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Escucha tu corazón por saya329

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Notas del fanfic:

Hola a todas y todos este es el primer fic que iniciamos una amiga (Gis_LaGris) y yo, somos muy nuevas en esto así estamos abiertas a escuchar cualquier retroalimentación, comentarios, consejos, preguntas etc etc etc  trataremos de publicar mensualmente (o tal vez antes) hasta terminarla (lo prometemos). Sin más por el momento espero que les guste.


Pd: Esta historia también será publicada en Wattpad

Notas del capitulo:

Bueeeeeno como ya les dije esta es la primera vez que escribimos un fic así que esperamos que lo disfruten.

Nos leemos más abajo :D

Aquí empieza todo

POV Alexandra

—¡Apúrate! Recuerda que según el plan tenemos 2 horas antes de que lleguen tus papás, piensan que nos quedamos a asesorías de inglés, van a aprovechar el tiempo para ir al supermercado, de ahí tienen que ir a la pizzería que está al otro lado de la ciudad ¿Si les pediste la pizza cierto?— Me dice Zoey hablando tan rápido que por poco no logro entenderle, es un hábito suyo muy divertido ya que solo lo hace cuando está nerviosa o como ahorita que está emocionada, la mayoría de la gente no logra entenderle y sus mejillas se ponen de un tono rosado muy gracioso cada que le pasa, el lado bueno es que somos mejores amigas y después de tantos años juntas siempre logro entenderla.

—Claro que se las pedí Doi, ¿Por quién me tomas? —Empiezo a prender el DVD, mientras Zoey saca el disco de su mochila, la verdad no tengo ganas de ver la dichosa película. — Sigo sin entender porque quieres verla, mejor ponemos la película del vampiro deprimido. — Le digo con desgana con la esperanza de que desista.

Zoey escuchó a su primo hablar sobre una película que acababa de comprar y que tenía oculta en su recámara, así que decidió robársela, me lo contó como si hubiera sido parte de Misión Imposible, desde que nos conocemos le gustan los espías y aunque estoy segura de que tomar la película fue bastante fácil, no le digo nada porque siempre me dan risa sus historias y bueno, lleva todo el día insistiendo con verla.

—Se llama Crepúsculo y ya te dije que Edward sufre porque quiere probar la sangre de Bella, pero le da miedo lastimarla — Ruedo los ojos por su respuesta, después de ver la película prácticamente se comió los libros y no deja de hablar de ellos. — Aparte, escuche que Gonzalo dijo que es la mejor película que ha visto hasta ahora, hay que verla ¿Sí? — Me dice alargando la i como niña chiquita poniendo ojos de cachorrito.

Ya me imaginaba que no iba a lograr que cambiara de opinión, desde que nos conocimos me es imposible decirle que no. Todo empezó hace 8 años, cuando apenas tenía 5 años, era mi primer día en una nueva escuela, la verdad no empezó nada bien, pero al final ella logró cambiarlo.

 

*Flashback*

Entro al salón agarrando fuertemente mi lonchera, estoy algo nerviosa, pero emocionada por conocer a mis nuevos compañeros, la maestra me dice que deje mis cosas en unos cajones junto a la entrada. Todos los niños están en grupitos jugando, yo me quedo parada sin saber que hacer, decido acercarme a los que están coloreando y cuando voy a saludarlos la maestra nos pide que nos sentemos en círculo para presentarnos.

—Hola pequeñitos, vamos a iniciar este año presentándonos, tienen que decir su nombre, como les gusta que les digan, cuál es su animal y su color favorito, por ejemplo, mi nombre es Samia, algunos me dicen Sam, pero me gusta que me digan Samia, mi animal favorito es el lobo y mi color favorito es el azul —. Todos empiezan a hablar, por lo que veo se conocen desde el año pasado, trato de recordar los nombre, pero solo logro retener un par, un tal Leonardo al que le gustan los leones y la otra que recuerdo es Andrea, a quien le gusta el rosa, poco a poco se acerca mi turno y me pongo cada vez más nerviosa. —¿Y tú pequeña?

Bajo la vista a mis manos, siento la mirada de todos sobre mí, meto aire a mis pulmones y tomo valor para hablar — Mi nombre es Alexandra, me gusta que me digan Alex, mi animal favorito es el tigre y mi color favorito es el naranja. — Paso mi mano por mi frente y respiro aliviada, al final no fue tan malo, veo que algunos susurran cosas y se empiezan a reír, estoy algo confundida con lo que está pasando, pero la maestra continúa con el siguiente niño y decido dejarlo pasar.

Llega la hora del recreo y sigo sin poder hablar con los otros niños, me siento algo triste, esperaba a estas alturas ya tener algún amigo, pero cuando intenté hablarles se empezaron a reír y se alejaron o simplemente me ignoraron. Tomé mi lonchera y me dirigí a las mesas que había en el patio, en una de ellas estaba sentada Andrea y otras niñas, creo que ellas podrían ser mis amigas, lleno mis pulmones de aire, me acerco a su mesa y cuando estoy a punto de sentarme Andrea me dice— No puedes sentarte en nuestra mesa.

—Pero cabemos todas— Paso la mano por mi nuca con algo de nerviosismo, veo en su cara que no le agrada mi idea.

— Tu eres Alex ¿No? — Dice con una sonrisa burlona, mientras las otras niñas intentan no reírse.

—Sí, tú eres Andrea ¿Cierto? — Trato de hablar lo más segura posible, pero mi voz termina sonando nerviosa, ya me cansé de sus caras de risa —¿Qué es lo que les da tanta risa? — digo bastante enojada

—Que Alex es un nombre de niño—Y es cuando todas sus amigas no aguantan más y se empiezan a reír.

—No es nombre de niño— Estoy muy enojada y quiero sonar así, pero mi voz sale casi como un susurro.

—Y tu lonchera es de Superman, eso también es de niños— Dice otra de las niñas de la mesa, es cuando me doy cuenta de que hay más niños cerca y todos se están riendo, agarro mi lonchera y me echo a correr mientras todos se siguen riendo. Me voy lo más lejos que puedo hasta que ya no logro escucharlos.

Siento que los ojos me pican por las ganas de llorar, pero no voy a hacerlo, cuando me tranquilizo pienso en el sándwich de jamón y el juego de uva que envió mi mamá, me llega una sonrisa a la cara, abro mi lonchera saboreando mi comida y no está mi jugo ¡No puede ser! En verdad tenía ganas de mi jugo y es cuando ya no puedo más, pongo mi cabeza entre mis brazos y me suelto a llorar.

Estoy pensando la forma de regresar a mi casa, tal vez pueda decir que me caí o que me duele la panza, pero quiero irme de esta escuela y ya no regresar, cuando una vocecita interrumpe mis pensamientos—Oye ¿Estas bien? —Al alzar la vista encuentro a una niña parada frente a mí, tiene unos ojos café chocolate y cabello rojo recogido en dos coletas como Burbuja de las Chicas superpoderosas— ¿Po qué estás llorando? — Me sigue preguntando a pesar de mi silencio.

Ella me ve con curiosidad esperando mi respuesta—Es que alguien me quitó mi jugo y ya no tengo con que comer mi sándwich. — Le digo sorbiendo la nariz para poder tranquilizarme.

—Pero no tienes que llorar por eso, mira, te doy de mi jugo, —Y saca un jugo de su lonchera que tiene una imagen de las chicas superpoderosas, de pronto empieza a hablar muy rápido— Mi mami me envió este jugo, es mi favorito poque es de uva y a mí me gustan mucho las uvas, son chicas y rendoditas y me puedo meter varias a la boca, me gustan más las verdes que las moladas, aunque el jugo es molado, aun así me gusta mucho poque sabe rico. — Abro grande los ojos, ¡Santo cielo! no puedo creer que alguien diga tantas cosas en tan poco tiempo, apenas entendí la mitad de lo que dijo, no sé qué cara debo tener, pero creo que se dio cuenta que no le entendí porque sus mejillas se pusieron coloradas — Perdón a veces hablo un poco rápido. — Dice bajando su mirada algo apenada— ¿Quieres jugo?

—Si, me gustaría mucho — le digo sonriendo — y sí entendí lo que dijiste, yo también prefiero las uvas verdes. — La verdad fue de lo poco que le entendí, pero no quiero que se sienta mal o algo así y creo que funcionó porque ahora tiene una gran sonrisa en su rostro.

—¿No mientes? Eres la pdimera que me entiende.— Dice sin dejar de sonreír, yo solo asiento con la cabeza para que no note duda en mi voz. — Hay que ser amigas, me llamo Doi ¿Cómo te llamas?

¿Amigas? Nunca he tenido una amiga, al ser tan callada las otras niñas no quieren juntarse conmigo y los niños solo quieren jugar fútbol, me gustaría tener una amiga, ella me sigue viendo con los ojos bien abiertos— Sí Doi, me gustaría ser tu amiga

—¡No! Es Doi— Me corrige, pero no entiendo de qué habla, yo dije bien su nombre.

—Eso dije, Doi.

Veo que se está enojando, toma aire y dice más despacio haciendo énfasis en los sonidos— Es Zo-ey, mira — Voltea su lonchera y me la pone en la cara enseñándome su nombre escrito en ella y es cuando entiendo porque la confusión.

—Perdón, perdón, si Zoey, quiero ser tu amiga.

—¡Si! — Grita llena de emoción—Pero sigues sin decirme tu nombre.

Y en ese momento recuerdo el porqué estaba llorando, si le digo como me llamo también se va a reír de mí, así que para evitarlo mejor le digo mi nombre largo, no me gusta mucho, pero no quiero perder a mi primera amiga. —Alexandra.

Me ve con curiosidad y pone su cabeza de lado— ¿Eres la niña de la que todos hablan? A la que le gusta que le digan Ales— bajo la cabeza, bueno hasta ahí llegó mi oportunidad de tener una amiga, solo estoy esperando que se empiece a reír como los otros niños, pero su risa no llega— La verdad no sé qué les da risa, a mí me gusta más Ales, es mucho más corto y se dice más rápido, pdefiero llamarte Ales y yo no creo que sea un nombre de niño, si conozco niños que se llaman Ales, pero hay nombres que pueden usar los niños y las niñas, como mi prima se llama Morgan y un niño en mi salón también se llama Morgan.

Esta vez sí entendí lo que dijo, aunque no sé qué me sorprende más, que no se riera de mi nombre o que dijo todo eso casi sin tomar aire, me siento muy feliz. —Gracias y a mí me gusta cómo suena Doi, ¿Y si yo te llamo así?

Se queda con el ceño fruncido, rayos, apenas logró tener una amiga y ya la hice enojar creo que no es mi día—¡Si, es perfecto! —Grita sacándome un susto, ¿Ahora que le pasa? — Yo te llamo Ales y tú me llamas Doi, serían como nuestros nombres secretos.

Y cuando estoy por decirle algo, escucho la voz de Andrea — Miren ahí está la niña con nombre de niño.

Siento que otra vez estoy por ponerme a llorar cuando escucho la voz de Zoey —Ya cállate Andrea, tú tienes cara de pelejagarto y nadie te dice nada. — No pude evitar reírme, tampoco todo su grupo de amigas ni los niños que estaban cerca, Andrea miro feo a sus amigas que al instante dejaron de reírse, pero las carcajadas de todos eran tan fuertes que se tuvo que ir sin poder hacer nada. Zoey se voltea y me dice — Tranquila no dejes que te ponga triste, es una tonta.

— Es que no me gusta que todos se rían de mí. — Bajo los hombros y siento cómo me rodea con sus bracitos.

— Ahora somos amigas y siempre voy defrenderte, lo prometo.

El resto del recreo nos la pasamos jugando hasta que llegó la hora de regresar clases, me puso triste saber que ella va en otro salón porque es un año más pequeña, al llegar a mi salón pensé que seguirían riéndose de mí, pero ahora todos se centran en Andrea y como la llamó Zoey.

—Vamos niños todos a sus lugares—Todos vamos a nuestros asientos y el niño que esta junto a mi sonríe.

Creo que esta escuela no es tan mala después de todo, con Zoey como mi nueva amiga me la puedo pasar muy bien.

 

*Fin del Flashback*

Pongo el disco en el reproductor y nos sentamos en el sillón esperando a que empiece la película, volteo a verla y me gusta verla tan emocionada, solo por ella acepto hacer estas cosas, hace unos años dejó atrás las coletas, ahora tiene el cabello suelto, es imposible no pensar en lo bonita que se ve. La película inicia y giro hacia la pantalla, se logra ver una pareja platicando junto a una alberca, cuando otra mujer se acerca a ellos con unas bebidas, la saludan con un muy falso. — Hola Dana, hace mucho calor ¿No crees?

—¿Cómo pudo decir Gonzalo que es la mejor película? Las actuaciones ni siquiera son buenas, hasta los diálogos son mal...—No puedo terminar de hablar porque de pronto la pareja empieza a desvestir a la que acababa de llegar, todo se empieza a poner muy intenso y yo siento como el calor sube a mis mejillas, no puedo creer que Zoey le haya robado a su primo una porno. ¡Una porno! Diablos, veo de reojo a Zoey y ella no despega su vista de la pantalla, alcanzo a ver que sus mejillas también están rojas, busco el control y veo que lo tiene fuertemente agarrado y prácticamente me lanzo a para quitárselo, pero ella mueve su mano y por error aprieto otro botón. La escena cambia y la habitación se inunda de gemidos, volteo a ver a Zoey que tiene los ojos muy abiertos, giro mi cara a la pantalla y mi boca prácticamente se cae, en la tele ahora se ve al hombre que se está masturbando viendo como las dos mujeres desnudas frente a él se dan placer, Dana acerca su boca al pecho de la otra chica, su lengua juega con el pezón  provocando que jadee, sin que esta lo note acerca una mano a su entrepierna, empieza a meter los dedos rápidamente y los gemidos de la otra chica suben considerablemente de intensidad, poco a poco Dana empieza a bajar su boca dando besos a cada parte de su cuerpo, mientras el chico cambia de lugar y se posiciona detrás de Dana preparándose para embestirla.

No puedo pensar racionalmente, estoy como embobada con lo que veo, nunca imagine a dos mujeres en esa posición, una parte de mi quiere seguir viendo, pero si yo estoy hecha un lío, no me quiero imaginar como estará Zoey, no puedo dejar que sigamos viendo esto. Cuando el hombre empieza a embestir a la tal Dana mi cerebro se reconecta y por fin logro apagar la televisión, nos quedamos en silencio, no sé cómo ver a Zoey a la cara y creo que ella está igual, nos quedamos en un silencio bastante incomodo y es raro porque esto nunca nos pasa.

— Eh… Doi… ¿Estás bien? — Por fin logro articular palabras, pero veo que Zoey sigue con la vista perdida. — Doi, por favor respóndeme. — Su silencio solo logra ponerme nerviosa.

— Si… eh… eso fue intenso— Zoey por fin rompe su silencio con la voz y la mirada perdida.

— ¿Quieres hablar de eso? O si quieres podemos ver Crepúsculo. — En este momento lo único que quiero es que ella reaccione y me diga que está bien.

—Este… si si … pon Crepúsculo. — Me acerco rápido al DVD y cambio el disco. La película empieza a reproducirse y veo que Zoey esta entretenida viéndola, por lo menos eso me tranquiliza, mientras sigue avanzando la película ella empieza a hablar sobre las diferencias que tiene respecto al libro, me las ha dicho tantas veces que me pierdo en mis pensamientos, no puedo sacar de mi cabeza la imagen de las dos chicas.

— Me encantaría tener uno— Con ese comentario me regresa a la realidad, ya los créditos aparecen en la pantalla.

—¿Un qué? — Estoy algo perdida, no escuche de que me hablaba

—Un novio vampiro — Ella me ve fijamente y yo solo siento como un golpe en el estómago, últimamente cada que hace ese tipo de comentarios me siento bastante rara. — Te imaginas que Brandon sea un vampiro. — Ugh ese tipo otra vez, solo es un bobo y todas opinan que esta guapísimo, si me lo preguntan no le veo el atractivo solo es un presumido.

— La verdad no creo que sea tan interesante. — Digo encogiendo los hombros tratando de restarle importancia.

—Bueno y entonces si no te gusta Brandon ¿Quién te gusta? — Ante esa pregunta me pongo algo rígida, realmente ningún chico me gusta, aunque de hecho si me gusta alguien y la tengo viéndome a los ojos justo ahora. Me siento algo extraña de sentirme así con ella, todo empezó hace unas semanas.

 

*Flashback*

Es la hora del almuerzo y estamos con Laura y Erika, comparten salón con Zoey, ellas están hablando sobre los chicos que les gustan, yo solo ignoro la conversación mientras juego con los dedos de Zoey, ella me deja hacerlo mientras platica con las demás, me gusta mucho sentir sus dedos entre los míos y me he llegado a imaginar que la tomo de la mano y eso me provoca como cosquillas en el estómago, no entiendo porque me siento así con ella.

— Y ¿Cómo sabes que te gusta de alguien? — Escucho que Zoey pregunta y logra llamar mi atención, quiero saber que tonterías dicen.

— ¿Qué clase de pregunta es esa? — Dice Laura casi con voz de burla, la verdad ella nunca me ha caído bien— Es obvio cuando alguien te gusta.

—Pues te gusta pasar tiempo con él, te gusta verlo, te preguntas qué estará haciendo, —Erika habla con un tono más tranquilo y mientras lo hace no puedo dejar de pensar en Zoey  y hago todo un esfuerzo para evitar mirarla, así que trato de poner mi concentración en mis dedos jugando con los suyos, como si fuera lo más interesante del planeta. — Cuando estás con él, el tiempo pasa volando, te interesas por lo que le gusta, te hace reír con sus bromas, es como si solo te imaginaras estar con él.

Yo solo sonrió como tonta mientras la veo de reojo, ella está prestando atención a lo que dice Erika y no nota mi mirada, y cuando voltea a verme, yo entro en shock y se me quita la sonrisa de la boca, es ella, ella me gusta, pero ¿Cómo? Es mi amiga, es Doi, no puede ser, pero es una niña, eso no está bien. Creo que me veo bastante mal porque la sonrisa de Zoey se pierde y me ve con preocupación — Alex ¿Estas bien?

—Sí… sí, sólo tengo que ir al baño. —Me levanto y casi corro a los baños, entro al cubículo y recargo mi cabeza contra la puerta, escucho que alguien más entra a los baños y sé que es ella, seguro se preocupó yo nunca actúo así, no sé cómo explicarle esto, creo que primero debo aclarar un poco mis ideas.

—Alex ¿Que paso? Te fuiste muy rápido. — No sé qué decirle y mejor me quedo en silencio. — Si te molestó lo que dijo Laura, sabes que habla sin pensar.

Se que no puedo mentirle así que trato de decir algo que suene cierto. — No, estoy bien, sabes que no tomo a Laura en serio, solo tenía muchas ganas de venir. —Ella no me contesta, sabe que no le estoy diciendo la verdad. — Y bueno el tema no me parece muy interesante. — Con eso sé que ella me va a creer

—Creo que tienes razón, si te gusta alguien creo que es porque te hace feliz y eso es lo importante, nada más. — Que te haga feliz, esas palabras resuenan en mi cabeza y me hacen sonreír, tiene razón, ella me hace feliz. —Anda, ya sal del baño o no vamos a llegar a clase.

Salgo del baño, ella me sonríe como siempre, y eso es todo, el tiempo se detiene, con ese simple gesto se me van todas las dudas, su sonrisa y sus palabras son todo lo que necesito para sentirme feliz, sí, me gusta y sé que no le voy a poder guardar un secreto así por siempre, pero eso no importa, somos amigas y sé que vamos a estar juntas siempre. solo tengo que encontrar el momento adecuado para decírselo.

*Fin del Flashback*

 

—Este… bueno — Estoy algo nerviosa, pero ella me ve con una mirada llena de cariño y creo que es el momento para decírselo, pero ¿Y si sale mal y ya no quiere ser mi amiga?, los nervios entran más duro y me termino acobardando. —No me gusta nadie. — Mi voz sale firme como para que me crea, aún así, me ve raro, creo que sospecha de mi respuesta y cuando creo que va a decir algo escucho desde abajo la voz de mi mamá.

— Niñas, ya llegamos con la pizza. — Uff, salvada por la campana, en este caso, mi mamá.

—¡Si pizza!, ya ni me acordaba, muero de hambre. — Al parecer a Zoey le ganó su hambre y se le olvidó el tema porque salió tan rápido del cuarto que ni cuenta me di. Me tomo un momento para calmarme, suspiro más tranquila y salgo tras ella.

Mientras comemos la veo, es tan feliz, me sigue contando sobre los libros de Crepúsculo, habla tan deprisa que mis papás se perdieron en la conversación, pero yo le entiendo perfectamente y aunque ya me lo ha contado todo, no quiero interrumpirla, me gusta ese brillo en sus ojos cuando habla del tema.

Terminamos de comer y vamos a subir a jugar cuando mi mamá nos interrumpe. —Zoey, cielo, me encontré a tu papá en el supermercado, dice que hoy llegues temprano a casa.

—Muchas gracias, bueno entonces creo que ya me tengo que ir, hasta luego señora Sorní— Nunca le han gustado las despedidas, de pequeña decía que se iba a quedar a vivir conmigo por siempre, así ya no tendríamos que separarnos, la convencí de irse diciéndole que iba a extrañar mucho a sus papás y que siempre nos veríamos al día siguiente— Adiós Alex, Te quiero

— Te quiero Doi—Otra vez tiene su mirada triste, así que como todos los días le digo— nos vemos mañana. — Y con eso ella me sonríe, nos damos un corto abrazo de despedida y sale de la casa, en cuanto la veo desaparecer por el umbral de la puerta me llega una sensación de vacío al estómago, no me gusta que nos alejemos, tengo que decirle como me siento, tal vez ella se sienta igual, me pierdo entre planes de cómo decirle lo que siento hasta que escucho la voz de mi mamá.

— Cariño, tu papá y yo tenemos que hablar contigo. — Suena algo preocupada y eso me pone nerviosa, ¿Se habrán enterado de la película porno?, tal vez por eso querían que Zoey regresara temprano, oh no, tengo que avisarle. Mi papá saca del congelador un helado de chocolate, se me hace raro, normalmente no me deja comerlo entre semana, pero me sirve un poco y se sientan frente a mí en la mesa

—Dime ma, ¿Qué pasa? — Quiero sonar despreocupada, pero mi voz sale un poco nerviosa, agarro el helado y pongo un poco en mi boca.

Ninguno habla, veo en sus caras que no saben cómo iniciar, yo ya no aguanto los nervios de la actitud tan extraña que tienen. Es cuando mi papá toma aire y habla. — Cielo, hoy tuve una reunión con mi jefe y por fin me ascendieron, — Así que era eso, suelto el aire que había contenido, mi padre lleva meses hablando de su posible ascenso, es una gran noticia, no sé por qué estaba tan nervioso. — De hecho, me dieron un puesto mejor del que solicité, así que tendremos un poco más de dinero y una casa más grande.

— Si vamos a comprar otra casa ¿Puede estar cerca de la de Doi?, así podríamos pasar más tiempo juntas, eso sería grandioso. — Me empiezo a emocionar por todas las cosas que podremos hacer, hasta que la voz de mi padre interrumpe mis ideas.

— Eso no se va a poder mi pequeña, lo que pasa es que mi nuevo trabajo requiere que vivamos en Ciudad Crystal es una ciudad pequeña, pero te va a encantar está cerca de la playa y — Mi papá quiere seguir hablando, pero no lo dejo.

—¿Cómo que otra ciudad? Papá, no te entiendo, voy a seguir viendo a Zoey ¿No? — Sus ojos me dicen lo que no quiero creer. —¿Qué tan lejos está?

Su semblante cambia y veo que no está nada cómodo, me ve con tristeza en los ojos. — Ocho horas.

El cuarto me empieza a dar vueltas, debe haber un error, algo que no estoy entendiendo, de pronto mi mente hace clic. —¿Te refieres a ocho horas en auto no?, pero en avión debe ser menos tiempo así puedo ver a Zoey más seguido

—No hija, en verdad lo siento, son ocho horas en avión, va a ser difícil que la veas, pero vas a hacer nuevos amigos. — Apenas entiendo lo que dice, solo escucho un zumbido en mi cabeza.

—¡No!, no pueden hacer esto— Mi voz se quiebra y siento como las lágrimas salen sin control, la cabeza me da vueltas, siento que voy a vomitar, no quiero alejarme Zoey, no ahora, qué voy a hacer lejos de ella, no quiero irme, siento un dolor en el pecho que no me deja respirar bien, desde que nos conocimos siempre hemos hecho todo juntas, jugar a los superheroes, maratones de películas, aprender a nadar, acampar en el patio de su casa, entrar a los equipos deportivos, me ayudó a no tenerle tanto miedo a los truenos, ella es muy importante para mi, no quiero estar lejos de ella, no quiero que nos separemos jamás.

Los brazos de mi mamá me rodean con fuerza, deja un beso en mi frente tratando de consolarme, mi pecho se mueve arrítmicamente y no paro de temblar. —Hija lo sentimos mucho, pero tenemos que estar feliz por tu papi. —Después de varios minutos logro controlar mi respiración, mi mamá no me soltó en ningún momento y mi papá se unió al abrazo, entiendo que para ellos tampoco es fácil, es solo que siento que se me rompe el corazón, no quiero irme, no quiero estar lejos de ella, pero tengo que estar feliz por mi papá.

 

Me despierta mi alarma, me cambio para ir a la escuela, bajo las escaleras, mi mamá me preparó hot cakes para desayunar, estoy saboreando cada bocado lleno de mermelada y cuando mi mamá entra a la cocina sonriendo con tristeza es que recuerdo toda la plática de ayer, nos mudamos en un mes, la verdad se me fue el apetito, pero termino de comer, no quiero que mi mamá se siga sintiendo mal, me despido de ella con una sonrisa que la tranquiliza.

Llego a la escuela buscando a Zoey, las clases pasan más lentas de lo usual, ya quiero que llegue la hora del almuerzo para poder hablar con ella, pero cuando la veo me doy cuenta que no voy a poder hacerlo, ¿Cómo decirle que me voy y que no vamos a poder vernos?, si cada que nos despedimos se pone triste, no puedo hacerle eso, sé que si le digo el resto del mes va a estar triste y no puedo hacerle eso, no quiero que llore, no puedo soportar verla llorar, así que en ese momento decido que no voy a decirle nada hasta el último momento, se que no va a ser fácil, pero creo que es lo mejor para ambas.

Notas finales:

Bueno hasta aquí el primer capítulo, como ya les mencionamos es la primera vez que escribimos un fic así que díganos ¿Qué les pareció? ¿Tienen alguna sugerencia o mentada de madre? esperen con ansias el siguiente capítulo que ya estamos escribiendo, tanto Saya como yo esperamos que lo hayan disfrutado.


Estamos emocionadas de iniciar esta aventura con ustedes, sin más por agregar.


Nos leemos pronto!


 


Pd: No olviden dejar algun comentario, nos gustaría mucho saber su opinión.


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