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Recordar como volver. por momu

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Narrador en 3ra persona. 
 
William no supo en qué momento al pegar los párpados ahí recostado a un lado de Oliver se quedó profundamente dormido. Estaba tan agotado tanto mental como físicamente que su cuerpo simplemente cedió. 
 
Oliver sintió el rayo de luz del mediodía entrar por la ventana y calentarle poco a poco la cara, se sentía tan cálido y reconfortante que por un instante creyó que podría hallarse en el cielo. Abrió los ojos con esfuerzo pero tuvo que volver a cerrarlos al quedar deslumbrado por el brillante día. Se quejó gimoteando suavemente y vislumbro la habitación del hospital con lentitud. 
 
Tenía que admitir que la cabeza le dolía un poco y sentía el cuerpo como si fuera de plomo. 
 
Su mirada recorrió entrecerrada y empañada desde las puntas de sus pies cubiertos por una sábana impecablemente blanca, hasta toparse con el tranquilo e inconfundible rostro de William. Sintió un vuelco en el estómago y su corazón se detuvo por un instante, su mano reposaba sobre su mejilla e inmediatamente sintió un repeluz recorrerle todo el brazo. Con esfuerzo retiró la mano del más alto y frunció el ceño incrédulo. 
 
Mil cosas se le pasaban por la cabeza, se sentía sumamente confundido y desorientado, tenía mil preguntas pero eran los únicos en la habitación. restregó su mano sobre las sábanas blancas en un impulso por limpiarse y sintió un nudo en la garganta. 
 
Cuando levantó la cara su mirada se cruzó con la de Maurie quien lo observaba tranquilo detrás del vidrio, el viejo le sonrió con suavidad y lo saludó. Oliver frunció el ceño en busca de respuestas y entonces el detective optó por entrar silenciosamente por la puerta. 
 
--Al fin podemos vernos ¿como te sientes? --hablo en voz baja procurando el sueño del dormido. Oliver trago saliva intentando deshacerse del nudo que le impedía respirar bien y miró a William nervioso. --No hay prisa querido, ya estás a salvo. -- dijo con calma. 
 
--¿C..como -- se aclaró la garganta -- ¿como me encontraron? --preguntó con la voz ronca. 
 
--Tenía un amigo infiltrado, ¿te suena el nombre de Celf? --pregunto y Oliver río por la nariz sin ganas, luego miro a Maurie indeciso y volvió a mirar a William con duda y el detective entendió su inquietud -- Lo he contactado hace un tiempo, estaba... muy preocupado y desesperado por encontrarte, no ha dormido bien por lo menos las últimas dos semanas... 
 
--¿El... m..me buscó? --preguntó con la voz temblorosa y Maurie asintió con pena. --pero... -- no pudo hablar, se llevó las manos débilmente a los párpados y los presiono con fuerza para evitar las lágrimas. El detective sintió un nudo en la garganta. 
 
--Nunca recibió la carta que le dejaste, Dante manipuló cada detalle, quería que creyeras que estabas solo... -- explico y Oliver sorbió por la nariz sin descubrirse el rostro. 
 
--¿Las fotos? --preguntó temeroso. Maurie sonrió suavemente. 
 
--Creo que sería mejor que él -- señaló con la mirada al dormido -- te lo explicara, solo puedo decirte que Mailo era un chico de Dante.... -- dijo y Oliver frunció el ceño incrédulo. 
 
William se removió un poco y Oliver saltó. Entre abrió los ojos suavemente y se levantó adormilado sin percatarse ni de Oliver ni de Maurie, se talló las sienes y se echó el cabello hacia atrás, cerrando con fuerza los ojos. 
 
--Buenos días -- dijo el detective y William parpadeo tres veces al verlo, luego su mirada encontró la de Oliver fija y cansada, apretó la mandíbula y sintió un alivio casi enceguecedor. 
 
--Oliver... -- pronunciaron sus labios, el más bajito respiro con dificultad y los ojos se le aguaron sin querer. Con su mano indecisa y temerosa a lastimarlo se acercó el alto para acariciarle la mejilla pero Oliver se alejó inconscientemente. William cerró el puño y se apartó un poco temiendo perturbar la atmósfera silenciosa y pacífica. Oliver entre abrió los labios intentando explicarse un poco apresurado pero no hallaba palabras. --No tienes porque preocuparte pajarito, no hay prisa, todo está bien ahora... -- dijo con una voz suave y dulce. 
 
--Veo que estás mucho mejor... -- interrumpió el doctor entrando por la puerta -- ¿como te sientes Oliver? --pregunto ojeando el expediente colgado en el gancho de la puerta. 
 
--Bien... -- respondió con su voz bajita y ronca. 
 
--Te dare un jarabe para la garganta, tus exámenes demuestran principios de anemia, así que también te prescribiré vitaminas y suplementos que deberás tomar durante las comidas ¿bien? --pregunto y el más bajo asintió. -- tienes una cita en psiquiatría para un chequeo psicológico, a las ...-- miró su reloj rápidamente -- en 10 minutos -- aclaro y miró a William -- William podría llevarte ya que se rehúsa a dormir.. -- bromeó y el alto apretó los labios. 
 
--Gracias doctor -- dijo Maurie cuando el médico salió del cuarto.  
 
William se sentía nervioso, no sabia como actuar con Oliver, todo había sido tan exhaustivo que dudaba de sus capacidades. 
 
--¿Como te encuentras? ¿tienes frío, sed, quieres ir al baño? --le pregunto y Oliver negó con una sonrisa casi imperceptible en los labios. 
 
--Yo tengo que atender algunos asuntos, te veo después querido -- dijo Maurie con el celular en la mano antes de salir de ahí. 
 
Oliver miró a William y sintió un impulso por abrazarlo, sin embargo no pudo hacerlo, aún sentía el cuerpo y la piel desagradables. 
 
--No tienes idea cuanto te he extrañado y cuánto lo siento por haber tardado tanto...-- dijo William recostandose con lentitud sobre las piernas del más bajo. Oliver negó absolviendolo de la culpa sin poder hablar por el nudo en su garganta. Recordaba todo el rencor que por momentos le había profesado creyéndolo un traidor a su palabra cuando dijo que lo amaba, un mentiroso que solo había sacado provecho de él, cómo se sintió profundamente herido cuando no llego al muelle creyéndolo indiferente a sus sentimientos. 
 
-- Crei .... -- garraspeo -- creí que... no vendrías... -- dijo y Willia frunció el ceño con el corazón partido. 
 
--Ya estoy aquí... -- susurro sonriendo levemente. -- no voy a volver a perderte jamas, lo prometo pajarito -- añadió. 
 
--¿Mailo? --preguntó Oliver y William se incorporó con remordimiento. 
 
--Fue cuando terminabamos la escultura del MOMA, cuando....
 
--Cuando el sexo de compromiso ...- completo y el alto traguó saliva asintiendo. --¿Se acostaron? --pregunto. 
 
--No... solo, bebimos y nos besamos, el intento pero no lo permiti -- explicó apretando de vez en vez los dientes. -- no voy a poner excusas lo que pasó fue mi responsabilidad, pero no hubo nada más nunca... -- añadió y Oliver soltó el aire. 
 
--Si no hubieras venido a buscarme no te lo perdonaría jamás.. -- dijo y William río por la nariz brevemente. -- el mentirme, ambos sabemos que Mailo no me llega ni a los talones -- dijo formulando una sonrisa juguetona y William soltó una carcajada. 
 
--Nisiquiera con las cuerdas vocales destruidas dejas de ser tan petulante... 
 
--Buenas tardes, ¿Oliver? ¿esta listo para tu examen? -- pregunto una enfermera asomándose por la puerta en ese momento. 
 
--Lo estoy... -- respondió Oliver y se incorporó débilmente. 
 
--Te he traído esta silla de ruedas -- entró con ella y la dejó a un lado de la cama. --¿Me ayudarías a sentarlo? -- preguntó la mujer al más alto, quien asintió sin dudar. 
 
William se acercó a Oliver para poder sujetarlo pero se detuvo cuando el más bajo se resistió. 
 
--Espera... -- pidió acomodándose en el filo de la camilla -- Yo lo hago... 
 
--Eso sería peligroso, tenemos que ayudarte-- insistió la mujer mirando a Oliver esforzarse por poner los pies en el suelo. 
 
--Oliver... -- William se colocó a un lado pendiente de que no tropezara hasta que al fin con dificultad logró llegar a la silla y sentarse. 
 
--Bueno... -- dijo la enfermera mirando a William mientras apretaba los labios y  el alto solo rio. 
 
--No sabe qué tan testarudo puede ser -- dijo y Oliver chasqueó la lengua. 
 
Se encaminaron con calma por el pasillo en dirección al área de psiquiatría. 
 
--Los niños... -- aventuró el alto con cautela -- me contaron que estabas embrujado... que nadie podía tocarte... -- explicó y Oliver apretó la mandíbula y trago saliva intentando no recordar los peores momentos. -- dijeron que solo una persona podía hacerlo... -- continuó poco antes de llegar al consultorio que tenía un cartel con el nombre de una doctora. -- así que lo vamos a hacer juntos...  voy a esperarte aquí, no me voy a ir. -- dijo suavemente inclinándose en su oído y Oliver se encogió por las cosquillas, se volvió para ver al alto y este último le guiño un ojo. --Aquí voy a estar pajarito... -- dijo finalmente en voz baja y la puerta se cerró. 

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