto, Megu es una bruja è_e

 

 

 

Como es un three-shot, lo que traduciría como:

 

Comienzo, Desarrollo y Final.

 

 

 

 

 

Gracias por decidir leer (>D Además no dije la pareja antes y si ya leíste esto y cierras ya cuenta como una lectura más, jojojo XD)

 

 

 

Enjoy~♥

 

 

Capítulo primero: くそ! 足を踏まれました!

-¡Mierda!¡Me pisaron el pie!-

 

 

 

 

¿Qué día era...? Claro, hoy era martes, se recordó el alto solista despertado de un pequeño sueño que se había dado en el sillón. A las 9 de la mañana su día comenzaba, un poco tarde, pero le dio tiempo a un descanso de media hora... o quizás hayan sido 10 minutos, no estaba seguro, después de quedarse todo un día y una noche junto al productor arreglando las pistas de su single. Tan perfeccionista como era, no podía permitirse dormir hasta acabar el trabajo. Era todo un profesional y cada canción como un hijo más, merecían toda su atención, así fuera las 25 horas del día.

Por la mañana tenía que encargarse de grabar un programa de televisión, más tarde, aparecer en un corto comentario de medio minuto y quizás, entre medio -si era posible-, comería algo mientras iban de camino a su siguiente destino. Ese sería un día corto, ya que posteriormente de completada la agenda iría de visita a contemplar un Live de otra de las bandas de PSCompany, Alice Nine; eso como a las 8 de la tarde.

 

 

Así de cómodo como estaba se dirigió directamente sin preguntar si podía o no ir a los vestuarios, donde muchas personas caminaban raudas de allá para acá. Había terminado antes de lo estipulado, así que se sintió en plena libertad de pedir que lo llevaran -sin objeción alguna- al sitio de la presentación.  Soportó esperar tranquilamente en su butaca alrededor de 5 minutos, entre comer golosinas y patear el asiento que tenía por delante, tenía vista privilegiada y nadie se atrevería a molestarle.

-¿Cuándo parte esto? -preguntó al aire, esperando respuesta de cualquiera.

-8:30, Miyavi-kun. 

-¿Eh? No~~ -murmuró para sí, encorvándose en su sitio.

Faltaba una hora por lo menos y él no se quedaría, ni más faltaba. Se levantó de su lugar antes de quedarse dormido y usando su poder de celebridad se abrió paso entre todo el torrente de preparativos. Sólo serían unos minutos, estaría con la banda, posiblemente robara alguna guitarra y se la llevara secuestrada a su asiento y así esperar a que todo diera inicio, no era un mal plan.

A medida que avanzaba reconocía a personas en el staff que trabajaron para él en alguna oportunidad, les saludó con normalidad siguiendo su camino en todo momento.

                -¡Oh, Miya-chan! -escuchó de pronto y se volteó a una puerta ubicada a su derecha, se trataba de Keiyuu de Kra-, ¿viniste a ver el Live?

                -Sí. "Además tenía algo que hablar con Tora" -se dijo a sí mismo como nota mental, tratando de recordar aquello que había olvidado.

                -¡Nosotros también vinimos por eso! Después de aquí nos vamos a comer con los chicos y luego a jugar en la consola de videojuegos.

                -Ustedes nunca se cansan de eso, ¿no? -murmuró en tono de reproche.

                -¡Estamos invictos!, ¡es una batalla de honor entre Kra y Alice Nine!

                -Como sea... -dijo restándole importancia-. ¿Dónde están los camerinos?

                -Cierto, les cambiaron de lugar. Tienes que seguir por este pasillo directo, en la siguiente intersección doblas a la izquierda, así es como llegas a otro pasillo y en la tercera puerta de la derecha pone "Alice Nine". Ahora, si no entiendes te explico otra vez.

                -Eh..., entendí -respondió con risa nerviosa. Definitivamente el bajito vocal de Kra era muy hablador, pero era también muy dulce. Le revolvió los cabellos-. Puedo llegar solo -repuso sacando la lengua y despidiéndose de él moviendo sus dedos.

                Se volteó rápidamente para seguir las indicaciones antes de que se le olvidaran, ese tipo de cosas insignificantes, como recordar una dirección, eran cuestiones que no retenía mucho tiempo. Sin embargo..., algo no iba bien, sintió algo bajo su zapato y se detuvo a verlo, subió la vista súbitamente encontrándose de frente con el vocal de Alice. Retiró el pie enseguida, algo nervioso.

                -¿Te pisé? -preguntó, a sabiendas de la respuesta. Después de todo era obvia-. ¿Te dolió? -volvió a preguntar, está vez con una interrogación menos estúpida.

                -N-No mucho... -respondió.

                -¡Ah, es un alivio! -dedujo tranquilo, pero con una cuota de nerviosismo. Le palpó el hombro unas cuantas veces de forma amistosa-, discúlpame, ¿si? No fue mi intención -pidió perdón y se devolvió por donde venía rápidamente para no tener que soportar regaños o quejas.

 

 

***

 

 

Los miembros de Alice se preparaban, algunos con el maquillaje, otros con el vestuario. Faltaba menos tiempo para salir a escena, sólo les restaba prepararse mental y energéticamente para salir a darlo todo. Estaban cada quien en lo suyo cuando repentinamente se abrió y cerró la puerta de golpe.

                -¡MIERDA!¡ME PISARON EL PIE!

                -¡Wow! -expresó Nao y aplaudió-. Vaya pulmones, hoy nos irá bien -vaticinó, viendo a sus compañeros de banda y al staff, quienes le devolvieron una mirada de incomprensión como solía sucederle cuando no entendían algunos de sus comentarios, que para él eran geniales, sólo para él.

                -¿Quién te pisó? -siguió la conversación Saga, ignorando al baterista con aire desolado.

                -¡MIYAVI! -Volvió a levantar la voz.

                -¿Eh?, así que finalmente vino -acotó Tora, dejando su guitarra de lado.

                -Tranquilo, Shou-kun -le animó Hiroto.

                -¡DOLIÓ! Para rematarla me preguntó, justamente después de pisarme, de VER su pie sobre el mío, si me había pisado. Me siento frustrado...

                -Pero quizás fue tu culpa, seguro ibas distraído y no lo viste -argumentó el bajista.

                -¿Cómo no iba a verlo?, ¡es alto! -respondió gesticulando con sus manos.

                -Podrías estar frente a la Torre Tokio y no verla, tú eres así, Shou-kun.

                -¡Pero sí lo vi!

                -Entonces, ¿por qué no le esquivaste?

                -Es que vi que hablaba con Keiyuu-san, entonces seguí caminando cuando se volteó rápido...

                -Ah~ -resopló Tora, interrumpiendo al castaño-, a puesto a que lo viste y no tuviste los reflejos para quitarte de en medio, ¿estoy en lo cierto?

                -Un... -asintió.

                -Bueno..., la rapidez nunca ha sido tu fuerte -terminó por concluir el menor de los guitarristas.

                -Como sea... me duele el pie...

 

 

***

 

 

                -Miyavi-kun, ¿no habías ido de paseo a los vestidores? -preguntó el manager, Saito, al ver llegar al solista.

                -Sí..., pero ya falta poco para que dé inicio, ¿verdad?

                -Así es.

                Miyavi asintió y volvió a su asiento. Ese pisotón se salió de sus esquemas, podía actuar con total libertad cuando se trataba de una broma, pero hablando francamente, cuando no era una broma y lastimaba a alguien se sentía mal, sabía que aunque se disculpara no sería lo mismo. De haber sido una jugarreta se habría burlado, después habría seguido su ruta como lo tenía planeado desde un comienzo y nada de ese remordimiento le estaría afectando. Es cierto, las cámaras no lo sabían, pero dentro de ese ser humano casi perfecto se escondía un alma misericordiosa que se preocupaba por los demás. Mientras él se cuestionaba su mundo interno, su mundo externo estaba muy bien acomodado en el asiento, mostrando como masticaba goma de mascar impávidamente, ocultando la vista bajo sus gafas de sol, toda una celebridad.

                -¡Miya-chan! -llamó el vocal de Kra al solista, llegando junto a Mai, Yuura y Yasuno.

                -¡Hola~! -saludaron los demás a Miyavi y también a las otras personas que le acompañaban, inclinando levemente la cabeza.

                -¿Encontraste los camerinos de Alice? -preguntó el pequeño de Kra.

                -Eh... Claro -respondió acomodándose unos brazaletes en la muñeca.

                -Sentémonos por aquí -dijo Mai a los demás, apuntando a los asientos tras de Miyavi.

                -Siempre que asistimos a algún Live, siento muchos deseos de tener uno propio, ¿no les pasa eso? -comentó Yuura.

                -¡Claro que sí!, pero también pienso en todo el trabajo -habló Yasuno-, aunque eso no quiere decir que no me guste.

                -En especial Keiyuu puede demostrar sus facultades con la voz, y yo en mi bajo.

                -Miyavi, luego, ¿vienes con nosotros? -preguntó Keiyuu, buscando conversación.

                -Pero van a jugar video juegos, eso no es para mí. "No me gustan esas cosas."

                -Iremos a comer también, después puedes regresar a tu casa o al estudio.

                -Pero... "Una reunión Otaku no es mi ideal para finalizar un día."

                -¿Y qué hay de aquello que querías hablar con Tora?

                -Sólo quería el número del quiropráctico. Lo llamaré.

Sacó su teléfono y envió un correo al móvil del guitarrista de Alice, para que le enviara el número del quiropráctico, la espalda, después de tanto trabajo y malas posturas -habituales en él-, le estaba matando. Había pensado en pedirle que le acompañara, pero después de lo sucedido con el pie de su vocalista prefirió omitir la invitación. Aunque dudaba que Shou fuera a comentar el incidente, después de todo no se veía como esa clase de persona. Seguramente él era el único que sentía remordimiento y se lo estaba tomando con más seriedad de la que tenía.

                -Miyavi-kun, no creo que respondiera ahora -anunció Saito, viendo la hora en su reloj-. A esta hora deben estar en la última reunión con el staff.

                -Oh, es cierto. Además nadie traería el teléfono momentos previos de salir a escena -cerró su teléfono y lo metió en su bolso, llamaría luego o le vería después de la función.

 

 

***

 

 

                Por otro lado estaban los chicos de Alice en su última reunión junto al staff. Escuchando todo lo que les decía el productor sobre los tiempos antes de salir al escenario, el tiempo para cambiarse la camiseta y volver a maquillaje, revisar los equipos de audio y resolver inconvenientes si es que estos se presentaban.

                -Cualquiera que te viera con esa cara pensaría que odias a alguien y que quieres su cabeza.

                -Tora-san tiene razón, Shou-kun cambia esa expresión -pidió el menor de los Alice.

                -¿Todavía está molesto por esa pequeñez? -Saga apagó su cigarrillo y levantó los brazos para que el staff le prestara atención-. ¡Hey, todos!, ¡el Live se suspende porque a Shou-kun le duele un pie!¡Llamen a una ambulancia, que se le saldrá una entraña por el pie! -Todos rieron, acostumbrados a ese tipo de bromas y continuaron con sus labores. Encendió otro cigarrillo volviéndose hacia sus compañeros de banda-. Esta gente no sabe seguir órdenes, vas a morir aquí querido vocalista.

                El castaño rió con las ocurrencias del bajista y tomó un respiro.

                -En realidad no hay razón para estar molesto, ¿no? Sólo me siento muy incómodo con ese tipo de personas que se creen el eje del universo.

                -Como Miyavi-san y Tora-san -analizó cuidadosamente Hiroto.

                -Yo no tengo nada que ver con esto.

                -¿No será que tú tienes complejo de inferioridad? -debatió Saga.

                -Ya sé que tengo poca autoestima y sé todas esas cosas, pero sólo dije que me incomodaba.

                -¿Y te incomoda Tora-san?

                -Con Tora-san es distinto, nos conocemos hace muchos años, tiene días buenos y malos como todos, aunque él se considere perfecto.

                -Y siguen metiéndome donde no voy. Shou-kun, si tan mal te sientes por esa estupidez... Deberías conocer más a Miyavi-kun, más que el saludo correspondiente y las situaciones protocolares de la compañía.

                -No es necesario, si es posible, prefiero pasar de él a no ser que sea extremadamente necesario. No tengo ningún problema con él y no quiero tenerlo en un futuro, si dejamos las cosas tal como están ahora todos podremos ser capaces de seguir trabajando. Por mi parte estoy bien, sólo fue un descuido suyo y yo por lento no lo esquivé.

                -¡Entonces si piensas así deja de darle vueltas al maldito asunto!¡Si sigues hablando más de eso juro que me volveré loco, te arrancaré ese pie, lo tiraré al cesto de la basura y tu autoestima bajará aun más cuando estés cojo! -amenazó Saga.

                -¿Qué pasa aquí? -preguntó Nao, recién llegando de hablar con el manager y los técnicos.

                -Nada -respondieron los cuatro al unísono.

 

                Llegaba la hora acordada, fuera del recinto las chicas compraban el Merchandising correspondiente a la banda, emocionadas de verlos nuevamente en acción. En cambio, dentro ya estaban cómodos los asistentes "especiales". Miyavi no se aburrió en ningún momento hablando de todo y nada a la vez con las personas de su equipo, Kra y algunas otras. A medida que los asientos comenzaron a llenarse parecía que la hora estaba mucho más cerca que antes. 

                -Wow, ¿no hay chicas muy bonitas allá abajo? -apreció el bajista de Kra.

                -Tienes razón. A veces siento que necesito de una novia -murmuró Keiyuu.

                -¿Bromeas? La compañía nunca te dejaría anunciar que tienes novia, sería como algo "ilegal", por así decirlo. Con tanto trabajo no tendrías tiempo de verla, sólo piénsalo... hay pocas mujeres que soporten un estilo de vida así y tampoco sería justo para ella. La única opción sería involucrarte con alguna chica dentro de la compañía y verla de vez en cuando entre periodos de receso y aun así eso no asegura nada. Incluso no sé qué cosas estaría dispuesta a hacer la compañía con un escándalo de romance.

                -Están exagerando, no creo que la compañía dijera algo al respecto, además tampoco es tan malo dejar las cosas en secreto, el asedio de la prensa es horrible -opinó el solista dando por terminada la charla.

 

Las luces declinaron y se escuchó un murmullo generalizado, se encendieron unos focos apuntando hacia el escenario, en ese momento empezaron su aparición los integrantes de la banda uno a uno como era su costumbre, llegando primero Nao a ubicarse tras su batería y comenzando a tocar en ella; luego Saga tomando su bajo, Hiroto y Tora por su parte una vez hecho ingreso también cogieron sus instrumentos, sólo faltaba el vocalista y todo daría inicio. Salió a los pocos minutos luego de recordarse de sólo mirar a sus fans sin enfocar la vista en su agresor, sino su cara de odio saldría a flote quisiera o no. Vista al suelo y adelante. Se ubicó tras el micrófono saludando a las fans con la mano y una sonrisa en los labios. El conteo marcado por las baquetas y el bajo, las guitarras siguieron al resto. La iluminación cambió, convirtiéndose en una mágica secuencia de colores acompañada de la energía que ponía la banda para sumergirlos a todos en ese espacio íntimo en el que todos podían sentirse parte.

Las canciones continuaron una tras otra, pero algunas personas todavía se sorprendían se ver cómo la misma energía continuaba, de cierta forma... ¿Cómo podía verse tan feliz todo el tiempo? Tampoco le importaba dejar que los fans le tocaran, se veía tan cercano y amable. Miyavi rió por lo bajo, él no podría permitirse hacer eso, a no ser que fuera en broma o estuviera planeado meticulosamente; imaginó que aquello formaba parte de un ensayo preliminar.

Finalmente llegó el ansiado "medio tiempo", que era equivalente a cambio de camiseta y retoque de maquillaje extra rápido. Desaparecieron por unos momentos y luego de regresar primero el líder, entraron los otros, cada quien en su forma peculiar, correspondiente a su personalidad. Hablaron con el público, tocaron otras canciones y para dar por finalizado el espectáculo, dieron las gracias por la asistencia muy sonrientes, arrojaron alguna que otra prenda para retirarse a camarines donde procedieron a arreglarse y dar por concluido ese día.

-¡Buen trabajo todos! -se oyó decir consecutivas veces.

Se sentaron agotados y otros, como Saga, se dejaron caer al suelo, donde se sentía más fresco y estable con toallas alrededor de la cabeza y cuello.

-¡Buen trabajo a todos! -aparecieron Yasuno y Yuura.

-¡Hola! -respondieron medio muertos.

-¡Estuvieron geniales chicos! Ahora vamos a un restaurante y luego a jugar.

 

Fuera de allí estaban los otros tres que se quedaron esperando al regreso de Yasuno y Yuura, con quienes vendría Alice Nine.

Allí estaba Miyavi, no sabía muy bien la razón, probablemente el aburrimiento y una cuota de estrés tuvieran que ver, ya que si se devolvía al estudio comenzaría a encontrar aquellas fallas inexistentes en la realidad, provocando dolores de cabeza a los demás y a sí mismo; si se marchaba a casa seguramente dormiría un poco y acabaría saliendo de igual manera al estudio. Apoyó su espalda contra la pared y pasados unos minutos comenzó a mover sus dedos sobre la superficie vertical, al compás de un ritmo en su cabeza.

-¿Iremos a comer primero?

-Síp.

-¿Después?

-Probablemente vayamos a PSCompany o la casa de alguien...

-Ah.

La idea le seguía dando vueltas en la cabeza, él no quería ir a esa reunión Otaku, pero parecía embarcado en ella y no había vuelta atrás. Pensaba en formas de zafarse, pero en la realidad no estaba haciendo nada para impedirlo, tampoco es como si tuviera un plan mejor, mucho menos tenía personas con quienes salir, porque así como siempre, sus conocidos estaban ocupados trabajando. Lástima, los minutos seguían pasando y su cuerpo se mantenía inerte junto a la muralla, aguardando a la llegada de más Otakus.

Pasado un largo periodo de tiempo se presentaron Alice Nine junto a ambos integrantes de Kra. Shou venía en su mundo, como normalmente era, escuchando a los demás hablar y hablando él también, pero su expresión se transformó en cuanto vio al criminal ese; trató  por todos los medios que no se le notara, pero era imposible, su cara siempre había hablado por él y esta vez no había sido diferente. Era un infortunio tener que seguir viendo a Miyavi justo después de todo, seguramente el malestar se le pasara en un día o dos, después no recordaría nada, porque a pesar de todo no era rencoroso, pero de momento el hecho aún era reciente y le molestaba, irritaba, fastidiaba.

-Me voy a la compañía -acabó diciéndole a Saga, que estaba a su lado.

-Hey, no puedes hacer eso.

-Ya sé que sería falta de respeto para Kra y para todos porque ya habíamos quedado en todo esto, pero si tengo que estar con es-----Miyavi-san por más de 5 minutos me voy a morir y va ser peor para todos, porque no quiero ni que me dirija la palabra. Hace un rato no demostré mi malestar, pero ahora, aunque yo no lo quiera, va a salir a flote.

-Eso es cierto, cuando Shou-kun se enoja con alguien es ofensivo e hiriente -acotó Tora, metiéndose en la charla.

-Yo creo que es una buena oportunidad para que hablen y solucionen sus problemas -señaló Hiroto.    

-No-lo-voy-a-hacer...

-Está bien, si no quiere ir es totalmente aceptable el que quiera regresar a la compañía, nos ahorraremos peleas -mencionó Nao.

-Claro, también olvidé que no podemos pelearnos con el hijo ilustre de la compañía, no le podemos decir nada malo, criticarlo o faltarle el respeto, como ÉL es MIYAVI -refunfuñó el castaño de ojos grandes a medida que se iban acercando.

-Ya se volvió ofensivo, yo se los advertí -recalcó, el guitarrista mayor.

-Si se va a poner así lo mejor es que se vaya, que hasta a mí me está molestando con sus auras malignas -resolvió Saga.

El vocalista se esforzó por hacer una sonrisa y se despidió de todos inclinando la cabeza, enseguida apresuró el paso con la vista en el suelo.

-¿A dónde va Shou-kun? -preguntó Keiyuu a los que venían un poco más atrás.

-Se va a la compañía -respondió Hiroto.

-¿Eh? Pero si...

-¡Hey, Shou-kun! -le llamó Yasuno, a lo que el aludido se detuvo y se volteó un poco reservado-. Vamos para la compañía, vente con nosotros.

El rostro del vocalista de Alice no mostró cambio alguno, sin embargo, a sus compañeros se les pusieron los pelos de punta.

-Está haciendo mucho frío, ¿no? -dijo Hiroto, frotándose los brazos.

-Claro, vamos juntos -respondió secamente, lo que hizo entrar en pánico a los integrantes de Alice Nine.

Mientras los que conocían la situación del vocalista se preparaban para algo muy, muy malo, por su parte el solita no se sentía aludido a ninguna situación relacionada con Alice Nine. Le dirigió una mirada rápida a Shou, pero no sintió nada particular, lo que pudiera haber sucedido anteriormente ya era tiempo pasado y no se preocuparía por ello, se había disculpado ya, ¿no? Eso era más que suficiente.

Caminaron hasta el vehículo dispuesto por la compañía, todos hablando, menos aquella sensible persona que aún se sentía vulnerada. Al momento de ingresar, la gran mayoría se apresuró al fondo del medio de transporte, dejando los asientos de adelante vacíos.

                -Me encanta saber que todos me están evitando... -habló para sí mismo antes de subirse. Y así como sucedía en la realidad, si no quieres que algo pase, pasará.

                -¿Shou, abres la ventanilla? -le dijo Miyavi sentado a su lado.

                -No, tengo frío -no podía dejar de ser cortés, así que lo pensó mejor-. Tienes una de tu lado, Miyavi-san.

                -Sí, pero es que a mí me gusta esa ventana. -El Alice frunció el ceño y de la nada, antes de que abriera la boca e intentara decir alguna barbaridad llegó un ángel a salvar la situación.

                -¡Pero vayamos por algo de comida! -se agitó Nao, entre el tumulto que venía atrás-. Shou-kun, ¿a dónde quieres? Eje, je, je, je...

                -Me da igual -respondió cortante y abrió la ventanilla que le había pedido Miyavi-, decidan ustedes, después de todo mi opinión no vale.

Casi se escuchó un: "Uuuh~", en el aire. Realmente estaba encabronado, pensaron. El ambiente estaba algo tenso cerca del Alice, así que prefirieron no preguntar otra cosa y decidieron ellos mismos dejar de lado la idea de un restaurant, lo mejor era llegar pronto a su destino para tener más espacio y de ese modo evitar complicaciones mayores; una vez allá pedirían comida y alguien la compraría por ellos.

                -Gracias, Shou -agradeció el solista, acomodándose en el asiento para dormir un poco.

 

 

                Estando atrás las malas vibras no llegaban, así que estaban muy entretenidos disfrutando de charlas interesantes, el viaje se les hizo increíblemente corto, bajaron de la camioneta yendo al salón de Alice Nine para jugar, ya que como era de esperarse, Nao había dejado todos sus equipos preparados. Kra aportó con los videojuegos y comenzaron con esa lucha de vida o muerte.

Miyavi se sentó a verlos jugar y también a charlar, a fin de cuentas no la estaba pasando tan mal, se hacía una idea muy diferente de lo que sería y de lo que resultó, ya que no se enajenaron en la pantalla del televisor, sino que estaban muy atentos a todo lo demás también, como de las bromas y otras cuantas estupideces.

Shou estaba en su rincón, haciendo cualquier cosa en su laptop, cualquier cosa que lo distrajese de los demás. Estuvo en su blog dando vueltas, leyendo algunos Fanmails y revisando su correo personal. De vez en cuando intercambiaba palabras breves con el personal, estaba tranquilo de cierta forma, ya que en la compañía siempre había mucha gente transitando todo el tiempo, justo ahora que sus amigos le habían abandonado.

                -Traidores -musitó, revisando algunas otras páginas web.

 

Alrededor de una hora más tarde llegó la comida y con ella volvían a llegar vientos de insatisfacción, problemas, seguramente.

El staff acomodó las bolsas con comida, sobre la mesa que estaba allí, tenían todo perfectamente etiquetado con el nombre de la persona dueña de cada platillo. Shou se animó al saber que comería, así que se levantó deprisa de su lugar, porque sí, estaba muy aburrido solo. Ya se había olvidado de todo y en tiempo record, bueno, es que en su caso la comida sí hacía maravillas.

                -Takano-san, ¿dónde está mi comida? -preguntó, revisando las bolsas, sin encontrar su nombre.

                -¿Es en serio?, trajimos todo junto, Shou-kun.

                -Pedí carne, ¿dónde está? -se preguntó más a sí mismo que para el resto, desvió la mirada hacia los demás, quienes ya comían. Le sonó el estómago, eran ya la una y media de la madrugada, quería comer.

                -Shou-san, aquí queda uno -dijo otro de los empleados, entregándole una de las bolsas.

                -Ok, ya, no importa, está bien -respondió, evitando generar inconvenientes.

Se sentó a la mesa tranquilamente, sacó los palillos y los separó con un poco de fuerza en la muñeca. Abrió la caja de la comida y encontró Sushi.

                -¿Sushi a esta hora? Mieeeerrrrda... Por eso es que había pedido carne, quería comer algo caliente... -apoyó el rostro en la palma de la mano y comió uno-. Está bueno, finalmente...

                -¿Oah?, ¡sushi! -exclamó el chico de los tatuajes.

                -Sí, sushi -reafirmó el Alice con desgano.

                -¿Puedo?

                -Adelante... -contestó acercándole la bandeja.

                -Gracias.

                -De nada.

                Miyavi cogió una de las sillas y se sentó junto al castaño a comer aquello que el otro había despreciado. Se echó uno a la boca y masticó con cuidado hasta que cierta indeseable invitada apareció cerca de ambos

-Mierda, estúpida mosca -la correteó del lugar con la mano un tanto molesto por su presencia; tratando de que se marchara por las buenas, pero no obteniendo resultados largó el brazo con fuerza para golpearla, pero...

Se escuchó el fuerte sonido de una bofetada, todos en el salón de voltearon a mirar, mientras Shou se llevó la mano a la mejilla, en shock. Sus compañeros fueron de inmediato a ver lo que había sucedido.

                -¡Shou-kun, ¿estás bien?! -preguntó el menor, viendo con una gran cara de odio al maltratador, realmente no estaba buscando razones para calmarse, sino más bien para matar a Miyavi.

                -¡Fue un accidente! -se excusó el responsable-. ¡Había una mosca, así que sólo estaba tratando de hacer que se fuera!

                -¡Debiste ser más cuidadoso! -reclamó Tora, en tono severo.

                -¡Ya lo sé!

                -Shou-kun, ¿necesitas algo? -preguntó Hiroto a lo que el vocalista negaba con la cabeza.

                -Está bien, fue más el sonido, no ha sido tan fuerte el golpe... -les tranquilizó, pestañeó consecutivas veces para acostumbrarse nuevamente y lo vio... Miró la caja de comida que tenía el solista, la cual estaba a dos cucharas de acabar-. Shou...

                -¿Eh?

                -Tú... -frunció el ceño-. ¡Te comiste MI comida!

                -¿En serio? -dijo viendo el Kanji en la caja.

                -¡Claro que sí, ANIMAL! -Trataba de explicarse cómo una persona con cerebro podía confundir el Kanji de Miyavi con el de Shou, eran completamente diferentes.

                -¿ANIMAL?

                -¡Eso es lo que eres, un MALDITO, SUCIO y RASTRERO ANIMAL!

                -¡No me faltes el respeto!

                -¿Respeto? ¡Ya estoy harto de todo esto! -pronunció al haber explotado, después de tantos acontecimientos.

                -¿Tú estás harto? Por lo menos deberías disculparte, ¿sabes? -¿Qué? ¿Ahora se suponía que ÉL era la víctima? Shou se levantó de su asiento y le estampó la caja de Sushi en el rostro.

                -Tú haces que mi vida sea imposible, desde hoy en la tarde que es así. Estoy cansado de tener que soportar tus innumerables faltas de respeto y agachar la cabeza para no traerle problemas a nadie. Miyavi, ¡yo ni siquiera te soporto! Pero trabajo aquí, las peleas están prohibidas y mucho más si es contigo, porque se supone que NADIE puede contradecirte, ¿entiendes? Si me callo no es por respeto a ti, sino porque es mi obligación. ¡VETE AL CARAJO, MIYAVI!

Salió hecho una furia, dejando a todos con una gran impresión. A medida que avanzó por el pasillo se dio cuenta de lo que había hecho, desgraciadamente ya era tarde para regresar atrás y hacer como si nada pasara; oh, no, ahora si que tenían grandes problemas, grandísimos problemas, mañana todo el mundo se habría enterado de que se habían peleado, porque estaban: Kra, Alice Nine, Miyavi y parte del personal de la compañía.

                -Diablos... -se dijo, recargándose contra la pared, llevándose la mano a la frente.

 

 

 

 

                Era otro día más de labores. La noche anterior muchas cosas le quedaron dando vueltas en la cabeza, sin duda alguna, todas concernientes a la pelea. Por culpa de Shou ni se concentró en el trabajo. Volvió al estudio hecho una bestia y arrasó con toda la música que había considerado buena, no, ahora todo era deficiente, esa nota en el primer coro no sonaba como él quería, no, estaba imperfecta, ¿cómo no se había dado cuenta antes? Al demonio con todo, la grabaría de nuevo.

 

"Si me callo no es por respeto a ti, sino porque es mi obligación."

 

                -Quiero grabar la pista del comienzo desde el segundo párrafo de nuevo.

                -Pero ayer habías quedado conforme con...

                -Eso fue ayer, hoy ya es diferente. Vamos a hacerla otra vez -todo el equipo se le quedó mirando, pasmado-. ¡Vamos, ¿Qué están esperando?! -enseguida comenzaron a correr para hacer los preparativos, a lo que Miyavi se sostenía la cabeza con ambas manos.

Todo estaba mal, muy mal... Pero si las cosas estaban yendo mal para el solita, el vocalista tampoco lo estaba pasando mucho mejor, por su parte no sentía culpa de decir lo que había dicho ese mismo día en la madrugada, por el contrario, era un peso menos en su consciencia, pero le estaba incomodando el rostro de desaprobación en el staff, no estaban muy contentos y hacían notar su pesar.

                -¿Tan difícil es aceptar que no me cae bien Miyavi? -le preguntó a Tora.

                -No es eso, supongo que están preocupados por el llamado de atención que recibieron esta mañana.

                -¿Llamado de atención?

                -Un -afirmó Saga-. Por la mañana les regañaron a todos por la pelea de ayer.

                -Vaya...

                -Tienes que pedirle una disculpa a Miyavi -dijo su líder, Nao.

                -¿Eh? Sólo porque sea Miyavi es un problema, qué divertido...

                -No se trata de eso...

                -¡Claro que sí! Yo no quiero traer problemas a todos, pero siento que fue una cosa tras otra, una cosa tras otra y finalmente ya no podía seguir soportándolo, todos explotan de vez en cuando, no soy diferente de los demás.

                -La única verdad es que... Vas a tener que solucionar esto, no digo que vayan a hacerse amigos, pero volver al punto cero donde estaban, cuando eran casi desconocidos, pero compañeros de trabajo al fin y al cabo.

                -¿Y qué pasa si no quiero solucionarlo?

                -Ya lo sabes, Japón es un gran país, con mucha gente, cualquiera querría ser el nuevo vocalista de Alice Nine.

                El castaño bufó, haciendo volar el flequillo en su frente. En esos momentos todo el mundo parecía tener razón, menos él y eso no le gustaba, claro que no, porque pese a las circunstancias él siempre se consideraba a sí mismo como dueño de la verdad y odiaba ser contradicho.

                -Hablaré con él cuando me lo pidan y pediré disculpas por decir la VERDAD -derrocado y habiéndose vendido al sistema se sentó de mala gana en la silla.

                -Es mejor si lo haces discretamente.

                -¿Para qué? Aquí todas las paredes tienen oídos... -el personal y los demás chicos de la banda le quedaron mirando-. Está bien, me callaré los comentarios al respecto.

                -Eso sería ideal.

 

 

 

                Sábado por la mañana, a tres días de sucedido el hecho, se encontraron forzosamente el vocalista de Alice y el solita en una de las oficinas para arreglar sus asuntos; fuera de los ojos del resto de la familia PSCompany, pero quienes, sin embargo, habían arreglado perfectamente el escenario para que se encontraran y saldaran de una vez por todas el asunto de la pelea.

                -Estoy esperando mi disculpa.

                -Eres tan... -recordó las últimas palabras de sus compañeros: "No la cagues, Shou"-. Lamento todo, fue mi culpa -dijo, bajando la cabeza. La sola situación era desesperante, tener que pedir disculpas siendo que no lo sentía y más aún, sabiendo que esa persona no las merecía en absoluto.

Miyavi lo observó unos minutos, ¿así de sencillo?, pensó, ¿no iba a oponer resistencia? En realidad había estado disfrutando con la simple imagen de verlo encabronado nuevamente, pero sin embargo se mostró completamente sumiso. No, así no era como tenía que ser, ¿lo habría olvidado?, ¿a caso le restó importancia al hecho? No, no podía permitirse tal cosa.

                -¿Por qué te disculpas si sabes que no fue tu culpa?

                -¿Ah? -pronunció enarcando una ceja.

                -¡Eso!, ¿le estás restando importancia?, ¡¿estás RESTÁNDOME importancia?! Es por eso que lo haces así de simple, como si nada hubiese sucedido.

Bien, ¿qué-era-todo-eso?, el chico tatuado reclamando altaneramente, siendo que ya le había sacado un "disculpas" y seguía haciéndose el ofendido, pero ya no había ningún motivo.  El más alto siguió levantando la voz, gesticulando con las manos frente a un Shou que no entendía ni media palabra de lo que ahora estaba sucediéndole, imaginó por momentos que no se hallaba presente y que todo lo que ocurría era como estarlo viendo a través de una pantalla de televisión.

                -¡Eres un gallina, Shou! -cuando finalmente despertó de su trance se encontró con esa última frase, se rió por lo bajo antes de contestar.

                -Lo que tu digas, no tengo intenciones de continuar con esto, ya tienes tus disculpas y yo estoy bien así -se levantó de su sitio y caminó hasta la puerta-. Fue un gusto hacer las pases contigo, Miyavi-san.

                Fin del asunto para el Alice, una vez salió por la puerta se olvidó de todo el dilema anterior, después de ver la verdadera cara de Miyavi no tenía intenciones de seguir participando en ese juego de niños.

 

 

 

 

                Pasaron las semanas, la vida continuó su curso, leve y tardía como solía ser. Ninguna novedad por parte de Alice Nine, sin embargo, en el estudio de Miyavi, en las paredes seguía corriendo la sangre desde seis semanas atrás, cuando en su intento de incomodar al chico castaño recibió una risa y una puerta en las narices. Ahora mismo todo aquel que estuviera cerca pagaba las consecuencias.

Mal, mal, mal, mal, Miyavi, muy mal, vamos hombre, estás siendo obsesivo, pero obsesivo en exceso y, como dicen, todo en exceso hace daño. Él había tenido un alto exceso de Shou, de forma muy rápida y sin previo aviso, algo como lo que pasa cuando aspiras mucho oxígeno de pronto, te deja un dolor de cabeza mortal, una jaqueca que te da desde la nuca hasta los ojos, que de sólo abrirlos te duele y sientes miles de piquetes en el cerebro, eso le estaba pasando. Estaba durmiendo en rondas de 10 minutos y trabajando otras 40 horas, pero aunque esa fuera la explicación más coherente y lógica, para él, quien deseaba seguir engañándose, todo era culpa de Shou.

                -Es su culpa que todo esté así. Mi desgracia es su culpa.

Repasaba la misma situación una y otra vez como una película, así que no fue extraño cuando su vídeo grabadora echó la cinta fuera, desordenada, revuelta en sí misma y en todo. Su cerebro se sobrecargó y quedó en estado: "Off", al menos durante los próximos cuatro días, donde durmió sin despertar hasta la tarde del quinto día, cuando ya todo su equipo estaba encendiéndole velas, tomados de la manos en círculo alrededor suyo, rogando que por favor Morfeo le dejara ir y regresara al trabajo.

Para el joven solista, tantas horas de sueño fueron justo lo que necesitaba para aclararse, soñó muchas cosas, después de analizarlas todas, se decidió a comer e incluso en ese lapso de tiempo siguió pensando al respecto. Fue al baño en la misma situación, volvió a su cama y para sorpresa de todos... se volvió a dormir, dos días más.

 

                Volvió a la compañía buscando a una persona en particular, con paso firme abrió la tercera puerta del, místicamente, piso tres. Apuntó a alguien dentro de la oficina y le hizo salir.

                -Tú, ven conmigo.

La persona en cuestión no se hizo de rogar, era mejor hacer caso en una situación así, dicen que a veces es preferible pasar ciertos sucesos de manera rápida para que no haya dolor o simplemente para que no se haga molesto.

                -Hace tiempo que no se te veía, dijeron que estuviste durmiendo cerca de una semana, ¿qué pasó?

                -Nada importante, sólo necesitaba pensar, eso es todo.

                -Vaya, si que te costó hacerlo... -respondió el mayor, encendiendo un cigarrillo.

                -Tora.

                -¿Qué?

Silencio incómodo, realmente no era tan sencillo como lo había imaginado, quizás debería volver a su cama y dormir unos cuantos días más o bien invernar toda una temporada para llegar a comprender a penas lo que estaba a punto de decir.

                -¿Hace cuánto conoces  a...? -esto era vergonzoso, no, ya no tenía intenciones de hacerlo, no quería y menos con Tora, se burlaría de él.

                -¿A...? -le siguió la plática.

                -Ese tipo, el sujeto ese que canta en tu banda -respondió como que no quiere la cosa, como si realmente no estuviera interesado.

                -Años, ¿por?

                -Hum... ¿Cuántos?

                -Al grano, ¿qué quieres saber? No eres tan tímido como para tardar tanto, además no vale la pena hablarte de años si eso ya es algo que todo el mundo conoce.

                -Ok... vas a creer que soy raro.

                -No es una novedad -rió.

                -Bien -dijo, rascándose la cabeza-. ¿Sabes si...? De lo que yo te diga, no menciones ni una sola palabra, ¿entiendes?

                -Si, sí, lo que sea.

                -¿Sabes si Shou es... del otro equipo?

                -¿Ah?

                -Eso.

                -No, espera, ¿a qué te refieres?

                -A que... No sé, sólo me lo estaba preguntando, no tengo nada en contra de eso si es que resulta ser cierto, ya sabes, soy de la nueva era y tengo una mente muy abierta para aceptar a todo el mundo tal y como sean. Sólo me lo pregunté porque... en realidad no hay razón. "Nota metal: soy un estúpido."

                -¿Me estás preguntando si Shou-kun es homo?

                -Sí. "¿Y por qué a él no le cuesta trabajo decirlo?"

                -Hum...

                -¿Hum?

                -No lo sé, ¿por qué me preguntas esto a mí?

                -¡Porque lo llevas de conocer más tiempo que yo!

                -No creo que lo sea... ¿lo parece?

                -A veces, sí.

                -Vaya...

Había sido un error haber hablado con Tora, ahora era muy probable que fuera y le contara todo a Shou; aunque le quedaba en duda, se supone que si pasas mucho tiempo con una persona así te das cuenta, ¿verdad?

                -¿Y por qué quieres saberlo? -ahí estaba la otra parte que no quería mencionar, esa que era casi prohibida de tan siquiera pensarla.

                -Ehmmmm... ¿Curiosidad...?

                -Si Shou-kun fuera gay, ¿te afectaría en algo?

                -N-No, en nada, ¿por qué tendría que afectarme? Soy MIYAVI.

                -¿Quieres que le pregunte? Después te aviso si es o no, de paso, ¿quieres saber si alguno de nosotros también es gay? -se burló.

                -¡¿Cómo vas a preguntárselo?!

                -‘Hola, Shou-kun, ¿eres gay?' Así.

                -¡Estás loco! -exclamó, tomándolo de los hombros y sacudiéndolo-. No puedes preguntar cosas así a la gente, ¡sería sospechoso!

                -¿Sospechoso? Escucha, Miyavi, en realidad da lo mismo que le pregunte eso directamente porque se trata de Shou-kun, si fuera Saga-kun o Hiroto-kun podría ser una situación fea, pero con Shou-kun no hay problema, seguramente va a reír y a preguntarme de dónde saqué esa pregunta, después dirá que no y seguirá su vida como siempre.

                -¡Pero le quedará dando vueltas en la cabeza!, ¡porque es claro que el que pregunta eso tiene interés en ti y es GAY! -habló alterado.

                -¿Estás interesado en Shou-kun y eres gay, Miyavi?

                -... -sin palabras.

                -Ohh... -pronunció juntando los ojos, con esa expresión de: "Así que era eso. Te atrapé."

                -¡No es cierto!

                -Pero te quedaste callado, sólo era una pregunta inocente.

                -Fue una pregunta sorpresiva.

                -Como digas, no voy a calificarte por eso, si eres gay, yo entiendo.

                -¡Es que no soy eso!

                -¿No?

                -Es que... Mierda, ya no importa.

                -¿Quieres que le pregunte?

                -¿De qué sirve si dices que no parece serlo?

                -Entonces prueba.

                -¿Cómo?

                -Acércate a él y pregúntale o has algo...

                -Debe odiarme.

                -¿Por qué?

                -Por todo...

                -Bah, no es rencoroso, siempre olvida las cosas al día siguiente y comienza de cero.

                -Humm...

                -Sólo si quieres, yo vuelvo al trabajo... -dijo, restándole importancia.

Se quedó ensimismado, Tora era el que más años llevaba con él, así debería creerle, tampoco dijo un rotundo no, sólo dijo que no sabía, pero, ¿cómo hacerlo?  A caso acercarse sería más riesgoso, ¿y si se descubría un interés por el Alice? Siempre podría negarlo y nadie era tan fisgón para sacarle la verdad a la fuerza o ponerlo en aprietos, eso jamás. En fin, cualquier cosa que fuera a hacer no lo haría ahora, debía esperar y tomar las cosas con calma, ser paciente y para ocupar su mente en otra cosa lo mejor era el trabajo.

                -Sí, el trabajo, debo volver al estudio.

 

 

 

                Al medio día, Tora se acordó de la charla de la mañana, estaban saliendo a una sesión fotográfica y no encontró nada mejor que preguntar...

                -¿Shou-kun, eres gay? -los demás quedaron viendo al guitarrista mayor y después desviaron la vista hacia el vocalista, quien se rió de buena gana.

                -Ja, ja, ja, ja, ja, ¿de dónde sacas esas preguntas, Tora-san?

                -Se me vino a la mente, como nunca te había preguntado.

                -Ja, ja, ja, ja, ja, entiendo, pero no, no soy homosexual.

                -Ohh, qué lástima, tenía ciertas intenciones contigo.

                -Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja.

                -Podríamos incluir a Saga-kun y Hiroto-kun también.

                -No es gracioso -reclamó el menor.

                -Bueno, no lo había dicho, pero podríamos ser un perfecto trío -dijo el bajista.

                -¡Claro!

Rieron juntos mientras se subían a la camioneta que los esperaba, el guitarrista supuso que había salido de la duda, pero debía decírselo al solista cuanto antes y evitar que se metiera en problemas, aunque tampoco sería mala idea que Miyavi le preguntara, sí, sería lo mejor, ya eran adultos y podían arreglarse sin problemas.

 

 

 

 

                El plan ya estaba trazado, no podía tardarse tanto como hubiera querido porque tenía un Tour a la vuelta de la esquina y no había tiempo para esperar a nadie, ni siquiera al vocalista de Alice a quien comenzaría a perseguir como psicópata, no, psicópata no, como... alguien, que sigue a otro alguien por razones no especificadas.

 

Viernes, 7 am.

                -¡Hola a todos! -dijo Miyavi entrando en la oficina de Alice Nine, le respondieron como si nada, los repasó con la vista y no estaba cierta persona; ya se había dado cuenta, pero se inventó una pregunta que no levantara sospecha alguna-. Como que falta alguien...

                -Ah... Shou-kun siempre llega tarde, comenzamos sin él -dijo Hiroto.

                -Un, por cierto, ¿qué haces aquí? -preguntó Tora, recién dándose por enterado de que estaba Miyavi sentado al lado suyo.

                -Se llama estrategia -susurró.

                -Como digas...   Oye, ¿pero nos vas a seguir todo el tiempo?

                -No, sólo día por medio.

                -Eso es acoso laboral, psicópata.

Justo cuando seguían secreteándose entró en silencio el integrante faltante, se sentó cerca sin omitir sonido alguno, tratando de escuchar lo que hablaban más adelante. Miyavi lo miró de reojo, preguntándose si sería capaz de acercarse a esa persona que veía tan lejana. No se había dado cuenta antes, pero ellos eran diferentes, tanto como la distancia que en ese mismo instante los distanciaba, no había cosas en común, salvo el hecho de trabajar en el mismo lugar e incluso eso era inconsistente.

Esto no va resultar, se dijo, pero no planeaba acercarse y conseguir algo a cambio, porque desde el comienzo siempre supo que sería un fracaso, pero decidió mentirse una vez más.

 

 

                -Hey, ¿siempre llegas tarde?

                -¿Miyavi-san? -preguntó al verlo ahí, miró a ambos lados y no, no se había equivocado de salón.

                -Shou-kun, tenemos que salir en una hora y media más -le dijo Nao, tocándole el hombro.

                -Ok. Nee, Nao-san, quiero café.

                -Ohh~ si me esperas unos minutos vamos juntos, ¿si?

                -Claro -respondió feliz, se levantó y se fue a hablar con alguien que era parte del personal, para preguntar lo que habían hablado en la mañana.

Bien, algo no estaba marchando según los planes... Más bien NADA, estaba siguiendo los planes, Shou lo ignoró y pasó de él olímpicamente, eso no le gustaba, pero era de suponer que en un comienzo no le hiciera el mayor caso, perfecto, no se preocuparía por esa menudencia. Sería paciente y evitaría arrojarle esa computadora que sostenía con ira entre las manos a la cabeza.

 

Sábado, 6 pm.

                Se hizo el desentendido y habló con otras personas, intercambió dos cortas frases con el vocalista antes de ser ignorado nuevamente.

 

Domingo, 00:20 am.

                Aprovechó una instancia con los chicos de The GazettE y otra con Kagrra,, sumado ambos... lograron hablar 5 minutos.

 

Lunes, 1:15 pm.

                -Oye acosador, dijiste que sólo te pegarías día por medio.

                -Pero estoy progresando.

                -No estás progresando en nada.

                -Hablamos un poco más.

                -Antes lograste más peleándote con él.

Tora tenía razón, pero ahora no estaba buscando ser grosero, sólo quería ser amable, quizás era esa la razón que los hacía estar distantes.

                -Buena idea, Tora.

                -No, no lo es, adiós -dijo tomándolo como si fuera un gato y echándolo al pasillo-. Regresa en dos días más.

 

Jueves, 8 am.

                Hablaron por lo menos una hora... sobre trabajo.

 

Sábado, 3:40 am.

                Fue más simple hablar de otras cosas y lo conoció un poco mejor, claro, las mismas cosas que sabría una fan, sacadas de una revista: color favorito, tipo de sangre, marca favorita, etc.

 

 

Lunes... No vio la hora, pero era de día.

                -¿Te vas a un tour por Japón?

                -Sí, estoy un poco ansioso.

                -Oh, ya veo, que te vaya bien, Miyavi-kun.

                -Gracias, ¿y ustedes en qué están ahora?

                -Los chicos van a irse al estudio, yo voy con mi maestro a clases de canto.

                -¿Tomas clases?

                -Hace unos años, la compañía me dio permiso, realmente era lo que quería, pero se hace tarde. Nos vemos otro día -se despidió y se fue.

 

Miyavi era amable, nunca lo había visto de esa manera y era talentoso con la guitarra, tampoco lo había notado antes, quizás, Tora haya tenido razón y sólo tenía que llegar a conocerlo un poco más para ver las actitudes buenas de él. Seguía siendo un egocéntrico de primera, pero no era tan estricto como se veía. Las cosas iban bien después de todo, aunque no se había dado cuenta de que estuviera la mayor parte del tiempo presente con ellos, de hecho era normal NO verlo, siempre pasaba sus horas encerrado en otro lugar y ahora parecía más apegado a su banda.

                -Debe ser algo como simpatía por temporadas... -resolvió luego de unos minutos.

 

 

 

 

                Pasaron otras semanas y aquel día jueves era el último día del solista en Tokio, se esforzó mucho y ahora estaba consciente de que estaba cerca, más cerca que nunca y estaba nervioso. Era su oportunidad de probar si era o no.

Ánimo, Miyavi, Go!, Go!, Go!, se alentó a sí mismo, ya que iría a despedirse especialmente del Alice antes de no verlo en los próximos seis meses. Lamentablemente las cosas no fueron como quería, la tierra se lo había tragado, nadie sabía donde estaba y casi le dio un infarto cuando Tora le dijo que estaba muerto, pero muerto de hambre.

                -Mierda, no está en ninguna parte.

Se sentó a esperar y como si fuera una especie de historia de ciencia ficción, a quien tanto había buscado apareció por la puerta.

                -Dijeron que me buscabas, lo lamento, no estaba en la compañía, fui a ver a mis padres.

Casi sintió unas campanillas en sus oídos cuando dijo: "fui a ver a mis padres." No supo cómo, pero esa era una prueba fehaciente de que sí, era.

                Usó su mirada sensual y se movió lento hasta quedar a menos de un metro. Shou permaneció de pie como si nada, hasta que ya lo vio cada vez más cerca, comenzó a retroceder hasta chocar con el muro. El ambiente no le estaba gustando nada, entonces vino a su mente el hecho de que se trataba de Miyavi y se tranquilizó un poco, ya sabía que a él le gustaba jugar de esa manera, también pensó en la opción de cámaras que grabaran eso, una nueva clase de, cruel, cámara oculta y esperaba que esa situación pasara en unos segundos... Los segundos siguieron corriendo y él seguía contra la muralla, Miyavi lo estaba acosando cada vez más cerca y nadie aparecía diciendo: "¡Caíste!" Ya no estaba tan seguro de que fuese una cámara oculta. ¿Estaría siendo paranoico? Bueno, la situación era la siguiente: estaba en una oficina a solas, con otro hombre que lo tenía contra la pared, se acercaba cada vez más y no había cámaras, definitivamente no eran paranoias suyas.

                -Miya--------

No terminó de decir lo que pensaba cuando sintió la textura suave de los labios del otro sobre los suyos, pero incluso eso no le pareció extraño, no pasaba de ser simple fanservice, la fama de Miyavi era besarse con todo el mundo, realmente no era extraño, pero se volvió una situación adversa cuando no sólo sintió los labios, sino también su lengua, aunque aquello duró sólo una centésima de segundo.

                -Cuando regrese, hablaremos de esto -dijo, poniéndole un dedo en los labios y se retiró, triunfante con los ojos llenos de estrellitas, mientras Shou quedó con la boca igual de abierta a cuando el solista la dejó.

Pasaron 5 o 10 minutos después de que el joven con tatuajes se marchara y el Alice cayó como saco de patatas al suelo, se llevó la mano a la boca aún en estado de shock.

                -¡¿QUÉ FUE ESO?!

Sintió un nudo en la garganta y nada de lo que le estaba sucediendo calzaba en ninguna parte, se sentía como abducido por los extraterrestres, pese a que nunca lo habían abducido, pero si le sucediera ya sabía como sería: como un beso de Miyavi.

 

 

 

 

 

 

 

Notas finales:

¿Qué tal?, ¿Quieren darme una oportunidad? Nee~ No sean malas, saben que soy a Drama queen y que es difícil para mí hacer cosas graciosas, lo mío es el drama y verlos sufrir todo el tiempo >D Así que este fanfic es más liviano~ (al menos el comienzo)

 

La próxima entrega del capítulo 2 será en 6 meses, que es cuando vuelva Miyavi e_e... Ok, no XD Pero no esperen que sea pronto, tengo otros compromisos que me recalcaron ayer que debía entregar ejemcofcofcofcofSMcofcofcofcof, Sí, mi futura Marida e_e me recalcó el hecho de que debía subir SM, lo haré, sí, lo haré en algún momento... También tengo que actualizar MPE, eso creo que lo haré ahora, cuando me vaya al Notebook, también quiero subir el primer capítulo de OTRO fanfic más, de momento lo apodaré SS (me gustan los nombres que comienzan con S (como Shou)).

 

 

 

Se aceptan toda clase de reviews, incluso aquellos que digan: ¿estás loca?

 

XD

 

 

 

Nos vemos en el próximo capítulo, titulado: わたしとデートしませんか? Si no sabe japonés, tradúzcalo en el Google XD (Ya lo intenté y funciona XD)

 

Me voy al ritmo del K-pop, con Brown Eyed Girls y Abracadabra :3 No, mientras escribía se cambió XD Ahora es Super Junior con Sorry Sorry~b34;

 

 

 

Saludos~♥

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