Login
Amor Yaoi
Fanfics yaoi en español

La Mascara del Engaño por cielphantomhive

[Reviews - 7]   LISTA DE CAPITULOS
- Tamaño del texto +

Notas del fanfic:

este es mi primer fic en el que he tomado varios personajes de diferentes series, por lo regular estoy en contra de ello, pero tuve problemas con el link de digimon...

dejemos eso para mas tarde... ninguno de los personajes del fic me pertenecen (por desgracia) pero espero que sea de su completo agrado....

Notas del capitulo: Solo lean y dejen comentario...


Calle principal de Odaiba, Tokio, cerca del Parque Jardn Miyosumi


Miro nuevamente sobre su hombro, la polica si que era insistente, las calles de la ciudad no eran del todo despejadas; haciendo la tarea de huir algo engorroso, mas a l le encantaban los retos, su mirada se torno burlona en el momento en que en su mano apareci un bculo, unos movimientos y pases mgicos y desapareci.

Las sirenas de las patrullas aun se escuchaban, detenidas a la mitad de la calle preguntndose como lo haba logrado? Como era posible que por veinteava vez los hubiese burlado! quien se crea que era?

Un joven de aproximada mente unos dieciocho aos de edad, bajo del vehiculo mas rezagado que hacia poco se detuvo justo en frete de las unidades, con voz clara y sin alteracin alguna comento.

- “Ahora se que esperar, volvamos a la jefatura, debo rendir mi informe”, lo dijo mas para si que para los presentes, los cuales abordaron de mala gana siguiendo el vehiculo de quien a partir de ese momento seria su teniente.

Las instalaciones de la jefatura no eran nada especial un edificio poco llamativo todo de blanco, en el frente solo el escudo y el nombre de la institucin en letras negras grandes; “Departamento de la Polica Federal Japonesa del distrito de Tokio”, al entrar las recepcionistas alzan la cabeza en busca de ser las primeras en esterarse de los hechos ocurridos con el ladrn mas sexy de la historia, pero al mirar entrar al nuevo lder de la seguridad, sus ojos centellan con ilusin, un joven de cabellos color noche y desarreglado, los ojos tan profundos como pozos sin fondo, una mirada seria, su piel blanca resalta las facciones delicadas y aun si masculinas, su cuerpo esbelto revestido de camisa blanca y pantalones de mezclilla, su apariencia era algo excntrica pero su rostro delataba su belleza natural; dejo atrs toda clase de suspiro que provocara su presencia, al igual que a su escolta, penetro en uno de los despachos designados para sus superiores; el letrero designaba al comandante Light Yagami como el propietario de esta, abri con determinacin la puerta encontrndose con un hombre de edad idntica a la propia, tal vez unos diecinueve aos, estatuara cerca de los 1.85 cm, cabellos castaos y una mirada amedrentadora, un rostro duro y lleno de seriedad.


- Elle Lawliet – dijo simplemente el comandante mirndolo de hito en hito

- Me dijeron que este distrito en especial a sufrido unas perdidas bastante significativas, debido a cierto ladrn – lo miro con detenimiento esperando la respuesta

- Veo que esta bien informado, eso ayudara a que esto sea menos tedioso – se levanto desviando la mirada hacia una pantalla – se hace llamar Gminis, por que prese que fuesen dos los que operan al mismo tiempo, pero no hemos podido comprobarlo, ya que solo es uno el que se encuentra a la vista

- Si, me he perchado de los modos que tiene, es en verdad todo un reto para cualquiera – su sonrisa era seductora y fra al mismo tiempo.

- Entonces podemos contar con su apoyo teniente? - dijo tratando de no denotar nerviosismo ente el nuevo miembro

- Por supuesto, pero la condicin ser que nadie cuestione mi mtodo, esta de acuerdo? – giro un poco su cuerpo con aire desenfadado dejando rozar sus cabellos negros con su piel blanca

- Ser todo tal y cual usted lo desea – contesto mientras se dispona a pasar una serie de videos, de las distintas salas de seguridad en las que el susodicho Gminis realizase algn trabajo – estas son solo algunas de las tomas que se le han podido realizar, no son muchas y ni mucho menos cercanas, pero le servirn para darse una idea de cmo reaccionara

- No es necesario, con un sujeto como este es totalmente intil, es astuto, jams realiza los mismos trucos – tomo siento en aquella postura tan suya frente al escritorio tomndole poca importancia a lo que el comandante le explicaba y es que

- Trucos? A que se refiere con esa palabra? – no pareci justarle la poca seriedad del chico

- Acaso no se a dado cuenta?, mire con detenimiento, la mayor parte de las cosas que utiliza son espejos e hilos, es decir digamos algo as como magia

- Usted cree en la magia? – el castao con un mohn de burla

- Claro que no, esta cientficamente comprobado que la magia no existe, pero las personas que dices hacerla , son llamadas de manera correcta ilusionistas, es por eso que sus agentes pueden ver desaparecer un vehiculo a mitad de la calle sin dejar rastro, o un fantasma dentro de una sala vaca, es solo un truco de distraccin, los cuales puedo ver le funcionan muy bien, lo que me sorprende es…- se lleva el pulgar a la boca pensando detenidamente en lo que acaba de presenciar esta noche – la mayora de los actos de desaparicin se hacen en foros recurriendo a la ayuda de las cmaras de video, y el que un auto en pleno movimiento se esfume me hace pensar que nuestro amigo es algo mas que un simple ilusionista, en verdad que es un reto – sus ojos ahora estaban teidos por un dejo de curiosidad y determinacin

- Podr atraparlo verdad? – pregunto con suspicacia – la presentacin del diamante Diana ser para el mes prximo, Gminis mandado una misiva a la casa Ishida en la que aseguraba que en cuanto la joya saliese de los territorios europeos jams la volveran a ver, eso seria una perdida desastrosa no solo para nuestro departamento sino para todo el pas, el joven Yamato Ishida a prestado la joya en prenda de buena fe al museo de Tokio y no quisiera que las relaciones con Francia se vieran interrumpidas por lo que un ladronzuelo pudiese hacer...

- Un momento, dijo Francia?, el nombre me pareci japons

- Pues vera lo que pasa es que el joven Ishida pertenece aun linaje de sangre real de las familias Britnicas, quienes en el pasado se instalaron en Francia sin perder su titulo de nobleza, cosa que en verdad es bastante difcil, hasta hace poco cuando una de las primeras hijas de Lord Jon Roostmor viajo a Japn donde se caso con una de las familias de mejor abolengo dando como resultado la unin de los dos pases, desde entonces Japn tiene muy buena relacin con Europa, lo cual le facilito el comercio, por otro lado aun que el apellido ingles se perdiera los descendientes de esta familia siguen siendo considerados de la nobleza gracias al emblema principal de la familia

- A lo que deduzco es la impresionante joya que se pondr en exhibicin, no es si? – termino con una sonrisa soberbia

- As es, es usted muy perspicaz

- Ahora entiendo la razn de su preocupacin, si la joya desaparece seria un acto de guerra declarada contra una de las familias mas respetadas de ambos pases

- Teniente, le pido que ponga su mejor esfuerzo para que esto no llegue a trminos desastrosos

- Cuente con migo, pero si queremos detenerlo antes de la exhibicin debemos poner algo que desvi su atencin a nosotros

- Algo! como que algo?

- Carnada mi estimado comandante, Gminis caer en una trampa – se da media vuelta – dgame cual es el edificio con mayor seguridad en el permetro

- El banco nacional, ubicado en Odaiba creo?

- Bien cesecito todos los planos del lugar, desde drenaje, luz , las salidas posibles cuantas ventanas tiene, los cdigos de acceso de las bvedas y por ultimo el horario de entrada y salida de todo el personal as como el cargo que cada uno tiene…

- Que piensa hacer?

- Una ratonera gigante para un ratn escurridizo, y ahora la carnada

- El mismo banco es un buen botn – le asegura el joven

- Si a nuestro amigo le atrajera el dinero no cree que hace tiempo ese hubiese sido su blanco, no a l le encanta las cosas brillantes y exclusivas, mira que para robarse un jaguar 2008, era mas de lo que yo podra ambicionar, este modelo se lanzara al mercado el ao que viene y es por eso que los asociados pidieron tener una demostracin del modelo – el comandante Yagami lo piensa serenamente mientras su cuerpo cae en la silla delante de su vetusto escritorio– y la nica cosa que se me ocurre para atraer la atencin de un ser tan soberbio es…



En las afueras de Okinawa

La residencia Fleming era una de las mas impresionantes de toda la comarca y como si se tratase de un espejismo un jaguar 2008 se aparcaba delante de la entrada, el timbre son dos veces y el guardia en turno abri la reja, el auto entro movido por una fuerza extraa ya que el motor permaneca apagado, el jardn era exquisito y bastante amplio, aun as el vehiculo resaltaba en el, su belleza era sin duda algo digno de observarse, el dueo de la residencia apareci en la entrada de la casona frotndose las manos en forma complacida al mirar su regalo, se acerco lo suficiente para registrarlo, dentro solo las llaves se encontraban pegadas a la ranura, el se sorprendi, pero no lo suficiente como para no respingar tras escuchar la vos mas dulce de la faz de la tierra.

- Espero este complacido Sr. Fleming, - se detuvo a mirarlo, para despus acercarse un poco sin dejar la seguridad de las penumbras – y que mi dinero ya este en la cuenta como acordamos

- Por supuesto soy hombre de palabra, te causaron molestias Gminis?

- No para nada, y con esto doy por seguro que dejan de entrometerse en mis asuntos, por otra parte, le advierto que no es bueno hacer amistad con alguien como yo…

- No seas modesto muchacho, y te recomiendo que salgas de mi propiedad antes de que decida hacerte husped permanente de mi hogar…

- Es una amenaza? – su tono era algo malicioso y pcaro

- No, por el contrario, una invitacin, a mi adorable hija le aria ilusin conocerte en persona

- Ya veo, pero debo de declinar, ella sabr con el tiempo que el amor platnico no es nada comparado con el amor real que algn da experimentara – dijo mientras hacia una leve reverencia hacia una de las habitaciones de la primera planta y mandaba un beso fugaz – tal vez sea mas pronto de lo que espera

- Espero seas tan bueno manejando tu vida como galante?

- Descuide jams a habido queja de mis clientes

- No lo deca por eso

- No comprendo entonces?

- No me has dejado acercarme a ti pero considero que no eres mayor a unos diecisis aos, alguien como tu debera estar en la escuela no escapando de la polica

- Eso es asunto que no le incumbe y ya me he demorado bastante, gracias por el dinero y espero poder hacer tratos con usted en otra ocasin.

Sin esperar a la respuesta extendi la amplia capa cubriendo su cuerpo que desapareci sin ms prembulos.



Distrito de Odiaba, Tokio, Japn

En una habitacin del treceavo piso, en un adjunto de viviendas que daba vista a la noria de Odaiba hacia su aparicin el famoso ladrn, entro con sigilo por la ventana esperando no despertar a la bella durmiente que estara seguramente cansada por el trabajo, se acerco a la cama con cuidado, intentando inclinarse lo mas posible para admirar la hermosura del rostro infantil, que debera tener un aura de serenidad en ese momento.

El fuerte golpe dirigido a l seguro lo habra derribado de no ser por que fue lo suficiente mente rpido para esquivarlo, miro en torno suyo, asta toparse con su clon, el chico bestia, unas botas largas negras, unos pantalones de lino del mismo color, blusa blanca de seda, unos guantes, el bastn de un Duque, cubierto por una capa, para coronar el atuendo un antifaz que impeda ver su rostro y un sombrero de copa, que aada un toque de elegancia.

As parados uno frente a otro pareca no haber diferencia posible uno de los gemelos se lanzo directamente contra el otro el cual con presteza se dispuso a defenderse, lo esquivo hasta que su propio cansancio le indico que ya era suficiente, con un gil movimiento tomo a su contraparte por la cintura mientras al tiempo en que sujetaba la barbilla del otro acercndolo a su rostro, este le planto un sonoro beso y lo solt retirando la mascara que cubra su rostro, lo primero que llamo su atencin fue un par de preciosos ojos vino que lo miraban con desagrado, el solo sonri mientras se retiraba el suyo dejando al descubierto su cara.

- Eres un pesado hermano - regao la mas chica, por que un que no se distinguiera entre las penumbras ella era por lo menos diez centmetros mas baja que l – y me quieres decir por que demoraste?

- Nada en especial al Sr. Fleming le pareci buena idea emparejarme con su hija

- Y por supuesto t rehusaste verdad?

- Claro que no – la miro con malicia – es una chica preciosa y tiene un cuerpo… ahggg…. – grito al sentir un golpe en la cabeza

- Si tanto te gusto que haces aqu? – dijo celosa de las palabras escuchadas

- No te enojes Hikari, nadie aparte de ti a logrado llegar a mi corazn y eso comienza a preocuparme – la miara con burla - que piensas del incesto?

- Eres un pesado Tai – le arroja otra cosa – djate de tonteras – esta ves con preocupacin – l acaba de llamar y dice que le han llegado rumores

- Rumores?, y desde cuando el gran Conde Ciel Phantomhive hace caso de los rumores – la perspicacia se noto en su tono – es que acaso esta vez se trata de algo grande?

- …l cree que deberamos tener cuidado con cierto sujeto que acaba de llegar a la comisara el da de hoy

- Te refieres al teniente Elle Lawliet, ya tuve la gran satisfaccin de verle de cerca y no prese la gran cosa

- Si l dice que debemos cuidarnos ser por algo - su mira desprenda suplica

- Esta bien lo investigare aun que pienso que ser una perdida de tiempo


El peridico entro temprano a los diferentes hogares de todo Tokio, llevando una noticia en especial, la desaparicin del Jaguar de la Exposicin Internacional Automovilstica, resaltando en demasa la altanera con la cual Gminis grito su robo, el hurto se perpetro en plena demostracin, sin uso de violencia y un sin fin de demostraciones acrobticas y mgicas ya caractersticas remarcadas del ladrn, la noticia avivaba sin duda el asombro de los lectores, ya que ocupaba la primera plana, ridiculizando la competencia de cuerpo policiaco, “no durara mucho”, pensaba el nuevo teniente mientras sus ojos negros resbalaban con gran agilidad por los renglones del informante, se auto reprendi, debera estar planeando la trampa que le colocara a ese fresco, la puerta se abri de improvisto con un sonoro estruendo al chocar contra la pared.

- Han aceptado cooperar, con la condicin de que le asegure que no se lo llevara Gminis - la secretaria pareca realmente sorprendida de la respuesta que comunicaba

- Perfecto – contesto complacido y con menos entusiasmo al que su subordinada esperaba

- La semana que viene Gminis dejara de existir…

Las noticias viajan rpido cuando quieres que eso suceda, as el teniente dejo libres ciertos canales para que se dispersara el rumor, el Banco Nacional de Tokio albergara por una noche uno de los cuadros mas afamados en la historia; La libertad guiando al pueblo (1830, Museo del Louvre, Pars) es una de las obras ms claramente romnticas y clebres de Delacroix. Favor concedido gracias a la intervencin del joven Ishida.



Isla de Japn, Okinawa

Para una pareja de hermanos que hacia tiempo estaba mas que despiertos la noticia publicada en el peridico paso mas que desapercibida, como para que poner atencin a algo poco relevante, cuando tienes a alguien gritando que mejores da a da, el joven delante suyo de tan solo quince aos era sin duda alguna un recio palo erguido ante la tempestad, el Conde Ciel Phantomhive o mejor conocido en el mundo financiero y cientfico, como Sebastin Michaelis quien era su albacea y se mova de acuerdo a los intereses de aquel pequeo rey, que dictaba las ordenes en la oscuridad, por lo menos asta que legalmente pudiese dar la cara y reclamar su imperio; l tenia plena seguridad de que la gran inversin hecha hacia muchos aos en hacerse de esos dos hermanos sin duda dara frutos grandiosos, como hasta ahora se demostraba.

Los someta diariamente a un arduo entrenamiento el cual deban aprobar con meritos o las consecuencias no serian agradables, les miro danzar y casi volar por los diferentes aparatos de gimnasia colocados en forma estratgica en un amplio saln, adems de mltiples detectores de movimiento que activaban armas de fuego, cargadas con municiones reales, los chicos seguan sus instintos esquivando y eludiendo cada rfaga que amenazaba su constitucin.

La sonrisa de aquel mozuelo era plena al verlos llegar cerca de l si sin ningn rasguo.

Ellos por su parte preferirn desviar la mirada en espera de su siguiente trabajo; los observo un poco mas; la vista era idnea, su piel morena era hermosa, sus cabellos al igual que sus ojos del color del chocolate, su figura esbelta contrastaban perfectamente, con la de la chica, de un color mas claro, sus ojos amatistas y esa boquita tan perfecta que pereca siempre tener dibujada una sonrisa picara, cual quiera bien podra diferenciar uno de otro; pero bajo el cobijo de la noche y la proteccin de las sombras eso era prcticamente imposible, la polica crea que se traban de uno o tal vez gemelos, con una edad estimada de veinte a veinticinco aos, no saban cuan equivocados estaban, entre ambos hermanos no exista mas similitud que la de la sangre, adems de solo poseer quince y trece aos respectivamente.

- Esta semana se pondr bajo el resguardo del Banco Nacional de Tokio una pintura que estoy seguro que llamara mucho la atencin de ciertos compradores – su sonrisa se amplio

- Y deseas que hagamos un retiro de esa cuenta antes, esa misma noche... – dijo el mayor de los hermanos, mientras sus labios hacan una mueca algo desagradable

- As es, tomen las medidas necesarias, y sobretodo no menos precien a Elle Lanwiet - dio media vuelta – no quiero ninguna falla – se retiro sin mirarlos



Islas britnicas, Preston

En algn lugar de la costa, un rubio tomaba una copa de vino dulce, la toscaza era sin lugar a dudas uno de los mejores lugares para pasar un buen descanso, eso es si no estas planeando destruir a algunos seres molestos, los ojos azules miraban directo a las rocallosas en las que las olas se rompan con estruendoso sonido, la luna se reflejaba sobre el mar en calma y sus pensamientos buscaban fundirse con aquella tranquilidad que pareca etrea

- No puedes perder tu tiempo as, tienes muchos papeles que firmar en tu escritorio - la chica que acababa de entrar era una pelirroja algo exagerada, pareca su madre, regandolo a cada dos por tres por cualquier falta

- Vamos Sora solo estoy tomando un respiro – suspiro, ella era algo fastidiosa a veces, pero que poda hacer, su padre la haba escogido para ser su futura esposa, estaban comprometidos desde hacia mas de dos aos, y aun no se acostumbrada al hecho

- Eres un liviano, siempre esperas hasta la fecha de entrega, ha y otra cosa Tk dice que tiene lo que le pediste

Esa si que era una buena noticia, desde hacia varios das haba intentado contactar con el representante por as decirlo, de cierto ladrn mundialmente famoso, pero paresia que cada que daba con algn contacto este se esfumaba, y eso no era relativamente, aquellos que en algn momento llegaron a necesitar de los servicios del cleptmano Gminis siempre eran contactados incluso antes de siquiera pensar la posibilidad, mas l pareca la excepcin, hacia ya algn tiempo en que requera de sus servicios mas este nunca apareci. Por lo que se vio en la necesidad de buscarlo por cuenta propia, lo que haba conseguido con ello era, una base de datos compilada de la cual se poda consultar sus mejores robos y sobre todo alguna que otra caracterstica fsica del susodicho, en pocas palabras poda decirse que era un fantico o fan del ladronzuelo.

Corri asa la habitacin en que estaba seguro su hermano menor lo esperaba, Takeru Takaishi, o mejor conocido como Tk. era un chico con poco temperamento, su carcter alegre era todo lo contrario al de Yamato, ser un Ishida podra borrarle la sonrisa a cual quiera, las responsabilidades eran muchas y abrumadoramente grandes para un muchacho de diecisiete aos, entro sin ninguna consideracin, el mas joven se encontraba en un silln de terciopelo rojo que serbia para la lectura cerca de la chimenea, le miro con una sonrisa amplia

- Le tenemos hermano – fue lo nico que dijo

- Entonces no perdamos tiempo – respondi el mayor de ambos rubios mientras estrechaba a su hermano – la familia Ishida se convertir en la amas adinerada de todo el mundo, voy a dejar mi huella en la historia

Tk no sabia si lo de su hermano era delirio de grandeza o tal vez algo mas, pero estaba dispuesto a ayudarlo, de todos modos era una forma de vengarse de aquellos que los haban dejado en la ruina, “la ruina” era un termino mal empleado, tal vez solo los bajaron de categora, ya no eran multimillonarios, y eso a el no le pareci una gran ofensa, mas para Matt la cuestin fue diferente, se lo tomo personal, y no es que extraase a sus padres, ellos jams se preocuparon por su bienestar as que prcticamente los que murieron hacia dos aos eran unos completos desconocidos”

- Contctalo inmediatamente cesecito saber cuales son las reglas del contrato, cualquier anomala que detectes avsame enseguida, ya sabes los trminos de mi plan as que no creo que necesite repetirte las demandas

- No claro que no – contesto el menor, por poco y no lo escucha

Matt salio con un aura de grandeza digna de admirarse, en verdad eso era lo correcto. Tk sinti una punzada en el corazn y un vaci en el estomago, por lo regular ambas reacciones venan separadas, y se preguntaba que era lo que sucedera en los prximos das.



Banco Nacional de Tokio, Japn, 10:30 hrs.

El paisaje nocturno estaba desierto ni una sola alma en todo el derredor, con mayor dificultad de la esperada, Gminis logro llegar al punto de encuentro, la azotea del edificio contiguo, el trasporte de hoy en da era mas lento que una tortuga, sus ojos circundaron los que pronto serian sus territorios, ambos hermanos se miraron de reojo, si era verdad que deban tener cuidado con aquel detective era tambin cierto que ellos no era unos ladrones ordinarios, una ultima exhalacin para calmar los nervios y a trabajar.

Se deslizaron con gran maestra por las sombras de la pared limitante del Banco, sus ojillos esperaban ver un sin fin de guardias armados hasta los dientes, pareca que la estrategia se inclinaba hacia otra direccin, los dos entraron como era costumbre por las partes opuestas del edificio, la forma correcta de perpetrar un robo era sobre todo el conocimiento del terreno, unos das antes repasaron hasta el cansancio los planos del lugar, para despus hacer una visita corta, de la cual lograron identificar las salidas de emergencia y los accesos principales.

Las cosas salan bien ahora se encontraban en el interior del edificio, y hasta en ese momento no se vea absolutamente nada, la forma de despistar a la polica era relativamente fcil, uno servia de seuelo mientras el otro realizaba al trabajo, les funcionaba bien, como en el caso del jaguar 2008, fue sencillo solo usar un holograma reflejado sobre otro vehiculo, mientras que el original aun no sala de la exposicin, una vez que todas la patrullas se hubiesen retirado, en la conmocin nadie noto la partida del auto, una simpleza digna de admirarse, o de ridiculizarse segn se vea, lo siguiente fue lo complicado, pues era hacer desaparecer un auto en pleno movimiento para lo cual se cesecito una bomba de humo bastante espesa, una vez que nublase la vista de todos se desactivaba el holograma, aparcando inmediatamente el auto dando como resultado la desaparicin misteriosa de un jaguar que ya estaba cerca de las aduanas de distrito de Tokio rumbo a Okinawa.

En esta ocasin si bien no utilizaran un holograma si tenan previstos barios trucos que podan sacarlos de una situacin de peligro, el entrenamiento al que por decirlo de algn modo su benefactor los someta era bueno y necesario pero la magia e ilusionismo ellos lo implementaron por cuenta propia.

Atravesaron los corredores hasta llegar a la sala principal de la bveda, la caja fuerte contaba con tres sistemas especializados, adems de no disponer mas que de una sola entrada, estaba blindada y reforzada con acero dejando las soldaduras ocultas.

De adentro hacia a fuera; tenia una combinacin de quince dgitos que cambiaba cada doce horas, seguido de la puerta se extenda una maraa de infrarrojos, listos a disparar al primer roce, y la primera que habra que burlar era un sistema de lectura ptica, nada despreciable, que solo reconoca el iris del presidente. Y aun entonces lo peliagudo seria la combinacin de la caja, la cual deberan intentar abrir sin el cdigo, ambos llegaron al frente de la puerta, en su recorrido ni un solo guardia, eso les comenzaba a preocupar, el mayor de los dos saco de su bolsillo un lser apuntador el cual borro el lector ptico, el lser servia como un lavado de la memoria del dispositivo, no sin antes desmontar la parte inferior para inutilizar las alarmas, una vez hecho esto el lector reconocera la retina de cualquiera, la puerta se abri y el espacio abierto se despleg ante ellos, cualquiera hubiese caminado directamente a la caja, mas Gminis no era tan tonto, ambos saban lo que segua, la menor de ellos de quito la capa, y como si se tratase de un baile comenz amover su cuerpo a travs del laberinto de hilos invisibles, le haba tomado casi diecisis horas diarias de entrenamiento grabarse cada uno de los lugares en que apuntaban los finos ases de luz, mientras avanzaba miraba directamente hacia su hermano mayor, l la quera mucho y hacia tiempo se haban prometido escapar de aquella vida mientras pudiesen, una vez que los atraparan serian carne de can, el Conde Phantomhive jams admitira tenerlos bajo su proteccin, estaran solos, deban dedicarse a otra cosa mientras pudiesen, y ella estaba segura que no siempre podran salirse con la suya, esperaba fervientemente que este trabajo no fuese el ultimo, tenia muchas dudas que nublaban su pensar, ellos saban que Gminis vendra a robar la pintura, entonces por que no haba seguridad en el edificio? y otra cosa, la polica no acostumbraba dejar pasar la oportunidad de acorralar al ladrn favorito del viejo mundo, algo estaba definitivamente mal. Salio por fin de la telaraa imperceptible cortando la fuente de energa que la sustentaba, el otro se acerco con confianza entregando la prenda, se miraron era su turno y la hora de separarse.

Fuera del edificio se encontraban un sin fin de uniformados, en la azotea en las salidas de emergencia, en las ventanas, en conductos de ventilacin, incluso en las alcantarillas que conectaban al banco, decir que estaban rodeados era poco, en verdad Gminis necesitara de magia para salir de la trampa en la que l solo se haba metido.


Elle Lawliet lo haba visto entrar, pero lo extrao fue que uno de sus vigas le avisase un segundo despus de que del lado opuesto haba divisado lo mismo, acaso eran mas de uno? la pregunta se esfumo casi de inmediato, eran gemelos de ah el nombre, le tomo poca importancia sean los que fuesen no saldra ninguno, dio indicaciones de que tomasen su lugar, para evitar una confrontacin entre ellos mismo debido al numero de elementos se dio indicaciones de que pasase lo que pasase permanecieran en sus lugares, las armas iban cargadas con cartuchos sedantes, con lo que podan disparar sin reservas, todos tomaron su lugar ajustando la mira nocturna.

- Esta vez eres mi Gminis – dijo por lo bajo Elle al tiempo en que se colocaba los prismticos

- Teniente, tenemos actividad en la parte sur del techo – indico uno de los franco tiradores

- Asegrate de que esta en tu rango de alcance y dispara – no haba tiempo para meditarlo

- Entendido, verificando rango de alcance, - el silencio fue momentneo – afirmativo me dispongo a dispara

Mas tardo en terminar la conversacin que en que una bala cortaba el aire peligrosamente, no se exactamente cual fuese la probabilidad de que sucediese pero en ese instante el ladrn se inclino lo suficiente para esquivar la bala que paso rozando su oreja, de inmediato se puso a cubierto

- Eh fallado, repito eh fallado el objetivo esta enterado de la situacin

- Que nadie se mueva – ordeno con voz serena – dganme quien le tiene en la mira deprisa – su tono era de profesionalismo pero por dentro estaba mas nervioso de lo que recordaba en toda su vida

- Aqu escuadrn 25 le tenemos en la mira, repito escuadrn 25 zona G le tenemos en la mira

- Muy bien, no hay mas ordenes sin salir de sus lugares disparen, lo quiero fuera de combate, todos los dems no pierdan de vista las posibles salidas – elevo la voz en la ultima oracin

- A la orden – la comunicacin se corto y los disparos iluminaron la penumbra de la parte alta del edificio


La figura se deslizaba rpido con seguridad, cayendo de vez en vez cuando vea venir alguna bala demasiado cerca como para esquivarla, se refugio detrs de uno de los generadores que suministraban la energa al banco, miro sobre su hombro, si fuera solo ella ya habra salido de ese lugar pero como llevaba la pintura no poda moverse con tanta libertad, fue entonces que callo en cuanta, si fuese la pintura real ellos no se atreveran a dispararle, eso solo significara que.

En la sala de la caja la pintura se encontraba entre sus manos, para entonces su hermana habra distrado su atencin hacia s dejndole el paso libre, se dirigi hacia la entrada trasera, sus ojos casi se le salen de sus orbitas, frente a el, ah estaban apostados por lo menos unos veinte hombres con escuadras y rifles dispuestos a atraparlo, como era posible que siendo tantos no se percataran de su presencia.

Tomo un suspiro hondo era la oportunidad perfecta para probar su ultimo truco, esperando diera resultado y no tener que comprobar el fracaso de la misin por culpa por su poca disposicin para preparar el robo.

- Te encuentras bien Gminis – pregunto al aparato de comunicacin que tenan integrados cerca de la oreja y la boca, era una lnea segura aun si nunca se hablaban por su nombre, era mejor ser desconfiado

- Si pero no se cuanto pueda soportar - su voz se escuchaba cansada

- Espero esto no te moleste pero mas vale usar nuestro ultimo truco antes de que terminemos echo frito de pescado

- Lo probaste entes de traerlo

- Quieres saber….

- Creo que no…

- Muy bien entonces preprate

- Yo nac lista…


Continuara…

Notas finales: a mi me gusto como quedo...
pero es una opinion hacerca de mi propio fic... asi que no lo puedo desmeritar...

Si quieres dejar un comentario al autor debes login (registrase).