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Recordar como volver. por momu

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Notas del capitulo:

He dejado al principio una pequeña parte para explicar mejor los días en los que ocurrieron los sucesos, espero no confundirlos mas.   

17:00 (día 1) -- 23:55 (día 1) Oliver trabajo en el club.

1:00 (día 2) William encuentra a Oliver teniendo sexo en casa.

3:00 (día 2) William sale a dar una caminata después de encontrarlos, regresa a casa por sus cosas y se va con Jimi.

14:00 (día 2) William regresa de Jimi y va a casa a bañarse cuando Oliver está ahí.

16:00 (día 2) Oliver va a trabajar al club

2:00 (día 3) Oli regresa a casa de trabajar en el club y encuentra la carta. William no duerme ahí.

5:00 (día 3) Oliver vuelve a trabajar al club

6:00-- 8:00 (día 3) Va por sus cosas a casa y se va con Cristian.

Después de tomarme unos días en la casa de Jimi al fin decidí volver, y aunque no tenía la certeza de que las cosas se arreglarían, pensé que nada se mejoraría evitándonos.

Cuando llegue a casa la tarde de ese día Oliver no estaba y como yo había pasado fuera ya un tiempo no me preocupe por no hallarlo ahí, creí que estaría trabajando o algo parecido.

Pasaron 3 días y no volvió, las cosas quizás no me hubieran preocupado tanto si lo hubiera visto en la universidad o si respondiera las llamadas, o si sus cosas hubieran permanecido en casa, porque todos necesitamos espacio para pensar, pero en lugar de espacio parecía como si se hubiera esfumado así nada más.

Me dispuse a buscarlo en la universidad, preguntando por el, a los profesores y sus amigos, pero todos coincidían de su ausencia prolongada.
.
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Edgar frunció el ceño un poco y aterrizó la colilla del cigarro sobre un plato.

--Entonces, ¿ya había desaparecido antes?--pregunto y negué

--Fue la única vez que se ausento tanto tiempo. Si, después tuvimos pequeñas peleas y quizás no llegó una tarde o una noche, pero es todo, nada más--explique. Edgar asintió y tomo un trago de agua.

--Debo dejar de fumar, si Linda y yo tendremos bebés no quiero seguir con este terrible hábito...--añadió y me miró con el mío entre los dedos -- tú también deberías dejarlo, te fumas más de una cajetilla diaria, eso no puede estar nada bien. -- dijo y me tendió una pelotita de espuma. La mire y no pude evitar soltar una risa.

--¿Que es esto? -- pregunte.

--Pues una pelota antiestres ¿Que no ves? --respondió señalando la pelota.

--¿Para que me la das?

--Oh vamos, solo usala y deja esa porquería. -- me quito el cigarro y lo aventó por la ventana. Solo lo mire y sonreí incrédulo mientras mis pensamientos se remontaban algunos meses atrás.



flash back

Me quito el cigarro de la boca bruscamente, luego se marcho con él y dándole una ultima honda calada, fue hasta tirarlo por una rendija en la ventana del domo.

--No fumaremos mas. --dijo secamente. estaba enfurruñado y esconderlo me causaba una profunda ternura.

--¿No vas a extrañar lo sexy que luzco cuando fumo?-- bromee, la mañana lluviosa y fría empañaba los vidrios del domo y surtía un pretexto perfecto para mantenerse acurrucado todo el día. Me miro con ojos asesinos un momento y llevándose los dedos a los labios miro a la calle, después se froto discretamente los brazos por el frió y camino hasta meterse en las cobijas dándome la espalda. Lo abrace lentamente por atrás hasta pegar mi pecho contra su espalda, estaba helado.

Deslice la punta de mi nariz por su cuello y lo bese detrás de la oreja. --¿sigues molesto pajarito? --susurre en su oído y a continuación se removió bruscamente para que lo soltara.

--Deja de pegarte así, me da calor. --refunfuño y solté una risita haciendo caso omiso.

--Estas temblando-- volví a decir suavemente, pero esta vez me ignoro. comencé a dejar pequeños besos en su cuello hasta llegar a su mandíbula, aunque se aparto levemente. --pajarito no te enojes mas.... --rogué.

--No estoy enojado y no me digas así.

--¿Entonces por que no me volteas a ver? --dije, solo intentaba mimarlo y al parecer eso lo enojaba mas. Se giro quedando boca arriba y me miro con el ceño fruncido, tenia la nariz y los labios rojos por el frio.

--te odio... --dijo, lo mire y me dio ganas de besarle, pero no lo hice, paso un momento de silencio. --y la odio...-- después lo bese fugazmente y me empujo --¿no oíste que te odio? --dijo limpiándose la boca.

-- Oí bien, dejare el cigarro --dije, me miro con resentimiento aun. --lo prometo. --volví a decir, mis palabras no parecían hacer ninguna diferencia.

Aunque permaneció enfurruñado un rato mas, nos quedamos ahí todo el día.


Fin del flashback

--¿Sabes por que deje de fumar en España? --le dije a Edgar soltando una risita por lo bajo.

--Me dijiste que te faltaba el aire en el fut -- respondió y negué con una sonrisa.

--¿Te acuerdas de Fede?-- pregunte primeramente.

--Como olvidarlo --respondió Edgar riendo.

--En una reunión ya por finales de noviembre, a eso de las 2 de la madrugada, ya con algunas copas encima Elena, Oliver, Fede, Jimi y Maria irónicamente quedamos platicando en la sala del Fede. --solté el aire y de nuevo reí. -- ya ves que ese cabrón le salen las palabras hasta de los codos, y así comenzó lanzando preguntas incomodas a todos como si de la ruleta rusa se tratara, ya Elena ni lo miraba probando suerte de no ser su próxima victima, y entre tanto y tanto como en aquel entonces Maria y Elena ya se llevaban muy bien y hasta compartían complicidad contra mi, terminaron admitiendo los tantos fetiches raros y placeres de verme fumar, y se soltaron la cascada de chistes con respecto al tema. --tome aire y reí mas. -- pero bueno, hasta ahí todo iba mas o menos, Oliver pudo haberlo tolerado. Nos pasaron a dejar Elena y Jimi a Oli y a mi y ya en la salida de la casa Elena saco un cigarrillo y me lo dio... dijo algo con respecto a un chiste local de nuestros tiempos juntos, algo como "Solo tu y yo sabemos el placer que produce fumar un cigarro entre dos" luego me planto un beso en la comisura de los labio, Oliver solo me miro al salir del auto y paso de mi chocando mi hombro, desde ahí ya sabia que algo andaba mal. Arriba ya me ignoro un par de minutos y prosiguió con hacer chistes de doble sentido con respecto al tema de una forma irritada y tratando de ser irónico y cruel sin ser directo, pero cuando al fin sus celos terminaron por salir a la luz y el tema se planteo directamente comenzamos a pelear.

Discutimos el tema un para de minutos y el alcohol solo lo enfureció mas, pero también permitió un comportamiento mas improvisado, así que lo bese, una cosa llevo a la otra y terminamos en la cama. -- Edgar soltó una risita -- bueno pero eso no importo porque al siguiente día recobrando su enfado y molestia me hecho pleito de nuevo y me hizo jurar que dejaría de fumar.... y vamos, no tenia opción, era él o esta porquería. --dije y ambos soltamos a reír.

--Me encantaría conocerlo... --añadió
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La mañana del cuarto día en que Oliver no volvió a casa ni siquiera pude ir a la universidad, estaba tan preocupado de que algo malo le hubiera pasado que volví a la cantina donde hacia tiempo había amenazado a Cristian para saber si el podía decirme algo, lo espere hasta las 6 de la tarde pero jamas llego, después me di una ultima vuelta por toda la universidad y finalmente regrese a casa a las 8 de la noche.

Me senté en la cama y solté el aire marcando su numero una ultima vez.

"el numero que marco se encuentra fuera de servicio, intente mas tarde."

Me levante, me puse mi chaqueta y con el brazalete dorado en la mano me dirigí a mi ultimo intento.

Esa ocasión me di cuenta lo poco que sabia de Oliver, que en cualquier momento podía desaparecer y que yo no tenia la mas mínima idea a donde podría ir.

llegue a BOBALU, la calle como siempre estaba repleta de autos, y una fila larga y aglomerada rondaba la entrada, habían varios grupos de gente a los alrededores y la música era tan fuerte que se escuchaba a 5 cuadras.

Me acerque al lugar y mostré mi brazalete al rp de la entrada, él tipo miro a los otros tres guardias y les hizo una señal, rápidamente me permitieron el acceso y me encamine por el pasillo que daba a la pista principal.

El volumen de la música a todo lo que daba me retumbaba en el pecho, pronto me sumergí en el mar de gente que bailaba y saltaba entre luces y humo, atravesé poco a poco el lugar hasta llegar a los siguientes bares, después a las pistas de stripers, los espacios exclusivos y finalmente los cuartos rojos.

La señorita en la recepción atendía a otros dos sujetos que pronto se marcharon.

--Hola, quiero hacer una reservación para los cuartos rojos con Oli --dije, ella me sonrió y tecleo en su computadora.

Escaneo mi codigo

--Si no le causa ningún problema podría atenderlo a las 11:30 pm --explicó y simplemente asentí. --perfecto, entonces ya esta su cita para las once y media de esta noche, esta es la tarjeta de la habitación --- me tendió el plástico y me senté en una mesa, apenas iban a dar las 9.

De alguna forma saber que estaba ahí me tranquilizo, pero también la constante espina de imaginar las cosas que hacia en esas habitaciones me revolvía el estomago y me calentaba la sangre al rojo vivo, por esos mismos motivos había prometido no volver a ese repugnante lugar.

Finalmente la hora esperada llego y me metí en la habitación.

Ya ahí espere un par de minutos hasta que la segunda puerta se abrió y entro un corderito, el cual no era Oliver.

Era uno al menos 5 cm mas alto, delgado, con el cabello largo atado en una coleta suelta y no llevaba puesta la mascara, tampoco llevaba ropa provocativa, iba con un pans y una sudadera serrada, supe de inmediato que Oliver lo había mandado en su lugar.

Me miro y cerro el seguro de la puerta detrás de él. Se dirigió tranquilamente al armario en la pared frente a la cama y destornillo una de las agarraderas de la puerta, se volvió y me lo mostró para luego guardarlo en su bolsillo. --Las cámaras-- dijo y soltó una risita.

Después me contemplo un momento yendo de un lado a otro para mirarme mejor. Era un examen diagnostico.

--¿Quién eres? --pregunte. Se detuvo de nuevo enfrente y se recargo en el armario, se veía bastante relajado, como si en cualquier momento me fuera a hacer un interrogatorio.

--Eres muy atractivo, tu cuerpo es un sueño y me imagino lo que habrá detrás de la cremallera, puedo entender por qué Oliver te eligió.

--¿Él te mando no? -- dije, sonrió y asintió.

--¿Eres William no?--pregunto.

--Eso ya lo sabes. ¿Donde esta él? --me apresure y me levante, esta acción provoco una especie de tensión sobre su cuerpo que lo hizo encaminarse casi imperceptiblemente a la salida.

-- No lo se.-- dijo. Mentía,

--¿Que viniste a decirme?-- pregunte.

--Que te largaras, que no volvieras a buscarlo si no querías tener problemas con el dueño. -- explico y reí por lo bajo, esto pareció sorprenderlo un tanto.

-- Que valiente.-- dije sarcásticamente y me rasque la nuca, camine hacia la puerta por la que había entrado y arremetí un puñetazo contra ella, emitiendo un retumbar pasajero. Me sentía molesto, molesto de todo, arto y fastidiado.

El chico se encontraba aun mas sorprendido y lucia un tanto atemorizado por lo que pudiera ocurrir.

--Perdón, no queria asustarte. Es que como podrás notar, he tenido una semana.... algo complicada -- dije y me volví a él. --¿No me dirás nada de él verdad?-- pregunté. Me miro unos segundos y trago saliva.

--No, lo siento. --dijo y se mordió la uña. --sin embargo.... te voy a ayudar. --dijo, eso me tomo por sorpresa, saque el aire un tanto agradecido. --solo no le digas que lo hice yo.--

Se acerco a mi y me tendió otro brazalete dorado -- la próxima vez que vengas utiliza este. Ya hablaran todo lo que tengan que hablar. --explico, tome el brazalete y lo guarde en mi bolsillo.

--¿Por que me ayudas? --pregunte.

Se soltó el pelo y volvió a hacerse una coleta alta.

--Tenia mucha curiosidad por ver al tipo que lo ha sacudido por primera vez... -- saco un cigarrillo y con un encendedor lo prendió. -- Oliver es alguien que solo puede ver como debilidad el amor, y cuando se siente amenazado por sus efectos solo sabe huir. --fumo un poco y saco hacia arriba el humo -- si realmente te importa, iras por él aunque sea difícil y, si que lo sera, solo te advierto. -- se encamino hacia la puerta después de poner la agarradera del armario en su lugar y quito el seguro para salir.

--¿Por que me dices todo esto? -- pregunte levantándome de la cama.

--tu podrías ser su única oportunidad de salir de aquí... no se... creo que tengo una corazonada --explico, salio y antes de cerrar la puerta se asomo por ultima vez. --por cierto, que lindas palabras las de ese poema tuyo. -- dijo y finalmente cerro la puerta.

Me quede estático un segundo intentando entender todo lo que me había dicho aquel chico, y después sacando el brazalete de mi bolsillo lo mire.

Salí nuevamente en dirección a la recepción y pedí una nueva cita, pero no me la pudieron dar para ese turno así que tuve que hacerla para el siguiente día a las 10 de la noche.

Esa noche volví a casa y busque el escrito. Rebusque entre los papeles y no lo encontré.

De alguna forma me sentí tranquilo al saber que Oliver lo había leído, pues tenia el presentimiento de que aquellas palabras lo harían regresar.

La espera fue larga pero finalmente la noche de aquel viernes llego. Fui al club una hora antes y espere hasta que fueron las 10 en punto para encaminarme con mi tarjeta en la mano al cuarto asignado. Respire profundamente y entre.

El lugar estaba aun vació, fui al armario frente a la cama y retire la cámara como aprendí la noche anterior.

Tras algunos minutos la puerta trasera se abrió y Oli entro con su acostumbrado vestir. Llevaba un short corto y transparente, una sudadera y una mascara de media cara.

Apenas se percato que era yo intento huir, pero lo impedí asotano la puerta frente a él.

Se giro hacia mi con la espalda contra la puerta y se saco la mascara.

--Hay cámaras y si se percatan de que me están reteniendo aquí vendrán y te sacaran a patadas del club, déjame ir de una vez. --explico apresurado.

Puse el seguro y lo jale del brazo empujándolo a la cama con fuerza.

--¡¿Tienes una puta idea de lo preocupado que estaba?!-- reclame con severidad. Se sorprendió y permaneció callado sobre la cama. -- ¿Eres idiota? ¿sabes que te pueden suspender el semestre? ¿porque mierda dejaste de ir? ¿por que mierda apagas tu celular? ¿te das cuenta que pude avisar a la policía? Creí que te había pasado algo cerio, creí incluso que podrías estar en problemas, que te habían raptado, ¿irte sin decir nada? ¿que no sabes hablar? ¿comunicarte? -- reclame en un arranque de furia. Oliver estaba sorprendido sobre la cama y su respiración se había acelerado.

A continuación sentí liberado el peso que había arrastrado hasta entonces y saque el aire fuertemente.

--Que bueno que viniste..... Ya no quiero que vuelvas a buscarme, ni que me llames, ni que vengas mas aquí -- soltó, se levanto de la cama y recogió su mascara.

Lo mire y solté una carcajada, me reí un momento mas hasta que finalmente me recargue en la pared para tomarme un respiro.

--Haber si entendí, coges con un tipo en el sillón de la casa, te importa una mierda lo que yo opine, te largas ¿cuantos? cinco días, no dices una mierda... --reí nuevamente, creo que fruto del estrés y la ironía que por otra cosa. -- vengo hasta aquí con el puto susto atravesado y... ¿y tu eres el que me termina? -- me tape la boca y reí por lo bajo. -- No mames Oliver a veces te juro que no se por que me gustas tanto -- explique. El silencio prosiguió unos minutos largos.

--No volveré... --añadió. un momento de silencio precedió esas fatales palabras. Su mirada se escapo de la mía de inmediato y pareció buscar lugar en otra parte de la habitación.

--¿Acaso en algún momento estuviste?-- Oliver se encogió de hombros indiferente a mi pregunta.

--Ya estoy aburrido de ti. -- dijo tranquilamente. Nos miramos un momento y luego asentí definitivo. Camine por la habitación y a medida que los pasos me hacían avanzar también sentía una creciente irritabilidad.

--Vaya... -- me detuve y lo mire. -- realmente no puedes manejar esto...

--No se de que hablas--dijo.

--Haces esto siempre que te vez acorralado ¿Que pensaste cuando te acostaste con ese tipo? -- pregunte, me miró y sonrió.

--Pense que tenia la verga muy caliente. --explico y se relamió los labios. De nuevo esta repentina risa ronca que se escapaba de mis labios. Era un contraste extraño la de la ira.

--¿Sabes lo que yo pensé? --le pregunte burlándome un poco. --pensé que había sido un intento muy idiota para convencerte a ti mismo de que no sentías nada especial por mi.-- dije, su sonrisa se comenzó a desvanecer-- Dime ¿que tonto tiene un amante y lo mete a casa a la hora exacta en que su pareja llega del trabajo?

--¿No se te ocurre que era para batearte de una vez?

--¿Si ya te querías largar por que no solo me terminaste?

--Te me hubieras pegado al culo rogándome que no me marchara. ¿que no es eso lo que estas haciendo incluso ahora?--respondió. A medida que las palabras se cruzaban entre nosotros la atención iba en aumento.

--Vine hasta aquí porque desapareciste sin decirle a nadie! ¿que hubiera pasado si en lugar de uno de tus caprichos alguien te hubiera secuestrado? ¡Estaba preocupado! -- reclame. estaba molesto, irritado, algo por dentro me gritaba calmarme. Respire profundo y por unos segundos intente apaciguar mi ira en aumento. -- ¿Sabes que? cuando te vi cogiendo con el imbécil, claro que me encabrone, me hirvió la sangre, pero en ningún momento pensé dejarte. Se que esto te funciona, que vienes y vas y así pretendes conservarte lejos de los problemas pero... -- respire y solté el aire en un gruñido involuntario -- creo que me equiv...

--Tu no sabes nada de mi. ¿crees que te pertenezco porque vivimos juntos? ¿crees que siento una mínima parte de amor por ti? es lo que quieres creer, te convences de que estas formando vínculos conmigo cuando no hay una miera! --me interrumpió (parecía haber dicho lo primero que se le vino a la mente antes de que yo terminara la frase) y luego acercándose hasta quedar enfrente me empujo.

--¿¡Que no te das cuenta que esto no tiene que ver con lo que yo siento!? -- Oliver trago saliva y se giro un momento, saco un encendedor y prendió un cigarrillo precipitadamente.

-- Eres igual que todos -- soltó,

--¿Soy igual a todos? -- reí por lo bajo.-- ¿por que aceptaste vivir conmigo? ¿por que aceptaste que tuviéramos una relación entonces? ¿Que no eso era algo para retrasados? ¿por que preparas el desayuno cuando es evidente que eres un asco en la cocina y te esfuerzas en hacer la cena? ¿por que me lavas la ropa si sabes que Chuy viene los domingos? ¿por que me acaricias la cara mientras duer -- no pude continuar porque sentí el ardor de su palma en mi mejilla.

Cuando lo mire estaba tan rojo que no sabia si estaba molesto, abochornado o ambas cosas a la vez.

--Lárgate -- me dijo, su respiración era acelerada, su cuerpo temblaba esporádicamente.

--Oliver...

--¡Lárgate mier...-- mis labios chocaron contra los suyos, y mis manos se aferraron de sus mejillas. Soltó golpes en todas direcciones hasta que contuve con mi cuerpo sus bruscos movimientos. Su cigarro callo al suelo y su espalda choco contra la pared.

La sangre corrió entre nuestras lenguas después de morderme el labio, me separe y me queje.

--¡Déjame ir! ¡que mierda te crees que estas haciendo! --reprochaba mientras forcejeaba con todas sus fuerzas. -- lo abrace atrapando sus puños entre mi pecho y su cuerpo, --¡Que me sueltes ya! ¡déjame joder! ¡eres un bastardo! -- su fuerza se fue consumiendo poco a poco. --¡te odio! ¡te odio! ¡suéltame mierda! ¡hijo de perra! -- su sofoco se fue haciendo mas evidente hasta que sus fuerzas acabaron por dejarlo rendido. También sus palabras se detuvieron y quedo simplemente el sonido recurrente de su respiración.

--Dime que me largue... para que me force a dejarte---le dije mientras lo sostenía, me miro con el ceño fruncido aun agitado. --dímelo enserio, dímelo una vez y jamas volverás a saber de mi. --Dije. Volvió a intentar escapar forcejeando. --¡Dímelo!--insistí, sus puños impactaban contra mi abdomen y pecho. --¡Oliver Dimelo! -- le grite con severidad y lo tome ahora de los hombros, se suspendieron sus golpes y sus ojos se clavaron en los míos -- Dímelo mierda, ¡Dímelo! ¡DIMELO!

--¡No puedo! --grito desgarrado y me empujo con todas sus fuerzas aprovechando mi agarre superficial. Sus ojos se habían puesto cristalinos y rojos.

--¡¿Porque!? ¿¡que es lo que quieres entonces!? ¡Dime!-- respondí.

--¡No se! --su voz se había agudizado, se escuchaba cortada, ondulante, inestable, por un instante creí que rompería en llanto.

-- ¿No sabes? ¿no sabes que? ¿no sabes si me quieres? --insistí. Por un momento temí ser demasiado duro, sin embargo parecía ser la única posible forma de solucionar la situación. -- ¿Por que tienes tanto miedo de sentir esto?

--Hablas tan fácilmente, no tienes puta idea, siempre has vivido rodeado de mujeres que te aman, estas acostumbrado a esas cosas, ¡para ti todo es fácil pero para mi no! ¡Yo jamas he tenido alguien que me lave el cabello en la tina! ¡ni que me haga cosquillas! ¡ni que me pregunte de que color prefiero las cortinas para la casa! ¡nunca alguien me había hecho el desayuno! ¡nadie me pregunta si me gustan los bollos, si prefiero los rellenos o los de azúcar! ¡nunca alguien me había pedido permiso para bañarse conmigo! ¡ni me había acariciado la espalda con suavidad en las mañanas! ¡nadie antes había sufrido mi ausencia! ¡ni que se preocupara si llevaba un suéter muy ligero para el frió y que me diera el suyo! ¡yo no comía el desayuno en la cama! ¡no iba los miércoles a ver el nuevo estreno del cinema! ¡no me preocupaba por limpiar la casa! ¡ni siquiera tenia una casa! ¡ni una cama! ¡ni algún lugar al que poder llamar casa!...--se tomo por primera vez un pasajero respiro, su voz poco a poco se había vuelto mas desgarradora, se había yendo quebrando pedazo a pedazo -- ¡yo jamas había sentido esto! ¡jamas había pensado lo aburrido que era estar solo o si se sentía solitario! ¡ni me había preocupado por lavar los trastes! ¡ni por como luzco en las mañanas! ¡nunca había intentado cocinar par alguien! ¡nunca había preferido quedarme en cama hasta tarde con alguien antes de hacer cualquier otra cosa! ¡ni había odiado tanto mi trabajo! -- Al fin unas escurridizas lagrimas se escaparon de sus ojos. -- Yo nunca ....había querido ser.... mimado por alguien... --Quizás hubiera continuado unos minutos mas si su garganta se lo hubiera permitido.

Trague saliva y sentí una profunda culpa. Me sentí como un completo idiota.

Me acerque a él pero de nuevo se puso a la defensiva, aun así me acerque contra sus empujones, su respiración entrecortada, su frente se inclino hasta chocar contra mis clavículas.

--¿Por que haces esto? vete ... --dijo resistiéndose aun.

--¿Como crees que te voy a dejar después de lo que me acabas de decir? -- mis brazos lo envolvieron y su cuerpo por primera vez se dejo llevar. Sus lagrimas humedecieron mi playera, escondía su cara en mi pecho . --Ven a casa... no importa si después decides irte, o si me odias, pero no desaparezcas así otra vez...
Notas finales:

Holaaaaaaa a todos, ojala hayan disfrutado este capitulo. 

 

perdón que últimamente he tardado tanto en publicar, a veces ya tengo el cap siguiente terminado pero al releerlo no me convence, y hago un millar de cambios, a veces hasta vuelvo a reescribirlo todo nuevamente.

 

 

bueno en fin... no quiero poner mas pretextos, solo espero que me puedan tener paciencia

 

--Mucho amor

 


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