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¿Los errores de los padres son también los de los hijos? por AOI SALUJA

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Notas del fanfic:

Muchas gracias a
*megu-chan
*momo-chan
*mayu-san
*dark kirito
*y a ti por leer >.

# Capítulo 1 Adam y Daniel. #
—Después de algún tiempo, por fin encuentro a mis padres—sonríe con ironía—. ¿Y qué es lo que veo? Si, ellos continuaron su vida sin mí, como si nunca hubiese existido. En esta hermosa casa, en un bello lugar lleno de lujos ¡y lo mejor de todo...! Tienen un hijo, que se ve bastante feliz. Se nota que han consentido al muy maldito. Yo a esa edad me las arreglé para poder sobrevivir, sin saber si habría un mañana para mi. Es por eso que me pregunto ¿qué tanto les dolería si les entrego a su hijo por pedazos? Si, ya quiero ver sus estúpidas caras llenas de horror.
—Cuídate hijo, no le abras a nadie ¿entendido?—dice una señora muy hermosa de largo cabello castaño claro y ojos miel.
—¡Si mami!
—Nos vemos al rato campeón—se despide de él su progenitor, un hombre atractivo de cabello corto azabache y ojos color verde.
—¡Si papi! Buen día a ambos—. Se despide con un alegre movimiento de mano mientras los ve subir a su auto.
—Bien, ahora que se fueron es mi momento para actuar—. Voltea de un lado a otro para asegurarse de que nadie lo vea, pero no hay una sola alma, así que decide ejecutar su plan—. Gracias por cooperar con la  misión señor bigotes—. Toma con cuidado a un gato y lo desliza por la puerta para mascotas, ya dentro este, el chico toca el timbre.
—¿Quién?
—Mi gato se metió a tu casa. 
—¡¿Eh?! Si, ya voy—. El niño de aproximadamente nueve años abre la puerta. Al verlo fácilmente se le podían ver varios rasgos característicos de sus padres. Un pequeño de cabello azabache, igual a su padre; de ojos miel y piel clara como su madre, y como extra, del lado izquierdo de su labio inferior, un lindo lunar—. Pasa ¡Oh, vaya! ¿Eres algún famoso?
—¿Cómo por qué?
—Eres justo como los chicos que salen en la  televisión hermano—. Y no bromeaba, la persona frente a él fácilmente llamaba la atención y suspiros de cualquiera. Un chico de dieciséis años, cabello castaño claro y ojos verdes, de piel clara y tan bella que era imposible resistirse a no tocarla; cuerpo esbelto pero atlético y finalizando con su voz,  ronca pero dulce, una combinación que la hacia sensual.
—¡¿Hermano?!
—Perdón, ¿no te gustó que te llamara así? Es que a los niños mayores como tú les digo "hermanos"—baja la vista avergonzado—Lo siento.
—Si, como sea.
—Por cierto ¿cómo es tu gato?
—Es negro y mide... algo así—separa sus manos para demostrar el tamaño de felino, en un aproximado de veinte centímetros.
—¡Esta pequeñito! Que lindo.
—Ah si, y le falta un pedazo de cola, además no tiene un ojo.
—¿Por qué?
—Porque la gente es bien ojete. Lo encontré mientras unos pinches  drogos lo estaban torturando—. Cierra su puño con fuerza al recordar tan terrible momento.
—¡Me esforzaré por buscarlo! Después de todo es importante para ti, y seguro tú también lo eres para él—. Sale corriendo a la sala.
《Si yo cumplo con mi venganza, no sería diferente a esos cabrones. ¿Entonces...》
—¡Lo encontré! ¡Mira!—grita el pequeño para hacerle saber donde esta, ya que necesita ayuda para sacarlo de atrás del refrigerador.
—Vaya, que lugar más raro.
—Si, ¿lo puedes sacar?
—Creo que si—se agacha y estira el brazo, pero antes de encontrarse con él, se corta con un vidrio roto del piso.—¡Demonios!
—¡¿Qué pasó?!
—¡Un vidrio! ¡Un puto vidrio!
—¡¿Estás bien?!
—Lo estaré en cuanto saque a mi hujo—estira un poco más la mano hasta alcanzarlo y con extremo cuidado para no lastimarlo logra liberarlo.
—¡Lo lograste hermano! ¡Eres super!
—Lo lamento tanto señor bigotes—acaricia al felino y éste se deja mimar.
—¿Me das tu mano por favor?
—¿Para qué?
—Necesito curar tu mano o se infectará, como me dice mi mamá.
—No es necesario.
—¡Si lo es!—la toma y empieza su labor.
—¿Por qué lo haces?
—El vidrio estaba ahí por mi culpa, tiré un vaso hace días y me dió miedo decirles a mis papás, así que lo dejé ahí y por eso te cortaste. Lo siento.
—En realidad fue mi culpa.
—Claro que no... ¡listo! ¿puedo tocar al señor bigotes?
—Si, pero aguas porque si no le agradas te va a rasguñar.
—¡Gracias!—el niño desliza la mano por el lomo del animal—. Es muy suavecito.
—¿Nunca haz tenido un gato?
—No—baja deprimido la vista—. Mis papás dicen que son una lata y ensucian mucho.
《Con razón dijo eso, en realidad su pelaje es rasposo a comparación de los demás gatos que viven en casa》
—Me dió mucho gusto que llegarán a casa, aunque fuera por accidente. Ya tengo dos amigos más.
—No, yo...
—¡¿Entonces te puedo llamar hermano?!
—Ya pues, tu ganas. Dime como quieras.
—¡Gracias hermano! Por cierto me llamo Daniel, pero puedes decírme Dani, ¿y tú cómo te llamas?
—Adam.
—¡Qué lindo nombre! Adam ¡Adam!
—¿Qué?
—Por favor vengan otro día para que juguemos ¿si?
—Si.
—¿Me lo prometes?
—Con una condición.
—¿Cuál?
—No le digas nada de mi a tus padres ¿entendido?
—Umn.... esta bien. Cumpliré con mi palabra ¿y tú, cumplirás con la tuya?
—Si, como quieras. Bien, tiempo suficiente. Vámonos amigo—. Toma al gato entre sus manos—Gracias... por todo.
—¡A ustedes! Cuídense mucho, los estaré esperando—. Cierra la puerta de su casa y sube emocionado las escaleras de la habitación.
—Vaya, soy un cobarde. ¿Qué fué lo que me hizo dudar?—. Miro su mano y una calidez llenó su corazón. No era la primera vez que se cortaba con un vidrio, tampoco la primera en sangrar tanto. Sin embargo, era la primera vez que alguien lo curaba con tanto esmero, algo torpe pensaba, pero sin duda muy cálido.

Notas finales:

Gracias por leer. Habrán cosas que de inicio suenen ilógicas pero conforme avance la historia tomaran sentido haha.


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