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Fool heart por Pan_chan12

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Capitulo 2. Mosquita muerta. 

 

Al día siguiente, eran las 8:30 Am, y sinceramente no fue despertado de la mejor manera, ya que de un sobresalto fue suficiente para interrumpir su sueño profundo, debido a una pequeña bolsa fue aterrizada en su pecho. Vio a Kiba sonriéndole de parado y la pequeña bolsa de trataba de objetos personales de higiene.

-Buenos días, bella durmiente, hora de bañarse.

Naruto no entendía nada, era muy temprano como para estar despierto, hacía frío y aún tenía sueño. Vio como Kiba salía de la celda con toalla en mano, Neji ya había desaparecido y Lee bajo de un salto de la litera y se quedó allí parado, esperándo a Naruto a qué asimilará la situación de tener que bañarse frente a tantos hombres, el también tuvo que pasar por eso cuando llegó y tuvo la mala suerte de que nadie estuviera con él para apoyarlo, y a decir verdad, al rubio se lo veía bastante asustado. El rubio se levantó lentamente y tomo la bolsa con sus objetos personales, y camino junto a Lee hacia las duchas.

Lo que vio casi le dieron ganas de volver a su celda y omitir el baño por hoy y por los días siguientes: hombres caminando desnudos frente a sus narices, algunos todavía conservaban la decencia y caminaban solo con la toalla enrollada en la cintura, otros todavía no se habían sacado la ropa por estar en otras cosas perdiendo el tiempo. La gente ahí sí que daba miedo, muchos eran corpulentos y enormes, otros delgados pero con cara de ser bastante aterradores, y algunos sumisos que se quedaban en un rincón de las duchas sin ser una molestia para los más aptos. Naruto no se separó de Lee ni un milímetro, cuando el caminaba el rubio le seguía los pasos también, no quería quedarse atrás y mucho menos estar solo. No pudo evitar percibir la mirada llena de odio de uno de los convictos, no le despegaba los ojos y a decir verdad no entendía el porque, solo sabía que ese sujeto lo miraba con ganas de matarlo, sus ojos turquesa eran intimidantes y podía jurar que si Naruto se volteaba un poco a devolverle la mirada, estaría envuelto en una pelea innecesaria de la que no saldría con vida.

Naruto procedió a colocarse junto a Lee, y con mucha incomodidad comenzó a desvestirse. Se sentía observado por algunos reclusos miraban con deseo, suspiro harto y en un movimiento defensivo para evitar así que lo sigan mirando, se volteo y se sentó en el banquillo con los brazos cruzados, aún vestido.

-¿Que haces? -pregunto curioso y confundido Kiba.

-Me quedare aquí hasta que todos se hayan ido y poder bañarme en paz dattebayo.

-Lo siento, rubio, pero las cosas no funcionan así.

-¿Y que quieres que haga? ¿Como pretendes que me bañé si todos me miran como con ganas de…? -dijo Naruto entre molesto y asustado, le desagradaba la idea de mostrarse desnudo frente a un montón de hombres con diversas preferencias sexuales, y mucho menos si estos no se esmeraban en respetar su sexualidad.

-No es para tanto, puede que hasta te termine gustando tanta atención.

-¿Que dijiste? -pregunto el rubio sin poder creer lo que acabo de escuchar.

-Muchos hombres vienen aquí afirmando que son 100% heterosexuales y diciendo que jamás se someterán a los bajos instintos de otro hombre. ¿Quieres saber que pasó con ellos? -Naruto se quedó en silencio esperando la respuesta. -Son las perras del lugar. -dijo sonriendo mientras terminaba de desnudarse y caminaba a las duchas.

-Tranquilo, no tienes por qué preocuparte, no todos terminan así como dice Kiba, mientras no te separes de nosotros, todo estará bien. -dijo Lee a su lado sonriéndole de forma cálida y dándole la confianza que necesitaba para poder olvidarse de lo dicho por Kiba, que, por cierto, lo ha dejado muy inquieto. -Anda, yo te espero a que te desvistas, para entrar juntos.

Naruto dudo un poco ante esa petición, pero termino aceptando ya que, de todas formas, los guardias no dejarían que ninguno saliera para el comedor sin haberse bañado antes. Comenzo a quitarse el uniforme, cuando su vista se dirigio hacia la entrada, aquel pelinegro de apellido Uchiha, quien se le plantó el primer día y que impidió que Naruto se le instalara en la celda, hacia acto de presencia en las duchas, caminaba con parsimonia y con el rostro relajadopor entre los demás reclusos, aunque eso no significaba que fuera alguien con quien se pudieran meter. Naruto le siguio con la mirada, a simple vista era alguien despreciable y le resultó muy grosero cuando lo vio, quería romperle la cara cuando se atrevió a hablarle de esa forma tan despectiva, y se prometio a si mismo que a la próxima que ese idiota volviera a faltarle el respeto, se enteraría de quien era realmente Naruto Uzumaki.. Vio como se paraba al lado del recluso quien lo estuvo mirando feo todo el rato, le susurro algo al oido y el pelirrojo le respondió sin despegarle su mirada del rubio, la mirada negra del Uchiha se encontró con la azulada del rubio, y éste por verguenza apartó la vista de inmediato. Solo atino a tomar su toalla y se la enredó en la cintura, caminando rápidamente a las duchas, Lee lo siguió desde atrás sin decir palabras. Naruto encendió la ducha y el agua caliente no tardó en caer sobre su cuerpo, aunque era algo incómodo tener que bañarse frente a un montón de hombres, tener a Lee a su lado le generaba algo de seguridad y bienestar, hasta protegido.

 

-¡Bu! -una voz detrás suyo lo hizo sobresaltar y voltear su rostro tan rápido que por poco casi se desnuca. Era aquel Uchiha que le miraba con ojos divertidos y… estaba desnudo detrás de el, Naruto no pudo sentirse más nervioso e incómodo. -No te asustes, soy yo nada más. -dijo con una sonrisa de medio lado, como si fuera lo más obvio del mundo, encendió la ducha que justamente estaba a su lado y se dispuso a bañarse también. -Quisiera disculparme por mi comportamiento el día de ayer, no podía permitir que durmieras en la cama de uno de mis compañeros, y tampoco iba a dejar que duermas en el suelo.

-No te preocupes, creo que fue lo mejor. -dijo el rubio sin mirarle, la presencia de ese pelinegro le incomodaba, no entendía a qué se debía su comportamiento de estarse disculpando con el en estos momentos, si hasta ayer parecía que hablaba muy enserio en meterle sus cosas por el culo si hubiera obedecido al guardia, y el haber caído en la celda con Lee y Kiba, medianamente se sentía el más afortunado. Sasuke se le quedó mirando fijamente, Naruto se sentía violado por esa mirada, el Uchiha fijo su vista de forma rápida hacia Lee, que casualmente se lo encontró mirándolo también, y al sentirse descubierto desvió la mirada hacia los azulejos de la ducha.

-Veo que le has robado el novio a Gaara. -dijo sin tapujos desviando la mirada al frente mientras de frotaba el cabello con el shampoo, Naruto le miro confundido, y hasta ofendido, con el ceño levemente fruncido en signo de no entender a lo que se refería. -Y por tu culpa, voy a tener que aguantarlo el resto de la semana.

-Aguarda un minuto. -dijo Naruto encarandolo, no sentía miedo, solo quería aclarar las cosas y que no se termine generando un falso rumor por ahí. El Uchiha le devolvió la mirada desafiante, Naruto no se quedó atrás. -Yo no le robe el novio a ningún Gaara dattebayo, es más, yo ni siquiera lo conozco.

-Por favor. -el Uchiha negó con la cabeza mientras sonreía, como si lo que está escuchado es un chiste o una tomada de pelo. -Todos los vieron entrar, no te separaste de Lee en ningún momento y el no se aparto de tu lado hasta que te dignaras a ducharte. ¿Que significa eso? -el rubio estaba dispuesto a responder, pero un golpe seco lo hizo saltar en su sitio y voltear su rostro hacia donde Provino el golpe. Lee había dado un terrible puñetazo al azulejo que hasta le hizo un agujero, su rostro detonaba molestia y sin rodeos se acercó al Uchiha plantandole cara, el mismo como siempre devolvía la mirada sin estremecerse.

-Significa que yo no soy el novio de nadie y que soy libre de meterme con quién se me antoja. -dijo Lee con el ceño fruncido. -Asi que dile a tu amigo que deje de estar divulgando por la cárcel que yo todavía le pertenezco, porque deje de serlo hace mucho tiempo.

-Alejate de mi. -advirtio el Uchiha molesto.

-Alejame entonces, si tienes los huevos.

 

Naruto miraba todo desde su sitio casi sin respirar, la tensión podía sentirse entre esos dos y era tan fuerte que hasta podría romperse con un mínimo suspiro. Todos los que se estaban bañando dejaron de hacer su labor para observar al par, que parecía que estaban a nada de molerse a golpes. El rubio no sabía si quedarse ahí parado o intervenir, hasta ahora Lee le ha parecido un buen tipo, aunque con el golpe que le dió al pobre azulejo, el creía que podía defenderse bastante bien solo.

 

-Gaara me pidió que no te tocará un pelo. -comenzo hablando Sasuke. -Tienes suerte de que todavía seas su favorito. De lo contrario, ya habría limpiado los baños con tu cara. -dijo desafiante sin apartar la vista de los ojos de Lee, quien esté no parecía estremecerse.

-Que considerado. -dijo Lee de forma irónica. Una última mirada le dedicó al Uchiha y salió de las duchas con la toalla rodeada en la cintura. Naruto aprovecho que Sasuke aún estaba distraído, apagó la ducha y se dispuso a salir de ahí con la toalla tapando sus partes nobles, pero un agarrón a su brazo lo obligó a devolverse y a pegarse al pecho del Uchiha, era el quien lo había sujetado tan bruscamente.

-Escucha…-comenzo hablandole al oído. -...me pareces alguien muy lindo y simpático. No quisiera que Gaara destroce tu bonita cara. -dijo deslizando dos de sus dedos por la mejilla del rubio, llegando hasta el mentón. Naruto se estremecio y sintió lo peor, estar pegado a otro hombre y sentir su virilidad en su trasero lo hizo desvariar.

-¡No me toques! -de un empujón alejo a Sasuke de su espacio personal, dedicándole una mirada asesina y fulminante antes de irse de las duchas. Sasuke se quedó ahí mirando la dirección por la que se fue el rubio, sorprendido por la reacción del mismo pero al mismo tiempo interesado en el novato, se divertirá de sobramanera y puede que su salida se aplace un poco más.

 

Naruto salió a toda prisa de las duchas y comenzó a secarse el cuerpo con rapidez, el cabello y las mismas ropas de siempre se las coloco con rudeza. Kiba le miraba divertido desde su sitio, aún desnudo y sin dignarse a vestirse aún. El si que era alguien que se enorgullecía de su cuerpo.

 

-¿Por qué la prisa?

-Quiero irme a mi celda lo más rápido posible dattebayo.

-¿Sin comer antes?

 

Mientras Naruto discutía y pataleaba sobre su bienestar y explicando las negativas por las cuales no iba a ir a almorzar. Un furioso pelirrojo miraba desde la lejanía, podía verse la ira en sus ojos, pareciera que podría atravesar a cualquiera quien se pusiera en medio de esos ojos llenos de malestar y frustración. Sin esperar ni un momento más, se levantó de su banquillo y comenzó a caminar con tranquilidad hacia ese par, que parecía que aún no se percataban de su presencia. Lentamente metió su mano en el bolsillo de su pantalón, sacando lo que parecía una especie de cuchillo improvisado a base de un cepillo de dientes, su mirada estaba fija en el rubio quien le daba la espalda. Los demás convictos ya olían lo que se avecinaba, nadie tenía las agallas para entrometerse entre Gaara y sus victimas, de a poco comenzaron a salir discimuladamente de los baños, dejando el lugar casi vacío. Apenas unos metros de distancia de el, se detuvo en seco cuando la espalda de Lee se interpuso frente a el.

 

-Naruto-kun, vamos a almorzar. -dijo con toda la tranquilidad del mundo y con una sonrisa de oreja a oreja, abrazando al rubio por los hombros y obligándolo a caminar junto a el, sin escuchar las réplicas y negativas del mismo por no ir a comer, justificando que no tenía hambre, pero para Lee eso solo era un eco a la lejanía. Kiba los siguió en silencio también. Disimuladamente giro su cabeza por sobre su hombro hacia el pelirrojo, el Rock le miraba fulminante, y solamente bastó un segundo hasta que desaparecieron en la esquina. El ya sabía lo que tenía pensado hacer Gaara, y con lo inestable que era el pelirrojo, haría lo que fuera con tal de estar un momento a solas con el rubio para cobrarselas, por lo que se propuso una meta: proteger a Naruto.

 

-¿Que demonios estás haciendo? -pregunto Sasuke saliendo de las duchas con la toalla enrollada en la cintura, mirando fijamente la herramienta de Gaara, el cual este al percatarse la volvió a guardar discretamente en su bolsillo.

-Solo darle la bienvenida al novato. -el Uchiha se quedó viendo a su amigo con curiosidad y desconfianza. El pelirrojo no dijo nada ante esa mirada acusadora y solo camino hacia la salida de las duchas y fingir que nada ha sucedido. Sasuke negó con la cabeza en desaprobación, cuando a Gaara se le metía alguien entre ceja y ceja no había forma de quitárselo de en medio, y ya el pobre rubio estaba en la mira de aquel peligroso pelirrojo.

 

El comedor estaba lleno, Lee entro con el rubio aún tomado de los hombros y solo lo soltó cuando tuvo que luego agarrar una bandeja de aluminio y ponerse en la fila. Naruto, al no ser escuchado en ningún momento de su trayecto, decidió resignarse y esperar en la fila detrás de Lee, Kiba se colocó detrás de Naruto.

Mientras esperaba a que la fila avanzará, el rubio tuvo tiempo de inspeccionar el lugar: en el comedor había como unas 20 mesas largas, en dónde podrían sentarse unos 10 presos en cada silla, aunque la mayoría las mesas que tenían mayor cantidad de convictos eran los pertenecientes a algún grupo que se dedicaban a diversos negocios, otras mesas estaban casi vacías, solo un mínimo número de presos las ocupaban, los guardias de seguridad custodiaban la entrada y la salida del comedor, caminando con tranquilidad sin despegar sus ojos de los convictos, sus miradas eran duras y estaban dispuestos a reventarle la cabeza a cualquiera que desobedeciera alguna orden o si se disponían a armar alboroto en el comedor.

Le tocó el turno a Naruto, un recluso con una bolsa de red en la cabeza le puso en su bandeja puré de patatas, una sopa espesa con pocas verduras y carne que más que carne era hueso, no podrías rescatar nada de eso ni aunque te estes muriendo de hambre. Naruto arrugó la nariz y sin decir nada solo se dispuso a seguir caminando, se sentaron alejados del resto.

 

-Esto es un asco dattebayo.

-Eso es lo único que hay, sino puedes morir de hambre. -dijo Kiba con una sonrisa en tono de broma mientras se disponía a comer de ese asqueroso puré. Naruto iba a responder, pero justamente un sujeto se acercó y sin dedicarles una mirada a los presentes, le susurró algo a Kiba y discretamente le entrego una especie de bolsa pequeña en sus manos, y Naruto se quedó con los ojos bien abiertos cuando ese sujeto de cabello negro y coleta le mordió la oreja y Kiba en respuesta se mordió el labio inferior mezclado con una sonrisa. Naruto miro a Lee buscando alguna señal de que el también vio lo mismo, pero la mirada del Rock se endureció cuando vio esa escena, confirmandole a Naruto que definitivamente el también vio lo mismo, el sujeto pronto se fue y Kiba guardo lo que se le fue entregado anteriormente en el bolsillo. Kiba levanto la vista al sentirse observado.

-¿Que?

-Eso se llama jugar a dos puntas, Kiba-kun, y no está bien.

-De todas formas no se enterará.

-No puedes estar con Shikamaru-kun y con Neji al mismo tiempo, vas a tener que elegir.

-Lo hago por algo razonable. -contesto Kiba jugando con su comida, ya perdió el apetito.

-¿Drogas? -ataco Lee molesto. -Sabes que ese es el negocio de Neji. Si se entera que Shikamaru-kun te está vendiendo drogas, Neji lo matará; Si Shikamaru-kun se entera que Neji está contigo, te aseguro que lo matará también. ¿Enserio vale la pena provocar semejante masacre?

-Mmm, puede ser. -contesto Kiba divertido jugando con su tenedor de plástico, Lee negó con la cabeza.

-Me decepcionas, Kiba-kun.

-Oigan, oigan, aguarden un minuto, ¿Kiba está saliendo con dos tipos a la vez? -pregunto Naruto sin salir de su asombro, ni el habría sido tan capaz de salir con dos mujeres sin sufrir represalias, y ahora ese tipo estaba saliendo con dos sujetos extremadamente peligrosos en un mismo sitio. Kiba le miro con una ceja levantada.

-Si, y si alguno de los dos se llega a enterar de lo que pasa, te mato. -advirtio el castaño cambiando su semblante a uno aterrador frunciendo el ceño, parecía ser alguien tan simpático al principio y ahora estaba mostrando una faceta que nunca vio, y le asustaba un poco.

-No necesitamos contarles para que se enteren, ya suficiente fue el numerito que montaste hace un momento frente a todo el comedor. Si Shikamaru-kun y Neji se enteran de tu engaño, no será por nosotros. -contesto Lee frustrado sin dedicarle una mirada a Kiba, el seguía comiendo su almuerzo como si nada, ignorando la mirada fulminante del castaño. -Neji no se lo merece, el ha Sido bueno contigo desde el momento en que tú entraste aquí.

-¿Que anda pasando, Cejotas? -pregunto Kiba cambiando drásticamente el semblante a uno divertido y con una sonrisa. -Antes amabas con locura a Gaara, ¿Ahora amas a Neji?

-Que defienda al único compañero que no fue un maldito contigo cuando ingresaste no quiere decir que lo ame. -dijo Lee dejando de lado su comida para mirar a Kiba directo a los ojos, el castaño le devolvía la mirada con una ceja levantada. -Que tu lo hayas usado, te convierte en miserable. Y no vuelvas a mencionar a Gaara. -dijo sin honoríficos. Naruto estaba presenciando una discusión que no terminaría para nada bien, Lee estaba molesto y Kiba también, ambos por diferentes razones. Se debatia si debía intervenir o no. 

-Claramente hay algo que no me estás contando, ¿Defiendes a Neji? -dijo Kiba confundido pero divertido, como si le estuviera tomando el pelo a Lee, y este lo estaba captando. -Dejame adivinar, ¿Hubo un encuentro entre ustedes y no me eh enterado? ¿Esa es la razón por la cual lo defiendes tanto? -hubo silencio en ambas partes, Lee nunca ha tenido encuentros con Neji, ni los tendrá tampoco, eran amigo y compañeros de celda, lo que estaba haciendo Kiba era innaceptable. -No me sorprende, la chupa muy bien, ahora entiendo porque dejaste a Gaara.

-Vuelve a mencionar a Gaara y verás lo que te sucederá. -dijo Lee advirtiéndole, no estaba para juegos, e iba a cumplir su palabra, no le importaba si pasaba una semana en aislamiento, no permitiría que nadie le falte al respeto.

-Chicos, por favor, todos están mirando hacia acá. -dijo Naruto informándoles, dando una mirada rápida al espacio, todos disimulaban bastante bien, pero el rubio sabía que todos estaban al pendiente de la discusión, y muy pronto los guardias también se enterarían. Miro a la entrada, el pelirrojo que le miro con ganas e matarlo en las duchas hacia acto de presencia, con sus manos metidas en los bolsillos se detuvo y se lo podía observar desde lo mejor que estaba buscando a alguien con la mirada. Se distrajo cuando Kiba volvió a hablar.

-¿Porque no quieres que lo mencioné? Si fue el amor de tu vida. -dijo Kiba irónicamente. -Aun puedo recordar cómo gemía su nombre en los cubículos: Gaara. -dijo esto último susurrando y ahí fue la gota que rebalsó el vaso.

 

Lee tomo su bandeja de un movimiento rápido y la estampó contra la cabeza de Kiba, importandole muy poco si la comida quedaba desparramada en el suelo. Kina respondió subiéndose encima de la mesa para abalanzarse sobre Lee, Naruto se levantó de su sitio y se alejo de ese par, sorprendido y sin tener idea que hacer. Todos los convictos comenzaron a gritar emocionados y a alentar a ambos reclusos que estaban rompiéndose la cara a golpes, Kiba tenía la cabeza abierta por el golpe con la bandeja y Lee tenía ya un ojo morado. Miro hacia en frente, ese pelirrojo se estaba acercando a pasos apresurados a ese par, tomo del cabello a Kiba haciéndolo caer de espaldas y comenzo a golpearlo desde el piso. Dos guardias hicieron acto de presencia al instante, separandolos y golpeando a los convictos responsables con sus garrotes para calmarlos. Tomaron a Lee, a Gaara y a Kiba de los brazos y los obligaron a ponerlos detrás de su espalda, llevandoselos lejos para sacarlos de ahí.

 

-¡La fiesta se terminó, vuelvan a comer y cállense! ¡O serán los próximos en irse a aislamiento! -grito un guardia, caminando hacia donde la puerta dónde sus colegas desaparecieron con los reclusos. Ahora Naruto se sentia indefenso, acaban de llevarse a Lee a quien sabe donde, no tenía a nadie más, sentia que todas las miradas estaban posadas sobre él, decidió que debía saltarse el almuerzo por hoy, tomó con rapidez su bandeja y camino a pasos apresurados hacia el bote de basura más próximo, pero cuando dejo su bandeja sobre las demás que estaban sucias, accidentalmente chocó contra alguien cuando iba directo a la salida.

-Hola, precioso. -dijo un recluso corpulento más alto que él, tenía una cicatriz en el rostro que atravezaba su ojo, un tatuaje yacía en uno de sus brazos peludos y musculosos, no tenía cabello y su sonrisa era sádica y vulgar, a Naruto se le revolvió el estómago cuando ese sujeto comenzó a acariciarle el hombro de forma incitadora. -¿Qué te parece si vamos a algún lugar más privado y me haces un pequeño trabajito? -comentó señalando su entrepierna, que ya estaba bastante erecta con solo ver a ese rubio. -Llevo siguiendote un algo de tiempo.

-¡Suéltame! ¡No pienso hacerte nada! -gritó Naruto removiendose en su sitio asqueado, tratando de liberarse. -¡Cerdo!

-Eso, me gusta que pelees. -dijo sin inmutarse ante el insulto del rubio, miro a su alrededor, nadie hacia nada para interferir en la situación, pareciera todos que estaban muy acostumbrados a ese tipo de escenas y seguian comiendo sin estremecerse, ese sujeto quizo deslizar su mano hacia sectores más privados, pero justo una mano lo tomó bruscamente de la muñeca, lo que le hizo detenerse abruptamente y Naruto dirigio su vista hacia su salvador. -¡U-Uchiha! ¿Qué estás haciendo? -el mencionado no respondió, solo se le quedo mirando con esos ojos negros, fríos y calculadores mientras le sostenia la muñeca con extrema fuerza, hasta que, de un momento a otro, el sujeto calvo terminó con una rodilla en el suelo y quejandose del dolor luego de que Sasuke inclinara su muñeca hacia un ángulo que provocaría a la rotura de esta, sometiéndo al sujeto a su merced.

-A este no. -fue lo único que dijo mirando desde arriba al sujeto, que solo le devolvia la mirada con odio y dolor. -Es mío, me pertenece. -Naruto se le quedo viendo a Sasuke estupefacto y con los ojos bien abiertos, no podía creer lo que escuchaba, ¿Qué él era suyo? ¿Desde cuando? El odio hacia ese pelinegro fue en aumento cuando dijo eso, él no era de nadie, que no se confunda. Otro quejido de dolor de hizo presente cuando Sasuke de nuevo inclino aún más la muñeca de ese tipo al no recibir respuestas.

-Lo-lo siento. -dijo el sujeto desde abajo aun adolorido. -No sabía que era tuyo, no me volveré a acercar.

-Eso está perfecto. -dijo el Uchiha, soltó la muñeca de ese tipo y este se levantó, hizo una pequeña reverencia en plan de respeto y sin decir más palabras dio media vuelta rumbo a la enfermería, seguramente su muñeca estaría fisurada o algo peor, le dolia a horrores. Sasuke volteo a ver a Naruto una vez que el sujeto desaparecio. -¿Estas bien?

-¿¡Por qué demonios dijiste eso?! -le gritó muy molesto y sin la educación de quedarse a escuchar una respuesta, simplemente caminó a pasoa apresurados hacia la salida. Sasuke le siguió sin inmutarse en el enojo del rubio, éste caminaba adelante y el Uchiha le seguia de atrás.

-Si no decia eso, ibas a ser suyo en cuestión de segundos.

-¡Lo tenía todo controlado! ¡No debiste haberte entrometido, teme! -gritó, el Uchiha frunció el ceño ante aquel insulto tan irrespetuoso y de un manotazo tomó al rubio del brazo tan fuerte que éste soltó un quejido de dolor, y su espalda se vio estampada contra la pared provocando que ésta retumbara en el transcurso, se quedó de piedra cuando Sasuke estaba a escasos centímetros de su rostro.

-Escuchame, porque parece que todavía no estás enterado. -comenzó a hablar pausadamente muy cerca de Naruto. -Hay algunas reglas de la cárcel que debes aprender por las buenas, o serán mucho peor en las malas. Primera regla, nunca pidas favores a ningún recluso a menos que tengas como pagarlo, y si es lo más antes posible no tendrás problemas, de lo contrario estaras destinado a ser un criado.

-¿Q-Qué es un criado? -pregunto el rubio nervioso, no podia aguantar más tener a un hombre tan cerca, y hablandole con esa voz tan gruesa y escalofriante solo lo obligaban a quedarse en su sitio, rogaba que terminara de una vez por todas su discurso y que lo dejara en paz.

-Un criado, es un pobre desgraciado que no pagó un favor a tiempo, es una especie de esclavo del recluso a quien le quedó debiendo, condenado a hacer todo lo que le éste le ordene sin rechistar o terminara muerto. Por eso te recomiendo, que si pides un favor más vale que después lo pagues lo más rápido posible. Segunda regla, en este lugar no es bueno estar solo, nadie está solo aquí, por lo que o mejor perteneces a un grupo o prepárate para ser el blanco de muchos degenerados y cerdos que querrán romperte el culo a empujones, u otros que querrán matarte, y nadie hará nada para protegerte.

-Muchas gracias por la información dattebayo, pero creo que es mejor que ya me vaya llendo a mi celda. -dijo Naruto incómodo por la cercanía y tomando el valor para desprenderse del agarre de Sasuke y comenzar a caminar alejándose de él.

-Por cierto, si necesitas un novio que te protega, aquí estoy yo para ti.

-Descuida, que cuando lo requiera, vendré a buscarte con toda la desesperación dattebayo. -dijo el rubio en tono irónico sin dedicarle una mirada, por lo que no pudo ver como éste se mordía el labio inferior con deseo, esperando aquel ansiado momento en donde aquel rubio escandaloso caiga a sus pies, aunque ya habia notado la ironía en Naruto, no iba a presionar las cosas con él, pero si haría que cambie de opinión rápidamente.


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