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These Are The Days Of Our Lives por Lise

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Notas del fanfic:

Ya lo se, ya lo se, Ban y Gin no me pertenecen buuuuuuuuuuuuuu ¬¬

Notas del capitulo:

Primero: Gracias caronchas por tus consejos crudamente sinceros XDDDDD

Les agradezco desde ya a quien esta leyendo estas palabras, espero que el fic simplemente les provoque algo, que les llegue de alguna forma, eso me va a ser feliz ^^

Se lo dedico por supuesto a todos los que leen pero quiero regalarselo especialmente a una persona... escribir fics (aunque no sean buenos) saca lo mejor de mi... puedo jurar que de seguro no te hubiese gustado el yaoi amigo pero quiero darte todo lo que pueda, asi que yo te regalo estas palabras para de alguna forma expresarte lo que no te pude decir... el día que te vea te voy a cagar a pedos si alguna vez pensaste lo contrario... para vos amigo...

Dia 0

El Inicio


Sigo mirando hacia el asiento del acompañante... Ya no esta vacío. Extraño ¿no, Ban? Y si, es extraño todo esto, otra vez...


Estamos yendo a encontrarnos con algunos futuros colegas, porque aunque ya trabajé en el negocio de la recuperación divagué demasiado y por supuesto, perdí la práctica. Después de lo de Yamato comencé a viajar por todo Japón, buscando un lugar, buscando mi lugar. Todo sucedió tan rapido. Ahora no puedo asegurarlo pero se que en aquellos momentos era practicamente feliz. 17 años. Una vida tranquila. Un amigo leal y sincero. Una mujer: mi amiga, mi novia, mi amante... toda ella perfecta. Y de repente, todo cambiando de forma brutal. De un día al otro. Y yo solo mirando como mi vida se derrumbaba en mis narices. Sin derramar una sola lágrima. Así como salí de aquel lugar, renté un auto y manejé hacia la nada. Luego pude darme cuenta que aún en lo mas hondo uno siempre busca algo. Y yo noté que buscaba un lugar... ese lugar al que pudiese llamarle mi lugar.




No se si lo encontré, pero se siente bastante bien. Aquí en Shinguku me sentí cómodo desde el principio. Logré dar con un amigo de mi padre, Paul, un señor de unos 40 años mas o menos, que gracias a todos los dioses y diosas del cielo posee un café en las afueras de la ciudad. Un lugar chiquito pero acogedor, el Honky Tonk... Cuando quise darme cuenta pasaba casi todas mis horas allí.


Paul siempre me ayudó y lo sigue haciendo, además de que siempre trata de sacarme de apuros. Pero los dias pasaron y fue creciendo en mí una necesidad amarga, una necesidad que dolía en la boca del estómago. Me sentía inútil, vacío, necesitaba darle un rumbo a mi vida. Entonces volví a divagar...

Y fue divagando que llegué a ese lugar tan desagradable. En busca de una nueva pelea, de una nueva victoria, llegué a la Fortaleza Ilimitada y... todavía no lo creo, no, no, no. Quien me manda a mí a recoger extraños. De todas formas, ahora que lo miro bien no parece tan malo. Estaba tan aflijido, que me dio pena, no lo pensé. Si lo hubiera pensado, no lo hubiera dejado ni acercarse a mi chiquitín, por supuesto...
(Y sin embargo sentí este impulso irreprimible .... CUIDALO)




...





Lo vencí en batalla así que como rival, no debería ser amenazante para mí. Pero hay algo en su mirada que si da miedo. Lo veo por el espejo retrovisor y trato de descifrarlo. Su mirada es profunda pero fría. Está inundada de tristeza. Deben ser las marcas de su pasado, y su presente... Observo mis ojos reflejados en el espejo... se muy bien de que estoy hablando.




-¿Podríamos parar en algún lugar? Necesito ir al baño- dijo el nuevo acompañante de sacándolo de sus pensamientos.


-3 kilómetros mas adelante hay una estación de servicio. Paramos y comemos algo ¿te parece... Ginji?-


-Bueno- dijo el rubio sin quitar su vista del horizonte.Sus pensamientos estaban demasiado desordenados aún...



¿Que hacía allí afuera si estaba abandonando todo lo que siempre quiso proteger?
Esa pregunta retumbaba constantemente en su cabeza y no le daba descanso. Lo llenaba de culpa y de bronca. Su pecho le dolía, le dolía de culpa, pero conocía muy bien las razones que lo llevaron hasta allí, razones que quería negar pero que se le mostraron crudamente y lo obligaron a replegarse...
Sabía que sin quererlo podría haber acabado no solo con toda la fortaleza con sus amigos también, y solo de un instante a otro. Había crecido con ellos y eran lo mas importante de su vida, sus amigos: Shido, Kazuki, Macubex, Mazaki, Emishi, Juubei...


Un escalofrío recorría su espalda. Sentía que no volvería a verlos nunca más, y que en su ausencia lo odiarían por haberse ido, sin decir nada, sin dar explicaciones, sin siquiera despedirse... Las cosas se le habían ido de las manos y de a poco había empezado a invadirlo la angustia, y ya se había tornado insoportable. No podía vivir tranquilo, no solo temía al mundo sino que temía a su propio poder, la gente no lo notaba, no lo sentía, y el también había dejado de sentir a las personas, las veía alejadas...
( Y sin embargo con él sintió ese impulso irreprimible... SIGUELO)


Día a día comenzaba a notar como su mente y su alma se habían vuelto tan oscuras... una oscuridad que lo cubría y se extendía cada vez más. De a poco se habia dado cuenta de esa verdad que se tornó ineludible. Aquel poder que fue una bendición para proteger a sus amigos, y que se tornó sin rodeos en un castigo. ¿Por qué rayos tenía ese poder? ¿Por qué no podía usarlo para proteger a los que mas amaba? ¿Por qué lo llevaba a ser tan desconocidamente frío? ¿Por que perdía la cabeza y sentía ese odio hacia todo?¿Por q..




-Puedes bajar, llegamos- dijo Ban friamente, interrumpiendo sus incesantes pensamientos. Ginji se molestó, estaba dolido y encima ese hombre tenía el descaro de interrumpirlo... Solo lo miró de reojo, y bufando abrió su puerta. Entonces bajaron del auto e inmediatamente, entraron al autoservicio.









Eran las 7 de la tarde y en el lugar se concentraba un buen número de personas. Demasiadas para el gusto de ambos.


-Toma ¿quieres?- dijo Ban ofreciéndole a su nuevo compañero, un voluminoso paquete de papas fritas -Ya vuelvo voy al baño-


Ginji miró el paquete con curiosidad, analizándolo con gran detenimiento. Segundos después lo tomó... se ve que las papas fritas no eran muy abundantes en la Fortaleza. Instantes después, cuando quiso notarlo, el paquete ya estaba vacío. Entonces Ban vuelve y observa la escena: un paquete perfectamente doblado y vacío por supuesto, sobre la mesa, delante de un rubio muchacho mirando casualmente a un costado muy alejado...


-Ahora no tengo dinero, pero te lo devolveré- dijo seriamente Ginji, estaba demasiado avergonzado y cuando sentía que no podía sentirse peor el silencio fue roto por un estruendoso...


-GRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR- pronunciado sin permiso alguno, por su propio estómago.


-¡¡¡¡¡¡¡JAJAJAJJJAJAJJAJAJAJ!!!!!!! Jajajajaja, espera chico, ¿De que hablas? Ahora somos socios ¿no? Si aún tienes hambre ve y comprate más- dijo Ban divertido mientras le alcanzaba algo de dinero y dejaba su billetera sobre la mesa.


Ginji lo miró insoportablemente avergonzado pero su estómago fue mas fuerte y finalmente accedió, tomó el dinero y comenzó a caminar lento e incómodo hasta el mostrador con las manos tomadas por su espalda. Miraba a la gente, a los costados, al techo como un niño temeroso pero ansioso. Ban lo miraba alejarse y seguía riendo por lo bajo.



-Realmente no puede ser tan malo ¿no?, de todas formas ya me daré cuenta- se dijo para sus adentros, mientras encendía un cigarrillo caminaba hacia la puerta y se recostaba sobre el marco. Pitaba lentamente mientras observaba con detenimiento el cielo estrellado... El Canis Mayor, Orión, El Canis Menor, Scorpio... su cabeza volteó lentamente adentrándose en el local...


-¿¿¿¿¿¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?????? OYE CHICOOOOOOO!!!¿Cuantas cosas compraste? ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿GASTASTE TODO MI DINERO???????????- gritó Ban frente a todo el público presente que de pura chusma observaba expectante el "espectáculo"... Todo su dinero se había esfumado... Y encima se había quedado sin cigarrillos. Grrrrrrrrrrr!!!!! Quien lo mandaba a recoger extraños...Quien lo mandaba a recoger extraños... Entonces observa unos cabellos rubios que se asoman con timidez por encima de la montaña de paquetes y bolsas.


-Ohhh, ¿¿eggga toodoo tu dinegggo?? uhhh que pggoblema, ggealmente lo siento... eeehhhhh... ¿quiegues?- le dijo un hasta ahora desconocido chibi Ginji, avergonzado pero feliz en aquel mar de comida chatarra. A pesar de todo Ban contó hasta diez, veinte, cincuenta, relajó la marcada arrugada de su sien y se acercó para ayudarlo a devorar la que sería la primera cena de tantas... Por lo menos para ir rompiendo el hielo...


-Por el que será el mas glorioso y mejor pago servicio de recuperación, ¡LOS GETBACKERS!- exclamó Ban con seguridad, alzando su cerveza. Ginji lo miró extrañado y con las mejillas sonrosadas... No solía tomar así que la cerveza comenzaba a hacer efecto.

-¿De que hablas Ban?... mmmmm me parece que como compañero de equipo debo decirte no tendrías que tomar tanto... estas borrachito jaja ni sabes de lo que hablas- dijo Ginji señanandolo y riendo de costado. La arruguita de Ban hacía su solemne aparición nuevamente...

-¡¡¡¡¡Idiota!!!!!! Si acá hay un ebrio seguro que el que va a tener que cargarlo voy a ser yo!!! Si piensas un poquito te darás cuenta que ¡hablo de nosotros! Se me acaba de ocurrir el nombre para nuestra empresa... Los GetBackers!!! Ejem... solo fue un destello de originalidad - dijo Ban entre enojado y divertido.

-Claro, claro destello de origudana..lid...ad-

-Jajajajajajja, vaya chico no tienes remedio, no?- dijo Ban callando con esfuerzo su risa, pero Ginji no lo escuchaba.

-Originuli.. no. originala... no diablos - se había quedado pensando en esa palabra tan complicada y la murmuraba por lo bajo... seguro que no podía ser taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan difícil.

-¡Llamando al planeta Ginji!- decía Ban mientras mecía sus manos frente al serio rostro de Ginji. - Ya que estamos brindemos por el que será el mas glorioso y MEJOR PAGO servicio de recuperación ¡LOS GETBACKEEEEERS!- dijo Ban haciendo especial énfasis en la parte del "MEJOR PAGO"...

Ginji lo observó con detenimiento y atención. Era el comienzo de algo nuevo e impredecible y se sintió un poco abrumado. En realidad tardaba el quintuple del tiempo en razonar, y miraba a la nada misma cual ente, sin dudas el alcohol había retrasado sus tiempos de reacción. Entonces, luego de tardarse un ratito nomás en el que Ban casi vuelve a soltar otra carcajada, alzó la vista para verlo mientras le regalaba un guiño bajo sus anteojos violetas y un pulgar hacia arriba dandole los ánimos que necesitaba para dar el primer paso...


-¡POR LOS GETBACKERS!-


-¡SALUUUUUUUUUUD!-

















Brindo por el momento en que tú y yo nos conocimos
y por los corazones que se han roto en el camino.

Porque la vida es dura por el fin de la amargura,
brindo porque me olvido los motivos porque brindo.
Brindo con lo que sea que caiga hoy en el vaso,
brindo por la victoria, por el empate y por el fracaso...


Desde un rincón del mundo... brindo contigo...
Caiga quien caiga brindo sobre la luz de una vela,
toda la noche brindo y que la mañana venga.

No es un momento triste, ya que brindo con mi amigo,
brindo por el futuro con la noche de testigo...


Desde un rincón del mundo... brindo contigo... Salud!
Notas finales:

arhrQuería aclarar dos cosinias: primero la letra del final pertenece al tema "Salud (dinero y amor)" de Los Rodriguez y pues bueno ciertas estrofas me pareció que quedaban lindas y segundo el título del fic lo tomé de una canción de queen, del mismo nombre, canción igual de nostálgica como hermosa...

Muchas gracias por leer!!! Hasta prontito, Beso grande!

Lise


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