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Descubriéndolo a tu lado por ValexWalker

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Notas del capitulo:

Hii <3

Sí, se que ya casi paso un mes y lo siento T.T He estado sumamente ocupada y la inspiración no me lllegaba tampoco.

Aun así espero el cap les guste a pesar de la demora lind@s :)

Nos leemos en las notas finales.

Luffy no podía evitar sentirse sumamente feliz, desde que había comenzado la cita no había hecho más que divertirse y disfrutar de la compañía del alto moreno.

Primero habían ido al zoológico, sorprendiendo por supuesto al enfermero ya que nunca pensó que Law lo llevaría a esa clase de lugar. Luffy amaba a los animales y a pesar de que la mayoría de personas pudiese asegurar que ese lugar no era ni cercano al ideal para una primera cita, para él era completamente lo opuesto. Se había divertido en demasía al observar lo avergonzado que el doctor estuvo cuando le pidió tomarse una foto juntos. Al principio se rehusó alegando que eran cosas para niños, pero al final accedió y ahora llevaba la fotografía con bordes rosas y llenos de figuras de animales en el bolsillo de su chaqueta.

Luego del agradable paseo, se habían dirigido a almorzar a un buen restaurante; durante la comida se dedicaron a charlar y a conocer un poco más acerca del otro; cosas como que a Law no le gustaba el pan y que Luffy amaba la carne por sobre su vida.

Después de eso, decidieron ir a caminar y en ese momento, se encontraban en un parque muy conocido de la ciudad por la cantidad de hermosos árboles de sakura que allí había, disfrutando de la grandiosa vista y el fresco viento que desordenaba sus cabellos y les brindaba mucha tranquilidad.

Ninguno de los dos decía nada, solo caminaban uno al lado del otro mientras dejaban pasar los minutos. Luffy estaba muy contento, pero al mismo tiempo sentía mucho miedo.

Recordaba las ocasiones en las que él lo había invitado a salir. Había sido casi una fantasía en ese tiempo el ser el novio de alguien como el rubio. Las sonrisas que este le dedicó, los dulces besos, las caricias suaves a su cabello, sus palabras de amor… todo fue una ilusión que terminó por romper cada parte de su ser.

Muchas veces se había preguntado por qué había tenido que pasar por todo aquello. ¿Había hecho algo muy malo? Él solo se enamoró y confió en lo que su persona especial le prometía con detalles y palabras dulces ¿Ese había sido su error?

“Él dijo que era un idiota por creer que le gustaba”

-Mocoso

La voz de Law lo desconectó de sus pensamientos y provocó que posase toda su atención en el rostro del moreno a su lado. Sus ojos grises sí que le daban un aire atractivo e intimidante, era muy apuesto y podía adivinar el por qué su amiga Nami lo consideraba un playboy.

-No me llames así

-¿Te parece si nos sentamos allá?- señaló con la mirada una banca al lado de un hermoso árbol de sakuras en flor- podemos comprar una bebida y descansar por un rato

-Sí, vamos

Sonrió y se dirigió con el doctor en la dirección acordada. Mientras compraban las bebidas en la máquina expendedora más cercana no pudo evitar enternecerse un poco al recordar todo lo que había hecho Law para acordar esa cita con él. Ellos no tenían mucho tiempo libre debido a su trabajo en un hospital, por lo que el moreno había hecho hasta lo imposible por terminar todos los expedientes que tenía pendientes en solo un par de semanas. Luego de todo eso, se dirigió a hablar con Robin y pedir un día de descanso. Por supuesto que Luffy había tratado de trabajar lo más arduo posible para pedir un día libre también, aunque nadie le aseguraba que sería el mismo que le otorgasen al doctor.

Le sorprendió mucho que Law dos días atrás le hubiese avisado con una sonrisa ladina, mientras almorzaban juntos en su hora de descanso, que había logrado que sus “pequeñas vacaciones” coincidiesen. Quién sabe qué le habría prometido a Robin para que eso sucediese.

“Esos detalles son muy tiernos de su parte”

-¿Te gustó pasar el día conmigo, Luffy-ya?

Su corazón latió fuertemente al escucharlo decir su nombre en un tono tan calmado. Sabía que estaba mal, que no debía volver a ilusionarse, que era idiota de su parte repetir el mismo error de antes, pero ¿Qué podía hacer si su mente ordenaba algo y su corazón no obedecía?

Una parte de él se sentía feliz por todo lo que ese descarado, burlón y apuesto doctor provocaba en él y la razón era simple. Luffy había creído que no sería capaz de dejar de amar a Enel a pesar de todo lo que le había hecho, porque sí, existían ese tipo de amores y relaciones enfermizas, estaba completamente seguro, ya que después de todo lo que sucedió en aquella bodega hace algunos años, él todavía lo continuó amando.

Su mente le recordaba siempre los maravillosos y falsos momentos que vivió a su lado, hubo un tiempo que creyó que se volvería loco ya que a veces no sabía distinguir la realidad de la fantasía. Las jugarretas de su cerebro al indicarle que Enel no había sido la persona que lo abusó, sino aquel que lo encontró en ese lugar tirado, completamente deshonrado y mancillado, eran tan cotidianas, que en muchos momentos lo anheló con todas sus fuerzas solo para aborrecerse a sí mismo infinitamente después de darse cuenta que todo no había sido más que una ilusión.

No fue hasta que conoció al moreno que su mente fue olvidando poco a poco los momentos buenos que pasó con el rubio, para solo dejar las frases dichas con desprecio hacia él resonando en su memoria. De esa manera poco a poco sus recuerdos se fueron llenando de encuentros inesperados en el hospital, almuerzos diarios, películas en el departamento de Law y muchas cosas más que había hecho con este durante todo ese tiempo.

-Sí -sonrió y dio un sorbo a su bebida de fresa- Torao resultó ser muy divertido pese a lo amargado que se ve

-Tsk… no hables en tercera persona cuando estoy aquí, mocoso

El ceño fruncido con aquella mirada seria que Law esbozaba lo desarmaron completamente. Lo que sentía por él le era muy familiar, pero no igual a lo que había sentido en su época universitaria.

Su tío Shanks le había dicho una vez que alguien no amaba a dos personas de la misma forma y se dio cuenta que era verdad. Uno no podía engañarse a sí mismo y decir “Lo que siento por mi actual pareja es amor verdadero, no se compara con lo que sentía por la anterior” Esa solo era la forma de eludir el hecho de que amaste alguna vez a alguien que ya no estaba a tu lado.

Luffy podía asegurar que amó a Enel, lo amó como nunca creyó poder llegar a amar a alguien en esa época, ya que, por supuesto, era un chico inexperto que descubría por primera vez ese sentimiento. ¿Cómo engañarse y decir que no fue amor si recordaba que era capaz de sacrificarse al punto que fuera solo por verlo sonreir? No, definitivamente lo era.

Sin embargo, en ese instante, allí sentado bajo aquel precioso árbol disfrutando del viento golpear su rostro, sentía que haría lo que fuese por seguir observando aquella sutil sonrisa en el alto hombre a su lado.

Había luchado mucho por evitar que Law se apoderase de su corazón, de aquel que hace casi dos años había sido roto de una forma cruel por la persona que lo alimentó en un principio, pero pese a todos sus esfuerzos, pese a todo lo humanamente posible que había intentado, no fue capaz de ganar la batalla.

Lo amaba, estaba seguro que lo hacía; lo que sentía por Law era diferente a lo que había sentido por Enel ya que se cumplía lo que su tío le había dicho; sin embargo, no dejaba de ser amor. Formas distintas nada más, solo se diferenciaban en esencia, pero seguían significando lo mismo. Cuando se deja de amar a alguien, solo los buenos recuerdos se instauran en una parte del corazón y se mantienen allí reminiscentes, para hacerte recordar siempre que tuviste la dicha de amar y ser amado, que no importa la conclusión, solo el desenlace.

“Lo que significa que lograste que enterrase el amor que sentía por él”

-Se oye bien cuando dices mi nombre- se sonrojó tenuemente- no me digas mocoso

-Entonces llámame también por el mío

Law lo observó fijamente poniendo por demás nervioso al pequeño enfermero. Sonrió ladino al darse cuenta el ligero sonrojo que cubría su rostro y el jugueteo de este con la lata en sus manos.

-L-Law

Por un instante todo se detuvo para Trafalgar. No existían nada, no había sonido, ni viento, ni entorno… solo el rostro de Luffy observarlo con vergüenza y esperando por su respuesta.

“Eso se oyó jodidamente bien”

-¿Ves que no era tan difícil?

Luffy desvió la mirada al observar la sonrisa en el rostro del doctor, sentía su piel ebullir como nunca antes.

-No como tu apellido

-Tienes razón

El silencio reinó por varios segundos, ninguno de los dos sabía exactamente que debían hacer. El aire que los rodeaba se sentía pesado y el estar quietos los ponía aún más nerviosos.

Sus cuerpos poco a poco sintieron la necesidad de juntarse aún más, parecía que imanes estuvieran implantados bajo sus pieles y los obligasen a atraerse como polos opuestos.

“No sé qué me sucede”

El doctor fue el primero en hacer un movimiento; con delicadeza y una lentitud muy impropia de él en esos casos, colocó su mano en una de las mejillas de Luffy acariciándola lentamente y obligando a este a posar sus hermosos ojos sobre los suyos grises.

El gran sonrojo del pequeño enfermero delataba lo que estaban a punto de hacer y su respiración agitada el anhelo que sentía por realizarla.

“Acaso en verdad vamos a…”

En ese instante todo lo que el rubio le dijo alguna vez le vino a la mente. Las crueles palabras que lo torturaron durante esos años eran demasiado fuertes en ocasiones y no tardó en ponerse a temblar ligeramente.

No quería, definitivamente no quería volver a pasar por lo mismo de nuevo, sentía que no soportaría lidiar con el mismo dolor una vez más. Debía alejarlo e irse de allí rápidamente, olvidarse de él y resguardarse en su apartamento para mantenerse seguro.

“Debo irme ahor…”

El cálido contacto de los labios del moreno contra los suyos lo distrajo de todo pensamiento. Un dolor muy agudo en la boca del estómago lo aquejó en tan solo un segundo y se disparó como corrientes eléctricas por todo su cuerpo.

Un beso, todo lo que aquello provocaba cuando era otorgado por la persona amada siempre lo sorprendería; ese simple acto provocaba que viajase por universos desconocidos una y otra vez, sin querer retornar nunca hacia la realidad.

Por su parte, Law estaba más que intrigado. Nunca había besado de una forma tan dulce y lenta a ninguna persona, lo que le hacía preguntarse por milésima vez qué era eso que aquel pequeño enfermero provocaba en él.

Cuando estaba a su lado se comportaba de una manera muy diferente a la usual, sentía que debía cumplir sus caprichos, envolverlo en sus brazos y susurrarle palabras dulces que antes de conocerlo, no sabía que existiesen en su vocabulario.

“Maldito mocoso”

Se suponía que todo era parte de la estrategia que hace semanas pensó muy detenidamente para llevárselo a la cama, algo simple que había maquinado con su excelente cerebro para quitarse las ganas que le tenía. ¿Entonces por qué? ¿Por qué en lugar de besarlo de la forma lúbrica en la que solía cuando quería hacer perder el raciocinio a una de sus conquistas, lo hacía de aquella dulce y parsimoniosa? ¿Qué era eso que lo instaba a tratarlo de una forma tan distinta?

Sentía en lo recóndito de su ser el deseo por descubrir lentamente el sabor del mocoso que lo sacaba de quicio sin corromperlo como desde un principio había pensado. ¿Qué le sucedía al playboy más sádico de todos? Ni él mismo lo sabía… y tenía miedo, mucho miedo de que fuese algo parecido a lo que su amigo de la máscara sentía.

Luego de varios segundos más disfrutando aquel primer ósculo entre ambos, fue Luffy quien se alejó lentamente primero. Estaba muy avergonzado, había disfrutado mucho del contacto y no tenía idea que debía decir en ese momento.

Law lo miró detenidamente sin mencionar palabra por un largo rato. Se deleitaba con la vista que el pequeño pelinegro le ofrecía: sus mejillas rojas y su respiración algo agitada le provocaban una ansiedad nunca antes experimentada.

Podía decir que aquel había sido el mejor beso de su vida y no estaba exagerando. Nunca antes sintió su corazón latir tan rápido ni sus manos temblar como lo hicieron cuando sus labios saborearon lentamente los del contrario. Luffy era muy peligroso, debió haberse dado cuenta desde un inicio.

-Yo…- no supo cómo tuvo el valor de pronunciar algo, pero si su voz ya se había dejado oír, debía proseguir- siento lo que pasó, Torao

-¿Por qué dices eso?

Le molestó, no podía negarlo, el que se disculpara con él no era lo que esperaba.

-Eres mi amigo- respondió mirando sus manos- y los amigos no…

-Es verdad- lo interrumpió sabiendo de antemano aquello que completaba su frase- por eso ya no deseo serlo

-T-Torao

-Luffy-ya- tomó las manos del pequeño chico entre las suyas y obligó a su contrario a observarlo- la primera vez que te dije esto me rechazaste tajantemente- su voz sonó muy gentil- así que no puedo evitar dudar ahora, quizá la respuesta siga siendo la misma

- Yo…

 

-Sin embargo- interrumpió al menor- correré el riesgo ¿Qué te parece?- sonrió como solo él podía hacerlo y acercó su rostro un poco más al del mocoso que lo hacía actuar como idiota- ¿saldrías conmigo? No como amigo- se apresuró a añadir- sino como algo más, como solo los amantes harían

El sonrojo en el rostro de Luffy se intensificó y agachó la mirada luego de escuchar las palabras del doctor.

¿Ser su pareja? ¿Podía permitirse algo así luego de todo lo que había vivido?

Había reflexionado mucho a lo largo de la cita. Entendió que lo que sentía por Law no era otra cosa más que amor, uno que había logrado que superase de una vez por todas el que tuvo por Enel y eso lo había aterrado de muchas formas ya que el no querer pasar de nuevo por una decepción como la anterior era algo latente en su interior.

¿Qué pensaría el doctor de él si se enterase de su pasado? ¿Seguiría deseando que permaneciese a su lado?

“Estas completamente mancillado”

Era verdad, por más que el tiempo pasase, su pasado no se borraría, tampoco sus recuerdos.

“Él no tiene porqué enterarse”

La voz de su conciencia lo estremeció con la propuesta porque se dio cuenta que existía esa opción. El moreno no tenía que porque saber nada, de esa forma no lo aborrecería y podría permanecer a su lado ¿cierto?

Amaba desde el fondo de su ser a Law, no lo haría atormentarse con sus problemas y al mismo tiempo no correría el riesgo de ser repudiado, era más que simple.

“Solo tendrás que lidiar con eso”

Sí, sería malo el mentirle cuando le preguntase por su cicatriz, pero solo debía tratar de sobrellevarlo y vivir con aquello.

“Te amo, por eso no quiero que me odies, sé que soy egoísta, pero tengo miedo, mucho miedo”

-Me gustas- levantó la mirada y la fijó en los ojos grises del doctor- me gustas mucho, Torao

Law sonrió al escuchar al pequeño chico y se acercó para besarlo castamente.

-Es bueno saberlo- dijo para después entrelazar sus manos- desde ahora eres mío ¿de acuerdo?- se giró y observó los pétalos rosas que flotaban frente a él por acción del viento

-Tú también lo eres- Luffy sonrió y recostó su cabeza en el hombro del pelinegro.

El doctor apretó el agarre en su mano y permanecieron en esa posición por un largo rato. Cada uno inmerso en sus pensamientos.

Por un lado, Luffy trataba de convencerse de que lo que había decidido era lo mejor y no debía dar marcha atrás, y por el lado del doctor, este trataba de averiguar lo que haría de ahora en más. Él nunca había tenido una relación, eso era muy bien sabido por sus amigos y personas en general; consideraba patético cualquier cosa relacionada con el amor provocando que creyese que solo serían su amada soledad y él hasta el final de sus días; sin embargo, estaba allí en ese momento, acariciando gentilmente la mano de su reciente novio, una utopía se había vuelto realidad de un momento a otro dejándolo en completo estado de shock.

“No se suponía que esto acabaría así”

En efecto, él solo debía ganar la confianza de Luffy, salir con él un par de veces y llevarlo a la cama. De esa forma la ansiedad que sentía por el enfermero se apagaría y volvería a su vida como la conocía. No sabía qué maldito impulso lo había llevado a proponerle ser su pareja hace solo unos minutos ¿Es que se estaba volviendo loco? Lo peor era que la sensación de tener al chico a su lado, compartiendo esas caricias tan dulces no le molestaba en lo más mínimo, al contrario, lo hacían sentirse jodidamente bien.

“El cómo terminará esto es todo un enigma ¿seré capaz de dejarlo luego de conseguir lo que quería en un inicio?”

Suspiró pesadamente y se percató de que por primera vez en su vida, se lo dejaría todo al destino. No quería ahondar más en el tema ni taladrarse la mente pensando en aquello, que pasara lo que tuviera que pasar, su cabeza era todo un caos en ese instante.

-¿Vamos por un helado?- preguntó y observó cómo Luffy se reincorporaba para mirarlo

-Sí, quiero uno de chocolate- le regaló una inmensa sonrisa

-Está bien- aquel gesto en el chico provocó que sonriese también

Juntos se alejaron poco a poco del aquel lindo lugar para dirigirse hacia la tienda más cercana, muchas dudas aún se encontraban rondando sus mentes, pero no podían hacer más que dejarle todo al tiempo, atormentarse con ellas no les dejaría nada bueno.

“Todo será distinto, daré todo de mi parte para que lo sea”

“Es imposible que sea amor, pero él me atrae, es lo único que importa”

...

Notas finales:

Bien, no se como tomaran este cap, solo diré que no lo hagan de la mejor manera. Es un inicio algo forzado por ellos mismos a mi punto de vista :) 

El fic más adelante tendrá algo de sufrimiento, pero como siempre lo digo, el lawlu siempre sera lindo, Torao no es malo, sino seria antagonista, es solo un poco idiota :)

Aun así, les advertiré que aunque no sea culpa de Law, habrá dolor... Hagan sus teorías <3 

Por cierto, en el cap anterior recibi solo un comentario y me hace creer que fue porque no fue muy bueno. Disculpen por eso, tratare de mejorar más.

En el próx. cap aparecerá un pelirrojo estúpido. Ya saben quien <3

Me despido, no sé cuando actualizaré pero lo haré, este fic me gusta y no lo dejaré. It's a promise :)

Besos!!!!

 


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