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Error mágico por lizergchan

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Notas del capitulo:

Hello gente!!! aqui les traigo nuevo capituloi!!

Disclaimer: Los personajes de Hetalia no me pertenecen, sino a su autor Hidekaz Himaruya-sama, este fic lo hice sólo y únicamente como diversión.

Parejas: RusiaxMexico, FranxUk, PruxAus, EspxRoma, UkxFran, y HarryxDraco insinuación de AmexMex y SnapexUk

Aclaraciones y Advertencia: Este fic contiene YAOI, humor, Lemon, fantasía y lo que se me vaya ocurriendo, kesesesese.

Beta: Usarechan.

 

 

 

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Error mágico

 

 

Capítulo 3.- Naciones Unidas de Hogwarts

 

 

 

Se despidieron de Arthur al subir del tren, no vieron a sus compañeros pero supusieron que ya se encontraban dentro. Rusia y Canadá fueron prácticamente arrastrados por México quien hacía malabares para llevar su carrito y obligar a sus amigos a seguirle, América se quejaba para recibir atención pero sólo Mathew lo hacía, aunque claro, era ignorado por su hermano.

 

 

Los primeros vagones ya estaban repletos de estudiantes, algunos asomados por las ventanillas, otros discutiendo sobre los asientos que iban a ocupar.

Se abrieron paso hasta encontrar un compartimiento vacío, casi al final del tren. Rusia ayudó a México a acomodar sus cosas, pues el moreno era algo bajo para alcanzar los compartimientos de arriba, le resultó extraño que su amigo tuviese dos lechuzas, una café y otra de un tono amarillo claro. Se acomodaron, Mathew se sentó junto a la ventanilla, al igual que José, Iván al lado del moreno y Alfred junto a su gemelo.

 

—Matt, ¿El cejas de oruga no te regañó por traer a Kumajiro? —el canadiense negó con la cabeza, el latino sonrió con cierta tristeza, seguramente el inglés ni se acordaba de él.

—¿Quién eres? —le preguntó el oso a su amo.

—Soy Canadá…

—José, ¿con quién hablas? —le preguntó Alfred mirando el “espacio vacío” a su lado; ya anteriormente había visto a su vecino hablar con la “nada” pero no dejaba de ser aterrador. México frunció el ceño al ver cómo su amigo canadiense bajaba la mirada, para él no era un secreto los sentimientos del amante del maple.

—Aparte de pendejo, estás mas ciego que un murciélago —le reprendió el latino mirándolo con enojo —; de nada te sirven las gafas, (que por cierto, me robaste)*. Estoy hablando con Mathew, quien por cierto, debió ser muy malo en alguna vida pasada para que le tocara la enorme cruz* de ser tu hermano y para colmo parecerse a ti.

 

América miró a su lado, dándose cuenta de la presencia de su gemelo, sonrió de oreja a oreja y se abrazó a él.

 

—¡Mathy!, ¡no te había visto!, ¿Cuándo llegaste? ¿Cómo es que terminaste como nosotros? —México golpeó su cabeza contra el vidrio.

—¡Que bárbaro!, no eres más pendejo porque no eres más rubio.

 

 

Continuaron hablando largo rato, sintieron el movimiento del tren que anunciaba que estaban en marcha. La puerta se abrió y entraron los dos jóvenes que conocieron en el andén.

—¿Podemos quedarnos aquí? —preguntó el pelirrojo— Todos los demás compartimientos están llenos.

—¡Claro! —exclamó México entusiasmado —, mientras más seamos mejor.

 

Ambos jóvenes agradecieron, acomodaron sus cosas. Rusia se recorrió para quedar más cerca del mexicano y darle espacio al castaño para que se sentara. Ron iba a sentarse sobre Canadá, antes de ser jalado por el latino.

 

—¿Qué te pasa wey? —le dijo enojado —, no vez que ibas a aplastar al pobre de Matt.

 

Ron miró el asiento, sobresaltándose al descubrir a un joven con un oso en brazos el cual, por unos segundos creyó que era de peluche.

—Lo siento —se disculpó.

 

Una vez acomodados, comenzaron las presentaciones. El pelirrojo se presentó como Ron Weasly y el castaño como Harry Potter; ambos esperaban ver las reacciones normales que producía el nombre del último pero nada sucedió.

 

—¡Yo soy el gran héroe Alfred F Jones! ¡Hahahahaha!

—El escandaloso héroe de tianguis —agregó México haciendo que el aludido comenzara a quejarse —. Yo soy José —se presentó —, el es Iván —señaló al ruso —y el es Mateo…

—Mathew… —lo corrigió Rusia con una sonrisa que asustó a los dos magos pero México no parecía afectado, al contrario le regresó el gesto con una más grande.

 

Ron les preguntó a que año y casa pertenecían, Alfred les respondió que entrarían al segundo año, pues eso les había dicho Arthur pero que era la primera vez que ellos iban a Hogwarts; a ambos magos les resultaba extraño que entraran tantos extranjeros a Hogwarts, especialmente en segundo año; pero no los veían como malas personas, al contrario, eran bastante divertidas, especialmente Alfred y José.

 

Llevaban unas cuantas horas en el tren; una mujer pasó con un carrito, les preguntó si deseaban algo. Arthur les había dado dinero, además de que ellos traían el propio que cambiaron en el banco.

Al angloamericano casi le da un ataque cuando la señorita le dijo que no tenía hamburguesas, ni coca cola, así que tuvo que conformarse con unas empanadas de calabaza; como todo le resultaba extraño, decidió comprar de todo, Rusia compró algunas ranas de chocolate, pues sabía lo mucho que le gusta ese dulce al mexicano, mientras que José y Mathew compraron algunas empanadas y bocadillos para compartir, lo mismo hizo Harry.

 

—¿Qué es eso? —dijo México señalando la bolsa que traía Ron y que Harry había comprado. Eran Grageas de todos los sabores.

—Tienen que tener cuidado con ésas —les previno Ron—. Cuando dice todos los sabores, es literal. Ya saben, tiene todos los comunes, como chocolate, menta y vainilla, pero también pueden encontrar sabores desagradables.

—Dudo que sea peor que la comida de Arthur —comentó José encogiéndose de hombros antes de meterse una gragea a la boca —… mmm, paella, a papá Toño le gustaría —dijo con una sonrisa.

 

Ron y Harry no  pudieron evitar preguntarse sobre la razón por la que personas tan distintas, tanto en personalidades como en nacionalidad, podían conocerse y ser amigos.

 

Estaba oscureciendo. Podían ver montañas y bosques, bajo un cielo de un profundo color púrpura, el naranja del atardecer bañaba todo el paisaje. El tren parecía aminorar la marcha.

 

Harry y Ron se quitaron las camisas y se pusieron las largas túnicas negras, los países los imitaron, comenzando a ponerse el uniforme.

 

Una voz retumbó en el tren.

—Llegaremos a Hogwarts dentro de cinco minutos. Por favor, dejen su equipaje en el tren, se lo llevarán por separado al colegio.

 

El tren aminoró la marcha, hasta que finalmente se detuvo. Todos se empujaban para salir al pequeño y oscuro andén. México se abrazó a sí mismo, no estaba acostumbrado al  frío aire de Londres. Entonces apareció una lámpara moviéndose sobre las cabezas de los alumnos.

 

—¡Primer año! ¡Los de primer año y de nuevo ingreso por aquí!

La gran cara peluda de Hagrid rebosaba alegría sobre el mar de cabezas.

 

Resbalando y a tientas, siguieron a Hagrid por lo que parecía un estrecho sendero. Estaba tan oscuro.

—En un segundo, tendrán la primera visión de Hogwarts —exclamó Hagrid por encima del hombro—, justo al doblar esta curva.

 

Se produjo un fuerte ¡ooooooh!

 

El sendero estrecho se abría súbitamente al borde de un gran lago negro. En la punta de una alta montaña, al otro lado, con sus ventanas brillando bajo el cielo estrellado, había un impresionante castillo con muchas torres y torrecillas.

—¡No más de cuatro por bote! —gritó Hagrid, señalando a una flota de botecitos alineados en el agua, al lado de la orilla. España jaló a México, “secuestrándolo” junto con Prusia y Francia.

Cuando Hagrid se cercioró que todos abordaron, la pequeña flota de botes se movió al mismo tiempo, deslizándose por el lago, que era tan liso como el cristal. Todos estaban en silencio, contemplando el gran castillo que se elevaba sobre sus cabezas mientras se acercaban cada vez más al risco donde se erigía.

 

 

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

 

Al llegar al castillo fueron recibidos por la profesora McGonagall quien los guió a través de un camino señalado en el suelo de piedra. Que conducía hasta una pequeña habitación vacía fuera del vestíbulo. Estaban algo apretados, lo que Francia aprovechaba para meterle mano a quien se le acercara.

 

—Bienvenidos a Hogwarts —dijo la profesora McGonagall—. El banquete de comienzo de año se celebrará dentro de poco, pero antes de que ocupen sus lugares en el Gran Comedor deben ser seleccionados para sus casas. La Selección es una ceremonia muy importante porque, mientras estén aquí, serán como su familia en Hogwarts. Tendrán clases con el resto de la casa que les toque, dormirán, comerán y pasaran el tiempo libre en la sala común de la casa.

—Va a ser peor que estar casado —comentó José en un susurro.

 

La profesora se fue y regresó algunos minutos después para llevarlos al gran salón, las naciones estaban sorprendidas por lo que sus ojos contemplaban, especialmente por el techo. En la mesa de frente a ellos estaba Dumbledore e Inglaterra, también estaban cuatro mesas enormes donde estaban sentados muchos jóvenes. No se dieron cuenta cuando ni quien trajo un sombrero que se veía viejo y maltratado. Para sorpresa de los países y los magos de nuevo ingreso. El sombrero empezó a cantar:

 

 

Oh, podrás pensar que no soy bonito,

Pero no juzgues por lo que ves.

Me comeré a mí mismo si puedes encontrar

Un sombrero más inteligente que yo.

Puedes tener bombines negros,

Sombreros altos y elegantes.

Pero yo soy el Sombrero Seleccionador de Hogwarts

Y puedo superar a todos.

No hay nada escondido en tu cabeza

Que el Sombrero Seleccionador no pueda ver.

Así que pruébame y te diré

Dónde debes estar.

Puedes pertenecer a Gryffindor,

Donde habitan los valientes.

Su osadía, temple y caballerosidad

Ponen aparte a los de Gryffindor.

Puedes pertenecer a Hufflepuff

Donde son justos y leales.

Esos perseverantes Hufflepuff

De verdad no temen el trabajo pesado.

O tal vez a la antigua sabiduría de Ravenclaw,

Si tienes una mente dispuesta,

Porque los de inteligencia y erudición

Siempre encontrarán allí a sus semejantes.

O tal vez en Slytherin

Harás tus verdaderos amigos.

Esa gente astuta utiliza cualquier medio

Para lograr sus fines.

¡Así que pruébame! ¡No tengas miedo!

¡Y no recibirás una bofetada!

Estás en buenas manos (aunque yo no las tenga).

Porque soy el Sombrero Pensante.

 

 

—Annan Sadig —Turquía fue el primero de los países en ser llamados, al subir y sentarse en el taburete. Las naciones suspiraron; por más que lo intentaron, ninguno había logrado hacer que se quitara la máscara. Ni bien el sombrero tocó su cabeza, gritó: ¡Slytherin!

 

Los siguientes fueron Gilbert y Ludwig, ambos hermanos terminaron en la casa de las serpientes, al igual que Francis, para felicidad del albino.

 

—Bandevik Luka —Noruega fue enviado a Ravenclaw, siendo recibido por aplausos.

—Braginsk Iván —el ruso tenía una sonrisa inocente en los labios, pero aún así, causó que la mayoría de los alumnos (y algunos profesores), se asustaran. A él como a Natasha, le tocó Slytherin, mientras que a su hermana mayor, Yaketerina, fue a Hufflepuff.

—Densen Mikke Magnus.

—Mmmm...  difícil, eres valiente, siempre tratas de salirte con la tuya… mmm, ¡Gryffindor!

 

La mesa de los leones recibió a su nuevo integrante con aplausos y vitoreos. Roderich fue el siguiente, él fue enviado a Ravenclaw, junto con Islandia, Canadá y Grecia. Antonio, Alfred, Elizabeta y Yao a Gryffindor.

 

Cuando tocó el turno de Japón, el sombrero tardó un poco en decidir. Tenía lo que se necesitaba en un Ravenclaw, pero finalmente se decidió por enviarlo a Slytherin.

 

—Montoya de la Rosa Pérez Itzamma* José Francisco Ricardo —cuando el nombre del mexicano fue pronunciado, muchos no pudieron evitar pensar en lo largo que era, incluso los otros países (a excepción de España), quedaron sorprendidos, pues sólo lo conocían por José Montoya.

—Ah, parece que este año tenemos personas muy interesantes —dijo el sombrero —. Mmmm, difícil, muy difícil… eres inteligente*, Ravenclaw, sería un buen reto para ti, no temes al trabajo duro aunque no lo parezca… valiente, pero tu corazón guarda el anhelo del pasado… mmm, Gryffindor o Slytherin serían buenos lugares, ¿Qué opinas?

—Pus, me vale madres donde me mandes, pero si me quedo en la misma casa que el gringo, vamos a terminar del chongo* —respondió cruzándose de brazos, el sombrero se lo pensó un momento; toda la sala estaba conteniendo el aliento. Era muy raro que tardara tanto en decidir.

—Bien… ¡Slytherin!

 

Prusia y Francia aplaudieron emocionados; se lamentaban un poco que Antonio quedara en otra casa y separaran al recién formado Bad cuarteto, pero tres de cuatro no estaba del todo mal.

 

Finlandia, Liechtenstein y ambos italianos quedaron en Hufflepuff, China en Gryffindor y por último Suiza y Suecia en Slytherin.

 

Ron tenía el seño fruncido, no podía creer que dos de los chicos que conoció en el tren quedaran en Slytherin, ¡si parecían tan amables!, especialmente el moreno. Un grito lo sacó bruscamente de sus pensamientos, de repente toda la mesa se movía como si temblara.

 

—Ame… eh, Alfred, salte de ahí aru —dijo China mirando bajo la mesa.

—¡No pienso hacerlo! —chilló muerto de terror —, ¡Arthur me mintió! ¡Aquí hay fantasmas!

—Sí, pero son inofensivos —le aseguró Harry tratando de calmarlo. El angloamericano no era el único que llamaba la atención, José  estaba en una esquina haciendo un altar con flores de cempasúchil*, veladoras y otros objetos que hicieron que todos se preguntaran lo mismo: ¡¿De dónde diablos había sacado todo eso?! España lloraba por qué era el único del Bad cuarteto en estar en otra casa, Rusia también estaba bajo la mesa lloriqueando con Natasha diciéndole “cásate, cásate”, Turquía se burlaba de Grecia restregándole su buena suerte por quedar en Slytherin con Japón, Francia coqueteaba con las alumnas o trataba de meterle mano a Gilbert.

 

Arthur golpeó su cabeza contra la mesa, ¡esos idiotas siempre tenían que llamar la atención! Dumbledore sonrió, realmente eran unas curiosas personas.

 

El director dio su acostumbrado discurso. Presentó a Gilderoy Lockhart como profesor de DCAO y Arthur Kirkland como maestro de Encantamientos y magia ancestral, una nueva materia que se impartiría sólo a los estudiantes de segundo año.

 

La comida no estaba nada mal, había cosas deliciosas. Después de la cena, los prefectos condujeron a los de nuevo ingreso a los dormitorios, el primer día había concluido pero aun faltaban muchas aventuras para las naciones.

 

Continuará…

 

 

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Las gafas de Alfred: Bueno, ya la mayoría sabe que las gafas de USA son Texas, ósea, que originalmente eran de México.

Tocara la enorme cruz: Esto hace referencia a la cruz que cargó Jesús y hace referencia a un enorme peso (problema).

Itzamma: proviene del maya y significa El señor elegido. ¿Por qué le puse este nombre primero? XD bueno, ya que es la representación de México, me parecía adecuado que su primer nombre tuviese raíces de las antiguas culturas.

Eres  inteligente: El mexicano es inteligente (cómo todos los latinoamericanos), pero nos falta confiar en nosotros, ¡Admítanlo señores!, si nos ponemos las pilas podríamos mandar a la china capital (chingada, fregada), a Estados Unidos).

Chongo: Pelear (aunque sabemos que eso pasara de todos modos XD).

Cempasúchil: Desde épocas prehispánicas es una tradición que esta planta de flor amarilla, se utilice como parte de la ofrenda del día de muertos, en los días de festejo los días 31 de octubre, 1º y 2 de Noviembre, se llevan flores al panteón y también adornan las hermosas y ricas ofrendas que se ponen en las casas junto con alimentos.

 


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