Yu Gi Oh
Seto x Joey
Mr Brightside
By Luna Shinigami
Ladies and gentleman con ustedes Mr Brightside (si quieren hacerse a una idea vean el video de THE KILLERS ^^)
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Se podía ver tras las luces de neón de ciudad domino, una suntuosa mansión a las afueras de la ciudad, tenia un estilo barroco antiguo, iluminado levemente, los autos estaban parqueados en un parking subterráneo, adentro la música era suave, acompañada de violines y chelos, las suntuosas habitaciones sin puerta, tenían la luz escasa de los candelabros, en la sala principal se encontraban los hombres y mujeres que manejaban el destino de la ciudad, del país e incluso del mundo.
Muchos jugaban ajedrez, damas chinas, tomando en copas de cristal cortado un excelente Whiskey de 12 años, el aroma embriagante del lugar era a sándalo, canela e incluso a chocolate, los meseros viajaban de una u otra mesa ofreciendo sus mejores viandas (dígase comida y alcohol), los cojines, las camas e incluso las cortinas eran traídas del extranjero, junto con las sillas antiguas y el candelabro principal de araña que se encontraba en aquel gran salón.
Claro, parecía completamente legal la mansión, solo para diversión de los ricos y poderosos, pero eso no era completamente verdad, a través de los ricos encajes y las cortinas de seda de colores oscuros, se podían ver con claridad a muchos chicos y chicos cuyo trabajo era divertir sexualmente a sus clientes, no por nada pagaban sumas exorbitantes por los trabajadores de ese lugar.
Su dueño Mr. Brightside, un hombre de mediana edad, semi canoso, de ojos azules y 1.83 de estatura, que siempre tenia lo mejor de lo mejor, chicos y chicas jóvenes, hermosos, dispuestos, algunos habían llegado a ese lugar por varias causas, la mayoría habían sido vendidos por sus propios padres, otros cayeron allí por necesidades monetarias, total no importaba el motivo o la causa.
Estos jóvenes habían encontrado un hogar, si así podía llamársele aquel lugar, uno que nunca abandonarían, tenían, techo, comida, vivienda, protección y dinero, ¿Qué mas podían pedir? Solo allí los recibieron como personas, por otra parte no sabían hacer otra cosa y se sentían protegidos por Mr. Brightside.
Aquella mansión tan respetable era un prostíbulo para la gente “mas respetable y digna” de la ciudad y sus alrededores, llamada “la mansión” (que imaginación Luna¡¡¡¡¡ ha eso se le llama creatividad¡¡¡ si señor)
Un joven rubio bajaba en una bata de seda por las escaleras de caracol, mirando a todos lados hasta que encontró lo que tanto estaba buscando, corrió con prontitud dejando entre ver que debajo de la bata solo se encontraba la piel desnuda del joven rubio.
-Por fin te encuentro…- dijo el chico mientras se sentaba en el piso dejando su cabeza inclinada en las piernas del hombre mayor.
-Terminaste…- dijo el hombre canoso mientras cepillaba con sus dedos blancos los mechones rubios del joven.
-Sip- termino en sonrisa, mientras el hombre se acercaba dándole un beso en los labios.
-Debes ir a dormir mañana tienes escuela… mi ángel….- dijo el hombre.
-por favor Señor Brightside, déjeme quedarme esta noche con usted, solo esta noche…- decía renuente el joven mientras lo tomaba de la camisa para besarlo de nuevo.
-Joey, por favor… debes estar cansado, has tenido dos clientes esta noche…- murmuro en los labios del otro.
-pero… fueron mujeres, así que no me canse mucho…por favor…-
-Ok, solo esta noche y mañana no me pelees por levantarte temprano…-
-Se lo juro…- dijo contento mientras tomaba entre sus pequeñas manos las grandes de su “jefe” y lo conducía al segundo piso de la mansión.
***************
Se vistió con el nuevo uniforme del colegio que había comprado y se encontró en las escaleras con otro chico un peliblanco de ojos rojos…
-Hola Misty…- respondió el rubio mientras bajaba por la escalera de caracol, viendo como los empleados limpiaban aquel lugar que muchos llamaban casa.
-Hola Joey… oye hoy vas temprano a la escuela…- dijo el otro mientras le daba un tierno beso en la mejilla, todo el lugar era como una gran familia.
-Si, me despertaron de mi hermoso sueño…- decía el rubio con un puchero.
-Bueno vamos que la primera clase es economía y ni tu ni yo entendemos mucho…- finalizo el chico.
-Ok…-
**************
El colegio de ciudad domino, no era muy cara pero si la mejor, e incluso el gran Kaiba estudiaba allí y para su bienestar este era su ultimo año en ese antro para locos.
Se alejo de la limusina y estaba a punto de entrar cuando vio al mayor de sus martirios, el perro de Wheeler, pero no estaba solo sino con el chico nuevo Misty Riokishi… lo peor, era ver aquella risa picara en los labios de juntos muchachos, incluso pasaron de largo sin siquiera prestarle atención al castaño.
-Mira….- mostró el peliblanco a Joey, sin inmutarse siquiera que detrás de ellos se encontrara Kaiba, a decir verdad ni siquiera lo habían visto.
-órale, es hermoso…- dijo tomando entre sus manos las manos pálidas de su compañero que mostraba un hermoso anillo de oro antiguo – y muy caro ¡como lo conseguiste Misty?-
-La señora Wilkinson me lo obsequio anoche, dijo que era un joven realmente hermoso…- dijo sonrosado admirando su nueva joya.
-Le dijiste a Mr. Brightside?, ya sabes como para evitar….- pregunto en tono cortes el rubio.
-Claro, es más él mismo le hizo firmar un papel a la señora Wilkinson que ella me lo había dado sin que yo se lo haya pedido…- termino sonriendo cuando se dio cuenta que estaban en el salón…- oye Joey… ¿me esperas a la salida y nos vamos juntos a casa?-
-Claro, hermano…- respondió Joey sentándose en su lugar de siempre.
Y luego entro Kaiba que hizo el mayor ruido posible para que lo notaran y luego se sentó en su puesto de siempre, mirando su incomparable e inseparable amante “la Laptop”.
Comenzaron a llegar los compañeros y las clases fueron monótonas, a veces un regaño inusual por mal comportamiento de uno que otro alumno.
Por fin “Historia del Arte”, la ultima clase y todos saldrían de allí, todo hubiera sido normal sino fuera porque…
-Bueno muchachos para mañana necesito que me entreguen un reporte en grupo sobre el arte de la edad media y su contraste con la época barroca… así que como se que muchos de ustedes no socializan mucho –dijo la profesora mirando fijamente a Kaiba- yo escogeré los grupos… a ver ; 1° Gadner, Deblin, Valantain, Riokishi; 2° Kinomoto, Chiva, Tsukinoichi, Taylor; 3° Maxwell, Terion, Himura, Rioko; 4° Yami, Mouto, Kaiba, Wheeler….-
Ya no escuchaban más a la profesora, no podía ser cierto, el ojiazul miro detenidamente al rubio y vio como la mirada miel de este se perdió en su nuevo amigo Misty, este solo le sonrió amablemente.
******************
Las clases se habían acabado y el rubio francamente estaba afectado por las palabras de la profesora “demonios” pensó, ya ni modos, cerca de él se encontraban Yugi y Yami con una sonrisa afectada.
Iba acercándose a ellos cuando la voz de Kaiba lo hizo retroceder.
-Vamonos perro – dijo fríamente hasta llegar donde estaban los amigos del rubio
-Oye idiota, yo no tengo que ir a ningún lado contigo¡¡¡¡¡¡¡¡- resoplo enojado, viendo como los compañeros de su clase se volteaban a mirar.
-Yo no tengo tu tiempo, Perro, así que entre más pronto acabemos con esta tortura, mejor para todos…-
-MALNACIDO… - grito Joey pero antes de que se lanzara como una bestia tras el poderoso Ceo, una mano pálida lo detuvo de la muñeca y unos ojos rojizos le hicieron desistir antes de suspirar resignado – Que demonios, esta bien, ya voy-
Yugi y Yami se voltearon a mirar con asombro como el rubio había detenido su furia por el solo toque de uno de los compañeros nuevos del colegio, Yugi aun desconfiaba del pequeño, sobre todo por esa extraña amistad que se tejía entre Su amigo y el peliblanco, en tampoco tiempo.
Kaiba también se sorprendió pero ante todo le molesto el cambio de actitud del perro al sentirse coartado por su pequeño compañero.
-Esta bien Misty, ya me puedes soltar…- dijo el rubio afectado.
-no me gusta que pelees…lo sabes y aun así…- bajo la mirada el chico a lo que Joey tomo su mentón y lo hizo subir la mirada para que chocara con la suya.
-Si te prometo no volver a pelear por hoy, ¿estarás tranquilo?-
El peliblanco sonrió y antes de que sus amigos y “enemigo” pudieran siquiera pensarlo, el chico se lanzo a los brazos de Joey donde pequeños besos en el rostro del rubio que sonreía con una gran gota en la cabeza – Gracias –
-Ya suéltame Tenshi (ángel) ¿Quieres? – dijo completamente sonrojado el rubio al ver como Yami, Yugi y Kaiba habían visto este peculiar encuentro *ahora si metí la pata y hasta el fondo* pensó de nuevo el rubio.
-Hai, oye… gracias de nuevo – el peliblanco salio rápido para reunirse con sus compañeros de grupo que supo eran los amigos de Joey.
El rubio sonrió avergonzado *por dios, ellos habían visto toda la escena, una que el muchas veces había tenido que evitar para prevenir las preguntas de sus amigos*.
Yugi se acerco a Joey con el seño fruncido – Puedo saber que demonios fue eso?¡¡¡- obviamente estaba enojado por la actitud de su compañero.
-Hey, amigo… este… no te sulfures… sabes que Misty y yo trabajamos juntos y somos amigos, solo eso…- sonrió nerviosamente.
El ahora callado (y obviamente encelado) Seto Kaiba comenzó a caminar fuera del salón, ya era mucho aguantarse al perro como para ahora ver sus ridículas escenitas.
-Apurense…¡¡¡¡¡- grito enfadado
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En la limosina del gran Seto Kaiba todo iba en un absoluto silencio, los cuatro muchachos no se dirigían la mirada, Yami estaba intentando descifrar el rostro de su pequeño Hikary, Yugi intentaba por todos los medios no matar a su rubio amigo por todo lo que había pasado últimamente, Seto al igual que Joey intentaban plasmar su mirada por los espejos opacos de la limosina, de repente un sólido polifónico de un celular se hizo presente, en el carro.
-alo, habla…Joey…- el rubio contesto bastante dudativo, ahora las miradas de sus amigos estaban clavandose en su piel, hoy seria una tarde muy larga.
-Si…-
-si…no se preocupe… claro….-
-si… solo un trabajo escolar…-
-no se preocupe, llego a eso de las… 8:00 pm…-
-muchísimas gracias…-
-entendido Mr. Brighiside, esta bien…-
-*suspiro* yo se cuidarme perfectamente SOLO… aja…si… adiós…-
-Quien era???- de nuevo Yugi estaba enojado, últimamente esa era la virtud de su pequeño amigo, se enojaba por todo y a toda hora.
-Era - *piensa Wheeler, bueno la verdad – es mi jefe…-
-por eso ahora cargas celular, cuando a veces no tienes ni para comer, vaya cambio Joey – dijo el antiguo dictador.
-Mira Yami, muchísimas gracias por tu apoyo incondicional y todo eso pero yo no se los pedí ¿Ok?- respondió cínicamente el rubio.
El castaño había quedado rezagado, pero había abierto sus ojos ante el comentario ¿Esa era la pandilla de Yugi y compañía limitada?, no, esa no era, hace poco de tres meses el vio un cambio profundo en el chico de ojos miel, veía como cada vez se distanciaba de sus amigos, como en sus ojos la sombra de rabia y la desolación se iban a propinado de él, veía también como ya no tenia una amistad tan fuerte con sus compañeros duelistas y hablando de duelo, desde hace meses el cachorro había dejado de ser un duelista.
Pensó que eran cosas normales de “amigos” pero la pelea que estaba propiciando, ni él mismo se la creería si se la contaran. Joey no era el mismo, nadie era el mismo desde la lucha con el sádico de Marik Ishtar, pero había visto el mayor cambio en el rubio. Ahora el deseaba averiguar el porque de su cambio.
Al fin habían llegado a la mansión.
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La noche llego rauda sin un mínimo comentario excepto los sarcásticos comentarios que Joey y Yami mantenían, ni siquiera Kaiba se había metido a la conversación y Yugi había desistido completamente de ser mediador en esta rivalidad.
De repente se escucho el golpeteo en la puerta y luego paso una mucama.
-Amo Kaiba, un señor dice venir aquí por el joven Wheeler-
-QUE????- Grito asustado Joey – demonios, Kaiba que horas son?…- pregunto asustado al castaño.
-las ocho y quince…- respondió – haga seguir al señor-
-No… este no…- todos vieron el nerviosismo en el rostro de Joey pero antes de que su boca pudiera al menos decir tres palabras coherentes, entro un señor de unos cuarenta años de unos ojos azules penetrantes y vestido elegantemente.
-Muy buenas noches…- saludo el hombre cortésmente mientras echaba un vistazo a todos los chicos que estaban en el estudio hasta que sus ojos se posaron en el cuerpo de Joey.
-No debió haberse molestado en venir por mí… - dijo apenado el rubio.
-Sabes que no importa, mi ángel, además Misty me dijo que estabas haciendo el trabajo con el Joven Kaiba, así que lo más lógico era que estuvieras en su mansión- afirmo antes de que el rubio preguntara.
-Ok, ya vamonos – el rubio tomo la mano del señor de edad mientras agachaba completamente el rostro, sabia que ellos lo estaba mirando con curiosidad y nada podía evitarlo.
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El castaño suspiro cansado, realmente todo a su alrededor le estaba afectando, hoy hace dos semanas se había reunido con sus compañeros de grupo para el trabajo.
Aunque a él no le importara en lo más mínimo esa banda de perdedores (claro Seto ), había podido darse cuenta la nueva amistad del perro con ese maldito bastardo perdedor de Riokishi (palabras del ceo, no mías), también las miradas inquisidoras de sus “amigos”, la rivalidad constante con el faraón… aunque también se dio cuenta que Wheeler llegaba temprano a clases, tenia dinero para las onces e incluso venia con el uniforme limpio y nuevo… (Menos mal que no le importaba en lo más mínimo la banda de perdedores, ¿Qué tal que si le importara?^^).
De nuevo ese cansancio, se recostó sobre la mesa.
Esta bien el era Seto Kaiba, pero aunque no lo pareciera era también un joven de 17 años con una carga física y mental demasiado grande incluso para un genio como él.
Escucho el crujir de la puerta para ver claramente la figura de uno de sus asesores, era delgado, elegante, de unos veinticinco años, un poco más bajo que el ceo, de cabello negro y ojos azules, llamado Antul Yohanes. (Ahora adoro a este personaje)
-otra vez trabajando, Kaiba…trata de no esforzarte tanto –
-y a ti ¿Quién te pidió opinión en esto?- bufo de mal humor, es cierto estaba cansado pero no lo iba demostrar delante de un empleado, que aunque de confianza seguía siendo un empleado.
-solo decía…ha mira esto, es una carta del joven Mokuba-
el ojiazul la tomo entre sus manos, suspiro, su hermanito se había ido una temporada a estados Unidos, para la actualización de unos datos, el pequeño también era un genio como su hermano mayor, hecho que a Kaiba lo enorgulleció, lastimosamente desde que el niño se había marchado la vida empezó a ser más rutinaria para el castaño.
Leyó despacio la carta y su rostro se mostró afligido….- volverá dentro de un mes-
-La actualización no es fácil Kaiba, por eso enviamos a nuestro mejor hombre…-
-Hn.-
-deberías relajarte, yo conozco un lugar para hacer olvidar las penas, sean cuales sean…-
-por favor Antul, no molestes tengo aun trabajo atrasado…-
-no seas aguafiestas, Kaiba, eres mi jefe y me preocupo por ti, además un momento de relajación la merece cualquier ser humano, incluido el genio de Kaiba Corp.- se acerco a la mesa y lo jalo.
El castaño iba a protestar por el chico que estaba invadiendo su espacio personal, pero luego, pensó que no seria tan terrible, aunque fuera solo por una noche.
Antul lo condujo hasta el parqueadero, donde se fueron en el porche del chico de cabellos negros.
-¿Qué es ese lugar?-
-perdón, no te oí Kaiba-
-¡a cual lugar me vas a llevar?- dijo seriamente viendo como el pelinegro salía un poco de la ciudad encaminándolo por las mansiones de la arbolada.
-ha, Seto Kaiba, es un lugar elegante, hecho solo para ustedes, es un sitio VIP por así decirlo, solo entra gente adinerada, para tomar un trago o para otro “tipo” de servicios- termino con una sonrisita, el “otro tipo de servicios” quedaba implícito en la frase.
-si es para gente con dinero ¿Cómo pudiste entrar?-
-Tu siempre tan arrogante, pues mi "tío" es el dueño y debes en cuando me pego mis escapadas por allí-
-Hn-
Siguieron por el camino sin que ninguno de los dos profiriera alguna palabra.
*************
Nunca había visto un sitio como ese, para ser bueno un sitio como “ese”, entraron a “la mansión” rápidamente, nadie les prestaba atención, habían muchos chicos y chicas demasiado jóvenes, incluso podían tener la edad del ceo o menos.
Lo de que nunca había entrado a un lugar como estos era cierto, era un joven de 17 años con las relaciones sociales nulas, así que… bueno imagínense el resto.
Fueron llevados hasta uno de los sillones amplios de terciopelo, luego un mesero muy educado se acerco.
-Buenas noches joven Antul, que milagro tenerlo por aquí…-
-ya sabes Luke, hace como seis meses que no venia… ¿Cómo van las cosas por aquí?
-Muy bien… Mr. Brightside… dijo que las bebidas eran por cuenta de la casa-
-escuchaste Kaiba…- dijo el chico en una sonrisa mientras veía como el hombre más rico de Domino City, estaba completamente perdido –tráeme dos whiskeys, en las rocas… -
-Ahora mismo…-
Después de que el mesero se retiro, Antul movió un poco al castaño para sacarlo de su letargo.
-Seto Kaiba…-
-Antul… este es un prostíbulo ¿Verdad?-
-sip, pero es el más exclusivo de la ciudad, no te preocupes….-
-sabes que esos chicos podrían tener mi edad… a eso se le llama explotación infantil… tu tío podría ir a la cárcel…-
-no ira, tiene comprada la mitad de la policía, por favor Seto, mira aquí viene concejales, gobernadores, actores, actrices, primeras damas, empresarias, modelos, no importa, la crema y nata de la sociedad ha venido aquí, así que no van a dejar que su pequeño oasis de felicidad se les valla por las leyes…-
-debería salir de aquí…- dijo enfadado cuando vio las copas servidas en su mesa, ¿a que hora las sirvieron?.
-y no lo has hecho… date un respiro Kaiba, aquí no tendrás que rendirles cuentas a nadie, solo tomas placer e intentas dar placer, solo eso…-
-aquí se obliga…- iba intentar decir algo pero los dedos fríos de Antul no lo dejaron.
-ha nadie se le obliga a estar aquí, ellos lo hacen por que así lo desean, porque están solos, sin familia, sin amigos y sin ninguna posibilidad de otra vida, cuando ellos mismos lo deciden se van de aquí….-
-Antul, cuanto tiempo sin verte…-
-tío- dijo el chico eufórico mientras se lanzaba a los brazos de su “tío”.
El castaño vio inquisidoramente al hombre mayor, hasta que su rostro cayo en un rictus de pánico, ese hombre era el mismo con el que había salido el perro esa noche… no eran solo suposiciones suyas ¿o no?.
-mira tío te presento a el señor Kaiba, mi jefe…-
-señor Kaiba es un gusto volver a verlo…- dijo en una sonrisa el hombre mayor.
-así que si es usted…- lo saludo de mala gana
El chico pelinegro, pestaño varias veces – ustedes ya se conocían??-
-hijo mío, solo por equivocación… disculpen quieren algo en especial… digo por que no creo que solo vallan a tomar unas copas…- tenia una sonrisa de entretenimiento en el rostro.
-a mi, no se, una botella de tu mejor Whiskey, una tabla de damas chinas y un lindo chico…- termino de hacer su pedido- no te preocupes tío, voy a pagar por todo lo consumido en el lugar.
-y usted señor Kaiba??-
-Yo, creo que le juego lo compartiremos con Antul y el Whiskey también, así que también quiero un muchacho, pero yo mismo quiero escogerlo…- sonrió maliciosamente al comprender el sitio, el hombre de allí en frente y todo lo que había pensado esta tarde, por fin las cosas encajaban.
-esta bien… ahora mismo hago que vengan los muchachos que están disponibles-
Al poco rato habían varios jóvenes al frente del grupo, vestidos pulcramente de diferentes maneras, pero para los ojos del ceo, habían en especial dos chicos que lo llamaban poderosamente la atención ya antes de que su compañero escogiera el lo hizo.
-Quiero al rubio para mi y al peliblanco para Antul, claro si no te molesta…- dijo con una sonrisa aun más grande al ver que los dos chicos que acababan de escoger tenían una mirada de miedo perdido.
-claro que no me molesta amigo- dijo sonriendo viendo con una sonrisa predadora a su próxima compañía.
********hace unos 15 minutos antes******
-no entiendo….-resoplo resignado tirando su tarea muy lejos de él.
-ya, Joey, trata de relajarte, dándote contra el mundo no solucionaras nada…- dijo el peliblanco intentando clamarlo.
-es que no solo es esta estupida tarea de economía, es todo, mandarle dinero a mamá y a Serenity, dejarle dinero a mi padre, pagar la colegiatura, verle la cara a mis amigos en reproche y eso que no saben en que trabajo o si no….-
-ya, calmate, además ninguno de ellos podría poner un pie aquí, admitámoslo, ninguno podría pagar siquiera la entrada a este lugar…-
-solo Kaiba…jijijijiji- trato de reír el rubio.
-ni lo menciones, te llevas tan mal con él que seria la gota que derramaría el vaso, jijijiji, además no me imagino a ese chico entrando a un lugar como este….-
-jijijijiji- las sonoras risotadas se hicieron presente en la habitación de Joey. Que se encontraba al otro lado de la mansión.
Unos golpes se hicieron presentes en la puerta… Misty se levanto a abrir, cuando Luke se asomo por ella.
-Joey, Misty, hay trabajo y necesitan a los chicos disponibles en el salón.-
-ya vamos mi general – Joey hizo pose de soldado.
En cinco minutos estuvieron listos, Misty y Joey se vestían exactamente igual, un traje blanco de cuero, pegado al cuerpo dejando ver sus formados músculos, su suculento trasero, unas piernas de tentación y una cara angelical.
Bajaron lentamente hasta entrar al salón principal al ver perfectamente al mismo Seto Kaiba en persona, el rubio palideció de momento y tomo la mano de Misty, lo peor no fue eso exactamente, lo peor fue ser escogidos para esa noche.
*demonios, como llego este bastardo aquí* se cuestionaba mentalmente Joey mientras trataba de caminar frente a Kaiba.
*******************
-que excelentes gustos tienes, Kaiba- murmuro Antul cuando sentó en sus piernas a el chico de ojos rubeos.
-aja- dijo mirando fijamente al rubio, que intentaba sonreír, fracasando en el intento… no sabia porque demonios lo había escogido entre tantos, no sabia por que esa necesidad imperiosa de tenerlo ahí en sus piernas.
Si bien era cierto el sentía atracción por el rubio, antes no se hubiera atrevido a acercársele en plan amoroso, aun creía que era solo atracción física y salvaje a lo cual no se involucrarían sentimiento y ahora frente a él, ese maldito perro se prostituia, ese pensamiento le hizo dar una rabia extrema, el saber verdaderamente cuantos y cuantas habían podido disfrutar de ese cuerpo.
De sus pensamientos lo saco la voz aguda de Mr. Brightside.
-espero que les valla muy bien, son mis mejores chicos… por favor sean cuidadosos…- termino sonriendo, luego esa mano pálida tomo el mentón de Joey y le dio un beso fugaz en los labios, repitió felizmente el procedimiento con Misty.
Joey estaba nervioso, por Ra, jamás imagino estar en las piernas de Kaiba, es más este ultimo lo tenia fuertemente sujetado de la cintura, suspiro resignado, era su trabajo, no importando quien era el cliente, de todas maneras él era uno de los mejores, así que….A TRABAJAR.
-Bueno y que desean?- pregunto sonriente el rubio.
-jugar…- respondió Antul antes de besar a Misty apasionadamente –damas chinas- término la frase después del beso.
Misty miraba incesantemente al rubio, el castaño al darse cuenta giro completamente a Joey para besarlo de lleno en la boca, obligándolo a abrirla para recibir su lengua incesante y salvaje.
El rubio se acomodo mejor en las piernas, abrazándolo duramente.
Kaiba no pensaba y solo con los besos de Joey su miembro empezó a molestarle en la entrepierna.
-yo quiero ir a la habitación…- le dijo en susurro en el oído a Joey.
-hai…- dijo el rubio y trago duro, cuando Kaiba se lo había dicho…- volveremos en un rato Misty-
Tomo al castaño de la mano y lo condujo al segundo piso.
Los lujos eran bastantes, se encaminaron casi a la última puerta del pasillo, Seto veía como los chicos salían de ellas, tanto hombres como mujeres, casi en la última puerta se detuvo el rubio y la abrió lentamente con una llave digital.
Hizo pasar al castaño que se sentó en la cama, una cama espaciosa, con tendidos rojos de seda, el rubio puso música clasica y le alcanzo un Whiskey al chico mientras se quitaba los zapatos.
Luego se sentó en el piso y retiro los zapatos del morocho con sumo cuidado.
-porque haces esto??- pregunto el castaño.
-hacer que???-
-Venderte como una…- dijo con rabia, con pasión con deseo.
-porque eso es lo que soy…- respondió el rubio tristemente.
Kaiba lo tomo en los brazos y lo tiro fuertemente en la cama para posesionarse de sus labios, besándolo rudamente mientras sus manos recorrían aquel cuerpo, el rubio correspondía también a las caricias, era su trabajo, pero realmente lo estaba disfrutando.
La lengua de Kaiba se traslado al lóbulo de la oreja de Joey para lamerlo con éxtasis, desabrochando rápidamente esa camisa, casi la escucho rasgarse.
…l aun estaba vestido, por lo que Joey lo emparejo, quitándole el abrigo blanco que aun tenia, la camisa negra (Upsss.. eso sonó a Juanes), y desabrochándole el pantalón. Realmente tenía unas manos expertas y Kaiba lo odio por ello.
Y he ahí que el grandiosisimo Seto Kaiba que manejaba un gran imperio industrial, el mejor en el duelo de monstruos, no se iba dejar manejar a su antojo de aquel rubio. Sin más se sentó en sus caderas y sostuvo las muñecas del rubio por encima de la cabeza, con una sola mano.
Joey se quejo por la fuerza con la que fueron abruptamente tomadas sus manos.
-hay, no me digas que te dolió… perro- las palabras salían de su boca con rabia, con celos, con ironía y cinismo.
El rubio iba a proferir algún insulto, pero se cayó inmediatamente, en ese momento Kaiba era su cliente y no quería problemas con él. Así que hizo lo más sano, bajo su cabeza y negó rotundamente, lo que estaba haciendo era humillante.
-así me gusta calladito… a ver… voy a soltarte las manos, pero no quiero que te muevas, o gimas o llores…¿entendido? O te lo tengo que graficar-
-entiendo… estoy a su completa disposición… señor… Kaiba….- el rubio dijo cada palabra, lastimando su orgullo, veía como el castaño sonreía maliciosamente.
-eso me gusta…- dijo lamiéndose los labios, excitándose por la pronunciación de “señor”, admitámoslo no es algo que uno escuche todos los días viniendo del rubio – obediente a tu amo…- le soltó las manos y se dio cuenta que el rubio no se movió ni un milímetro.
El castaño ojiazul, se levanto para ver desde arriba al rubio, estaba sonrojado, con fragmentos de su camisa aun en el cuerpo, y ese pantalón ajustado de cuerpo en esa cintura de tentación.
Se acerco y con sus largos dedos retiro la prenda, junto con la ropa interior, al momento que algo dentro de él se removió, ¿Por qué diablos tenia que ser tan endemoniadamente hermoso, el rubio?.
Se subió de nuevo en él, mientras lo besaba, mordía y lamía cada parte de la piel del chico de ojos miel, estaba obedeciendo. Sus manos no se estaban quietas en ningún momento, lo tocaba como queriendo grabar el mapa de esa piel. Pero aun después de todos los toques, el rubio no estaba completamente excitado, así que el ojiazul decidió darle una manita… en el sentido literal de la palabra.
Comenzó a mover su mano lentamente, masturbando al rubio, lo quisiera o no, quería verlo en un orgasmo, quería que la humillación de Joey fuera grande al tener un orgasmo con su peor enemigo.
Ahora si, la obligación de quedarse calladito, estaba difícil, primero el maldito bastardo lo besa con maestría y en segundo había comenzado a masturbarlo, no quería, cerraba los ojos para no gemir, no llorar, no decirle que lo soltara, que por lo que más quisiera no tomara su cuerpo esa noche, que no le gustaba lo que hacia. Fuertemente sus manos tomaron las sabanas de seda y las apretó con fuerza, mientras respiraba agitado.
-te gusta verdad? Perro…-dijo agitado, el también estaba completamente excitado, aunque era la primera vez que iba a estar con alguien, ni en sus pesadillas se imagino que fuera Wheeler.
El rubio no respondió, el castaño se indigno, pero se acordó que el mismo le ordeno silencio.
-desnúdame…- ordeno el castaño
Joey se acerco despacio mientras terminaba de quitar la ropa del CEO, es decir los pantalones y el bóxer, fue allí cuando se dio cuenta, Kaiba tenia un miembro lo bastante grande, oh, oh, esta noche le iba doler demasiado, sabia por obvias razones que lo que menos seria el castaño seria cuidadoso.
Por lo general, eran mujeres quien lo requerían, pero cuando iba a estar con hombres la mayoría quería que fuera el rubio el séme y cuando le toca de Uke los cliente no eran, como decirlo, tan dotados… bueno menos Mr. Brightside, pero aun así Kaiba lo tenia más grande.
-por lo visto, te gusta lo que vez- dijo despreciativamente el ceo – ven…- ordeno haciendo que el rubio se sentara sobre él, ahora el rubio si estaba pálido, esa posición era por demás dolorosa, aun no le había hecho nada y se comenzó a sentir nervioso *genial, Wheeler, ponte nervioso y parecerás virgen, por Ra, va a ser doloroso*.
-que pasa, perro?, porque tan nervioso?-
-No por nada… señor…- dijo el rubio intentando disipar sus dudas y pensar en otra cosa.
-me gusta cuando me llamas señor, así sabes que soy tu dueño…- dijo el ceo mientras lo besa rudamente partiéndole el labio, pero no escucho ni quejas ni reclamos del rubio.
-empieza… quiero estar ya dentro de ti…- pero el rubio se movió de su lugar y se acerco a la mesita… de ella saco una cajita negra y de la cajita una envoltura de un preservativo.
Kaiba se sentó a ver lo que estaba haciendo el rubio, muy pronto cayo en cuenta cuando lo vio con un preservativo en la mano.
-para que es eso??- pregunto enojado… no señor él no se pondría un guante, para nada.
-es… que es una regla de la mansión… señor Kaiba… para evitar ETS y todo eso, tanto los clientes como nosotros tenemos que utilizar preservativos…- el rubio vio la cara del ceo, como si el rubio tuviera por anticipación una enfermedad contagiosa – no piense mal… aquí todos estamos sanos, si gusta ver el certificado…- Joey se iba a mover hacia la mesita pero el castaño lo apretó en sus brazos.
-No quiero utilizar eso…- susurro lamiéndole la oreja al rubio
-pero… no puede… todos aquí utilizan preservativo…- ahora si estaba nervioso, muy nervioso.
El castaño sintió el ligero temblor del rubio y sonrió…- mira tu estas completamente sano y yo soy virgen, así que ninguno esta enfermo… quiero sin preservativo…-
-no… no puedo…- mientras decía esto el castaño hundió uno de sus dedos en la entrada del rubio.
-así que nadie ha terminado aquí…??- dijo haciendo énfasis en la palabra aquí mientras movió su dedo dentro del rubio, sintió un poco la estreches del rubio ¿No se suponía que no era virgen?
-No…- suspiro, tenia que convencerlo, lo único que aun lo mantenía con algo dignidad era exactamente eso… que nadie había terminado dentro de él, si Kaiba lo hacia, se la destrozaría completamente.
-jijiji… voy a ser el primero…- de nuevo esa risa silenciosa, se recostó de nuevo, haciendo que Joey se sentara de nuevo sobre él.
-no… no puedes, Kaiba…- por primer vez había tuteado el rubio desde que el castaño había pisado el lugar.
-si puedo y lo haré- tomo fuertemente la cintura del rubio con una mano y con la otra llevo su miembro adolorido hacia la entrada del rubio. Joey no tuvo tiempo de gritar, de sacudirse, ni siquiera de quitarse, solo sintió que era partido en dos por Kaiba, no se había utilizado ningún tipo de lubricante, ni siquiera un tonta preparación… nada.
Había sido penetrado de una sola embestida, sentía que su entrada pronto comenzaría sangrar. El castaño vio el reflejo de esos ojos miel, el dolor que le provoco, aun no entendía como un chico como Wheeler fuera tan estrecho.
-muevete…- ordeno.
-no…-
-que???, que te muevas…-
-por favor… deja al… menos… que me acostumbre…- dijo quedadamente el rubio aun con lagrimas en los ojos.
-Porque???-
-me duele….deja que me acostumbre Kaiba, por favor….- dijo quedamente el no rogaría, pero el dolor lo estaba invadiendo.
Kaiba tomo con ambas manos la cadera del chico, pero no se movió…. Ese por favor y esos ojos le habían dicho que no se moviera más y el así lo hizo.
Después de un momento, el rubio mismo hizo el primer movimiento, le dolió como nunca, pero poco a poco fue acostumbrando su cuerpo a ese dolor interminable.
Seto sostenía las caderas del rubio y lo hacia mover para adelante y para atrás, arriba y abajo, le encantaba como el rubio lo cabalgaba como el más experto jinete.
El vaivén interminable, los jadeos, el sudor, pero aun a pesar del clímax deliciosos de ambos cuerpos, el rubio cerraba los ojos intentando no llorar, desaparecer aquel dolor de su cuerpo, tratar de disfrutar o parecer que disfrutaba lo que el muchacho mayor hacia con su cuerpo.
El tiempo trascurrió hasta que sintió que el cuerpo del castaño se tensaba y gemía sin control, *por fin* pensó el rubio, Kaiba sostuvo las caderas de su acompañante hasta que enterró su miembro en una ultima embestida, provocando un grito en Joey, aunque Seto pensó que había sido de placer… se equivoco había sido de completo dolor.
Ambos cuerpos sudorosos y con las respiraciones agitadas, Joey se levanto un poco e hizo una mueca de dolor, mientras se recostaba a un lado del cuerpo moreno del ceo.
-¿Por qué trabajas aquí?- fue la pregunta del ceo, cuando pudo regularizar su respiración.
-porque es la única forma de subsistir para mí… mientras tanto…- dijo dándole la espalda y cubriéndose con una sabana, hasta la cadera.
El castaño también se recostó, tomando uno de los mechones rubios en sus manos y aspirando su olor levemente, olía a vainilla, a sándalo, a dulce y amargo. Condujo sus labios hacia el hombro desnudo de Joey y le dio pequeños besos, algo tiernos.
Joey no se movió aunque el acto de ternura de Kaiba lo descoloco, quería levantarse e irse pero su cuerpo no tenia fuerza para nada, además de que le dolía todo, cerro los ojos y suspiro tristemente, nunca había esperado un acto de ternura por parte de nadie y menos del ceo, fue cuando Kaiba lo tomo de la cintura y lo pego a su cuerpo, por instinto, por lastima, por algo… Joey se dejo, pensando que en cualquier momento volvería a tocarle darle placer, pero se sorprendió al escuchar las respiraciones parejas del ceo que estaba completamente dormido, giro un poco entre sus brazos y se quedo viéndolo dormir.
-eres hermoso cuando duermes Seto Kaiba….- dijo apoyando ambas manos en el pecho del ceo y dejándose el mismo llevar por el sueño.
******************
-Kaiba…Kaiba…- murmuro el rubio para despertar a el castaño.
-mmmmmm… ¿Qué quieres perro?- pregunto somnoliento.
-son las tres de la mañana… es hora de irse….- dijo en un susurro, mientras lo movía.
El castaño lo vio allí, al rubio que le quitaba el sueño con una bata negra que cubría ese cuerpo e intentaba despertarlo, se acordó de cada cosa que sucedió, de cada palabra, de cada acción. Se levanto un poco y beso salvajemente los labios de Joey, mientras se dirigía a la clavícula…
-sabes a vainilla…- murmuro el ceo.
Joey se sonrojo como nunca en su vida, el ojiazul se retiro y comenzó a vestirse.
-¿Cuánto te debo?- pregunto Seto sacando la billetera, dejando salir algunos billetes. Joey movió la cabeza negativamente.
-a mi no, debes cancelar el servicio con Mr Brighside…- el chico de ojos mieles bajo la cabeza, delante de su enemigo, era obvio que el castaño no iba a decir nada, pero le estaba pagando por tener sexo.
-Hn- fue lo único que dijo el castaño antes de tirar a la cama un fajo de billetes –llámalo bonificación…- se dio la vuelta y se marcho de la habitación, en ella quedo un rubio destrozado con lagrimas en los ojos y odiando cada vez más la vida… si él hubiera tenido otra oportunidad.
Kaiba bajo lentamente por los escalones y allí vio a Misty, que traía una bata oscura y se dirigía para la habitación del rubio, él chico solo bajo los ojos y trato de hacerse el invisible. Paso de largo y muy despacio, pero el castaño no se fijaba en él sino en el hombre mayor que hablaba con Antul.
-veo querido jefe que divertiste bastante…- dijo entre serio y en broma el cuervo.
-no molestes…necesito hablar con usted…- dijo mirando fijamente a Mr Brightside.
-con gusto señor Kaiba… siga a mi despacho…- le mostró la oficina, pero luego se volteo a ver a Antul –mi niño… Kila te esta esperando… necesita verte…-
-Ok… Kaiba te espero en diez minutos en el estacionamiento…-respondió Antul antes de subir por las escaleras.
Tanto el ceo como Mr. Brightside entraron a la oficina, era sobria y elegante, con un movimiento el mayor le indico a el ojiazul que se sentara.
-y de que quería hablarme, señor Kaiba?-
-de Wheeler… quiero saber hace cuanto el perro trabaja en este antro…- como siempre yendo al grano. (Ok… me canse ver a Kaiba tan OCC en mis fic… contentas…)
-primero que todo, señor Kaiba, Joey no es ningún perro y segundo, francamente no creo que le interese, no crea que por estar una noche con el rubio le da autoridad sobre él, muchos han intentado comprarlo señor Kaiba… usted no es el primero… Joey no esta en venta- los ojos azules del mayor brillaron con suficiencia, pero luego cayeron a la sorpresa cuando escucho la risa del ceo.
-jajajajaja… ¿Joey no esta en venta?... perdón pero lo que acaba de pasar en esa habitación, no es precisamente amor al arte… así que si no quiere que le cierre este antro, respóndame calmadamente las preguntas que le hago…-
-no seria capaz-
-no me tiente…-
-esta bien, Joey trabaja aquí hace unos dos meses, tiene que pagar el colegio, mandarle dinero a su madre, su hermana y al ebrio bastardo de su padre… además es preferible que ofrezca sus servicios aquí, que en cualquier esquina… señor Kaiba, apenas el cumpla la mayoría de edad y tenga el dinero para irse, lo hará… y espero que no vuelva a trabajar en esto, que francamente no es nada bueno, andar fingiendo placer cuando lo que se siente es asco…- el hombre mayor hizo énfasis en asco.
Kaiba quedo frió, así que todo por la familia, el perro era patético.
-esta bien…pero solo quiero una cosa, no quiero que nadie más lo toque, el rubio solo queda mi servicio, incluso cuando yo no venga le pagare la tarifa, pero nadie y eso le incluye a usted volverán a ponerle una mano encima… entendido, yo mismo le facturare semanalmente…-
Al decir esto se levanto, saco la billetera y coloco una cifra en un cheque al portador.
-con esto es suficiente esta semana…y se me olvidaba, si alguien lo llega a tocar, juro que usted me las pagara…-
-esta entendido, señor Kaiba, pero una cosa más, esto solo es sexo, nunca se enamore de uno de los muchachos… puede resultar doloroso…-
Salio de la habitación seriamente, mientras veía bajar a Antul con algo de tristeza en esos ojos azules que siempre estaba contentos.
Caminaron hasta el estacionamiento, Antul prendió el carro y Kaiba se atrevió a preguntar.
-que tienes????-
-es mi hermana, esta enferma y debe mudarse a tierras calientes…esta sufriendo pulmonía…-
-tu hermana trabaja en este lugar????-
-sip… ella trabaja hace unos dos años…-
-porque no la sacas de este antro…-
-porque hay cosas con las que no se puede luchar, además ella tiene que mantener a su esposo que esta invalido y a sus tres hijos en Narima…son lindos y pequeños…aparte yo también le ayudo con los gastos, pero no es suficiente -
-Antul… tu trabajaste aquí???-Esa pregunta la tenia entre pecho y espalda.
-si… mi "tío", me recogió de las calles, donde me prostituia por cualquier centavo, el me ayudo, me dio cobijo, alimentación y estudio, además de condiciones estables de vida… nuestra madre enfermo de una afección pulmonar y como éramos pobres no le pusieron atención, así que le dio una embolia, cuando pude llevarla a un hospital caro era ya muy tarde, vivió tres años conectada a los tubos y luego murió, cuando ella falleció, yo me Salí de trabajar y pude empezar a trabajar en lo que verdaderamente era bueno…eso si me toco cambiar un poco, para que "los clientes" no se dieran cuanta de que conmigo habían compartido la cama… Kaiba, yo no le toque ni un pelo a ese niño, solo que no quise despreciar tu… como llamarlo…regalo… esta vida no es nada fácil, aunque Gerard Brightside hace que sea un poco más fácil…- termino de contar su historia con tristeza.
Kaiba bajo el rostro… tal vez si no hubiera venido con el cuervo no se hubiera enterado de nada y su vida no se hubiera puesto de cabeza.
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El día en la escuela fue atormentadoramente largo para cierto rubio, que miraba de reojo al castaño. Misty también estaba pensionado, el ambiente se notaba pesado y la risa del rostro de Joey se había borrado por completo, la madrugada anterior Mr. Brightside le había dicho que desde ese día estaría solo a servicio del castaño.
Al principio Joey se rehusó, pero una frase mágica lo había sacado del trance de la negación.
-mi ángel es preferible uno que cientos…- le había dicho su jefe y a decir verdad tenia razón era mejor solo uno y aunque no le gustase.
Sonó la campana para dar la salida al primer receso, el rubio intento salir pero la mirada azul profundo de Kaiba lo detuvo.
-Joey… vamos a comer…- dijo Yugi.
-este... ya voy Yugi, esperame un rato y los alcanzo…- murmuro a media lengua, bajando la mirada para no mirar a Kaiba.
Quedaron solos a los pocos segundos, el rubio comenzó a mover las manos intranquilamente, por el silencio que reinaba en el salón, pronto el ojiazul estuvo muy cerca de Joey, aspirando el olor de su cabello.
-eres mío…- murmuro al oído, mientras le alzaba el rostro y lo besaba tiernamente.
-yo… yo… este…- tartamudeaba el rubio sonrojaba –Kaiba… yo…-
-el cachorro no pudo ser más elocuente –dijo a media sonrisa sarcástica –esta noche iré y espero que tu "jefe" te haya dado las indicaciones que le di…-
-si…- bajando su cabeza –no debo estar con nadie más que contigo…-
-aprendes rápido cachorro… aprendes rápido…- volvió depositar un beso suave en esos labios que se le estaban convirtiendo en un adicto.
Pero los adictos pueden volverse peligrosos por su droga…
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continuara
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U___U, soy culpable, no he terminado Vermillion, pero tengo una excusa factible, este fic lo tenia escrito hace como seis meses pero nunca avance y lo abandone en el baul de los recuerdos, hasta que una nubecita me hizo recordarlo y aquí lo traje… chicas solo les pido paciencia, no he terminado los otros fic, seguro que cuando me desocupe del de Gundam le pongo más entusiasmo a los de Yugi….asi que no puedo actualizar muy seguido, pero lo intentare….
Bueno niñas, See you later…
Luna Shinigami
Mr. Brigshide
Autor: Luna Shinigami
| Categoría: | YU-GI-OH |
| Clasificación: | No menores de 18 años |
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