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Especial de Navidad Shizaya por Nira Tao

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Notas del fanfic:

Hola a todo aqui llega Nira Clause con algo de lemmon, Shizaya, cosas pervertidas, romance y mucha cursilería~ 

 

Notas del capitulo:

FELIZ NAVIDAD A TODOS!! ^^ Aqui de vuelta y como prometí un especial de navidad Shiyaza, con lemon, cursilerías, romence, celos, drama y unicornions azules vomitando chocolates... ok no, lo ultimo no (u-u)

En fín pensaba subirlo más temprano, pero ya saben... auno abre la boca diciendo que sabe preparar cena de navidad... y pues ni modo.. a cocinar todo el día y desde una noche antes U-u Todo me duele T^T

Al menos tengo muchos relagos de la familia xD jaja... pero yo tambien aqui les dejo mi regalo de navidad espero les guste ^^

sino, pues bien son recibidas las amenazas xD... y en cuanto al capitulo de "¡No soy tu conejillo de indias! Se retrasara un par de días U-U ya saben... la familia que llega desde lejos xD

En fin... disfruten ^^

El invierno está presente en todo Japón, todas las ciudades sin excepción están listas para darle bienvenida a las fiestas navideñas, e Ikebukuro no se quedaba atrás, el centro de la ciudad estaba adornado con un gran árbol navideño, todas las calles principales tenían luces de colores, cada puesto y tiendas comerciales estaban muy bien adornadas, haciendo una especie de competencia entre locales. Entre más hermoso, llamativo o elegante sea la decoración atraía a más clientes, o al menos eso era lo que ellos pensaba.

El Sushi Russian, estaba adornado con guías verdes llenas de luces, listones y en vez esferas tenían adornos de sushis navideños. Claro que el árbol de navidad no podía faltar, solo que este era blanco, haciéndose pasar por el arroz, e igualmente estaba decorado con Sushis, nigiris, etc.

Todo estaba tranquilo ese día en Ikebukuro, solo faltaban veinte tres horas para que llegara la navidad y con él, el famoso hombre bonachón, Santa Claus. Padres, parejas y amigos buscaban regalos de último momento para sus niños, respectiva parejas o bien para un simple intercambio entre amigos. Tan temprano del día todo estaba a reventar. Tiendas y restaurantes por igual. No había nada más hermoso ver esas bien decoradas tiendas y centros comerciales bien abrigados en compañía de amigos, parejas, familia o solos.

Pero como dicen, la calma viene antes de la gran tormenta, en especial para Ikebukuro, considerando que contaba con una gran cantidad de leyendas urbanas rondando por la ciudad.

La gran pantalla que daba una gran vista para los transeúntes, mostraba un especial de navidad, con el famoso holograma, Hatsune Miku con sus villancicos acompañados de sus amigos. Tristemente, cuando pasaban al dueto de los gemelos Kagamine, un pequeño auto compacto terminó en medio de la gran pantalla destruyéndola completamente. Todas las personas que estaban en el lugar se sorprendieron y asustaron por el repentino estruendo que había causando aquella colisión, pero al darse cuenta que detrás de ese auto venían volando una que otra máquina expendedora o basureros, seguido por el conocido grito de guerra de él hombre más fuerte de todo Ikebukuro.

-IZAYA-KUUUUN- el rubio ex barman, tenía una señal de “Stop” en mano.

-Jajajaja, Shizu-chan que cruel eres, atacando a un inocente comprador con un “Mini Cooper” a media avenida- el moreno informante de llamativos ojos rojos veía a Shizuo con una sonrisa falsa.

-¿Qué te dije de aparecerte de nuevo en mí territorio?- ambos estaban parados a media avenida, todos los que los conocían se ponían a una distancia considerablemente segura.

-Pero necesito comprar mis obsequios para navidad~ Incluso puede haber uno para sí, Shizu-chan~

-No me quieras ver la cara, y lárgate de una puta vez- lanzó la señal de transito como si se tratara de una diana, pero al apuntar detrás del informante, este solo alcanzó a esquivarlo saltando hacia adelante, haciendo que quedara más secar de lo que esperaba del barman.

“Maldición, esto es malo…” Pensó Izaya, al ver como Shizuo con veía con una sádica sonrisa de satisfacción. Instintivamente, Izaya tensó el cuerpo esperando el golpe, pero aparentando estar completamente bien a pesar que por dentro estaba nervioso.

-¿Y esto?- dijeron al unisón. Vieron como sus muñecas eran rodeadas por algo negro, uniendo sus muñecas con las del contrario.

-E… ¿Esposas?- dijo sorprendido y algo temeroso al ver que estaba esposado con Heiwajima Shizuo.

-Y de ambas manos…- dijo Shizuo en la misma situación que el informante.

-¡Espera! ¡¿Celty?!- dijo Izaya al ver como llegaba su “amiga” y transportistas. Ella estaba parada tranquilamente enfrente de ambos y escribía en su PDA.

-“Quédense así por un rato. Están interrumpiendo mi trabajo con sus peleas de niños. Quiero terminar lo más pronto posible para comprarle algo a Shinra.”- ambos leyeron el texto.

-¡Esta no es una linda broma, Celty!- dijo enojado y nervioso Shizuo.

-“No estoy bromeando, hablo en serio. Quédense quietos y traten de llevarse bien al menos por hoy. Y si pueden quedarse en buenos términos para esta noche, haremos una cena en casa de Shinra con todos, y no quiero que nada quede destruido, hasta entonces les quitaré las esposas”- volvió a poner el PDA enfrente de sus rostros, ambos quedaron de piedra, y antes de darse vuelta se despidió de ambos- “Nos vemos”

Tanto Shizuo como Izaya se quedaron viendo fijamente la imagen de la Jinete sin cabeza, subiendo a su motocicleta, Shooter, y marcharse del lugar, dejando a ambos parados como un par de idiotas. En cuanto a los que pendenciaban la pelea se fueron retirando al ver que se calmarían las aguas por el momento, claro que no desaprovecharon el momento para sacar un par de fotografías al Jinete sin cabeza.

-Oye… Izaya- dijo Shizuo rompiendo el silencio, el informante solo lo vio de reojo- Tal vez debería de tirar de las esposas, hasta romperlas, ¿qué dices?- dijo con malicia en su rostro, viendo como Izaya daba un brinco involuntariamente.

-¡No!- se apresuró a decir. “Maldita sea mi suerte. Estamos hablando de esposas hechas por las sombras de Celty, lo más seguro es que sean irrompibles, sabiendo ella la monstruosa fuerza de la bestia. Y viéndolo de otra manera, igualmente no puedo simplemente correr y escapar, y para empeorar, no le puedo ganar en fuerza a Shizu-chan” Pensaba Izaya, aun intentando idear en una manera de seguir con vida.

“Este es el perfecto momento de matar a la pulga de una vez por todas, pero… Tendría que arrastrarlo hasta que termine con mi trabajo. ¡Maldita sea! Esto apesta, y para colmo, llama demasiado la atención” Pensó Shizuo, al mismo tiempo que el informante, dándose cuenta de cómo algunas personas les tomaban fotografías y murmuraban, muy mal, disimuladamente.

-No hay opción, tendremos que dejarlo por hoy…-suspiró rendido el rubio.

-… Sin condición alguna…-continuo el informante, sabiendo que no tenía otra opción.

-No te haré nada, a cambio, de que no me hagas enojar de más…- vio como Izaya asentía con la cabeza, templaba levemente y desviando el rostro sonrojado- ¿Qué tienes?- dijo extrañado al ver de esa manera al informante, nunca lo había visto así.

-Es que… Te…. Tengo que ir…-dijo en un susurro aun sin levantar la vista. De ese modo no pudo ver como Shizuo sonreía de manera vacía y se quedaba de piedra.

-Di… dijiste ¡¿QUÉ?!

-¡Te dije que tengo que ir! ¡Estúpida bestia!- le gritó de vuelta sintiéndose frustrado.

-¡Ya te oí a la primera! ¿Pero cómo carajos iras? Iremos…- vio a su alrededor hasta ver el primer local que estaba aun abierto y sin ningún daño- Vamos… ya veremos cómo, estúpida pulga.

-¿A dónde vamos?- dijo siendo arrastrado por el mayor.

-A esa cafetería, tiene un baño particular para los clientes…

-¿Cómo estás tan seguro?

-Voy seguido…

___________MERRY~CHRISTMAS__________

 

Apenas entraron a la cafetería, todos voltearon a verlos, unos sorprendidos y otros aterrados. Una joven mesera que no aparentaba tener más de veinte cinco años, de cabello castaño, corto y ondulado, de piel ligeramente bronceada y lindo ojos castaños. Vestía un traje de maid, de color blanco el vestido base y el mandil completo de color café con detalles rosados, usaba medias altas blancas y un par de botines cafés. La linda jovencita estaba atendiendo una mesa del fondo, pero al ver que todos sus comensales guardaron silencio repentinamente volteó a ver a donde se dirigían todas las miradas. Y se llevó una sorpresa al ver al rubio, quien era su cliente habitual junto a su némesis, y esposados.

-Shizuo-san- dijo dulcemente la mesara al acercarse a ambos- ¿Podría no destruir la cafetería por favor? Ah… Hay muchas familias aquí…

-No te preocupes Reiko-chan, solo venimos por él, necesita el baño.- le dijo con una sonrisa que no pasó desapercibido por el informante.

-Eh… adelante…- vio como ambos entraban al baño y vio al resto de sus comensales- No se alarmen, se van a comportar… Pu… pueden seguir tranquilos…- dijo tratando de dar confianza a sus comensales, con un suspiro regreso a sus mesas, al ver que todos comían y conversaban normalmente.

___________MERRY~CHRISTMAS__________

 

-¿Así que Shizu-chan tiene una linda novia?- dijo con una sonrisa falsa, viendo de reojo al rubio.

-No digas estupideces, ella solo es la mesera que siempre me atiende…- vio a Izaya, y este lo vio confundió por su mirada seria.

-¿Qué?

-¿No que tenías muchas ganas?

-¡No puedo hacerlo si me miras! Además, ¿Cómo piensas que voy a… ya sabes… sacarlo?

-Tks, que niña eres… Solo apresúrate no miraré- dijo al tiempo que cerraba los ojos. Un poco desconfiado el informante pasó sus manos frente a su rostro, y con un suspiro empezó a bajar su cremallera lentamente, intentando que las grandes manos del rubio no lo tocara- Maldición, estas demorando demasiado.

-¡AAAH!- Izaya no pudo evitar sonrojarse y soltar un vergonzoso grito al ver como Shizuo le bajaba la cremallera y un poco sus pantalones- Eres un pervertido, ¿cómo te atreves a hacer eso?

-¿Qué? No estés de llorona, somos hombres sé que tienes ahí abajo, es lo mismo que yo tengo ahora solo apresúrate…

-Ci… cierra los ojos…- dijo Izaya evitando mirarle a los ojos sonrojado, Shizuo sintió un escalofrío recorrerle toda la columna al ver esa expresión del moreno

-¿Qué?

-No puedo hacerlo así…

-Siéntate

-No quiero orinar como una mujer- dijo en un puchero.

-Pues no te queda de otra… Solo apresúrate- dijo al tiempo que cerraba los ojos.

- Ma… mantén tus manos lo más alejado que puedas…

Sin decir nada más Shizuo cerró los ojos y separó sus manos todo lo que las esposas le permitían. Aun sin poder ver, sentía como Izaya terminaba de bajar sus pantalones y ropa interior y se sentaba en el sanitario, seguido por el ruido de agua cayendo. Intentó divagar para no prestar atención a lo que hacía el moreno. “Esta pulga poniéndonos en una situación peor. Tiene que haber una manera de deshacernos de estas esposas. Tal vez deba de “pedirle” a Shinra que hable con Celty para que nos deje libres, aunque lo más seguro es que él quiera algo raro a cambio… estamos jodidos” Terminó por desanimarse más de lo que estaba.

-Nee… ¿Shizu-chan?- al escuchar la voz del moreno, por instinto volteó a verlo. Grave error. Shizuo veía a Izaya aun sentado en el sanitario con los pantalones hasta los tobillos, sus ojos rojos brillaban de la vergüenza y humillación, sus mejillas sonrosadas, mordía su labio inferior, y no había notado que sus manos descansaban en sus muslos desnudos, automáticamente se sonrojó y aunque deseara apartar la mirada no podía, esos ojos lo habían capturado- De… deja de mirarme y ayúdame con mis… ¿pantalones?

No supo en qué momento su cuerpo tomó el completo control de su mente, algo dentro de él despertó, y no solo por dentro también por fuera. Sin pedir permiso alguno Shizuo empezó a tocar el pene de su enemigo, Izaya soltó un gemido involuntario, y con la poca fuerza que poseía intentó, inútilmente, alejar las manos del rubio de su miembro.

-Shi… Shizu-chan… Detente…- decía entrecortadamente, evitando hacer algún sonido vergonzoso- Estamos en un baño… hay gente afuera…

-¿No crees que es más excitante así?- Izaya se estremeció al escuchar su voz más ronca de lo usual, y al ver sus ojos llenos de lujuria- Solo mantén la boca cerrada…

Izaya estaba por replicar, pero sus labios fueron sellados por un beso salvaje, en parte no se sorprendió por la brusquedad del beso, era Shizuo el que lo besaba.

-¿Qué pasa? ¿Nunca has besado a nadie?- le dijo con burla al ver que el informante no le respondía, y antes de que le contestara con algo que seguro lo haría enfurecer, apretó levemente el glande del miembro del informante, sacándole un gemino mal reprimido.

Shizuo, había herido el orgullo del informante, por lo cual cuando lo volvió a besar, este no se quedó atrás y le respondió con la misma fogosidad.

Ambos se encontraban en una situación bastante extraña. Esposados de ambas manos, Izaya sentado en un inodoro mientras su némesis, Shizuo, estaba levemente inclinado hacia él, masturbándolo. Lo malo, de la situación, era que estaban en un baño de una cafetería llena de clientes, y que mientras el rubio lo masturbaba, sus manos rosaban las contrarias, de ese modo prácticamente su miembro era tocado por dos pares de manos, dificultándole contener sus gemidos. Y eso era lo peor, le gustaba la sensación de excitación que le ponía el hecho de que Shizuo lo tocara en UN BAÑO PÚBLICO.

En algún momento del toqueteó y los besos que le repartía Shizuo a Izaya desde la boca hasta la base del cuello, una de sus manos fue liberada de las esposas, y claro que no fue ignorado ese hecho por ambos. El rubio hizo que Izaya se pusiera de pie, y empotrándolo contra el muro, cargó a Izaya hasta que él rodeara su cintura con ambas piernas, con la mano libre sacó su miembro y con las manos aun esposadas empezó a masturbar ambos penes a la vez, en esta ocasión el  informante puso de su parte ayudando con la misma mano esposada, tocando el miembro contrarios. Con su mano libre, Shizuo levantó un poco la camisa de Izaya para tocarle el pecho y jugar con sus pezones, en cuanto a Izaya, no se quedaba atrás, igualmente tocaba el bien formado abdomen de su “enemigo”. Cuando no pudo más, Izaya tomó del cuello al rubio para besarlo apasionadamente.

Gracias a que Izaya estaba con la espalda en la pared, podían mantenerse en aquella posición que les resultaba excitante. No les faltaba mucho para terminar, ambos lo sintieron, pero al escuchar como alguien tocaba la puerta los sobresaltó, haciendo que Shizuo apretara más sus miembros, rápidamente con la mano libre cubrió la boca de Izaya, que ahogó un sonoro gemido.

-¿Hay alguien dentro?- escuchó la voz de una chica.

-Un momento…- dijo Shizuo, intentando sonar normal.

Y sin descubrir la boca de Izaya aumentó la velocidad, ocasionando que Izaya soltara un gritillo al llegar al orgasmo. Shizuo se vino pocos segundos después con un gruñido, el ver a Izaya sonrojado, con un par de lágrimas en los ojos y la expresión de su rostro al llegar al orgasmo, le hizo que terminara.

Intentando regular sus respiraciones, Shizuo ayudó a Izaya a ponerse de pie y a ponerle los pantalones de vuelta. Como pudieron se acomodaron las ropas de nuevo, y para su suerte, el lavabo estaba en el mismo lugar. Limpiaron el desorden y lavaron sus manos. Shizuo encendió por un momento su cigarrillo, intentando ocultar el aroma a orgasmo, y con aun más de la mitad del cigarrillo lo tiró al inodoro y jaló la palanca.

-Lamento la demora- dijo como si nada el rubio.

-No… No hay problema- la jovencita le respondió nerviosa al ver quienes salían JUNTOS y ESPOSADOS. Y sin decir nada más entró al baño, pero al verlos de reojo, vio como el rubio le ponía la capucha del abrigo al moreno, quien tenía la mirada en el suelo.

___________MERRY~CHRISTMAS__________

 

-Gracias- Shizuo tomó ambas crepas del hombre que lo atendió. Después de lo ocurrido en el baño el rubio arrastró al informante hasta el parque, y sin replica alguna, lo que le sorprendió un poco. Intentó molestarlo pero al ver su rostro aun oculto bajo su capucha, prefirió dejarlo en paz. Al poco tiempo vio una crepería y al ofrecerle una, este solo asintió con la cabeza- Ten…

Izaya seguía sin decir nada, simplemente tomó la crepa con su mano libre, y de nuevo se dejó guiar por el rubio hasta una banca vacía. Al darle el primer bocado, se sorprendió un poco por el dulce sabor, lo había probado antes como parte de su investigación de sus amados humanos, pero no sabía tan delicioso como en ese momento. Le prestó más atención a la crepa y vio que tenía algo de manzana cocinada en azúcar morena y canela con un toque de nuez moscada, crema batida, nueces y crema de avellanas. Relamió sus labios y le dio otra mordida más gustoso, disfrutando de los sabores.

Shizuo veía de reojo como Izaya había bajado la guardia y cambiaba de expresión al probar aquel postre. Sintió su corazón palpitar rápidamente de nuevo, pero era diferente la sensación que tenía en comparación de hace un momento, ahora sentía calidez en su ser y la crepa le sabía mejor que ayer.

-Es el especial de navidad…- dijo serenamente del rubio al terminar su crepa y lanzar su basura a un cesto que no estaba muy lejos, encestando perfectamente.

-¿Qué?- fue lo único que atinó a contestar el informante, lo había despertando de su trance y vuelto a la realidad, cosa que le cayó como un balde de agua helada. Su mente lo golpeó de lo sucedido en ese momento como una película pasada a una velocidad impresionante. Intentó separase de Shizuo, pero recordó que aun estaban esposados, y apenas se daba cuenta realmente que una de sus manos ya era libre- ¿Cómo?

-Pues cada año, en esta época en la crepería sacan esta Crepa Navideña…

-¡Eso no idiota! ¡¿Cómo nos soltamos de una de las esposas?!- dijo volviendo a su sonrisa cínica, bajando su capucha, y dándole el último bocado al postre.

-¡No me llames idiota, maldita pulga! Y no tengo idea, pero cuando te co…

-Dilo y te quedas sin cuello…- le dijo amenazándolo con su navaja, sentía sus mejillas arder y eso le daba más coraje.

-Antes de terminar, desaparecieron- dijo intentando contener su ira, al ver que el viejo Izaya despertó del transe, o tal vez del sopor del orgasmo. Ante ese pensamiento sonrió altaneramente.

-¿Cuál es la gracias, Shizu-chan?~

-Que tuve al peligroso Informante de Shinyuku, la asquerosa pulga de la humanidad, gimiendo como colegiala en un baño público.

-¡Cierra  la boca!- con la mano libre Izaya apuñaló a Shizuo, pero a pocos milímetros de lograr su cometido, el rubio sujetó su muñeca, y con su gran fuerza lo hizo recostarse en el banco, quedando bajo el cuerpo del ex barman.

-Ni lo intentes, Izaya-kun. Que puedo volver a repetir lo de hace un momento…- juntó sus pelvis haciendo que el informante se estremeciera involuntariamente.

-¿Qué volverme a violar en un lugar público?

-No entra como violación, si “el violado” pone de su parte gustosamente- esas palabras dejaron helado al informante, ocasionando que Shizuo sonriera con superioridad.

Antes de poder seguir con sus peleas, escucharon como un relinchido y unas llantas patinar en medio del parque paraban enfrente de ellos, como esa media mañana, Celty volvió a aparecer repentinamente.

-“¿Qué hacen?”-Preguntó la dulluhan al ver a Izaya debajo de Shizuo. Es escena era comprometedora, pero ella lo dejo pasar, supuso que la falta de personas en esa área era por estar ellos dos juntos.

-¡Celty! ¡Suéltame ahora! ¡No quiero estar otro minuto a lado de este violador pervertido voyeur!- Izaya se retorcía para ser liberado. Celty volteo a “ver” a Shizuo que se sentaba de nuevo como si nada.

-“¡OH! Veo que ahora se llevan mejor”- escribió contenta en su PDA al ver que ahora solo estaban esposados por un solo lado. Vio la duda en el rostro de ambos- “Recuerden que les dije que se llevaran bien y que después los liberaría, pero si empezaban a hacer las paces antes las esposas se irán desvaneciendo por si solas. Izaya ten el paquete que me pediste”- sacó de Shooter un pequeño sobre y se lo dio al informante, para luego volver a subir a su motocicleta- “Bueno los dejo solos, para que sigan haciendo las paces”- y con un ademan de la mano se fue rápidamente.

-Si es como menciona Celty, tal vez deberíamos de ir a mi apartamento o al tuyo y volver a hacerlo, y de esa manera seremos libres- dijo con burla al ver como Izaya lo fulminaba con la mirada para después leer la nota que había dentro del sobre.

-Aunque suena excitante, no puedo, tengo trabajo~- dijo siguiéndole la corriente.

-YO también tengo trabajo, pero no puedo ir porque estoy esposado a una molesta pulga.

-Oh, hieres mis sentimientos Shizu-chan~- dijo melosamente, con una sonrisa cínica, al tiempo que se colgaba del brazo del rubio- Ven acompáñame a ver a este cliente y te dejaré comer todo lo que quieras del menú

-No me comprarás con algo tan estúpido como la comida…

-Es en un restaurante italiano, y escuché que tiene deliciosos postres con recetas caseras- sonrió victorioso al ver duda en el rostro del rubio.

___________MERRY~CHRISTMAS__________

 

Y de ese modo Izaya estaba cómodamente sentado bebiendo un café de moka con canela mientras esperaba a su cliente, Shizuo comía un poco de gelato(1)*, y antes de terminarlo empezó a ordenar toda la carta de postres de una sola vez.

A los pocos minutos un hombre apuesto de cara afilada, ojos café oscuro, cabello negro bien peinado y piel clara, vestido con un elegante pantalón, zapatos y saco negro, con una impecable camisa de vestir blanca de botones negros y con un par de lentes negros que se quitó al llegar a al mensa donde Izaya y Shizuo estaban sentados.

-Orihara-san- dijo el hombre con una sonrisa coqueta y tomando la mano libre de Izaya le dio un beso en el dorso de esta- Es un placer encontrarnos de nuevo.

-Tan dulce y caballeroso como siempre Omar- Izaya sonreía como siempre y vio como su cliente se sentaba enfrente de él.

-¿Umm? ¿Y este sujeto?- señaló con molestia a Shizuo que interrumpió su cannoli (2)* al como saludaba a la pulga.

-Es mi guardaespaldas- dijo como si nada bebiendo su café con la mano libre, pues las que estaban esposadas las mantenía bajo la mesa.

-Peso sabes que en mi presencia no la necesitas- le giñó un ojo- Además me molesta no tenerte solo para mí.

-Después Omar, después- Shizuo notó el cambio de voz de Izaya, no era la de siempre, era más coqueto y se le insinuaba descaradamente a aquel otro hombre- Ahora a lo que venimos.

-Claro, claro- sacó un sobre de dinero de su saco y se lo entregó a Izaya, este a su vez le dio otro un poco más grande, al abrirlo leyó el contenido y sonrió ampliamente- Sabía que podía contar contigo Orihara-kun, nunca me decepcionas- le tomó de la mano sobre la mesa, cuando hubo guardado el dinero en su abrigo.

-Siempre cumplo con mi trabajo.

-Eres un hombre muy trabajador, creo que mereces un tiempo para ti- jugó con sus dedos, y el informante le seguía el juego.

-Tienes razón tal vez deba de tomar un descanso…- seguía con esa actitud coqueta, no para insinuarse a su cliente, sino para molestar al rubio, ya que se había dado cuenta que desde la llegada del otro hombre, comía más lento para escuchar la conversación y le divertía ver esa mirada de ira contenida, quería ver que tan lejos podría llegar la bestia antes de romper todo en el restaurante.

-Sí estas libre esta noche, tal vez podríamos pasar una hermosa noche en mi jet privado y viajar a donde tú quieras.

-Suena prometedor, pero sé que ese lindo plan no es gratis…- entrecerró sus ojos y vio sus manos jugueteando sobre la mesa.

- Muy perspicaz como siempre, sabes cuál es el pago- le sonrió y sus ojos chocaron con la mirada de odio del rubio, quien asesinaba a su tiramisú-… Lo que me dejaste pendiente aquella noche en el hotel… y estaba vez no serán solo toqueteos… te quiero todo para mí, si aceptas tendrás todo lo que desees ¿Qué dices?

Antes de que pudiera contestar Shizuo se levantó de golpe aporreando sus puños en la mesa, enfurecido tomó del cuello de la camisa a Omar, lo acercó a él y le sonrió sádicamente, el pobre hombre estaba sorprendido y aterrado. En cuanto Izaya no esperaba eso, el esperaba ver la mesa rota o volar por el restaurante, pero por lo repentino y brusco del movimiento, Izaya fue arrastrado un poco hacia la mesa, y al rubio, pudiendo escuchar como siseaba de rabia.

-ÉL ES MIO- gruñó aun son una sádica sonrisa- ¿Entendiste?- el pobre hombre solo asintió mientras sudaba frío- No vuelvas a aparecer con tus estupideces frente a lo que me pertenece.- y con la mano libre estampó a Omar contra la mesa hasta partirla en dos, dejando al pobre tirando en el suelo adolorido y manchado con lo que quedaba del café de Izaya y los postres del rubio- Vámonos, yo también tengo trabajo- y sin dejar que el informante dijera algo lo llevó a rastras fuera del local.

___________MERRY~CHRISTMAS__________

 

“Maldición, Maldición. ¿Qué carajos acabo de hacer? ¡¿De decir?!” La mente de Shizuo estaba en un mar de confusión, no sabía porque le había molestado tanto que aquel hombre se le insinuara tan descaradamente a Izaya. Cuando menciono el toqueteo, recordó lo sucedido en el baño y con sola la idea de que alguien más hiciera aquello le hacía hervir la sangre, esa ira que sentía al ver a Izaya se quedaba corto con lo que sintió en este momento.

Al ir adelante del informante, no podían ver que ambos estaban sonrojados en llenos de dudas. Izaya estaba en las mismas condiciones que el rubio. “Esa bestia nunca hace lo que tengo planeado, y eso que visualicé más de trece escenarios, pero nunca ese tipo de confesión” Aun no salía de la impresión al escuchar aquellas palabras “Él es mío. Me pertenece” Esas dos cortas frases habían hecho que sus bien ocultos sentimiento salieran a flote, aquella atracción que sentía por Shizuo desde que lo conoció se hicieron más fuertes. “No, no debo dejarme llevar por estupideces. Soy Orihara Izaya, no puedo amar a alguien en especifico, mi amor es para mis humanos…” Intentaba convencerse inútilmente, su rostro levemente sonrojado y su corazón palpitando lo delataban, solo esperaba que Shizuo no escuchara su latir.

-¡Shizuo!- la voz de Tom hizo que frenaran en seco y los despertara de su trance. Ambos habían caminado hasta quedar en el centro de la ciudad, no muy lejos de donde esta Simon repartiendo panfletos- Shizuo, al fin te encuentro… ¿Orihara-san?- Tom se fue acercando tranquilamente al ver la cabellera rubia entre la gente, pero se paró en seco al verlo junto al informante, tomándolo completamente por sorpresa.

-Lo lamento pero me surgió un imprevisto- dijo mostrando su mano esposada.

-¿No puedes simplemente romperlo?

-No, es imposible- dijo como si nada- ¿Y Varona?

-Nos está esperando en el Russian Sushi, ¿ya comieron? Vamos yo invito- Tom lo tomó muy normal el hecho de que estuvieran atados, más que nada porque no había visto destrozos por la ciudad y que ninguno de los dos mostraba muerto o como mínimo tener heridas, así que tal vez no sería mala idea que comieran juntos.

Al entrar al restaurante, Simon los saludó ampliamente, incluso hizo el comentario de que era bueno que al fin hicieran las paces y que se llevaran como buenos amigos, y que por eso les invitaría el sushi de salmón que tanto le gustaba a Izaya, pero de igual manera los amenazó con que nos destruyeran el restaurante.

Se sentaron en una de las mesas del fondo, donde Varona ya los esperaba viendo la nada, pero al ver a su jefe llegar junto con su senpai le brillaron los ojos con emoción. Hacía poco tiempo la rusa se había dado cuenta que su admiración y ganas de asesinar al rubio se fue transformando con el tiempo en amor, y lo descubrió durante el tiempo que pasaban juntos como guardaespaldas, y después de investigar mucho en diversos libros sobre sus síntomas al ver al ex barman, se autoanalizó como “Enamorada de Shizuo Senpai” Compartir las tardes era lo que la hacía feliz, aunque no lo expresara o demostrara. Pero ese día en especial se sintió irritada al ver como alguien más se les unía, evitando que el rubio se sentara junto a ella. No era que odiara a su jefe, lo estimaba y apreciaba, pero deseaba compartir butaca con quien estaba enamorada.

-¿Por qué la basura de Shinyuku está aquí?- dijo fríamente y sin emoción alguna cuando Shizuo e Izaya se hubieron acomodado en la butaca de enfrente. Al menos tendría al rubio frente a ella.

-Lastimas mis sentimientos Varona-chan. Yo que vengo en son de paz, para pasar tiempo con Shizu-chan~- dijo con una sonrisa cínica, y al recostar su cabeza en el hombro del rubio se percató de ese odio en mirada hacia él, ese sería un lindo momento para sacar de sus casillas a alguien quien no fuera Shizuo- ¿Verdad Shizu-chan?~ Venimos a hacer las paces y como vez no hemos destruido nada…

-Cierra la boca pulga, y deja de molestar a Varona- Esas palabras le molestaron de sobre manera al informante, algo dentro de él se revolvió y le despertaron unos instintos homicidas hacia la rusa por alguna razón que desconocía. En cuanto a Varona se alegró por ser defendida.

-Vamos tranquilos chicos. No dijeron que debían de llevarse bien para poder soltarse, ¿no?- ambos asintieron.

-Debe de ser molesto estar atado a esta criatura, Shizuo-senpai- Varona no se dejaría manipular ni burlar por la escoria de la humanidad.

-No realmente…- esas dos palabras sorprendieron  a todos, incluso a Dennis que les traía el sushi y las bebidas- Era peor estar atados por ambas manos, ahora solo nos queda esta- mostró su mano aun esposada con la de Izaya.

-¿Cómo lograron deshacer las primeras esposas?- preguntó curioso Tom tomando el primer sushi y viéndolos fijamente.

-Pues Shizu-chan me tomó desprevenido en el ba...

-Come- Shizuo lo interrumpió metiéndole un sushi a la boca- ¿No fuiste el primero en decir que no hablaríamos de eso de nuevo?- le susurró al oído, sintiendo como el informante se estremeció.

-¿Acaso no quieres que tu querida Varona-chan se entere de lo pervertido que eres?- le respondió con una voz tersa y de igual modo en un susurro. Sus rostros estaban peligrosamente cerca y se veían fijamente a los ojos. Tom estaba sorprendido, tenía un sushi a medio camino al verlos así, en cuanto a Varona, estaba hecha furia, tenía ganas de dispararle al moreno y al menos romperle un plato en su cabeza.

-¿Varona? ¿Eso que tiene que ver? Mira solo no la molestes, o sino…

-¿O sino?- le retó el moreno afilando los ojos, recibiendo una mirada coqueta por parte del rubio.

-Sino no repetiremos lo que pasó, sabemos que te gusto y que deseas más…- le ronroneó de nuevo en el oído.

-Umm… O bien, puedo hacer lo que quiera y buscar a alguien más, ¿Qué te parece esa idea?- quería soltar una sonora carcajada al ver como su rostro cambiaba drásticamente de expresión, pasando por la sorpresa y terminando en una de ira.

-Ni lo sueñes pulga- lo tomó de la camisa acercándolo a su rostro haciendo que sus narices casi rosaran.

-¿Y por qué no?-  No se hacía el estúpido por nada, de reojo veía como Varona estaba al límite, solo necesitaba algo más para hacerla explotar, así que con la mano libre, puso un dedo bajo la barbilla del rubio y se relamió los labios. Tom estaba ya en este punto de piedra, hasta el sushi que tenía en la mano terminó en el suelo.

-Porque ahora me perteneces.

-¿Disculpa? No puedo escucharte bien, Shizu-chan~- pasó la punta de su lengua sobre los labios del rubio, y esa fue la gota que derramó el vaso para ambos rubios.

Shizuo acorraló contra la mesa a Izaya, sacándole un sordo gemido de dolor y placer, pero Varona tomó el plato de porcelana lo rompió en la pared y con un fragmento afilado se dispuso a apuñalar al informante. Se supondría que ella sería la persona que besara a Shizuo, o al menos eso era lo que ella deseaba. El rubio se dio cuenta del peligro que corría su pulga, y sin pensarlo dos veces detuvo el ataque de Varona tomándola de la muñeca.

-Shizuo-senpai, suélteme, me encargaré de una vez por todas de esta basura. Yo puedo asesinarlo por usted- Y se volvió a lanzar sobre Izaya, esta vez ambos reaccionaron y se alejaron de la mesa, abrazados.

-Varona, cálmate…- intentó tranquilizarla Shizuo.

-¿Celos Varona-chan?- Izaya no ayudaba en nada, y Shizuo lo sabía, eso volvió a enfurecer a la rusa. Intentó darle una patada apenas lo vio separarse del rubio, pero fácilmente fue esquivado- No, no, no, Varona-chan, compórtate como una dama y no intentes imitar a Shizu-chan~- empezó a reír con superioridad, pero su risa fue cortada por lo que pasó en ese segundo.

Varona se puso frente a Shizuo a paso firme y le planto un beso en los labios, pasando sus brazos alrededor del su cuello, el rubio por la sorpresa ni se movió, estaba inmóvil, su compañera de trabajo lo besaba, y esperaba que le correspondiera, pero no podía, sus labios no le causaron ningún tipo de emoción, al menos no como Izaya lo hacía con solo tocarlo un poco. Estaba por separarla pero alguien se le adelantó, la empujaron lejos de él y le dieron una cachetada a la rusa.

-Insolente, no vuelvas a hacerlo o la siguiente vez no seré piadoso. Ahora aléjate de él- Izaya vio como la rusa besaba a Shizuo con molestia, pero le dio más coraje que el rubio no hiciera ningún intento de separarla, aunque no le correspondiera el beso. Sacó su navaja y le apuntó con una sonrisa cínica- No querrás quererme de enemigo.

-¿Celos, Orihara?- dijo con burla Varona, regresándole sus palabras, pero él no cambio de expresión. Izaya simplemente guardó su navaja y se colgó de uno de los brazos de Shizuo.

-No puedo sentir celos de alguien como tú, en especial cuando él ya me pertenece- se paró de puntitas y le dio un beso en la mejilla al rubio- Nee, Shizu-chan vamos de compras, quiero comprarle un obsequio a Shinra, Dotachin y Celty- decía jalando al rubio, pero luego lo detuvo.

-¿Tom-san, está bien que me tome el día?

-Eh… Si…- Tom aun no salía del trance, Simon intentaba regresarlo en sí, no intervino en la pelea al ver lo ocurrido, se sorprendió ver como Varona e Izaya peleaban por el rubio, eso sí era raro.

-Gracias, te llamo mañana a primera hora. Nos vemos- se despidió de ambos con la mano y salió con un Izaya contento.

___________MERRY~CHRISTMAS__________

 

Al salir del local, Shizuo empezó a arrastrar a Izaya a la parte más alejada de la gente, para al final detenerse en un callejón oscuro y desolado. Izaya se puso en alerta por si acaso el rubio lo quería asesinar después de todos, había provocado un escándalo en el Russian Sushi con su compañera, y solo jugaba con esa estupidez de que él le pertenecía a la bestia. Algo dentro de él se quebró como un cristal haciéndose añicos, sentía ganas de llorar, pero no lo hizo, tomó todo su orgullo y regresó a poner aquella mascara de lo caracterizaba. No, no admitiría que amaba en secreto durante todos estos años a la bestia, eso jamás. Soltó un quejido al ser acorralado contra el muro, alzó la mirada y vio fríamente al rubio, quien tenía la respiración entrecortada y con las mejillas levemente sonrojadas.

-¿Qué fue todo eso?- fue lo primero que dijo Shizuo, viendo esos fríos ojos rojos.

-Nada, ya sabes que me gusta jugar con los humanos- sonrió falsamente.

-Deja ya esa estupidez, nunca te has metido con Varona hasta hoy, ¿por qué?

-Simplemente me dieron ganas- dijo sin expresión alguna, ni parpadeó al ver el puño libre del rubio estamparse en el muro, justo al lado de su cabeza- No te preocupes, no la molestare de nuevo, no es nada divertida.- desvió la mirada, sentía que en cualquier momento se quebraría.

-Mientes. Puedo sentir cuando mientes pulga- acercó su rostro, pero Izaya se resistía a levantar la mirada, por lo que con la mano libre tomó su barbilla obligándolo a mirarlo a los ojos, y lo vio, sus ojos carmesí ya no tenían burla alguna o signos de superioridad, estaba herido, por alguna razón Izaya estaba ¿triste?- Izaya…

Sin nada más que decir Shizuo besó suavemente los labios del informante, los movía dulcemente esperando que le correspondiera, pero Izaya aun se resistía a dejar a flote aquellos sentimientos de vulnerabilidad. Shizuo le acaricio la mejilla y le limpió una lágrima. Izaya se sorprendió al ver que empezó a llorar, alejó a Shizuo y se cubrió el rostro.

-Déjame solo.

-¿Por qué lloras?

-¡Lárgate!- se inclinó y se abrazó a sí mismo, intentando que su llanto parara. Sus emociones estaban en completo desorden y empezaban a apoderarse de él, se estaba quebrando aquella mascara de cinismo que lo protegía, y todo por tener ese tipo de sentimiento por el rubio, y para empeorar lo que estaba pasando ese día era el detonador para que se delatara, y lo sabía. El gran Orihara Izaya estaba quedando al descubierto y eso era lo que más le molestaba.

-Aunque quisiera no puedo, aun estamos esposado- esas palabras le dolieron más de lo que imagino.

“Es verdad, estamos unidos por Celty, lo más seguro que lo del baño y el parque solo fue para calmar sus deseos carnales… Sí, no habían sentimientos de por medio, al menos no de ambas partes” Pensaba Izaya quien no podía parar las lagrimas.

-Tampoco quiero dejarte, Izaya- Shizuo ya no soportaba verlo así, su pulga nunca se había visto tan frágil como en ese momento y le dolía no poder hacer nada, ni saber la razón de ese comportamiento. Simplemente lo abrazó y le besó la frente- Deja de llorar, pulga.- le dijo dulcemente, su abrazo fue correspondido, lo que le alegró.

-Estúpida bestia, todo esto es tu colpa- Izaya hipaba entre llanto, y poco a poco pudo detener sus lágrimas.

-¿Por qué mi culpa?- le dijo suavemente acariciando su cabello, si que era suave y sedoso. El aroma de Izaya era el mejor de todo el mundo, aunque el siempre dijera lo contrario, en su interior sabía que ese aroma le atraía de sobremanera desde el primer día que lo conocía.

-Por tu culpa estoy vulnerable. Después de tantos años ocultando perfectamente estos sentimientos… por tu culpa han vuelto a salir…

-¿Qué sentimientos?- sabía lo que quería decir, no era estúpido. Pero deseaba escucharlos de su boca, estaba feliz, él no era el único enamorado de su “enemigo”

-Sabes bien de lo que hablo bestia… Me… Me gustas- dijo sonrojado Izaya ocultando su rostro viendo el suelo, como si fuera lo más interesante del mundo.

-Tú también me gustas pulga- tomó entre sus manos el rostro del informante y volvió a besarlo siendo correspondido esta vez.

Ambos sentados en el suelo de aquel oscuro callejón, el informante de Shinyuku estaba entre la pared y el cuerpo de su más grande enemigo, el hombre más fuerte de Ikebukuro, besándose dulcemente, y entre más avanzaba el tiempo, más subía la intensidad y la pasión de sus besos. Izaya jugaba con el cabello del contrario, con la mano libre enredaba sus dedos entre las hebras doradas, en cuando a Shizuo acariciaba por debajo de la camisa del informante todo su pecho y jugaba con sus pezones haciendo que Izaya soltara un gemido rompiendo el beso. Con sus respiraciones agitadas y rostros sonrojados se vieron dulcemente.

El sonido de una moto pasar por ahí los hizo separarse rápidamente avergonzados, pensaron que era Celty, pero para su buena suerte no era más que un policía haciendo rondas. Shizuo se levantó y ayudó a Izaya a ponerse de pie, fue hasta ese entonces que se dieron cuenta que ya eran libres.

-Ya no están- murmuró Izaya, y con una sonrisa vio a Shizuo- Bueno, me voy Shizu-chan~

-¿Cómo que te vas?- antes de que se fuera lo tomó de la muñeca para detenerlo, y fue entonces que vio una sonrisa real de Izaya y era solo para él.

-Te dije, iré de compras, conseguiré obsequios para Dotachin, Shinra, Celty… y para ti.

-Puedo acompañarte.

-No, si vas conmigo no será una sorpresa- le guiñó un ojo.

-Pero ya pedí el día…

-Ve de compras por tu lado, además no falta mucho para la fiesta en casa de Shinra, aun me falta prepararme, así que nos vemos… Shizu-chan~- le dio un rápido beso en los labios y se fue rápidamente.

El resto de la tarde Izaya se la paso dando vueltas por mar de un centro comercial para buscar el regalo perfecto para Shizuo, ya tenía los regalos para los demás, incluso había jugueteado para hacerles una “inofensiva broma a cada uno”, especial con Celty, como pequeña venganza por atarlo a Shizuo todo el día, aunque había conseguido algo bueno, al fin de cuentas este sería el primer año que pasaría las fiestas en compañía de otras personas y no solo como ya se había acostumbrado. Compró algo de ropa nueva también para ponerse esa noche.

 

___________MERRY~CHRISTMAS__________

 

El departamento de Kishitani Shinra estaba rebosando de personas, toda la estancia estaba bien decorada con luces blancas, coronas en algunos muros y el lindo pino hermosamente decorado en una esquina de la sala. La comía había sido preparada por algunas de las chicas, Sonohara Anri, Harima Mika y Celty, Togusa se encargó de la música, las gemelas Orihara junto con Yumasaki y Erika se encargaron de los juegos y de poner el karaoke, y Shinra junto con Kadota y Rokujo trajeron alcohol para los adultos y prepararon algo de ponche para los más jóvenes. En fin, todos estaban en la fiesta, incluyendo a Mikado, Kida acompañado de su novia Saki, incluso habían llegado algo tarde Ruri con Kasuka. Togusa, Mairu y Kururi estaban como locos por su llegada, sus idols estaba en el mismo departamento que ellos, y ese era su mejor regalo de navidad de toda la vida.

Al poco rato llegó Shizuo con una gran cantidad de regalos, pero eso no fue lo que sorprendió a todos, el rubio no llevaba puesto su tradicional traje de barman, estaba vez usaba un pantalón de mezclilla oscura, zapatos negros, cinturón café chocolate, camisa de manga larga y cuello de tortuga color gris, una chaqueta de cuero sintético café oscuro y lentes oscuros.

Todos lo saludaron contentos por su llegada, y se puso a conversar con todos, pasó la mayor parte del tiempo con su hermano y su cuñada, ya que no se quedarían tanto tiempo. Después de un rato cuando se despidieron los idos, se puso a conversar con Celty, porque parecía que Kadota y Rokujo tenían un momento “especial” cerca del árbol de navidad.

-“Veo que lograron soltarse. Eso es bueno”- le escribió Celty desde su PDA, la dulluhan usaba un hermoso vestido negro ceñido al cuerpo de espalda descubierta, este se ataba por el cuello dándole una apariencia de que traía un collar, a los largo le llegaba un poco debajo de las rodillas, zapatillas del mismo color, y su clásico casco.

-Sí- vio el reloj que estaba en la cocina, ya casi eran las once de la noche y su pulga aun no aparecía.

-“¿Tan bien se llevan ahora, que te preocupas por qué no llegue?”- Shizuo pudo sentir como burlaba de él, ocasionándole un sonrojo.

-No tanto… Iré a fumar un poco- cuando Celty estaba por detenerlo escucharon como la puerta se abría de golpe dejando entrar a un invitado que nadie esperaba, considerando que el rubio estaba ahí.

-Lamento la tardanza, pero al fin llegué- dijo con una alegre sonrisa el informante. Esa noche llevaba puesto una camisa de manga larga color gris oscuro, sin llegar a ser negro, con un abrigo negro con filos blancos, usaba guantes negros y una bufanda a cuadros de color negro, blanco y gris, sus clásicos pantalones de vestir negro y sus zapatos del mismo color. Igualmente traía varios regalos que dejó bajo el árbol.

Todo, a excepción de Celty y Shinra, entraron en pánico al ver como el informante se acercaba tranquilamente al rubio, todos contuvieron al respiración y hasta ya tenían planeado como salir corriendo del lugar, pero el saludo que se dieron hizo que algunos se desmayaran de la impresión (Anri, Kida, Togusa, Rokujo), otros se quedaban con la boca en el suelo (Mikado, Kadota, Mika, Seiji), otros rieran de la impresión (Shinra y Yumasaki), y claro que no podía faltar los gritos de emoción de Erika, Mairu, Kururi (sí, hasta ella cambio su expresión y gritó) y Celty, que dejaba de agitar a Shinra de la emoción y sorpresa.

Apenas llegó Izaya se fue directamente hacia Shizuo para plantarle un beso en la boca, que fue bien recibido y correspondido, eso fue lo que vieron todos los invitados, cuando se separaron con una sonrisa y sonrojo en el rostro, vieron a sus amigos reaccionando de distinta manera.

El resto de la noche Erika y las gemelas no dejaba de acosar a la recién pareja (Shizaya) como ya había bautizado hace mucho la principal fujoshi. Cuando Celty y Yumasaki lograron alejarlas, Izaya y Shizuo disfrutaron de la fiesta conversaron con Shinra y Kadota, donde el doctor clandestino ya sabía de su amor oculto entre ambos, claro que Kadota estaba sorprendido, él no se había percatado como su amigo de lentes, pero le alegraba de sobremanera que por fin se entendieran y que podían estar en una misma habitación los ambos sin que hubiera daños materiales.

El transcurso de la noche siguió animada, Kadota y Rokujo terminaron besándose por un muérdago que Erika había colgado en la entrada de la cocina a escondidas, aunque con Rocchi ebrio ni le molestó en absoluto, prácticamente Togusa fue a separar a el líder de los motociclistas para que no violara a su amigo, Dotachin. Izaya no para de reír antes la escena y junto con Erika grababan en gracioso momento. Todos cantaron en el karaoke, unos más vergonzoso que otros pero se divirtieron al final. La repartición de regalos fue graciosa, en especial cuando Izaya le había dado a Kadota un sombrero de copa como burla, a Shinra una lencería sexy roja para que usara con Celty, y para la dulluhan primero una lata con mini alienígenas que saltaban al abrir la lata, pero al final le dio un lindo gatito de felpa de color amarillo. Shinra fue el más contento, ganándose ser encerrado por una esfera hecha de sombras por la dulluhan. Shizuo e Izaya acordaron darse sus regalos al terminar la fiesta y cuando estuvieran a solas.

Una vez que dieron las tres de la mañana, todo se habían retirado, Yumasaki y Erika se fueron juntos con Togusa, Kadota y un inconsciente Rokujo. Anri, Mairu y Kururi se quedaría a dormir con Celty, y todos los demás bien acompañados se fueron a sus casas, en cuando a Izaya y Shizuo se fueron tranquilamente a pie a casa del segundo, el ambiente era realmente cursi, como esos fondos de manga shoujo, la noche siendo cubierta con una capa de nueve y unos cuantos copos cayendo del cielo, y ambos caminando tomados de la mano.

-Esto parece una escena de manga shoujo- dijo Izaya viendo el cielo, sin detener su andar.

-¿Lees mangas?

-No mucho, solo si Erika me recomienda uno que es realmente bueno…

Después de eso no dijeron nada más hasta llegar al departamento, Shizuo dejo pasar primero al informante, se quitaron los zapatos y abrigos. Izaya se sentó en la pequeña sala y encendió el televisor, mientras tanto Shizuo preparaba algo de té para calentarse un poco, sabía que el informante era friolento y eso le ayudaría a no pescar un resfriado.

-Ten, te ayudará con el frio- le dio su taza de té al moreno, tomándolo desprevenido.

-Gracias- le dio un sorbo al té y puso sentir como lentamente pasaba por su garganta dándole una sensación de calor en el pecho, no sabía si era por el té o por estar con Shizuo con sus sentimientos en claro. La bolsa de papel que no soltaba lo puso frente al rubio- Toma, espero te guste…

-Gracias- tomó la bolsa y de ahí sacó una caja mediana bien adornada con un papel plateado con detalles de copos de nieve en blanco y un listón azul metálico, al abrirlo tenía muchas pequeñas bolitas dentro, al meter la mano se dio cuenta que el obsequio estaba oculto. Terminó sacando una colonia para hombre, un reloj grande plateado de cara negra, y un corbatín nuevo. Se puso el reloj en la muñeca izquierda, le quedaba de maravilla, evitaría usarlo en el trabajo para no estropearlo, y con la mirada le preguntó a Izaya por el corbatín.

-Cuando empezaste a usar el traje de barman, rompí un par de veces tus corbatines. Tómalo como una pequeña disculpa por romperlos- volvió a beber del té.

-Jajajaja, de acuerdo, gracias de nuevo, me gustó todo. Espero te guste el mío- esta vez Shizuo sacó  una pequeña latita cilíndrica de metal de color gris claro con pintitos negros, de tapa negra con puntitos grises y un pequeño moño en la tapa de color blanco.

Cuando Izaya vio el pequeño obsequio le entró la curiosidad, ya que con Shizuo nada era tal como él planeaba, al tomar la pequeña latita la abrió con cuidado y dentro había algo que le sacó una sonrisa y un sonrojo, sacó un brazalete de hombre de plata y acero negro como detalle, dentro del brazalete había una inscripción cursi que lo hizo reír, pero no con burla sino esa risa dulce que hizo sonrojar al rubio cuando ese ojos carmín se posaron sobre él.

-Quien imaginaría que el hombre más fuerte de Ikebukuro, temido por muchos, fuera un hombre realmente cursi- Izaya terminó por sentarse a su lado y con ayuda del rubio se puso la pulsera en la mano izquierda- “Odiándonos o amándonos, siempre juntos”… Va perfecto para nuestra situación- dijo repitiendo la cita de su brazalete, y sin decir nada más Izaya posó sus labios sobre los ajenos.

El beso empezó dulce, jugueteaban con los labios ajenos, Shizuo empezó a acariciar la mejilla izquierda del informante para luego ir bajando lentamente por la espalda, Izaya no se quedaba, rodeó el cuello del mayor con sus brazos y jugaba con su cabello. Lentamente Izaya se fue recostando en el suelo con el rubio aun sobre él.

Los besos fueron subiendo de intensidad, Izaya le abrió paso a su boca a Shizuo, y como si se les fuera a acabar el mundo, jugaban con sus lenguas, besándose como podía y deseaban. Poco a poco las prendas estorbaban, ambos ya no poseían sus prendas superiores, y después con pantalones aun puestos fueron a la recamara del rubio para continuar.

Shizuo siguió repartiendo besos y una que otra mordida por todo el cuello, la clavícula, y deteniéndose en el pecho del informante, se entretuvo besando, lamiendo y succionando los pequeños botones rosados. Izaya se sentía a morir, esas caricias lo enloquecían, no podía controlar su respiración, y cuando mordió el rubio sus pezones, no pudo evitar soltar un sonoro gemido, llamando la atención de su amante, quien le sonreía ampliamente. Shizuo siguió repartiendo besos por su abdomen, hasta llegar al borde de sus pantalones donde podía sentir el sexo de Izaya completamente despierto. Para evitar que siguiera “sufriendo” en esa prisión de tela, le bajó la cremallera, y le quitó los pantalones junto con la ropa interior rápidamente, instintivamente Izaya se contrajo de la impresión y vio a Shizuo sorprendido, y luego le hizo un puchero en forma de desagrado.

-¿Qué?- preguntó divertido al ver aquella tierna expresión.

-Soy el único desnudo ahora…- dijo sin eliminar ese puchero, haciendo notar aun más su sonrojo.

-Eso tiene solución- sin decir más Shizuo se puso de pie, y empezó a quitarse el pantalón lenta y sensualmente, Izaya no podía apartar la mirada, sus ojos carmesí lo veían de una manera de querer comerse a semejante semental que tenía enfrente.

Por todos los Kamis, Izaya se sentía la persona más afortunada de la Tierra, Shizuo tenía un cuerpo de dioses, esos bien formados brazos y piernas, amplia espalda, ese vientre bien trabajado, levantar objetos sumamente pesados era mejor que ir al gimnasio. Izaya sentía que, el actor que hacía el papel de Thor, se quedaba corto ante aquel rubio que tenía solo para él. Las mujeres lo envidiarán de por vida, ahora entendía porque Varona lo quería para ella… Lástima, era solo de ÉL.

Una vez completamente desnudos ambos, se volvieron a acomodar en la cómoda cama del mayor, Shizuo empezó a masturbar el miembro de Izaya, pero él buscaba más que ese toqueteó que habían hecho en el baño, así que moviendo un poco sus caderas, hizo que si miembro tocara con la de Shizuo, sacándole un gemido y un gruñido al rubio. Después de eso, ambos empezaron a mover las caderas rápidamente buscando más ese contacto. Abrazados y besándose no paraban con aquella erótica danza de caderas.

Llegaron a un ponto en que ese contacto se volvió insuficiente, Izaya tomó una de las manos del rubio y empezó a lamerle tres dedos, lenta y sensualmente. Shizuo entendía el por qué hacía aquello. El gran informante de Shinyuku, Orihara Izaya, le daba el permiso de entrar en él. Eso lo hacía sentir especial, pero algo que le molestaba un poco, era el por qué sabia la preparación para tener relaciones entre hombres, ¿acaso no era el primero con quien se acostaba? ¿Cuántos más hubo antes de él? Esas preguntas lo hicieron enojarse un poco.

-¿Ya has hecho esto antes?- Le preguntó seriamente viendo aquellos ojos rojos que lo hipnotizaban. Mientas esperaba una respuesta empezó a jugar con la entrada del informante, causándole un escalofrío a ambos.

-¿Tener sexo con un hombre?- vio asentir a Shizuo, sacándole una tierna sonrisa, el hombre más fuerte de Ikebukuro, era realmente un hombre celoso y muy posesivo con sus parejas, eso ya lo tenía claro, pero que lo fuera con él lo hacía sentir feliz- No… Tú eres el primero… en todo. Nunca he estado con nadie, ni con una mujer… Esto fue culpa de Erika, ya sabes sus mangas BL hard.

Después de aquella confesión sintió su pecho ser llenado de algo que no supo explicar, pero esa sensación lo llevaba de alivio y seguridad, seguido de algo cálido que lo hizo sentir en paz.  Insertó el primer dedo lentamente, sintiendo como Izaya se tensaba por la intromisión, para relajarlo un poco lamió la punta de su pene, sacándole un suspiro.

Mientras lamía toda la longitud del pene de Izaya, introdujo el segundo dedo, la resistencia era menos, pero aun así allí estaba. Jugando con su entrada para dilatarlo lo más posible, siguió de igual manera succionando aquel pedazo de carne, que hacía sentir en el cielo a su amada pulga.

-Shi… Shizuo… No aguantaré…- Izaya, había llamado al rubio por su nombre, sin apodo, sin burla, nada… ante la sorpresa dejó su labor y vio fijamente al moreno. Su pecho subía y bajada intentado recuperar algo de aire, sus mejillas sonrojadas, labios hinchados por los besos, el cabello alborotado, y sus ojos, sus hermosos rubíes estaban viéndolo con lujuria, pasión y amor, sobre todo.

-Resiste, aun viene lo mejor- le susurró al oído- Iré despacio, si necesitas que me detenga… dímelo- solo obtuvo un beso en los labios como afirmación.

Con mucho cuidado, tomó su miembro, ayudándose con un poco de su saliva lo lubricó bien y lentamente empezó a entrar dentro del informante. Ambos se contenía, Shizuo evitando que sus instintos de querer entrar de una sola vez se controlaran, en cuanto a Izaya intentaba acostumbrarse con aquella intromisión, era mucha la diferencia entre un par de dedos a el miembro de su amada bestia, y sí que le quedaba el título de bestia.

Una vez dentro, no se movió, se vieron a los ojos y se besaron lentamente, después de pocos segundos, Izaya empezó a mover sus caderas. Con movimientos algo torpes al inicio empezaron con un lento vaivén, para después ir aumentada la velocidad.

-Más… Más Shi… ¡Ah!- con aquellas palabras, Shizuo no se hizo del desear, aumentó la velocidad y en un movimiento que hizo un poco más arriba logró encontrar aquel punto de placer del moreno, haciéndole soltar un grito y sintiendo como le sujetó fuertemente sus hombros.

-Lo encontré…- susurró más para sí mismo que para el informante. Siguió dando aquel punto que volvía loco a Izaya.

Quien podría imaginarse que después de poco más de diez años, los enemigos declarados desde Raira, y que causaban el más grande espectáculo de destrozos por toda la ciudad, ahora estaban teniendo un nuevo tipo de pelea en la cama de uno de ellos. Aquellos gritos de odio, de “te asesinaré” o “te haré pedazos”, no eran más que gemidos, gruñidos y gritos de placer, pidiendo por más del contrario.

-Ya no… ya no…- empezó a balbucear Izaya.

-Yo tampoco…

-Más…Shizuo, más…

Y como lo deseó sus estocadas se volvieron más rápidas y salvajes, haciendo que Izaya gritara sin pudor, mejor que los escucharan, y así sabrían que ambos ya tenían dueño. Poco después Izaya se corrió en el vientre de ambos ocasionando que su entrada se contrajera, apretando más el miembro de Shizuo, y ante la presión y calidez de su amado, terminó corriéndose dentro de él.

-Izaya… Te amo…

-Y yo a ti, Shizuo.

-Dilo de nuevo, di mi nombre, otra vez.

-Shizuo- le dio un corto beso en los labios y le sonrió- Feliz Navidad, mi Shizu-chan~

-Feliz navidad pulga- rió al final por su apodo, tal vez no sería tan malo si lo decía de aquella manera.

Salió lentamente de su interior, Izaya se estremeció al sentirse vacio, pero luego fue envuelto en un cálido y confortante abrazo.

-No me dejes solo…- dijo acomodándose en el pecho del rubio.

-Nunca, siempre estaremos juntos- entrelazó sus manos, y alzó la mano izquierda de Izaya, besándole el dorso de la mano- Recuerda, odiándonos o amándonos, siempre juntos.

Notas finales:

1. Es la variante regional italiana del helado. Como tal, se elabora con los mismos ingredientes que la mayoría del resto de postres lácteos congelados: leche, nata, varios azúcares y aromas, incluyendo frutas y frutos secos. Cuando incorpora otros ingredientes, éstos se añaden tras la congelación del gelato.

2. Es un dulce típico de Sicilia, de donde es originario. Consiste en una masa enrollada en forma de tubo que dentro lleva ingredientes mezclados con queso ricota

 

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Uff... espero les guste, querí hacerlo un poco más largo... pero mi marido me molestó diciendo... llevas más de quince ojas, es un one-shot no un fic... jajaja pues ni le hice caso.. amo los one -chot largos xD jaja así que le puse fail veintiun paginas en word xD waa y lo acabo de terminar... y son las 1:30 am, aqui en Cancun jaja asi que antes de desmayarme del sueño...

Besos y saludos a todos!! PAsen una Feliz navidad y prospero año nuevo ^^


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