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Descubriéndolo a tu lado por ValexWalker

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Notas del capitulo:

Hiiiiii <3

Espeor sorprenderlas con este cap

Nos leemos en las notas finales!

Se cruzó con él muchas veces después del almuerzo, pero no tuvo el valor de acercársele, no luego de enterarse, al verlo sin querer de la mano con él, que era pareja de aquel playboy de bata blanca.

No podía entender cómo alguien tan lindo y a la vista puro como Luffy podía mantener una relación con Trafalgar, estaba seguro que un playboy como él haría sufrir mucho al pequeño enfermero y francamente no soportaría verlo triste, estaba enamorado después de todo.

Suspiró por enésima vez ese día y se dirigió a la salida del hospital. Mientras iba caminando hacia la estación recordó cómo el pequeño pelinegro le había sonreído luego del incidente dónde lo tomó de las manos y le pidió fuese su amigo. En ese entonces Luffy le aclaró que Trafalgar no era nada suyo, que solo lo había prácticamente arrastrado con él cuando los vio porque necesitaba tratar un asunto urgente y decidió creer que al tener el camino libre podía tener una oportunidad. Lamentaba haberse equivocado.

Por mucho que trató de sacar el tema de “conocernos mejor” nunca pudo decirlo. Luffy solo lo veía como un amigo, nada más, y ahora, tras enterarse de que el Dr. Law había dado el “gran golpe” se convenció  definitivamente que cualquier esperanza que pudiese haber guardado en lo más profundo de su ser había sido sepultada cruelmente.

“Si tan solo me hubieses dado la oportunidad”

Iba a la mitad de su recorrido cuando divisó un bar, el barniz en las puertas de la entrada brillaba mientras el viento agitaba los carteles blancos sobre los cuales se hallaba pintado en color negro el nombre del lugar.

No supo que fue lo que lo llevó a dirigirse hacia allí, él era un enfermero y sabía muy bien lo que el alcohol ocasionaba en el cuerpo. ¿La decepción amorosa por la que pasaba era la razón? Sí, quizá y por eso en ese momento se hallaba sentado frente a la barra, admirando los diferentes colores de los tragos que las personas cercanas a él deleitaban.

-Hola, nunca te había visto por aquí ¿Qué bebida deseas?

El sonido de una voz delgada y melodiosa lo sacó de sus pensamientos y lo instó a levantar la mirada.

Unos ojos azules y larga cabellera dorada lo cegaron al instante ¿la persona que se había dirigido a él había sido el barman o un modelo francés?

-Ehh- continuó al no recibir respuesta- ¿Sucede algo?

-¿Qué?- se despabiló y parpadeo rápidamente- no, yo solo… un whisky ¿me servirías un whisky?

-En seguida

El rubio se giró y comenzó a preparar la bebida para aquel peculiar cliente. Podía sentir cómo este lo miraba fijamente y eso en lugar de ponerlo incómodo le agradaba.

“Él sabe apreciar la belleza”

Sonrió internamente y miró de reojo al hombre. No era feo, eso era un punto a su favor.

“¿Qué debería hacer? ¿Le doy la oportunidad o no?”

Una vez listo el pedido, giró nuevamente y se lo ofreció al curioso peliverde con una sonrisa.

-Disfrute

-Gracias- respondió casi de inmediato

No había dejado de regañarse mentalmente durante los minutos que demoró el rubio en preparar su trago.

¿Por qué no podía dejar de verlo? Aquel chico era sin duda muy hermoso, pero había conocido personas así de deslumbrantes y no se les había quedado viendo como náufrago a un filete de carne. Estaba actuando muy extraño.

-Mmm… ¿sabes? Estas siendo muy obvio al mirarme tan fijamente, guapo

Se atragantó con lo que bebía y tosió fuertemente dejando el vaso sobre la barra. No se había percatado que había estado observando al barman mientras saboreaba el dorado licor.

-Ten, límpiate

Tomó el blanco pañuelo que el rubio le otorgaba y secó las gotas de alcohol sobre sus mejillas.

-Gracias

-No es nada, después de todo es mi culpa por ponerte nervioso

Se sonrojó fuertemente al escuchar lo dicho por el chico, se sentía sumamente avergonzado, seguro el rubio pensaba que era uno de esos pervertidos acosadores ¿Qué iba a hacer?

-Y-Yo- balbuceó- perdón por mirarte tanto, l-lo que sucede es qu…

-Sí, lo sé- Cavendish sonrió mientras apoyaba sus codos sobre la barra y se inclinaba hasta estar más cerca del rostro del peliverde- te gusto ¿cierto?

-¿Qué?- había quedado atónito con lo dicho por el contrario

-No tienes que negarlo, sucede a menudo, no tienes por qué avergonzarte- acarició una de las mejillas de Bartolomeo- si quieres más tarde podemos divertirnos juntos ¿qué dices?

Al escuchar lo último, el enfermero alejó la mano del rubio de su rostro y se alejó un poco de él. ¿Qué era lo que acababa de decir? ¿Acaso se le había insinuado?

Nunca había pasado por una situación igual en toda su vida, nunca nadie le había hecho esa clase de proposición y menos alguien tan hermoso. ¿Era el fin del mundo o qué?

-Mi nombre es Cavendish- el barman tomó uno de sus rizos con sus dedos y comenzó a jugar con el- ¿y el tuyo?

-¿Yo? Ehhh pues- “deja de estar nervioso, maldición”- B-Bartolomeo

-Muy bien Bartolomeo-san- dijo en tono insinuante- ¿Cuál es su respuesta a mi propuesta?

-¿Propuesta?- recordó entonces lo que el barman le había dicho e inmediatamente después la imagen de Luffy llegó a su mente; por más hermoso que Cavendish fuese él seguía queriendo al pelinegro y no podía aceptar una proposición como aquella- ehh, lo siento, yo… hay alguien que me gusta y aunque él no sienta lo mismo no pued…

-Tsk- bufó interrumpiendo al peliverde- ¿Me estás rechazando?- sus ojos se tornaron oscuros debido al enojo, a él nadie nunca lo rechazaba, es más, casi siempre eran los mismos clientes los que le rogaban por compañía y él solo aceptaba cuando alguno le gustaba. El haber sido él quien propusiera algo en esa ocasión había sido una de las pocas excepciones que hacía y solo fue porque el tal Bartolomeo se veía algo tímido, nada más- ¿Me estás jodiendo?

Toda la dulzura y coquetería que aquel barman le había ofrecido desde que llegó al lugar se había esfumado, ahora solo lo miraba con mucho recelo y el ceño fruncido.

-No, yo no quise hacerte sentir mal

-¿Quién te crees que eres?- peinó con sus dedos su larga cabellera- ¿Por qué carajos me mirabas de esa forma entonces?

-Perdona- no sabía que decir para que el rubio se calmara, no le gustaba verlo enojado y menos con él

-Tsk, eres un idiota- se cruzó de brazos- emborráchate y ponte a llorar por tu amor platónico, así podré reírme de ti cuando lo hagas

-Oye, no tienes qu…

-Princesa- dijo otro de los clientes del lugar, se veía de unos treinta y cinco años y portaba un traje de color negro- ¿me servirías un martini mi amor?

-Por supuesto, Sora-san- respondió el rubio sonriendo coquetamente

-¿Cuándo será el día que aceptes mi invitación? Sabes que me fascinas, te gusta traerme a tus pies ¿verdad?

-Puede que sí- se alejó de Bartolomeo no sin antes dirigirle una mirada fulminante

“Púdrete imbécil”

El enfermero por su parte no pudo hacer más que suspirar y terminar de un solo sorbo lo que quedaba de whisky en su vaso. Qué día el que había tenido.

“Estas jodido, Bartolomeo”

Miró de reojo al rubio y sonrió divertido al recordar sus insultos y ceño fruncido.

“Enfadado se ve incluso más hermoso”

Sacudió la cabeza por lo que acababa de pensar, definitivamente algo estaba mal con él. Decidido a irse, colocó el dinero correspondiente a su bebida sobre la barra, pero antes de levantarse siquiera del asiento, se le ocurrió dejar una pequeña nota junto a este. Iba a dejar el pañuelo de igual forma, pero decidió llevárselo consigo, lo lavaría y si algún día no muy lejano volvía aquel bar se lo devolvería al rubio. Y no, no era una excusa para volver a verlo ni nada de eso, solo una posibilidad.

Para cuando Cavendish se dio cuenta, aquel cliente de cabellos verdes y nombre Bartolomeo, que tanto lo había hecho enojar, se había marchado. Suspiró y se acercó hacia el lugar donde antes estaba él para recoger el dinero del whisky  y se sorprendió al encontrar una nota también.

 

Discúlpame por hacerte enfadar, no fue mi intención, aunque ¿sabes? Te veías sumamente hermoso de igual forma. De hecho puedo decir que eres una de las personas más hermosas que he visto en mi vida.

Hasta pronto

 

Sus mejillas se tornaron de color carmín, el que le escribiera para disculparse diciéndole lo hermoso que era ante sus ojos lo avergonzó bastante. Puede que hubiese exagerado un poco al enfadarse, pero bueno, ya no tenía remedio, solo esperaba que lo escrito en la nota fuese verdad, aquel peliverde había despertado su curiosidad.

-Hasta pronto

Notas finales:

¿Qué le pareció? Lo prometido es deuda y por eso incluí esta parejita que amo. El próximo capítulo trataré de postearlo pronto, ya se viene el drama T.T no me maten, solo diré eso. 

Besos!!!!!!!!


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