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Recordar como volver. por momu

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--Los mató, pero no deberías fiarte de él, sabes bien que si dejó que te violaran fue con toda la intención, solo está intentando manipularte, te hace creer que es compasivo y.... 
--¿Porque mierda ahora intentas ayudarme? -- preguntó Oliver a Cristian que estaba sentado a un lado suyo en la mesa. 
--No te estoy ayudando pero, Dante es un jodido psicópata... -- Oliver soltó una risa por lo bajo. 
--Igual que tu -- respondió y el rubio se mofó 
Dante se sentó a la mesa pocos minutos después. Los sirvientes de la casa dejaron los platos en la mesa. El más alto lo miraba de vez en cuando de soslayo, desde el incidente Oliver tenía conductas de estrés postraumático, incluso le habían prescrito pastillas muy fuertes para conciliar el sueño por las noches y Dante temía que al siguiente día ni siquiera intentara escapar para "encontrarse" con William en punta roja. 
--¿Sal? -- pidió Oliver y el jefe se la entregó rozando la punta de sus dedos con los ajenos, Oli arrebató la mano asustado por el contacto y el salero cayó al suelo haciéndose añicos. --Lo siento... -- se disculpó el pequeño.
La servidumbre no tardó en acudir tras el accidente.

-- Apenas has comido ¿intentas hacer una huelga de hambre? -- dijo el jefe que leía el periodico a la mesa intentando aparentar desinterés. 
--No me siento muy bien del estómago... -- le respondió Oli y Dante suspiro poco convencido. 
-- Más vale que comas algo, a las 3 de la madrugada saldremos -- advirtió Dante. 
--¿A dónde vamos?....
Al día siguiente Oli se despertó primero que nadie, ni siquiera había podido dormir en realidad, había preparado una pequeña maleta y  miró el calendario que marcaba el 20, la fecha de ese día, en lo único que podía pensar era la forma en la que se escaparía. 

Ambos subieron a la camioneta blindada. 
-- Te dejare en el hotel del zócalo, solo quedate ahi o te atendras a las consecuencias Oliver, volveré mañana en la mañana a primera hora, espero que estes dispuesto a hablar esta vez o no te va gustar lo que pasara, Celf se quedará para asegurarse que no intentes escapar-- justamente el auto se detuvo frente a dicho lugar y ambos se adentraron con prisa por el lobi, dado que Dante tenía una reunión importante en el Continental, un club de golf a unos pocos minutos de ahí.

--Buenos días Señor, su habitación ya está preparada como ordeno, --lo abordó un hombre de esmoquin muy bien vestido -- mi compañero los acompañara con el equipaje, si necesita algo simplemente háganoslo saber. Que tenga una excelente estancia -- finalizó amablemente, Dante solo asintió brevemente y firmó sobre unos papeles que uno de sus subordinados le había acercado, miró su reloj rápidamente y se detuvo poco a poco.

--Celf.. -- llamó a su guardaespaldas y miró a Oliver.
--Ponte cómodo y duerme un poco, si quieres comer pide a la habitación pero no se te ocurra salir, Celf se quedará contigo, vuelvo mañana a primera hora. -- le explico y levantando la barbilla le indico a Celf que acompañará al más bajo.

Se dio media vuelta con otros dos guardias y se fue por la puerta a paso acelerado.

Apenas iban a dar las 4 de la madrugada y Oliver ya estaba planeando como poder huir de ese lugar, primero que nada tenía que deshacerse de Celf, que además de estricto y meticuloso tenía cara de pocos amigos, después, tomar un metro a pocas cuadras que lo dejara en la estación para tomar un camión de una hora para llegar a punta roja. 

Sacó las cosas de su pequeña maleta sobre la cama mientras Celf simplemente estaba parado a un costado de la salita y lo miraba atentamente.

--Deberías dormir un poco, aun es muy temprano -- le sugirió el guardaespaldas.

--Celf... Voy a pedirnos dos americanos o ¿prefieres expreso o capuchino? --preguntó. En cualquier otro caso Celf hubiera rechazado el gesto y hubiera permanecido completamente profesional, pero en aquella ocasión se mostró más benigno que de costumbre.   

-- En realidad un simple vaso de agua está bien para mi. -- se limitó a responder y Oliver movió la cabeza desaprobatorio.

-- Claro que no, debo tratarte bien, no quiero tener problemas con el jefe... -- dijo y rió un poco mientras marcaba el número de la cocina en el teléfono del buró. Esperó paciente hasta que pudo ordenar.

Después de ordenar, esperó sentado al filo de la cama mientras revolvía sus cosas fingiendo acomodarlas hasta que tomó el frasco de somníferos y pidió ir al baño.

--Deja la puerta abierta.. -- ordenó Celf y Oliver lo miró con súplica.
--Por favor no me pidas eso... -- jugó con sus manos nervioso, recordando los pasados sucesos -- estamos en un séptimo piso, no voy a escapar por la ventana... -- explico y Celf lo miró fijamente sin generar un solo gesto, miró su reloj y luego volvió al más bajo.

--Si no sales en 3 minutos romperé la puerta -- advirtió y Oliver asintió inmediatamente.
En el baño ya, vertió casi medio frasco de sedantes en un pequeño jabonero del lugar, y con el mismo frasco se empeñó en triturar las pequeñas pastillas hasta que solo quedó un fino polvo blanco.

Al salir del sanitario poco antes de cumplidos los 3 minutos justamente, alguien tocó a la puerta.

Oliver abrió de inmediato y dejó pasar al mesero que dejó amablemente la charola sobre la barra del pequeño bar de la sala y se dispuso a servir los cafés.

--¿Sera posible que me deje la cafetera? --preguntó él colocándose a un lado del hombre, quien lo miró sonriente.

--Por supuesto que sí...

--Entonces yo terminaré de servir, muchas gracias...-- Le dijo en un susurro dulce.

--Claro, cualquier otra cosa que necesite no dude en hacérmelo saber -- finalizó el mesero haciendo una reverencia y dirigiéndose a la salida, Celf lo acompañó y le ofreció una generosa propina.
En menos de dos segundos Oliver aprovechando la breve distracción, con manos temblorosas y algo torpes vertió sobre la taza de Celf el polvillo blanco que por el hirviente líquido pronto se disolvió.
--¿Dos de azúcar? --preguntó Oliver cuando Celf volvió a entrar a la salita.

--Una, por favor -- pidió y así lo hizo el bajito que pronto le entregó su taza sobre la mesa de centro. Se sentó y esperó con paciencia que el guardaespaldas tomara asiento, él bebió con impaciencia su taza y miró a Celf que con poco entusiasmo apenas le dio unos tragos.

Oliver solo esperaba que la cantidad que había vaciado a la diminuta taza fuera suficiente para que con tan solo dos tragos Celf entrará en un profundo sueño.

--Volveré a la cama Celf... -- dijo él levantándose para ir a la cama a esperar que los efectos de su plan surtieran efecto..

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