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El regalo de Dios. por darkness la reyna siniestra

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Notas del fanfic:

Hola, hola yo de nuevo por acá para festejar el cumpleaños de Shaka, este fic ya es con mis motivos por eso lo público este propio 19 de septiembre.

Saben, había dicho que este fic tendría lemon, y si lo tiene pero… no como debería, como saben algunos, tengo la mala cuestión que no puedo escribir un lemon decente TTnTT siempre me sale como un verso, pero sí de igual manera alguien por ahí es como yo y les gustan las descripciones un poco más apreciativas, entonces les invito a sentarse, leer y disfrutarlo. De antemano gracias por dedicarle un poco de su tiempo a este fic que va de mí con mucho cariño para Shaka, y para las bellas personitas amates de esta hermosa pareja.

Notas del capitulo:

Como saben bellezas, El universo de Saint Seiya y todos sus personajes no son de mi propiedad, sino que son toditos del genio Kurumada-sensei. Yo solo los utilizo para darle vida a esta historia y no gano ningún lucro por escribir sobre ellos, más el de hacerles pasar un rato ameno con mis ocurrencias que espero les guste.

 

 

 

 

 

 

­­­­

 

La noche estrellada era su única compañía en esos momentos de soledad profunda, no lloraba porque su maestro le había dicho que tendría que dejar esas muestras de humanidad para poder convertirse en un Caballero Dorado. Pero la melancolía se lo estaba comiendo poco a poco, amenazando con no dejar nada a su paso. Había dejado su natal India cuando estaba cumpliendo apenas ocho años de edad.

Shaka suspiró con pesadumbre mientras una estrella fugaz se despedía de él en la lejanía incierta de una muerte segura. De nada valía pedir un deseo. Él no creía en eso y además la estrella ya había muerto.

Ese día era su cumpleaños, y aunque no fuera como los demás pequeños que sentían gran ilusión por ese día. Shaka comprendía que era importante, Buda se lo había dicho antes de salir de la India, pero ese recuerdo sólo le traía más pesar a su inocente mente.

No quería estar solo en esos momentos, pero al parecer esa era su única opción… ¿O quizás no?

----¿Hola…?

Shaka volteó lentamente sus grandes ojos azul cielo para ver al que había liberado esa palabra en su silencio. Como resultado, vio ahí a su lado al alumno del guardián de la casa de Aries. Recordaba que su propio maestro se lo había presentado junto con los otros niños aspirantes a caballeros, y cuyo nombre era Mu pero. ¿Qué hacía él ahí?

----¿Me puedo sentar a tu lado? ----preguntó el peli-lila. Shaka asintió---- ¿Por qué estás aquí tú solo?

----No creo ser una buena compañía… ----susurró desviando la mirada del otro pequeño.

----¿Por qué dices eso? ----le miraba preocupado---- Mi maestro dice que todos somos importantes… Tú eres importante ----sus tiernas mejillas de infante se sonrojaron un poco al decir lo último en un tímido susurro.

Shaka miró sorprendido al más pequeño. Mu simplemente sonrió.

----Es normal que te sientas triste. Sé que lo estás, después de todo recién has llegado aquí hoy.

----No será fácil. ¿Verdad? ---- suspiró el rubio con pesar.

----Creo que eso dependerá de ti, pero para que no te sientas triste, yo seré tu amigo  ----sonrió.

----Eso me gustaría mucho ----Shaka por fin vio a Mu, una radiante sonrisa adornaba con sinceridad sus finos y pequeños labios.

----Entonces, ya somos mejores amigos. Y por cierto… Feliz cumpleaños, Shaka...

El pequeño Mu de tan sólo ocho añitos de edad conocía bien lo que se celebraba ese día, el maestro de Shaka se lo había comentado, y él ansiaba desearle a su nuevo amigo un feliz natalicio. Por ello, el ariano había abrazado al hindú. Ambos chiquillos se habían sonrojado por la cercanía del otro, pero ese abrazo significó mucho para el rubio de ojos azules. Una vez rompieran el abrazo, el oji-verde habló de nuevo.

----Me gustaría haber tenido un presente que darte… ----se lamentó apenado el lemurianito.

Su tono era de pena al no poder obsequiarle algo, aunque este estado del pequeño ariano no duró mucho. Con decisión, se acercó a Shaka y de manera suave e inocente, dejó un pequeño beso tímido sobre los labios del cumpleañero.

Ambos se habían dado su primer beso de la vida, quizás en ese momento ninguno sabía lo que era besar, pero les había gustado, y aquel tímido beso de regalo, marcaría un futuro que Shaka jamás olvidaría. Jamás.  

’’’ 

Mu entraba sigilosamente a la recamara privada de Shaka, éste aún estaba dormido. El cabello regado por toda la sábana blanca le daban un toque de belleza sublime. Lentamente el ariano se recostó al lado del mayor en la cama, colocó un mechón travieso de lila cabello detrás de su oreja derecha  y con suavidad susurró en el oído de Shaka.

----Buenos días, bello durmiente… Es hora de levantarse ----sonrió.

Shaka había escuchado perfectamente ese susurro, era su pequeña oveja quien lo llamaba con voz dulce y más suave que lo usual.

----Mu, mi ángel, buenos días… ----abría los ojos con pereza para pronto estirarse sobre las sábanas.

Con lentitud el rubio abrió los ojos, eran brillantes y denotaban alegría. Los rayos matutinos le iluminaban el rostro con pureza. Mu estaba complacido de que su amado estuviera feliz.

Aún recordaba cuando llegó al Santuario, desde la primera vez que lo vio, había sentido muchas cosas por ese niño rubio con expresión triste. Pero con el tiempo y su compañía, eso había cambiado para mejor.

----Feliz cumpleaños amor ---- le besó con dulzura en los labios.

----Gracias ángel mío, gracias por todo ----sonrió cuando Mu se separó de su boca.

Shaka se sentó en la cama, atrajo a Mu hacia él y lo envolvió en sus brazos. El menor respondió el abrazo al mismo tiempo que sus rostros se buscaban, sus bocas se encontraron y finalmente se unieron en un beso cargado de tantos deseos y de mucho agradecimiento, felicidad, dicha y amor.

----Hace apenas un año atrás que Shaka le había confesado a Mu sobre sus sentimientos, justo el día en que el peli-lila cumplía sus diez y nueve años. Desde niños y desde aquel beso, el primer beso que Mu le había regalado de su boca. Shaka comenzó a desarrollar una gran variedad de sentimientos por el ariano, empezando por cariño y concluyendo en amor puro, lo que se fue incrementando mediante ambos iban creciendo como Caballeros y como personas. Para su dicha, Mu correspondía a sus sentimientos y también le amaba, Shion no había estado muy contento al principio pero conforme miraba a su querido alumno feliz, decidió aceptar de buena gana la relación que había entre ellos. 

Ambos peli-largos no podían pedirle más a la vida, eran felices. Amaban y eran amados y eso era lo que realmente importaba, siempre eran responsables con sus obligaciones pero ambos se ayudaban mutuamente a seguir ese camino que sabían no sería fácil, aunque no se arrepentían de nada y si pudieran repetirlo, lo harían de nuevo.

----Quiero darte algo en este día Shaka… Te amo lo suficiente como para saber que tú eres el que merece tenerlo ----le dijo Mu con determinación.

Shaka se había quedado en silencio mirando con interrogación al de ojos verdes, mismos que le veían con una gran ilusión. Con amor.

----Mu… sabes bien que sólo tu compañía y tu amor me bastan para ser feliz en esta vida, no necesitas darme nada ----acarició el rostro sonrojado del nombrado con gran delicadeza sintiéndole sinceramente. Mu negó.

Lo sé pero yo quiero que lo tengas, porque he decidido que nunca, en lo que me quede de existencia, dejaré de amarte… Por eso Shaka, quiero que mi cuerpo y mi alma te pertenezcan sólo a ti. Y que Athena me perdone si blasfemo contra ella, pero es lo que siento, y lo que quiero.

----Mu… ----Shaka no sabía que decir. Estaba impresionado.

----Por favor, acepta el regalo que te doy en este día que te recibió hace veinte años.

El rubio sonrió, nunca desde que abandonara su natal India, había escuchado palabras más hermosas y puras de otro ser humano. Él amaba al ariano, y con semejante petición, era indudable el amor que éste le profesaba. Shaka amaba a Mu por sobre su vida misma, no quería lastimarlo, pero sabía que si tomaba como suya la responsabilidad de aquel acto, debía ser para siempre… Pero estaba dispuesto a cumplirlo aún más allá de la misma muerte.

----Será un verdadero honor para mí Mu, te juro que nunca voy a fallarte… Te amo…

Las palabras bailaron en la ausencia mientras ambos hombres se entregaban al acto de un ósculo sin reproches, sin reservas, sólo acompañándose mutuamente sobre ese lecho aún tibio de la mañana recién llegada. Las caricias comenzaron sin miramientos, sin impedimentos, Mu cayó lento sobre su espalda entre las sabanas perfumadas, Shaka sobre él, se acoplaba armoniosamente sobre la grácil figura masculina contraria; como si juntos hubieran sido creados.

Los labios cadenciosos se enredaban como tornados, las lenguas humedecidas con un néctar hechizante se unían ardientemente sin detenerse ante la vergüenza de la inocencia, o la inexperiencia de los momentos muertos en las horas del pasado…

Cuatro manos que se asemejan a mariposas flotando sobre las flores vírgenes y acariciando los pétalos delicados, en este caso, la suave piel de los guerreros de historias sangrientas y agresivas. Se tocaban, como si se reconocieran o se memorizaran, quizás hasta estaban hablándose por medio de los dedos traviesos que van y vienen en un mundo de suave oro blanco, y brillaban como la estela de las estrellas fugaces, tan vivas.

La ropa lentamente iba desapareciendo como los mismos miedos de cada cuerpo participante en la sublime danza del amor. Hasta que al final quedaban dos almas desnudas una frente a la otra sin penas propias ni ajenas… Mas sólo admiración de una obra de arte hecha por las manos de Dios.

Se acariciaban tan dedicados en esa mañana soleada, que el mismo astro de fuego se cubría los ojos para evitar prenderse en llamas ante tanta sensualidad desparramada… La excitación refinada y la entrega pasional más elegante que ni siquiera los cuadros de los grandes podían competir.

Mu abría sus blanquecinas piernas como cuando las aves abren las alas para invitar al viento a elevarlas hasta el cielo, de igual forma, el ariano invitaba a Shaka a ser su viento y acomodarse frente a su paraíso hasta ahora escondido. Shaka así lo hizo, dispuesto a proclamarse a sí mismo como el conquistador y rey de aquel reino prohibido. Los dedos del Buda se adentraron al calor interno del alma reluciente, animando a aquella rosa que dormía a abrir su maravilla para su tacto explorador. De la garganta fina de Mu salieron prisioneros los gemidos indecorosos de un deseo interno escondido en sus sueños de luna llena, entre estos, el nombre del rubio se repetía incontables veces casi en un lamento de gozo. Y los dedos que apuntan, seguían danzando juntos dentro del pasaje a las nubes…

Los labios de la virgen dejaban su marca inequívoca de existencia en la blanca piel del amplio pecho del carnero de oro, o sería mejor decir, el carnero de porcelana. La más fina que haya sido creada y la que sólo seria tocada por sus manos puritanas.

Ell calor aumentaba en la habitación de Shaka, volviendo el aire una mezcla de lo prohibido y lo más extasiante. Una droga la textura, la vista y el gusto… Cautivante si se ve de modo refinado.

Sin poder ser más tiempo presa de los deseos, Shaka se acomodó de mejor manera entre las firmes piernas de su amado eterno quien lo recibió con los brazos abiertos y los labios sedientos. Se unieron de nuevo en un beso compasivo, casi inquisitivo mientras que la mano diestra del de Virgo tomaba su virilidad hambrienta y la guiaba ansioso a su adorado recinto.

Suavidad, estreches y calor lo envolvieron completo, su cuerpo se perló ante el deseo suprime de la posesión de la joya más hermosa que hayan tocado sus blancas manos. La voz del lemuriano invocó su nombre con fuerza, rasguñando la piel humedecida de su fuerte espalda.

Shaka comenzó a cabalgar como un alma libre, iba y venía suavemente como todo inicio, como el mecer de las hojas de los árboles para al fin caer perdidas al suelo. Mu no tardó en acostumbrarse a la invasión de su ser entero, porque Shaka había llegado hasta el fondo de la incertidumbre y la había reemplazado pronto con la seguridad de un amor recíproco e incondicional. Porque eso era lo que era, no una paga como el intercambio de algo por otra cosa. No, no era así y ambos caballeros lo sabían, se amaban y de hoy en más no les alcanzaría la vida para demostrárselo.

Fue así que el rubio iba y venía como las olas del mar, suave y armónico, como marcando el paso de la creación. Y se sentían completos los dos por tenerse ahí en ese preciso momento en que la luz llenaba el Santuario así como llenaba sus corazones entregados al dueño de los más bellos sentimientos de sus pechos.

No tardaron mucho para que su vaivén de entrega mutua se dejara fluir para cada uno, la pasión desbordante que hacia cosquillas dentro de sus vientre. Shaka marcó a Mu en el interior, y Mu marcó a Shaka en el exterior ambos con la semiente que hacía acto de presencia para confirmar lo que acababa de pasar en ese mínimo espacio lleno de ellos así como ellos mismos.  

Ambos pechos trataban de calmarse, los latidos de los corazones tamboriliantes conseguían lentamente volver a su ritmo normal luego de acelerarse de tal manera que parecían explotar, la piel brillaba producto del sudor provocado por el calor envolvente y las vibraciones de los que eran presa los fuertes y jóvenes cuerpos sobre la cama visiblemente desordenada. Sólo eran acaparadas por la pureza con la que se formaban las sonrisas honestas y complacidas que adornaban los hermosos rostros de ese par de inigualables amantes masculinos que se abrazaban con cariño.

Y al mismo tiempo las aves de la mañana que cantaban para darle los buenos días a un nuevo día de vida. La voz de Mu acompañó las suaves tonadas.

----Gracias…

Shaka buscó la mirada de su ahora amante para que ambas tonalidades de ojos se fundieran en la sinceridad del momento.

----No Mu… gracias a ti, este es el regalo más hermoso que la vida me pudiera haber dado.

----Tu felicidad es la mía.

----Tú eres mi felicidad ----besó la frente del ariano, seguido de esto. Le abrazó completamente.

Mu soltó una suave risilla que hizo al cumpleañero cuestionarle con una sonrisa tatuada en los labios.

----¿De qué te ríes, pequeña oveja?

----De un recuerdo que aún tengo tan presente como si hubiera sido ayer.

----¿Puedo saber cuál es ese recuerdo?

----… Es aquel día en que llegaste al Santuario para ser aprendiz de caballero… Era tu cumpleaños y yo te besé como forma de regalo.

----Lo recuerdo, es uno de los recuerdos más hermoso que tengo, cuando me ofreciste tu amistad y me permitiste estar a tu lado hasta este preciso momento. Nunca lo olvidaré, te amo tanto…

Shaka besó a su carnero en esos suaves labios que tanto le gustaban, esos mismos que habían sido los primeros que habían tocado los suyos. Tantos recuerdos que le traía ese simple rose, tan pequeño pero tan valioso… No lo cambiaría por nada en el mundo.

----Y yo a ti Shaka… me alegra que estés conmigo. 

----Espero que sí, porque desde ya te advierto que nunca voy a alejarme de ti.

----Eso espero… Oye.

----¿Si?

----¿Y si dormimos un rato…? Estoy seguro que nuestros compañeros no te dejarán en paz este día por ser tu cumpleaños, debes descansar.

¿Tú tienes sueño?

----Un poco sí. Además, mi maestro tiene algo muy especial para ti.

 ----¿Shion? ----rió---- Seguro quiere envenenarme.

----Shaka ----reprochó----, no seas así, mi maestro te aprecia. Él, Athena y los otros tienen grandes planes hoy.

----Está bien, te creeré. No nos haría mal dormir un poco más, ¿no? De todas maneras este es mi día.

Ambos se sonrieron cómplices de aquella verdad. Fue hace doce años que había llegado a Grecia para forjar su destino como guardián, pero no había contado con lo que le ocurriría ese mismo día en que llegó, encontró a un amigo, al amor de su vida, y aunque antes no tenía ilusión por su natalicio. Hoy con veinte años cumplidos, Shaka consideraba su día de nacimiento como el regalo más bello que Dios le dio.

 

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Notas finales:

Es corto sí, pero un poquitín más largo que el otro que hice para el rubio. Bueno, espero con el corazón que les haya gustado esta pequeña historia, cualquier crítica, sugerencia o tomatazo, son bien recibidos en un review que yo estaré respondiéndoles con agradecimiento y humildad.

Espero poder leerlos en mi siguiente historia o actualización, lo que pase primero que espero sea actualización TTuTT  gracias de nuevo y hasta otro escrito.

Sigan bell@s. ;


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